Publicado en OPINIONES

¿Cuántos estudiantes muertos?

 

1814, 1928, 1959-1998- 1999-2019

Hoy 21 de noviembre, es “Día del Estudiante” de Venezuela Un decreto del presidente de la Junta de Gobierno de 1958 a 1959, doctor Edgar Sanabria refrendaria: «Que es un deber del Gobierno señalar y enaltecer aquellas fechas significativas de la lucha del pueblo venezolano por la consolidación de un orden democrático y el establecimiento de un Estado de derecho»… «Art. 1°- Celébrese el Día del Estudiante el 21 de noviembre de cada año.» Fue una manera de homenajear a los estudiantes que se declararían en huelga contra la tiranía de Marcos Pérez Jiménez, aquel 21 de noviembre de 1957. Un actor del acontecimiento, Julio Escalona, aclararía, la falsedad de hablar del “Día del Estudiante Universitario”, porque la huelga fue promovida hacia todos los estudiantes del país, por supuesto, de  liceísta en adelante, a la cabeza de la Universidad Central de Venezuela. Antes, la Asamblea Constituyente de 1947, decretaría el 12 de febrero, como “Día de la Juventud” en homenajes a los jóvenes que fallecieran en la Batalla de “La Victoria” un 12 de febrero de 1814. Fue una manera de estimular en la juventud, los valores patrios, cívicos y democráticos.

En medio de esas fechas, justo, en conmemoración de aquella batalla, surgiría la llamada generación universitaria de 1928, contra la tiranía de Juan Vicente Gómez. Cada gesta, regaría con sangre joven, los ideales por la patria – no cabe duda – y unos versos del gran Rubén Darío nos los dice… / ¡Juventud divino tesoro! ya te vas para no volver/ cuando quiero llora no lloro/ y a veces lloro sin querer/

Los primeros años de la década de los 60, bajo el gobierno de Rómulo Betancourt, Venezuela se vestiría de luto. El triunfo de la revolución cubana y su joven líder Fidel Castro, influiría en la juventud política del país, por radicales cambios. Influencia, que se  anidaría en los jóvenes del partido Acción Democrática (1961) exigiendo reformas drásticas que les costarían la expulsión de la organización y un reencuentro con los jóvenes comunistas que terminarían inmolándose en las montañas venezolanas, asesinando policías, dinamitando gasoductos, asaltando bancos y secuestrando ciudadanos en nombre de una izquierda revolucionaria, mientras la derecha reaccionaria buscaría insubordinarse con el militarismo afecto, para derrotar al gobierno legítimamente constituido en elecciones libres.

A todo ello debió enfrentar el presidente Betancourt, uno de los lideres de 1928, contra la tiranía de Gómez, mal pudo, maltratar a los jóvenes alzados, pero el planteamiento del pleito estaba descubierto, derrotada la derecha, la izquierda estimulada por Fidel Castro desde la Habana con armas, entrenamiento y recursos, lo seria por igual.

El saldo, centenares de jóvenes militares y jóvenes civiles muertos entre sí, para reconocer el error, que regresaría a inicios del siglo XXI. 59 años después, el comunismo cubano lleva 20 años aprovechándose de la riqueza venezolana, para lo cual, cárcel, tortura y muerte es la orden, para quien disienta de un régimen corrupto y narcotraficante, que no lo sería el de Betancourt ¡eso debe quedar claro! basta con observar la vida de aquellos comunistas de la época, que nunca fueron a la montaña, y que se lo pregunten a José Vicente Rangel, lo que hace oportuno el día, para interrogarse ¿cuántos jóvenes han muerto en Venezuela, entre 1814, 1928, 1960 a 1998, y cuantos han caído, a lo largo de los 20 años del chavismo militarista, corrompido y narcotraficante? ¿Cuántos abandonaron el país en esos tiempos, por alimentación, medicinas, estudios, seguridad?

Llegó la hora de sacar cuentas y cobrar, hay que resarcir la sangre derramada en defensa de la libertad…

Jorge Ramos Guerra

ardive@gmail.com

Publicado en OPINIONES

Bernardo López García

Parodiando el célebre poema “Oda al Dos de Mayo” de Bernardo López García del siglo XIX, Luis Molinos tuvo la excelente idea de escribir otro titulado “Uno de octubre”. Le dio el mismo comienzo, justificado de sobra por la actual situación: “Oigo, patria, tu aflicción”. Y entonces ocurrió que…

Compartir en:

Parodiando el célebre poema “Oda al Dos de Mayo” de Bernardo López García del siglo XIX, Luis Molinos tuvo la excelente idea de escribir otro titulado “Uno de octubre”. Le dio el mismo comienzo, justificado de sobra por la actual situación: “Oigo, patria, tu aflicción”, y lo lanzó a través de su página Facebook.

Como expresión del actual renacer del patriotismo español —en otros tiempos, algo así hubiese pasado sin pena ni gloria—, el poema se ha hecho viral y ha sido amplísimamente difundido a través de las Redes Sociales. Y ahí viene lo tremendo: sin darse cuenta de que se trataba de una parodia, el poema ha sido mayoritaria o casi exclusivamente atribuido a Bernardo López García, o a veces hasta al mismísimo Espronceda.

Y ahí viene lo, para nosotros, aún más tremendo: nuestro propio periódico, metiendo la pata hasta el corvejón, ha caído en el infausto error, habiendo tenido que ser el propio Luis Molinos, lector de El Manifiesto, quien nos ha advertido de ello en comentario que dejamos reproducido para que quede aún más clara constancia de nuestro errar.

Sirva, no de excusa, pero sí de explicación, invocar la fiebre informativa de estos últimos días. Y sirva de (leve) consuelo a este periódico pensar que debemos de ser el único o, en todo caso, uno de los muy escasos medios que, habiéndolo cometido, ha reconocido y rectificado su error.

 

Oigo, patria, tu aflicción,
y no entiendo por qué callas,
viendo a traidores canallas
despedazar la nación.

Dando a un ingrato felón
estúpidas concesiones,
están haciendo jirones
esta tierra milenaria,
de gente, ayer solidaria,
y hoy podrida de ambiciones.

Lloras, porque te engañaron
los que lealtad prometieron,
los mismos que te aplaudieron,
y la Ley corroboraron.

Alevosos, traicioneros,
bellacos y desleales,
la convivencia entre iguales
rompen con su felonía,
y han de acabar la porfía,
en inmundos cenagales.

Buscando solo engañar,
distorsionaron la historia
para turbar la memoria
de las gentes del lugar.

Anhelantes por medrar,
con su estúpida insolencia,
rompieron la convivencia
entre familias y amigos;
requiere firme castigo
su ruin malevolencia.

Un tipo poco honorable
quiso imponer sus ideas
con maneras maniqueas,
fraudulentas, miserables,
arteras y despreciables.

Medio milenio hermanados
no lo separa un tarado
dirigente provinciano,
por mucho discurso vano
que largue desde su estrado.

¡Basta! Gritó el pueblo fiel
por toda la piel de toro.

¡Basta! Clamaron a coro
los españoles de bien.

¡Basta! Poned pie en pared
a tanta provocación
y cortad la humillación
de estos cuatro hijos de perra,
¡No se trocea esta tierra,
somos una gran nación!

Fieles paisanos, honrados,
que queréis que vuestro nietos
os recuerden con respeto
por haberles entregado
un país fuerte y aunado.

¡Levantaos, despertad!
Negad la eventualidad
de una España fragmentada
y levantad vuestra espada
contra tanta indignidad.

VERSIÓN RECITADA DEL POEMA ORIGINAL
“ODA AL DOS DE MAYO”

Todos los artículos de El Manifiesto se pueden reproducir libremente siempre que se indique su procedencia.

Publicado en OPINIONES

EL OSCURO PANORAMA QUE ENFRENTAMOS

 

 

Todo parece haberse venido abajo con la feroz contraofensiva castrocomunista. Chile transita un eventual camino al infierno. Piñera ha capitulado. Macri ha sido derrotado. ¿Capitularán Duque y Bolsonaro? ¿Ha capitulado Donald Trump? Son las graves interrogantes del presente. Mancomunar los espíritus para darles una repuesta definitoria es el imperativo categórico de nuestra región. De ella depende el futuro de Occidente.

 

Antonio Sánchez García @sangarccs

Resultado de imagen para imagenes de Antonio Sánchez García

 

Encapsulada durante tres décadas en el marco factual, normativo y constituyente  impuesto por sus fuerzas armadas, ayer y hoy último recurso de su estabilidad institucional, la sociedad chilena, profundamente quebrantada en sus fundamentos tradicionales por el proyecto socialista de la Unidad Popular y Salvador Allende, puesta en cintura y disciplinada bajo objetivos supremos impuestos por el proyecto estratégico de la hegemonía chilena dominante, logró el mayor desarrollo socioeconómico de su historia.

Liberada de toda influencia externa, que asociada a las fuerzas disociadoras internas llevara al colapso de la Unidad Popular y a la necesidad de la intervención militar, ninguna otra sociedad latinoamericana logró, en ese mismo corto período de tiempo, los adelantos y progresos alcanzados por la sociedad chilena: estabilidad social y política, disciplina social, emprendimiento, desarrollo y prosperidad.

Logros dramáticamente interrumpidos, no sólo en Chile sino en toda la región, desde el momento mismo que tuviera lugar el asalto castro comunista al poder de la isla caribeña, el primero de enero de 1959. Permitido por desidia política, ignorancia, descuido e irresponsabilidad geoestratégica de los círculos gobernantes norteamericanos  así como por una grave falencia del sentido imperial que desde la pos guerra determinaba el perfil internacional de sus acciones.

 

Cuba fue, desde entonces, el principal factor causante de la inestabilidad política que ha afectado a la sociedad latinoamericana durante los últimos sesenta años. Venezuela, que emergió en esos mismos años como la contra propuesta estratégica – la democracia social, política y económica como forma existencial de nuestra región – cayó víctima de sus contradicciones internas, con lo cual Cuba tuvo el continente al alcance de su sometimiento. Hecho tanto más grave, cuanto que la misma Cuba fue la causante sobre determinante de esa crisis y Venezuela tanto la cabeza de playa de la penetración del castro comunismo en la región, como la principal fuente de recursos para llevarla a cabo.

 

            Sorprende la absoluta inconsciencia y apatía con las que los factores democráticos y las élites gobernantes tanto de la propia región como las de Norteamérica y algunas naciones europeas, principalmente de España, han permitido y tolerado el despliegue solapado y silencioso, primero, y luego llevada adelante a marchas forzadas de esa estrategia de asalto totalitario castro comunista. Renovada, repotenciada y globalizada con el apoyo de Rusia, China y algunos países islámicos. ¿Era ese “el fin de la historia” del que se preciaba el politólogo norteamericano Francis Fukuyama?

 

Sorprende que, maniatados por sus propios hábitos políticos y un muy falso concepto de la no intervención en los asuntos internos de su comunidad de naciones, se haya perdido en Occidente toda visión histórica, se haya abandonado, primero al pueblo cubano y luego al pueblo nicaragüense y finalmente, en el caso crucial de este siniestro embate, al pueblo venezolano.

Permitiendo con dicha inconsciencia y apatía – trágica y preñada de consecuencias en el caso del llamado Grupo de Lima – la expansión de la crisis, como lo demuestra el caso chileno. Sólo posible por la infiltración y el respaldo en dinero, hombres y armas de Cuba y Venezuela. Tal como lo hemos señalado en innumerables oportunidades, refrendado ahora por la Secretaria General de la OEA.

 

            La ceguera y falta de conciencia histórica de la región se reafirma ahora, cuando, a pesar de tales hechos indiscutibles que se encuentran recién en sus comienzos y pre anuncian una crisis global de funestas consecuencias, ninguno de los países directamente amenazados por la devastadora acción de los gobiernos de Cuba y Venezuela, respaldados abiertamente por Rusia y China en su estrategia de conquista global, se atreva a tomar decisiones drásticas, como llamar a sus embajadores en dichos países y amenazar con romper relaciones y aislarlos en el contexto internacional.

El caso de los Estados Unidos es francamente patético y muy lamentable: el Departamento de Estado, la Casa Blanca y el Pentágono han permitido la violación flagrante de sus espacios de influencia inmediata por aviones y barcos rusos y chinos llegados hasta las costas venezolanas para expresarle su apoyo bélico al dictador Nicolás Maduro. Incluso de tropas turcas. Sin provocar ni siquiera una manifestación de protesta de parte de Donald Trump.

 

            Los sectores democráticos latinoamericanos, acorralados por la osadía de Cuba y Venezuela, que llegaron a controlar las principales potencias de la región e incluso la Secretaría General de la OEA, dieron un suspiro de alivio ante las victorias de Macri, Piñera, Jair Bolsonaro e Iván Duque. Coronadas por la extraordinaria victoria de Luis Almagro al frente de la Secretaría General de la OEA.

Flor de un día. Todo parece haberse venido abajo con la feroz contraofensiva castrocomunista de Venezuela y Cuba . Chile transita un eventual camino al infierno. Piñera ha capitulado. Macri ha sido derrotado. ¿Capitularán Duque y Bolsonaro? ¿Ha capitulado Donald Trump?

 

            Son las graves interrogantes del presente. Mancomunar los espíritus para darles una repuesta definitoria es el imperativo categórico de nuestra región. De ella depende el futuro de Occidente.

Publicado en OPINIONES

¿Serán vientos bolivianos, Diosdado? Por: Javier Díaz Aguilera.

¿Serán vientos bolivianos, Diosdado?

 

por: Javier Díaz Aguilera*

 

Muchos se preguntan que estará pensando Diosdado Cabello en estos momentos, a propósito de los acontecimientos que desalojaron a Evo Morales de la Casa Grande del Pueblo. Para los estrategas de La Habana y Caracas, los vientos a los que se refería el número dos del chavismo, el pasado 10 de octubre, tomaron un giro inesperado y están obligando al Régimen de Maduro a poner sus barbas en remojo.

Por allí salieron ya nerviosos Diosdado y Nicolás Maduro convocando a marchas y contramarchas, llamando a los sectores minoritarios todavía bajo engaño para que se activen ante la amenaza de la derecha imperialista. Por supuesto que sus socios de la izquierda trasnochada, esos del Foro de Sao Paulo y el recién estrenado Grupo de Puebla, también comenzaron su festín de reclamos; reclamos que sólo toman en cuenta la parte de la ecuación que más conviene a su discurso. Es el producto de eso que algunos llaman el automatismo descarado de la izquierda.

Veamos, por ejemplo, como la Política Exterior de México, de un perfil relativamente cauto respecto a la región, desde la asunción al poder de Andrés Manuel López Obrador, se puso en movimiento rápidamente y sin disimulo, a través de sus más altos voceros. Su posición se sintetiza en catalogar como un Golpe de Estado lo ocurrido en Bolivia, muy en línea con lo manifestado por el recién liberado expresidente de Brasil, Lula da Silva, los Fernández (Alberto y Cristina), Díaz-Canel, Daniel Ortega y, claro, el mismo Nicolás Maduro. La tesis que maneja López Obrador y su Canciller, Marcelo Ebrard, es que el Ejército boliviano violentó el orden constitucional al sugerir la renuncia de Evo Morales el domingo pasado, a pesar de lo que alabaron como una gran decisión de éste último al convocar un nuevo proceso eleccionario con nuevas autoridades electorales; eso sí, con él participando nuevamente como candidato del MAS.

Lo que brilló por su ausencia en las declaraciones de México, fue el reconocimiento automático que hizo su Ejecutivo a los resultados electorales del 20 de octubre, catalogándolos apresuradamente de transparentes, a pesar de las sospechas de fraude que surgieron en los momentos culminantes del conteo, luego confirmadas por los equipos técnicos de la Organización de Estados Americanos (OEA). En otras palabras, para México y otros ofendidos de la izquierda incondicional, no es condenable que una figura como la de Evo Morales, en ejercicio de sus potestades presidenciales, haya estado involucrado – como muestran los hechos irrefutables – en la perpetración de un delito de fraude electoral, con sus evidentes consecuencias penales y administrativas. No, aquí lo que cuenta – según los defensores de las causas populistas – es el temor que les genera el resquebrajamiento de uno de los eslabones del eje progresista de la geopolítica continental. Pero ¡tranquilos! Por los momentos, Evo Morales podrá evadir su deuda con la justicia – inadvertida por las circunstancias políticas- al haberle concedido el Gobierno de México un asilo por razones humanitarias.

Por otra parte, los defensores de las causas “revolucionarias” del hemisferio, parecen haber olvidado que la crisis política e institucional que vive en estos instantes Bolivia, tiene su origen en aquellos días de febrero de 2016, cuando, por voluntad del pueblo, Evo Morales perdió el referéndum en el que buscaba habilitarse para un cuarto mandato, capricho que le fuera concedido, un año después, por una sentencia descarada del Tribunal Constitucional de Bolivia bajo control de Evo Morales, al igual que otras instituciones del Estado.

Por cierto, misma receta aprendida de sus padres bolivarianos, alteradores de la constitucionalidad y enemigos, por ende, de la alternabilidad del poder. De esto no se escucha mención alguna, como tampoco del hecho de que el pronunciamiento militar que solicitó a Morales la renuncia, responde al desamparo institucional al que está sometida la ciudadanía boliviana – al igual que la venezolana – ante la arrogancia y abuso de poder de unas autoridades que pretendían perpetuarse en el poder, al mejor estilo castrista.

En todo caso, nada está definitivamente escrito en el caso de Bolivia. Ante el vacío de poder relativo generado por la partida de Morales, habrá que estar atentos a los planes que seguramente están urdiendo Caracas y La Habana, con miras a restituir el status quo previo al 10 de noviembre. De eso no debe quedar la menor duda. Por los momentos, y luego del silencio inconveniente de la Secretaría General de la OEA, este pasado domingo, el señor Luís Almagro ha instado al Congreso boliviano para que decida urgentemente las mejores vías de asegurar el funcionamiento institucional del país, en lo que se considera debe ser parte de un período de transición hasta la celebración de nuevas elecciones.

Tomándole la palabra al Gobierno de México, un grupo de países: Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos, Guatemala, Perú, República Dominicana y Venezuela (representada por las autoridades interinas), han convocado para este martes 12 de noviembre, una Sesión Extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, considerando de la mayor conveniencia regional, la celebración de un debate, que conduzca a las aclaratorias y conclusiones debidas, acerca de la crisis institucional de Bolivia.

Por supuesto, que en ese terreno será cuesta arriba conciliar las diferentes posturas que habrán de enfrentarse, comenzando por la Casa Blanca que considera que “la renuncia ayer de Morales es un momento significativo para la democracia en el Hemisferio Occidental”, lanzando un mensaje a los regímenes de Nicaragua y Venezuela. A esta postura se sumaría de seguro el Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro; otras que harán uso de un mensaje de cordura pacífica y apego institucional, apoyando al Congreso boliviano y otras instituciones en la etapa de transición hacia nuevas elecciones (seguramente Grupo de Lima); y la de los regímenes y gobiernos de izquierda que seguirán juzgando los acontecimientos de Bolivia como un Golpe de Estado clásico.

Mientras tanto, en Venezuela se presenta esta semana una excelente oportunidad para renovar las esperanzas de cambio. No cabe dudas que los vientos venidos de Bolivia, esos que sorprendieron a Diosdado Cabello, servirán de telón de fondo para el próximo 16 de noviembre, ocasión en la que el Presidente Interino, Juan Guaidó, está llamado a convocar nuevamente a la unidad de todos los factores de lucha, un poco extraviada. Será, en definitiva, el mejor momento para redefinir e imponer la agenda política de la oposición y retomar la hoja de ruta trazada el pasado mes de enero.

*Por: Javier Díaz Aguilera
Internacionalista
Exfuncionario Diplomático de Carrera
11/11/2019

Publicado en OPINIONES

Oda al golpe de Estado en Bolivia

 

por: Federico Boccanera

11 de noviembre de 2019

Las plañideras de la progresía internacional denuncian que en Bolivia ocurrió un “golpe de Estado”.

 Ajá, fue un golpe de Estado, ¡¿Y?!

 Un golpe de Estado a partir de un fraude electoral, por lo tanto un golpe PERFECTAMENTE LEGITIMO.

 Todo golpe que restituya la ley y el orden, la virtud y el honor es un golpe legítimo, y ni siquiera hace falta que sea “constitucional”, el derecho a la rebelión es un derecho natural.

Un derecho natural, como el derecho a la resistencia y el derecho de acato, derechos que no hace falta que los consagre ninguna constitución precisamente porque son NATURALES.

 Aunque en la Constitución Militarista de Venezuela de 1999, están presentes en los artículos 333 y 350 (que estén puestos allí para justificar la naturaleza golpista del poder chavista es otro asunto, asunto que bien se podría titular ¿hay golpes “malos” y golpes “buenos”?, una discusión para adultos).

 El golpe contra Evo Morales, no solo fue un “golpe bueno”, fue un golpe IMPECABLE, que debe ser defendido, glorificado, y debe quedar como un PRECEDENTE, no desperdiciemos esta oportunidad.

 Parafraseando al himno nacional, “Seguid el ejemplo que Bolivia dio”.

ANEXO

 Hace un tiempo me dediqué a investigar los derechos naturales, inspirado por unos artículos de Jorge Olavarría del año 2002, me interesaba contar con definiciones que fuesen lo más completas, las que obtuve al final deberían clasificarse como “Olavarrianas”, porque él fue el que hizo el grueso del trabajo (espero que no se ofenda desde el más allá). Lamentablemente, su muerte prematura me impidió contactarlo para que las revisara, de todos modos aquí las tienen.

 EL DERECHO A LA RESISTENCIA

 El derecho a la resistencia es el derecho natural e imprescriptible del hombre de oponerse a la opresión, y puede invocarse por parte de individuos y colectivos para combatir el despotismo y restaurar la legitimidad, combatir la arbitrariedad, preservar o recuperar derechos anulados o afectados por acciones u omisiones del poder público, demandar el reconocimiento de nuevos derechos y para generar rebelión en caso de necesidad.

 EL DERECHO DE ACATO

 “Se acata pero no se cumple…” es el derecho a reconocer la autoridad y su mando pero a no obedecer y aplicar sus órdenes, disposiciones y leyes, cuando estas no se ajustan a la constitución, al derecho o a las circunstancias imperantes. Su función principal hoy en día es la de impedir que excesos o deformaciones en el ejercicio de gobierno, puedan justificarse alegando la institución de la obediencia debida (u obediencia jerárquica).

 EL DERECHO SUPREMO A LA REBELIÓN

 “El derecho a la rebelión, lo mismo que el derecho a la legítima defensa, surge cuando un cúmulo de hechos graves, plenamente comprobados, conforman un estado de necesidad de inminente y extrema peligrosidad para la preservación de la libertad, la vida y los bienes de todos los ciudadanos, que quedan en total indefensión por cuanto los hechos y las agresiones provienen del Estado que debe ampararlos…”

 (Interpretación del derecho a la rebelión, según John Locke).

 Constitución Militarista de Venezuela de 1999:

 Artículo 333:

“Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia”.

 Artículo 350:

“El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad, que contraríe los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos”.

@FBoccanera

https://federicoboccanera.blogspot.com/2019/11/oda-al-golpe-de-estado-en-bolivia.html

  • oda al golpe.docx

    15.7kB

Publicado en OPINIONES

EL MAGO DE LA TRANSICIÓN (I)

EDUARDO CASANOVA SUCRE
13 h

Resultado de imagen para Imágenes del g Eleazar López Contreras
General en Jefe, Eleazar López Contreras

 

NOTA DEL EDITOR: este estupendo texto de Eduardo Casanova Sucre, anota el hecho de la interacción entre López Contreras y Rómulo Betancourt, al respecto quisiera agregar, simplemente, que conversé con este último sobre el tema y reiteradamente, manifestó una alta opinión intelectual y política sobre el sobrio general, quien al llegar a la presidencia cambió su uniforme y sus bien ganadas preseas por el traje civil, la transición que condujo fue efectivamente ejemplar. Salud.

Alfredo Coronil Hartmann

Ítaca 8-XI-2019.

*****

Por Eduardo Casanova

Otro de los mejores gobernantes de nuestro país fue Eleazar López Contreras, uno de los hombres más inteligentes y hábiles que ha ocupado la casa de gobierno de Venezuela, nacido en Queniquea, un pueblo que está ubicado en un desvío al Sur desde la Carretera Trasandina, al Noreste de San Cristóbal, el 5 de mayo de 1883.

Sus padres fueron el coronel Manuel María López Trejo (caraqueño) y Catalina Contreras (tachirense). Debido a la muerte de su padre en los días de su nacimiento, fue criado por su tío materno, el presbítero Fernando María Contreras, que lo llevó con él a Capacho, en donde estudió las primeras letras. Luego estudiaría en La Grita, en donde estaba cuando se enroló en las fuerzas de la “Restauradora.”

Castro lo consideró demasiado joven para incorporarlo a su campaña, pero Gómez, a pedido del padre Contreras, lo aceptó y hasta lo tomó bajo su protección directa. A los diecisiete años era edecán del presidente Castro. Luego de ocupar varios cargos, tanto civiles como militares, fue enviado a Europa y a Estados Unidos en misión de estudios y para comprar material de guerra (1920-21).

En 1926 publica su primer trabajo literario, y en 1928, como comandante de la guarnición de Caracas, debió enfrentar la sublevación del cuartel San Carlos, ligada a la Semana del Estudiante, y en donde uno de los alzados era su propio hijo. Es posible que eso lo llevara al protagonismo, del que ya no saldría del todo nunca.

Como presidente de la transición fue brillante. Entre sus primeras peripecias estuvo el apartar del camino a Eustoquio Gómez, que pretendía convertirse en sucesor de su primo y encontró la muerte en la Gobernación de Caracas. Luego, sin querer queriendo, anuló también a Félix Galavís, otro aspirante importante, que reprimió con exceso de fuerza las manifestaciones públicas que liberaban la energía contenida durante años.

El 14 de febrero del 36 en la Plaza Bolívar, cuando los estudiantes caraqueños, entre ellos varios de los del 28, así como sus sucesores, y buena parte de los que soñaban con una vida libre emprendieron una manifestación que fue reprimida a tiros por la policía de Galavís, lo cual motivó su destitución por parte del Presidente López Conteras, que de nuevo dio muestras de su habilidad excepcional para capear temporales.

Aquello fue el primer terremoto político del post-gomecismo, y una crisis que significaba un cambio definitivo en el rumbo del país que entraba al Siglo XX con treinta y cinco años de atraso, según Mariano Picón Salas. Desde los primeros días de López Contreras empieza a evidenciarse una cierta tolerancia política. Nacía la izquierda con ambición de llegar al poder, y López Contrera la enfrentó con habilidad y energía. La posición del régimen era simple: todo el mundo podía decir u opinar públicamente lo que quisiera, pero las opiniones que no le gustaran a los jerarcas acarrearían persecución para quienes las emitieran.

Los antiguos dirigentes antigomecistas llegan al país desconcertados. Lo que encuentran les resulta enteramente extraño, desconocido, hubo demasiados cambios, tanto físicos como sicológicos, en la Venezuela que dejaron en muchos casos veinte o quince años atrás, como para que puedan asimilarlos de golpe y porrazo, y cuando hablan, parecen venir de las catacumbas y no encuentran eco alguno en la gente.

Los estudiantes, especialmente los de la Universidad Central de Venezuela, asumen el papel de líderes de la revolución que no podía conseguirlos entre aquellos exiliados o recién salidos de las prisiones, pálidos y extrañados al ver los cambios que había sufrido el país. Y en medio de ellos, trabajando a tiempo completo y pidiendo a todos “calma y cordura,” estaba la figura casi quijotesca del general Eleazar López Contreras, “zigzagueando” o avanzando en meandros a más y mejor.

Por un lado nombra a Rómulo Gallegos, que desde 1929, con la publicación de “Doña Bárbara,” y la obtención de un premio literario en España, pero más que eso, con su autoexilio y contacto formal con los jóvenes veintiocheros fuera del país, había adquirido un prestigio enorme entre las nuevas generaciones, ministro de Instrucción Pública, y por el otro desata una persecución contra los jóvenes amigos y admiradores de Gallegos, que pronto dejaría el cargo por proponer una ley de educación moderna.

Por un lado alentaba la designación de Luis Beltrán Prieto Figueroa como senador, y por el otro, en cuanto el senador propuso una ley de educación en el que proclamaba el principio de Estado Docente, azuzó a sus corifeos para que lo acusaran de sovietizante y enemigo de la decencia.

El 14 de septiembre, López Contreras anuncia la posibilidad de “Una dictadura del bien” tras lo cual son juzgados varios dirigentes progresistas. Otros, como Betancourt, pasan a una clandestinidad peligrosa pero fructífera. Ya se han organizado algunos grupos políticos, como la Unión Nacional Republicana, el Partido Republicano Progresista (PRP), abiertamente marxista, y ORVE (Movimiento de Organización Venezolana), de tendencia socialdemócrata dirigido, entre otros, por Rómulo Betancourt. Jóvito Villalba, el “Mocho” de la nueva política, se empeña en mantener a la Federación Venezolana de Estudiantes como un partido político, con lo cual se queda atrás con respecto a Betancourt.

En 1937 la FEV, ORVE y el PRP deciden aliarse para formar el Partido Democrático Nacional (PDN) que el gobierno no quiso legalizar por considerar a sus promotores comunistas. En abril los grupos de la recién nacida izquierda se constituyen en un frente que se denomina, con toda la originalidad del caso “Bloque de Abril,” y que se propone mantener el congreso, como estaba, y a López Contreras como presidente provisional hasta que se reúna, al año siguiente una asamblea constituyente que, a su vez, convoque a verdaderas elecciones.

Hasta allí llegan las coincidencias, porque el PRP se propone crear un ambiente revolucionario y convoca a huelgas de trabajadores, mientras que ORVE busca una vía más bien reformista. El general López Contreras, cuyas antenas políticas dicen que allí está buena parte del porvenir, no quiere desligarse, sin embargo, del pasado, en donde están los gomecistas y el ejército aún dominado por oficiales sin formación académica, que miran con muy malos ojos ese porvenir que amenaza desde la calle.

Suspensión de garantías, prohibición de grupos de más de tres personas, supresión de la propaganda marxista, censura de prensa, son las medidas de López Contreras que permiten un suspiro de alivio a los tachiristas y gomecistas en general, y que llevan a la FEV a pedir abiertamente no solo su derogación, sino el pase a juicio a los gomecistas, aun los que están en cargos importantes.
(Continuará)

Publicado en OPINIONES

LUIS MARIN: Convulsión política.

Publicado por PARARESCATARELPORVENIR el 8 NOVIEMBRE, 2019 Analitica.com Convulsión política LUIS MARÍN8 noviembre, 2019

La convulsión política en América Latina: ¿Hacia la revolución militar-socialista-bolivariana y la liquidación del neoliberalismo? Pregunta la Cátedra Pío Tamayo de la Universidad Central de Venezuela y se responde lo siguiente.

Primero, nos restringimos al contexto de América Latina, en particular, las manifestaciones en Ecuador, luego en Chile, el retorno de Cristina Kirchner en Argentina, el descomunal fraude electoral de Evo Morales en Bolivia y los más recientes disturbios en Colombia: “La brisita bolivariana a punto de convertirse en huracán”.

Luego, la explicación del Foro de Sao Paulo, dicho por ellos mismos: todo corresponde a un plan diseñado en Caracas, en su encuentro XXV, del 25 al 28 de julio, donde se desglosan país por país, sus resoluciones.

Por ejemplo, en Ecuador apoyan al prófugo Rafael Correa y sus secuaces, Ricardo Patiño, Jorge Glas y la enrevesada trama de espionaje internacional representada por Julian Assange y Oli Bini, enfrentando al “tránsfuga” Lenin Moreno.

En Chile, impulsan “la cumbre de los pueblos”, contra el foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), con los resultados conocidos. Hoy celebran la suspensión de ambos eventos, una pedrada en la vitrina del liberalismo: “Hacia los 50 años del triunfo de Salvador Allende”.

En Argentina, respaldan a la pareja de Alberto y Cristina Fernández contra el gobierno de Mauricio Macri; así como en Bolivia apoyan al “hermano Evo” en su aspiración a un cuarto mandato, siendo ya el dictador que más tiempo a gobernado Bolivia en toda su historia.

En Colombia tercian por los acuerdos de La Habana FARC-Santos, calificando al gobierno de Ivan Duque como “genocida”, a favor del “Movimiento Defendamos la Paz”; así como acusan al presidente de Paraguay, Abdo Benitez de “neofascista”, por su entendimiento con Bolsonaro y Macri en la llamada Triplefrontera.

En Nicaragua apoyan la “pacificación” de Ortega-Morillo, como en Cuba promueven el “Encuentro antiimperialista de solidaridad, por la democracia y contra el neoliberalismo” realizado en La Habana del 1º al 3 de noviembre.

En Brasil impulsan la campaña “Lula libre” a quien proponen otorgarle el Premio Nobel, promovido por el inefable Adolfo Pérez Esquivel, mientras orquestan la guerra sucia nacional e internacional contra el presidente Jair Bolsonaro.

Finalmente, la explicación de la Socialdemocracia, expresada por sus más conspicuos voceros, admite que sí puede haber cierta intervención del F de SP, pero no debe sobrestimarse, como ellos pretenden, exagerando su poder e influencia; en realidad existe un caldo de cultivo para que estas incitaciones hayan tenido tanto impacto y extensión.

Estas razones serían la desigualdad y la corrupción. Pero, ¿era Chile menos desigual y  corrupto durante los períodos de Bachelet? Al contrario, la desigualdad en Chile no ha cesado de disminuir, como de aumentar la transparencia, según los índices internacionales generalmente aceptados.

Por otra parte, todos los países de AL son desiguales y corruptos, más que Chile, pongamos por caso, México y ¿por qué no? Cuba, donde más de la mitad de la población está por debajo del umbral de la pobreza y la nomenclatura lleva una vida principesca.

Es más, en qué país del mundo no existe desigualdad y corrupción, ¿en Rusia? ¿China? Esta explicación de la socialdemocracia no explica nada y solo sirve para enarbolar la única bandera que le queda, que es la apelación a la “desigualdad”, sin que se sepa exactamente a qué se refiere.

La respuesta verdadera siempre resulta ser la más sencilla: la razón es que hay una voluntad política detrás de los disturbios. Pero, ¿por qué es tan difícil verlo o admitirlo? Por la devoción que tienen las Internacionales Comunistas y Socialistas por las actividades clandestinas. Siempre procuran actuar tras bastidores y presentar sus decisiones políticas como si fueran fatalidades históricas.

En realidad estos disturbios se fraguan en unos comités, alrededor de unas mesas directivas. Todo lo demás es movilización de las organizaciones y difusión de propaganda, para lo que se prestan gustosos los medios de comunicación colonizados por el marxismo cultural. La causa de los disturbios es el aumento de las tarifas del metro, claman al unísono, luego los disturbios se extienden a ocho ciudades donde ni siquiera hay metro y de allí a todo el  país.

Las verdaderas razones hay que buscarlas en el endurecimiento del embargo a Cuba, las sanciones contra Raúl Castro y su familia, de las que ellos no han hecho la menor mención, así como a los agentes de su entorno, incluso en Venezuela y Nicaragua; suspensión de los cruceros, vuelos regulares y remesas familiares; la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton, contra la que vociferan abiertamente las declaraciones del F de SP.

Replican según la máxima de que la mejor defensa es el ataque: “Si ustedes quieren derrocar a nuestros gobiernos, nosotros derrocaremos a los suyos”. Así de simple.