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EL OSCURO PANORAMA QUE ENFRENTAMOS

 

 

Todo parece haberse venido abajo con la feroz contraofensiva castrocomunista. Chile transita un eventual camino al infierno. Piñera ha capitulado. Macri ha sido derrotado. ¿Capitularán Duque y Bolsonaro? ¿Ha capitulado Donald Trump? Son las graves interrogantes del presente. Mancomunar los espíritus para darles una repuesta definitoria es el imperativo categórico de nuestra región. De ella depende el futuro de Occidente.

 

Antonio Sánchez García @sangarccs

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Encapsulada durante tres décadas en el marco factual, normativo y constituyente  impuesto por sus fuerzas armadas, ayer y hoy último recurso de su estabilidad institucional, la sociedad chilena, profundamente quebrantada en sus fundamentos tradicionales por el proyecto socialista de la Unidad Popular y Salvador Allende, puesta en cintura y disciplinada bajo objetivos supremos impuestos por el proyecto estratégico de la hegemonía chilena dominante, logró el mayor desarrollo socioeconómico de su historia.

Liberada de toda influencia externa, que asociada a las fuerzas disociadoras internas llevara al colapso de la Unidad Popular y a la necesidad de la intervención militar, ninguna otra sociedad latinoamericana logró, en ese mismo corto período de tiempo, los adelantos y progresos alcanzados por la sociedad chilena: estabilidad social y política, disciplina social, emprendimiento, desarrollo y prosperidad.

Logros dramáticamente interrumpidos, no sólo en Chile sino en toda la región, desde el momento mismo que tuviera lugar el asalto castro comunista al poder de la isla caribeña, el primero de enero de 1959. Permitido por desidia política, ignorancia, descuido e irresponsabilidad geoestratégica de los círculos gobernantes norteamericanos  así como por una grave falencia del sentido imperial que desde la pos guerra determinaba el perfil internacional de sus acciones.

 

Cuba fue, desde entonces, el principal factor causante de la inestabilidad política que ha afectado a la sociedad latinoamericana durante los últimos sesenta años. Venezuela, que emergió en esos mismos años como la contra propuesta estratégica – la democracia social, política y económica como forma existencial de nuestra región – cayó víctima de sus contradicciones internas, con lo cual Cuba tuvo el continente al alcance de su sometimiento. Hecho tanto más grave, cuanto que la misma Cuba fue la causante sobre determinante de esa crisis y Venezuela tanto la cabeza de playa de la penetración del castro comunismo en la región, como la principal fuente de recursos para llevarla a cabo.

 

            Sorprende la absoluta inconsciencia y apatía con las que los factores democráticos y las élites gobernantes tanto de la propia región como las de Norteamérica y algunas naciones europeas, principalmente de España, han permitido y tolerado el despliegue solapado y silencioso, primero, y luego llevada adelante a marchas forzadas de esa estrategia de asalto totalitario castro comunista. Renovada, repotenciada y globalizada con el apoyo de Rusia, China y algunos países islámicos. ¿Era ese “el fin de la historia” del que se preciaba el politólogo norteamericano Francis Fukuyama?

 

Sorprende que, maniatados por sus propios hábitos políticos y un muy falso concepto de la no intervención en los asuntos internos de su comunidad de naciones, se haya perdido en Occidente toda visión histórica, se haya abandonado, primero al pueblo cubano y luego al pueblo nicaragüense y finalmente, en el caso crucial de este siniestro embate, al pueblo venezolano.

Permitiendo con dicha inconsciencia y apatía – trágica y preñada de consecuencias en el caso del llamado Grupo de Lima – la expansión de la crisis, como lo demuestra el caso chileno. Sólo posible por la infiltración y el respaldo en dinero, hombres y armas de Cuba y Venezuela. Tal como lo hemos señalado en innumerables oportunidades, refrendado ahora por la Secretaria General de la OEA.

 

            La ceguera y falta de conciencia histórica de la región se reafirma ahora, cuando, a pesar de tales hechos indiscutibles que se encuentran recién en sus comienzos y pre anuncian una crisis global de funestas consecuencias, ninguno de los países directamente amenazados por la devastadora acción de los gobiernos de Cuba y Venezuela, respaldados abiertamente por Rusia y China en su estrategia de conquista global, se atreva a tomar decisiones drásticas, como llamar a sus embajadores en dichos países y amenazar con romper relaciones y aislarlos en el contexto internacional.

El caso de los Estados Unidos es francamente patético y muy lamentable: el Departamento de Estado, la Casa Blanca y el Pentágono han permitido la violación flagrante de sus espacios de influencia inmediata por aviones y barcos rusos y chinos llegados hasta las costas venezolanas para expresarle su apoyo bélico al dictador Nicolás Maduro. Incluso de tropas turcas. Sin provocar ni siquiera una manifestación de protesta de parte de Donald Trump.

 

            Los sectores democráticos latinoamericanos, acorralados por la osadía de Cuba y Venezuela, que llegaron a controlar las principales potencias de la región e incluso la Secretaría General de la OEA, dieron un suspiro de alivio ante las victorias de Macri, Piñera, Jair Bolsonaro e Iván Duque. Coronadas por la extraordinaria victoria de Luis Almagro al frente de la Secretaría General de la OEA.

Flor de un día. Todo parece haberse venido abajo con la feroz contraofensiva castrocomunista de Venezuela y Cuba . Chile transita un eventual camino al infierno. Piñera ha capitulado. Macri ha sido derrotado. ¿Capitularán Duque y Bolsonaro? ¿Ha capitulado Donald Trump?

 

            Son las graves interrogantes del presente. Mancomunar los espíritus para darles una repuesta definitoria es el imperativo categórico de nuestra región. De ella depende el futuro de Occidente.

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¿Serán vientos bolivianos, Diosdado? Por: Javier Díaz Aguilera.

¿Serán vientos bolivianos, Diosdado?

 

por: Javier Díaz Aguilera*

 

Muchos se preguntan que estará pensando Diosdado Cabello en estos momentos, a propósito de los acontecimientos que desalojaron a Evo Morales de la Casa Grande del Pueblo. Para los estrategas de La Habana y Caracas, los vientos a los que se refería el número dos del chavismo, el pasado 10 de octubre, tomaron un giro inesperado y están obligando al Régimen de Maduro a poner sus barbas en remojo.

Por allí salieron ya nerviosos Diosdado y Nicolás Maduro convocando a marchas y contramarchas, llamando a los sectores minoritarios todavía bajo engaño para que se activen ante la amenaza de la derecha imperialista. Por supuesto que sus socios de la izquierda trasnochada, esos del Foro de Sao Paulo y el recién estrenado Grupo de Puebla, también comenzaron su festín de reclamos; reclamos que sólo toman en cuenta la parte de la ecuación que más conviene a su discurso. Es el producto de eso que algunos llaman el automatismo descarado de la izquierda.

Veamos, por ejemplo, como la Política Exterior de México, de un perfil relativamente cauto respecto a la región, desde la asunción al poder de Andrés Manuel López Obrador, se puso en movimiento rápidamente y sin disimulo, a través de sus más altos voceros. Su posición se sintetiza en catalogar como un Golpe de Estado lo ocurrido en Bolivia, muy en línea con lo manifestado por el recién liberado expresidente de Brasil, Lula da Silva, los Fernández (Alberto y Cristina), Díaz-Canel, Daniel Ortega y, claro, el mismo Nicolás Maduro. La tesis que maneja López Obrador y su Canciller, Marcelo Ebrard, es que el Ejército boliviano violentó el orden constitucional al sugerir la renuncia de Evo Morales el domingo pasado, a pesar de lo que alabaron como una gran decisión de éste último al convocar un nuevo proceso eleccionario con nuevas autoridades electorales; eso sí, con él participando nuevamente como candidato del MAS.

Lo que brilló por su ausencia en las declaraciones de México, fue el reconocimiento automático que hizo su Ejecutivo a los resultados electorales del 20 de octubre, catalogándolos apresuradamente de transparentes, a pesar de las sospechas de fraude que surgieron en los momentos culminantes del conteo, luego confirmadas por los equipos técnicos de la Organización de Estados Americanos (OEA). En otras palabras, para México y otros ofendidos de la izquierda incondicional, no es condenable que una figura como la de Evo Morales, en ejercicio de sus potestades presidenciales, haya estado involucrado – como muestran los hechos irrefutables – en la perpetración de un delito de fraude electoral, con sus evidentes consecuencias penales y administrativas. No, aquí lo que cuenta – según los defensores de las causas populistas – es el temor que les genera el resquebrajamiento de uno de los eslabones del eje progresista de la geopolítica continental. Pero ¡tranquilos! Por los momentos, Evo Morales podrá evadir su deuda con la justicia – inadvertida por las circunstancias políticas- al haberle concedido el Gobierno de México un asilo por razones humanitarias.

Por otra parte, los defensores de las causas “revolucionarias” del hemisferio, parecen haber olvidado que la crisis política e institucional que vive en estos instantes Bolivia, tiene su origen en aquellos días de febrero de 2016, cuando, por voluntad del pueblo, Evo Morales perdió el referéndum en el que buscaba habilitarse para un cuarto mandato, capricho que le fuera concedido, un año después, por una sentencia descarada del Tribunal Constitucional de Bolivia bajo control de Evo Morales, al igual que otras instituciones del Estado.

Por cierto, misma receta aprendida de sus padres bolivarianos, alteradores de la constitucionalidad y enemigos, por ende, de la alternabilidad del poder. De esto no se escucha mención alguna, como tampoco del hecho de que el pronunciamiento militar que solicitó a Morales la renuncia, responde al desamparo institucional al que está sometida la ciudadanía boliviana – al igual que la venezolana – ante la arrogancia y abuso de poder de unas autoridades que pretendían perpetuarse en el poder, al mejor estilo castrista.

En todo caso, nada está definitivamente escrito en el caso de Bolivia. Ante el vacío de poder relativo generado por la partida de Morales, habrá que estar atentos a los planes que seguramente están urdiendo Caracas y La Habana, con miras a restituir el status quo previo al 10 de noviembre. De eso no debe quedar la menor duda. Por los momentos, y luego del silencio inconveniente de la Secretaría General de la OEA, este pasado domingo, el señor Luís Almagro ha instado al Congreso boliviano para que decida urgentemente las mejores vías de asegurar el funcionamiento institucional del país, en lo que se considera debe ser parte de un período de transición hasta la celebración de nuevas elecciones.

Tomándole la palabra al Gobierno de México, un grupo de países: Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos, Guatemala, Perú, República Dominicana y Venezuela (representada por las autoridades interinas), han convocado para este martes 12 de noviembre, una Sesión Extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, considerando de la mayor conveniencia regional, la celebración de un debate, que conduzca a las aclaratorias y conclusiones debidas, acerca de la crisis institucional de Bolivia.

Por supuesto, que en ese terreno será cuesta arriba conciliar las diferentes posturas que habrán de enfrentarse, comenzando por la Casa Blanca que considera que “la renuncia ayer de Morales es un momento significativo para la democracia en el Hemisferio Occidental”, lanzando un mensaje a los regímenes de Nicaragua y Venezuela. A esta postura se sumaría de seguro el Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro; otras que harán uso de un mensaje de cordura pacífica y apego institucional, apoyando al Congreso boliviano y otras instituciones en la etapa de transición hacia nuevas elecciones (seguramente Grupo de Lima); y la de los regímenes y gobiernos de izquierda que seguirán juzgando los acontecimientos de Bolivia como un Golpe de Estado clásico.

Mientras tanto, en Venezuela se presenta esta semana una excelente oportunidad para renovar las esperanzas de cambio. No cabe dudas que los vientos venidos de Bolivia, esos que sorprendieron a Diosdado Cabello, servirán de telón de fondo para el próximo 16 de noviembre, ocasión en la que el Presidente Interino, Juan Guaidó, está llamado a convocar nuevamente a la unidad de todos los factores de lucha, un poco extraviada. Será, en definitiva, el mejor momento para redefinir e imponer la agenda política de la oposición y retomar la hoja de ruta trazada el pasado mes de enero.

*Por: Javier Díaz Aguilera
Internacionalista
Exfuncionario Diplomático de Carrera
11/11/2019

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Oda al golpe de Estado en Bolivia

 

por: Federico Boccanera

11 de noviembre de 2019

Las plañideras de la progresía internacional denuncian que en Bolivia ocurrió un “golpe de Estado”.

 Ajá, fue un golpe de Estado, ¡¿Y?!

 Un golpe de Estado a partir de un fraude electoral, por lo tanto un golpe PERFECTAMENTE LEGITIMO.

 Todo golpe que restituya la ley y el orden, la virtud y el honor es un golpe legítimo, y ni siquiera hace falta que sea “constitucional”, el derecho a la rebelión es un derecho natural.

Un derecho natural, como el derecho a la resistencia y el derecho de acato, derechos que no hace falta que los consagre ninguna constitución precisamente porque son NATURALES.

 Aunque en la Constitución Militarista de Venezuela de 1999, están presentes en los artículos 333 y 350 (que estén puestos allí para justificar la naturaleza golpista del poder chavista es otro asunto, asunto que bien se podría titular ¿hay golpes “malos” y golpes “buenos”?, una discusión para adultos).

 El golpe contra Evo Morales, no solo fue un “golpe bueno”, fue un golpe IMPECABLE, que debe ser defendido, glorificado, y debe quedar como un PRECEDENTE, no desperdiciemos esta oportunidad.

 Parafraseando al himno nacional, “Seguid el ejemplo que Bolivia dio”.

ANEXO

 Hace un tiempo me dediqué a investigar los derechos naturales, inspirado por unos artículos de Jorge Olavarría del año 2002, me interesaba contar con definiciones que fuesen lo más completas, las que obtuve al final deberían clasificarse como “Olavarrianas”, porque él fue el que hizo el grueso del trabajo (espero que no se ofenda desde el más allá). Lamentablemente, su muerte prematura me impidió contactarlo para que las revisara, de todos modos aquí las tienen.

 EL DERECHO A LA RESISTENCIA

 El derecho a la resistencia es el derecho natural e imprescriptible del hombre de oponerse a la opresión, y puede invocarse por parte de individuos y colectivos para combatir el despotismo y restaurar la legitimidad, combatir la arbitrariedad, preservar o recuperar derechos anulados o afectados por acciones u omisiones del poder público, demandar el reconocimiento de nuevos derechos y para generar rebelión en caso de necesidad.

 EL DERECHO DE ACATO

 “Se acata pero no se cumple…” es el derecho a reconocer la autoridad y su mando pero a no obedecer y aplicar sus órdenes, disposiciones y leyes, cuando estas no se ajustan a la constitución, al derecho o a las circunstancias imperantes. Su función principal hoy en día es la de impedir que excesos o deformaciones en el ejercicio de gobierno, puedan justificarse alegando la institución de la obediencia debida (u obediencia jerárquica).

 EL DERECHO SUPREMO A LA REBELIÓN

 “El derecho a la rebelión, lo mismo que el derecho a la legítima defensa, surge cuando un cúmulo de hechos graves, plenamente comprobados, conforman un estado de necesidad de inminente y extrema peligrosidad para la preservación de la libertad, la vida y los bienes de todos los ciudadanos, que quedan en total indefensión por cuanto los hechos y las agresiones provienen del Estado que debe ampararlos…”

 (Interpretación del derecho a la rebelión, según John Locke).

 Constitución Militarista de Venezuela de 1999:

 Artículo 333:

“Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia”.

 Artículo 350:

“El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad, que contraríe los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos”.

@FBoccanera

https://federicoboccanera.blogspot.com/2019/11/oda-al-golpe-de-estado-en-bolivia.html

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EL MAGO DE LA TRANSICIÓN (I)

EDUARDO CASANOVA SUCRE
13 h

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General en Jefe, Eleazar López Contreras

 

NOTA DEL EDITOR: este estupendo texto de Eduardo Casanova Sucre, anota el hecho de la interacción entre López Contreras y Rómulo Betancourt, al respecto quisiera agregar, simplemente, que conversé con este último sobre el tema y reiteradamente, manifestó una alta opinión intelectual y política sobre el sobrio general, quien al llegar a la presidencia cambió su uniforme y sus bien ganadas preseas por el traje civil, la transición que condujo fue efectivamente ejemplar. Salud.

Alfredo Coronil Hartmann

Ítaca 8-XI-2019.

*****

Por Eduardo Casanova

Otro de los mejores gobernantes de nuestro país fue Eleazar López Contreras, uno de los hombres más inteligentes y hábiles que ha ocupado la casa de gobierno de Venezuela, nacido en Queniquea, un pueblo que está ubicado en un desvío al Sur desde la Carretera Trasandina, al Noreste de San Cristóbal, el 5 de mayo de 1883.

Sus padres fueron el coronel Manuel María López Trejo (caraqueño) y Catalina Contreras (tachirense). Debido a la muerte de su padre en los días de su nacimiento, fue criado por su tío materno, el presbítero Fernando María Contreras, que lo llevó con él a Capacho, en donde estudió las primeras letras. Luego estudiaría en La Grita, en donde estaba cuando se enroló en las fuerzas de la “Restauradora.”

Castro lo consideró demasiado joven para incorporarlo a su campaña, pero Gómez, a pedido del padre Contreras, lo aceptó y hasta lo tomó bajo su protección directa. A los diecisiete años era edecán del presidente Castro. Luego de ocupar varios cargos, tanto civiles como militares, fue enviado a Europa y a Estados Unidos en misión de estudios y para comprar material de guerra (1920-21).

En 1926 publica su primer trabajo literario, y en 1928, como comandante de la guarnición de Caracas, debió enfrentar la sublevación del cuartel San Carlos, ligada a la Semana del Estudiante, y en donde uno de los alzados era su propio hijo. Es posible que eso lo llevara al protagonismo, del que ya no saldría del todo nunca.

Como presidente de la transición fue brillante. Entre sus primeras peripecias estuvo el apartar del camino a Eustoquio Gómez, que pretendía convertirse en sucesor de su primo y encontró la muerte en la Gobernación de Caracas. Luego, sin querer queriendo, anuló también a Félix Galavís, otro aspirante importante, que reprimió con exceso de fuerza las manifestaciones públicas que liberaban la energía contenida durante años.

El 14 de febrero del 36 en la Plaza Bolívar, cuando los estudiantes caraqueños, entre ellos varios de los del 28, así como sus sucesores, y buena parte de los que soñaban con una vida libre emprendieron una manifestación que fue reprimida a tiros por la policía de Galavís, lo cual motivó su destitución por parte del Presidente López Conteras, que de nuevo dio muestras de su habilidad excepcional para capear temporales.

Aquello fue el primer terremoto político del post-gomecismo, y una crisis que significaba un cambio definitivo en el rumbo del país que entraba al Siglo XX con treinta y cinco años de atraso, según Mariano Picón Salas. Desde los primeros días de López Contreras empieza a evidenciarse una cierta tolerancia política. Nacía la izquierda con ambición de llegar al poder, y López Contrera la enfrentó con habilidad y energía. La posición del régimen era simple: todo el mundo podía decir u opinar públicamente lo que quisiera, pero las opiniones que no le gustaran a los jerarcas acarrearían persecución para quienes las emitieran.

Los antiguos dirigentes antigomecistas llegan al país desconcertados. Lo que encuentran les resulta enteramente extraño, desconocido, hubo demasiados cambios, tanto físicos como sicológicos, en la Venezuela que dejaron en muchos casos veinte o quince años atrás, como para que puedan asimilarlos de golpe y porrazo, y cuando hablan, parecen venir de las catacumbas y no encuentran eco alguno en la gente.

Los estudiantes, especialmente los de la Universidad Central de Venezuela, asumen el papel de líderes de la revolución que no podía conseguirlos entre aquellos exiliados o recién salidos de las prisiones, pálidos y extrañados al ver los cambios que había sufrido el país. Y en medio de ellos, trabajando a tiempo completo y pidiendo a todos “calma y cordura,” estaba la figura casi quijotesca del general Eleazar López Contreras, “zigzagueando” o avanzando en meandros a más y mejor.

Por un lado nombra a Rómulo Gallegos, que desde 1929, con la publicación de “Doña Bárbara,” y la obtención de un premio literario en España, pero más que eso, con su autoexilio y contacto formal con los jóvenes veintiocheros fuera del país, había adquirido un prestigio enorme entre las nuevas generaciones, ministro de Instrucción Pública, y por el otro desata una persecución contra los jóvenes amigos y admiradores de Gallegos, que pronto dejaría el cargo por proponer una ley de educación moderna.

Por un lado alentaba la designación de Luis Beltrán Prieto Figueroa como senador, y por el otro, en cuanto el senador propuso una ley de educación en el que proclamaba el principio de Estado Docente, azuzó a sus corifeos para que lo acusaran de sovietizante y enemigo de la decencia.

El 14 de septiembre, López Contreras anuncia la posibilidad de “Una dictadura del bien” tras lo cual son juzgados varios dirigentes progresistas. Otros, como Betancourt, pasan a una clandestinidad peligrosa pero fructífera. Ya se han organizado algunos grupos políticos, como la Unión Nacional Republicana, el Partido Republicano Progresista (PRP), abiertamente marxista, y ORVE (Movimiento de Organización Venezolana), de tendencia socialdemócrata dirigido, entre otros, por Rómulo Betancourt. Jóvito Villalba, el “Mocho” de la nueva política, se empeña en mantener a la Federación Venezolana de Estudiantes como un partido político, con lo cual se queda atrás con respecto a Betancourt.

En 1937 la FEV, ORVE y el PRP deciden aliarse para formar el Partido Democrático Nacional (PDN) que el gobierno no quiso legalizar por considerar a sus promotores comunistas. En abril los grupos de la recién nacida izquierda se constituyen en un frente que se denomina, con toda la originalidad del caso “Bloque de Abril,” y que se propone mantener el congreso, como estaba, y a López Contreras como presidente provisional hasta que se reúna, al año siguiente una asamblea constituyente que, a su vez, convoque a verdaderas elecciones.

Hasta allí llegan las coincidencias, porque el PRP se propone crear un ambiente revolucionario y convoca a huelgas de trabajadores, mientras que ORVE busca una vía más bien reformista. El general López Contreras, cuyas antenas políticas dicen que allí está buena parte del porvenir, no quiere desligarse, sin embargo, del pasado, en donde están los gomecistas y el ejército aún dominado por oficiales sin formación académica, que miran con muy malos ojos ese porvenir que amenaza desde la calle.

Suspensión de garantías, prohibición de grupos de más de tres personas, supresión de la propaganda marxista, censura de prensa, son las medidas de López Contreras que permiten un suspiro de alivio a los tachiristas y gomecistas en general, y que llevan a la FEV a pedir abiertamente no solo su derogación, sino el pase a juicio a los gomecistas, aun los que están en cargos importantes.
(Continuará)

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LUIS MARIN: Convulsión política.

Publicado por PARARESCATARELPORVENIR el 8 NOVIEMBRE, 2019 Analitica.com Convulsión política LUIS MARÍN8 noviembre, 2019

La convulsión política en América Latina: ¿Hacia la revolución militar-socialista-bolivariana y la liquidación del neoliberalismo? Pregunta la Cátedra Pío Tamayo de la Universidad Central de Venezuela y se responde lo siguiente.

Primero, nos restringimos al contexto de América Latina, en particular, las manifestaciones en Ecuador, luego en Chile, el retorno de Cristina Kirchner en Argentina, el descomunal fraude electoral de Evo Morales en Bolivia y los más recientes disturbios en Colombia: “La brisita bolivariana a punto de convertirse en huracán”.

Luego, la explicación del Foro de Sao Paulo, dicho por ellos mismos: todo corresponde a un plan diseñado en Caracas, en su encuentro XXV, del 25 al 28 de julio, donde se desglosan país por país, sus resoluciones.

Por ejemplo, en Ecuador apoyan al prófugo Rafael Correa y sus secuaces, Ricardo Patiño, Jorge Glas y la enrevesada trama de espionaje internacional representada por Julian Assange y Oli Bini, enfrentando al “tránsfuga” Lenin Moreno.

En Chile, impulsan “la cumbre de los pueblos”, contra el foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), con los resultados conocidos. Hoy celebran la suspensión de ambos eventos, una pedrada en la vitrina del liberalismo: “Hacia los 50 años del triunfo de Salvador Allende”.

En Argentina, respaldan a la pareja de Alberto y Cristina Fernández contra el gobierno de Mauricio Macri; así como en Bolivia apoyan al “hermano Evo” en su aspiración a un cuarto mandato, siendo ya el dictador que más tiempo a gobernado Bolivia en toda su historia.

En Colombia tercian por los acuerdos de La Habana FARC-Santos, calificando al gobierno de Ivan Duque como “genocida”, a favor del “Movimiento Defendamos la Paz”; así como acusan al presidente de Paraguay, Abdo Benitez de “neofascista”, por su entendimiento con Bolsonaro y Macri en la llamada Triplefrontera.

En Nicaragua apoyan la “pacificación” de Ortega-Morillo, como en Cuba promueven el “Encuentro antiimperialista de solidaridad, por la democracia y contra el neoliberalismo” realizado en La Habana del 1º al 3 de noviembre.

En Brasil impulsan la campaña “Lula libre” a quien proponen otorgarle el Premio Nobel, promovido por el inefable Adolfo Pérez Esquivel, mientras orquestan la guerra sucia nacional e internacional contra el presidente Jair Bolsonaro.

Finalmente, la explicación de la Socialdemocracia, expresada por sus más conspicuos voceros, admite que sí puede haber cierta intervención del F de SP, pero no debe sobrestimarse, como ellos pretenden, exagerando su poder e influencia; en realidad existe un caldo de cultivo para que estas incitaciones hayan tenido tanto impacto y extensión.

Estas razones serían la desigualdad y la corrupción. Pero, ¿era Chile menos desigual y  corrupto durante los períodos de Bachelet? Al contrario, la desigualdad en Chile no ha cesado de disminuir, como de aumentar la transparencia, según los índices internacionales generalmente aceptados.

Por otra parte, todos los países de AL son desiguales y corruptos, más que Chile, pongamos por caso, México y ¿por qué no? Cuba, donde más de la mitad de la población está por debajo del umbral de la pobreza y la nomenclatura lleva una vida principesca.

Es más, en qué país del mundo no existe desigualdad y corrupción, ¿en Rusia? ¿China? Esta explicación de la socialdemocracia no explica nada y solo sirve para enarbolar la única bandera que le queda, que es la apelación a la “desigualdad”, sin que se sepa exactamente a qué se refiere.

La respuesta verdadera siempre resulta ser la más sencilla: la razón es que hay una voluntad política detrás de los disturbios. Pero, ¿por qué es tan difícil verlo o admitirlo? Por la devoción que tienen las Internacionales Comunistas y Socialistas por las actividades clandestinas. Siempre procuran actuar tras bastidores y presentar sus decisiones políticas como si fueran fatalidades históricas.

En realidad estos disturbios se fraguan en unos comités, alrededor de unas mesas directivas. Todo lo demás es movilización de las organizaciones y difusión de propaganda, para lo que se prestan gustosos los medios de comunicación colonizados por el marxismo cultural. La causa de los disturbios es el aumento de las tarifas del metro, claman al unísono, luego los disturbios se extienden a ocho ciudades donde ni siquiera hay metro y de allí a todo el  país.

Las verdaderas razones hay que buscarlas en el endurecimiento del embargo a Cuba, las sanciones contra Raúl Castro y su familia, de las que ellos no han hecho la menor mención, así como a los agentes de su entorno, incluso en Venezuela y Nicaragua; suspensión de los cruceros, vuelos regulares y remesas familiares; la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton, contra la que vociferan abiertamente las declaraciones del F de SP.

Replican según la máxima de que la mejor defensa es el ataque: “Si ustedes quieren derrocar a nuestros gobiernos, nosotros derrocaremos a los suyos”. Así de simple.

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LA TRAGEDIA MATERIAL TIENE UNA RAIZ ÉTICA Y ESPIRITUAL.

En mi blog 
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” …hay además, un creciente grupo de anfibios moralmente invertebrados quienes se arrastran por las tierras chavistas y nadan en las aguas de la oposición”

Russworth Kidder fue el fundador y  presidente del Instituto de Ética Global, hoy con sede en Wisconsin, USA. Su importante libro, “Moral Courage”, versa sobre los dilemas morales que el hombre debe enfrentar a fin de vivir su vida con integridad, de acuerdo a sus valores y principios. Pienso que estos dilemas son importantes para analizar la trágica situación venezolana y sus posibles soluciones.

La tragedia venezolana de los últimos 20 años es de una enorme dimensión material pero, aún peor, de una catastrófica dimensión espiritual y ética. Pienso que esta dimensión ética y espiritual de la tragedia ha sido, hasta ahora, subordinada a su dimensión material. En efecto, lo que ha predominado han sido  análisis y recomendaciones sobre los aspectos políticos, económicos y sociales de la tragedia.

Se ha hablado extensamente del colapso de la industria petrolera, de la liquidación del 70% de las empresas privadas existentes a la llegada del chavismo, de la fragmentación del universo –político, de la muerte de la libertad y de la democracia, de la diáspora masiva,  del hambre predominante entre los venezolanos y de la ruina de los sectores de la salud, de la educación y de la infraestructura.

Con la excepción de valiosos planteamientos de tipo ético y de buena ciudadanía por parte de algunos grandes venezolanos como Luis Ugalde, Francisco Kerdel Vegas, María Corina Machado, Rafael Muci Mendoza, Rodolfo Izaguirre, Tamara Suju, Ovidio Pérez Morales y el inolvidable Antonio Pasquali,  (pido excusas por no recordarlos a todos) es poco lo que leemos sobre la dimensión ética de la tragedia venezolana. 

La atención dentro y fuera de Venezuela se ha dirigido a ofrecer recomendaciones para remediar los aspectos materiales de la tragedia. Entre estas recomendaciones ha sido frecuente la de negociar una salida “pacífica” con el régimen dictatorial. Algunos compatriotas lo han hecho de buena fe, otros como maniobra para avanzar sus agendas personales, los unos y los otros están plenamente identificados.

Muchas de las recomendaciones han llegado a sugerir transacciones  que nos conduzcan a alguna transición rápida, la cual  pueda poner al país en el camino de su recuperación material, aun cuando esa transacción llegara hasta a garantizar  a los miembros del régimen culpable de la tragedia una salida esencialmente impune, al compararla con la magnitud de su culpa.

En abono de sus recomendaciones han argumentado que esa es la manera como se ha efectuado la transición de dictadura a democracia en otros países y que Venezuela haría bien en seguir por ese camino.  

Los promotores de esta solución critican con frecuencia  a quienes difieren de esta recomendación, atribuyéndoles deseos de violencia propios de radicales y extremistas.

Creo  necesario que los venezolanos también veamos nuestra tragedia y su eventual solución desde el punto de vista ético y espiritual, reflexionando sobre los dilemas básicos de este tipo que se presentan a los venezolanos de hoy. Estos  dilemas, planteados de manera general en el libro de Kidder arriba mencionado, pueden ser utilizados para analizar el caso venezolano

DILEMA DEL LARGO PLAZO VERSUS EL CORTO PLAZO

Este dilema nos lleva a pensar si lo que deseamos para Venezuela es una solución rápida, urgente de la tragedia, la cual tenga el riesgo de ser de naturaleza temporal o si, por el contrario, lo que es realmente importante es una solución de largo plazo, de naturaleza permanente.

Por supuesto que todos deseamos ver un mañana venezolano libre de miserias, crimen y corrupción pero ese mañana no debería ser comprado al muy alto precio de entregar valores y principios que nos deben ser sagrados.  

Creo que la negociación y la transacción con el régimen chavista nos daría una solución a corto plazo, de naturaleza temporal, una ilusión de que hemos ganado la guerra cuando solo podríamos haber ganado una tregua incierta.

Al incluir garantías y concesiones a los miembros del régimen estaríamos dando una horrible lección cívica a nuestro pueblo. Le estaríamos diciendo: “El crimen si paga”.

Y, como se aprende con el ejemplo, ello podría ser una puerta abierta para que dentro de varios años asistamos a una repetición de la tragedia, ya que los criminales habrán salido impunes y envalentonados, con sus bolsillos llenos de dinero del pueblo y sus manos llenas de sangre, después de cometer sus horribles crímenes. Se cometería un nuevo y horroroso crimen con quienes dieron hasta sus vidas por actuar con decencia e integridad.   

La conducta correcta de Venezuela debe ser la búsqueda de soluciones permanentes, que nos permitan crear una sociedad honesta, que no contengan incentivos para desviarse de sus principios y valores. Quienes hoy nos remiten a lo sucedido en España, Chile o África del Sur para justificar sus argumentos a favor de la transacción no están viendo con la debida atención la actual crisis política y social de África del Sur,  el torbellino social que emerge en Chile, el desenterramiento de Franco, indicios de que lo que se hace en búsqueda de una solución rápida frecuentemente  equivale a barrer basura debajo de la alfombra para posponer el problema pero no para solucionarlo de raíz.

DILEMA DEL BIENESTAR DE GRUPOS VERSUS EL BIENESTAR DE LA NACIÓN

La sociedad venezolana de hoy exhibe una profunda asimetría: pequeños grupos de boliburgueses repletos de riqueza, viviendo de una manera obscena, sin disimulo, exhibiendo su mal gusto de nuevos ricos chavistas/maduristas, podridos moralmente, mientras  una gran masa de venezolanos pasa hambre, muere sin asistencia médica y sufre los rigores del caos social imperante en un país en poder del hampa.

Los arreglos que se están gestando hoy entre el régimen gansteril y algunos grupos de políticos con afán de notoriedad no están dirigidos a resolver el problema de las grandes mayorías sino a solidificar el predominio de los grupos de vida obscena mediante la rendición ética de venezolanos quienes otrora fueran buenos ciudadanos, hoy entregando sus principios y valores para sumarse a quienes viven bien o de oportunistas quienes aprovechan las circunstancias para hacer avanzar sus agendas personales

La ética exige principios basados en la obtención de la mayor felicidad posible para el mayor número posible de ciudadanos. Una solución de naturaleza permanente para la Nación venezolana no puede estar basada en convenios que solo beneficien a grupos tribales, manteniendo al resto en igual o peor situación.

En África del Sur el fin del Apartheid, con todo lo maravilloso de ese paso en el plano conceptual, no ha resultado en una mejora de la situación para las mayorías surafricanas. 25 años después la Nación sigue inmersa en la desigualdad, la pobreza, la violencia y la corrupción. A los viejos problemas de la era colonial se han sumado nuevas aflicciones generadas por las maneras de hacer política de la nueva clase dominante.    

DILEMA DE UNA SOCIEDAD BASADA EN LA VERDAD VERSUS UNA SOCIEDAD BASADA EN LEALTADES TRIBALES

En la Venezuela de estos últimos 20 años hemos visto como un hombre, Hugo Chávez, comenzó a predicar la mentira, el odio, la violencia, basado en su carisma y en el poder de repartición de grandes sumas de dinero a las masas a cambio de lealtades tribales. Esa combinación de extorsión con limosnas y mentiras prostituyó al pueblo de tal manera que grandes sectores de la población le perdonaron todos sus excesos y dejaron de pensar en la importancia de la verdad.

Hoy en día, el astigmatismo ideológico sembrado por el chavismo sobrevive en enclaves tales como APORREA. Allí  todavía podemos leer docenas de escritos que hablan de una Venezuela inexistente, en la cual ha vencido una revolución, el pueblo está feliz y el mundo entero camina alborozado hacia el socialismo. Uno lee, por ejemplo, a José Sant-Roz, quien habla de una Mérida sin agua, sin gasolina, sin comida, sin electricidad pero “decidida a vencer a los gringos”, ver: https://www.aporrea.org/regionales/a283990.html, y puede apreciar en su justa dimensión la magnitud de la ilusión en la cual vive esa Venezuela.

La tragedia venezolana tendrá que superar a través de la educación ciudadana ese gravísimo problema de una gran masa de habitantes viviendo en la mentira, incapaz de enfrentar la verdad por culpa de la ignorancia o de la cobardía.

DILEMA DE LA JUSTICIA VERSUS EL BORRÓN Y CUENTA NUEVA

 Si Venezuela se decide por la solución de corto plazo, ello conduciría al borrón y cuenta nueva, al perdón y la impunidad para los crímenes que gente ya bien identificada ha llevado a cabo en contra de la Nación venezolana.

Existen fuertes señales de que esa tendencia al perdón de lo que es imperdonable progresa en sectores de la sociedad venezolana. Lo cierto es que algunos de los culpables, quienes de manera estratégica han saltado de la nave madurista a fin de lucir hoy como héroes ciudadanos, aparecen hoy tratados con tolerancia y se les da cancha amplia, personas como: Luisa Ortega, Hugo Carvajal, algunos generales narcos quienes han roto con Maduro, Rafael Ramírez (hasta con pretensiones presidenciales) y Henri Falcón (nadando entre dos aguas, marisco y molusco). Abogando por entendimientos hay además, un creciente grupo de anfibios moralmente invertebrados quienes se arrastran por las tierras chavistas y nadan en las aguas de la oposición

El borrón y cuenta nueva sería una pésima lección cívica para el pueblo. Cuando la justicia desaparece aflora la venganza.  

Terrible para nuestra Venezuela es la pérdida material pero peor será la pérdida del alma. Esta es la verdadera magnitud de nuestra tragedia.

Publicado por Gustavo Coronel en  15:27
Publicado en OPINIONES

WE, the People

 

 

“… creen equivocadamente que el poder que los políticos detentan es inamovible, cuando ese poder se los damos nosotros, NOSOTROS, EL PUEBLO (“WE, the people”) para garantizar nuestros derechos. Ni Maduro, ni Guaidó ni el G4-FA ni nadie, nos pueden coartar ese derecho. ¡Hagámoslo valer!

Por Luis Manuel Aguana

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NOSOTROS, el Pueblo de los Estados Unidos, a fin de formar una Unión más perfecta, establecer la Justicia, afianzar la Tranquilidad interior, proveer a la Defensa común promover el Bienestar general y asegurar para nosotros mismos y para nuestros descendientes los beneficios de la Libertad, estatuimos y sancionamos esta CONSTITUCIÓN para los Estados Unidos de América.” Así comienza el texto de la Constitución mas perfecta del mundo, la de los Estados Unidos de América aprobada el 17 de Septiembre de 1787, la que sin variar en mas de 200 años ha demostrado haber cumplido fielmente con las aspiraciones de quienes la aprobaron. NOSOTROS, EL PUEBLO, “WE, the people…” en su idioma original.

¿Y porque traigo a colación en este especial momento de Venezuela este texto histórico que ya le pertenece a la humanidad, no solo a los norteamericanos? Porque si algo demostraron los Padres Fundadores de la democracia mas perfecta del mundo es que los principios sobre los que realizaron su creación se fundamentó sobre algo que es imperecedero: la voluntad del pueblo. Y la voluntad popular, que nosotros traducimos luego como la Soberanía, pasa por encima de quienes en algún momento la puedan representar.

De una extraordinaria conferencia de apertura de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala en el año 2010dictada por José Piñera (hermano del Presidente Sebastián Piñera), quien fuera ex ministro de Trabajo y Previsión Social de Chile y responsable de la reforma al sistema de pensiones de ese país, titulada “Los Padres Fundadores de los Estados Unidos de América y lecciones para América Latina” (les sugiero encarecidamente a todos dedicar una hora de su tiempo para verla en http://newmedia.ufm.edu/pinerapadresfundadores, o leer la transcripción en mi blog en http://ticsddhh.blogspot.com/2014/09/los-padres-fundadores-de-los-estados.html), se demuestra cómo una democracia como la norteamericana, ha perdurado y crecido fuerte en el tiempo, precisamente porque está construida sobre sólidos principios. Abordé ese tema hace más de 5 años (ver De Padres, Principios y Partidos, en http://ticsddhh.blogspot.com/2014/09/de-padres-principios-y-partidos.html) y todavía tiene plena vigencia para Venezuela y Latinoamérica.

De esta conferencia se desprende que uno aportes fundamentales para la humanidad de los fundadores de esa democracia perfecta, en particular Thomas Jefferson (1743-1826), con la Declaración de Independencia norteamericana, fue establecer que los poderes de los gobiernos derivan de sus ciudadanos (“WE the people”). En segundo lugar, que los hombres “…nacen con derechos entregados por su Creador y esos derechos son la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad…Y que para asegurar esos derechos, los hombres instituyen gobiernos entre ellos, los cuales derivan sus poderes de los ciudadanos. “WE, the people”, de nuevo. En este sentido Jefferson define que es lo que debe defender y garantizar un gobierno: el derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; “que los hombres se organizan en gobiernos para proteger estos derechos”De acuerdo con Piñera: O sea, Jefferson nos enseña que el poder, el objetivo legítimo de los gobiernos, – los gobiernos son el poder- es para proteger nuestros derechos. El objetivo legítimo de los gobiernos no es para que los políticos se enriquezcan o vivan una vida de privilegios o abusen con su poder. No, no, no. O hagan micromanejo de nuestras vidas; traten de enseñarnos a tomar desayuno, o traten de enseñarnos a nadar. No, no, no. Los gobiernos se instituyen entre los hombres para proteger esos derechos…”.

¿Porque toda esta explicación previa? Porque si algún país entiende el significado de la actuación de los ciudadanos para defender la libertad por encima de sus representantes, son precisamente los Estados Unidos. Está en su ADN. Los ciudadanos de los Estados Unidos han pasado por encima de sus gobiernos y representantes, y constitucionalmente los han cambiado haciendo renunciar a los corruptos. Eso es lo queremos hacer nosotros en Venezuela, no solo con el régimen de Nicolás Maduro Moros, sino ahora con la mafia que acompaña al Presidente Encargado Juan Guaidó, que ayer demostraron que prefieren traicionar el compromiso con el pueblo de salir de Nicolás Maduro primero, yendo a un arreglo de cohabitación con el régimen, siguiendo la doctrina Henry Ramos Allup de los “enclaves autoritarios”, de convivencia con Maduro y sus ladrones, inaceptable si queremos comenzar con una democracia limpia y con libertad, única manera para reconstruir a Venezuela. Esa doctrina es inaplicable porque parte del error conceptual de que esta es una dictadura corriente a la antigua usanza, y no una mafia criminal y terrorista internacional. Y si la están proponiendo como solución es porque son parte de ella.

Es por eso que nuestra propuesta de Consulta Popular Plebiscitaria pasa por el ejercicio DIRECTO de la Soberanía popular establecido en el Artículo 5 de nuestra Constitución. Y requerimos que la Comunidad Internacional entienda y nos apoye en que la Sociedad Civil tiene, no solo el derecho constitucionalmente establecido sino el deber de ejercer su Soberanía directamente, en virtud del agravamiento de la crisis que ha provocado régimen criminal que padece Venezuela y por las desviaciones a las que está incurriendo la Asamblea Nacional y el Presidente Encargado Juan Guaidó Marquez, retrasando criminalmente la solución de la crisis, negociando con un régimen delincuente y terrorista, y convocando a marchas que han demostrado su inutilidad y perdida de vidas venezolanas en los últimos años.

La Consulta Popular Plebiscitaria es una propuesta pacífica, constitucional y electoral de ejercicio directo de la Soberanía, que pasa por encima de lo que negocie con el régimen la representación de la Asamblea Nacional, Guaidó o cualquiera de sus funcionarios designados, y sus decisiones son vinculantes porque tienen el valor de la autodeterminación del propio pueblo venezolano. Eso debería ser un norte firme de actuación para el gobierno de los Estados Unidos y el resto de los países del mundo: exigir claramente al régimen y al Gobierno Encargado de Guaidó a que se sometan a la Soberanía Popular de los venezolanos por la vía de una Consulta Popular establecida en la Constitución, y administrada por los ciudadanos, so pena de continuar y profundizar las sanciones. Esta es una propuesta ciudadana clara y firme.

Debe entenderse que si el régimen cede a esta Consulta Popular, es porque ha doblado el brazo por la amenaza creíble de peores sanciones (incluyendo la intervención militar de carácter humanitario) e inmediatamente recibiremos todo el apoyo financiero y operativo necesario para realizarla dentro y fuera de Venezuela, así como la seguridad de que se respetará el mandato del pueblo soberano so pena de ejecutar esa intervención. No se podría realizar la Consulta si no se obtienen las seguridades necesarias de la Comunidad Internacional; pero también la Consulta Popular les daría a los países que deseen apoyarnos la autorización plena del pueblo a proceder en caso del desconocimiento del mandato.

Del resultado de esa Consulta se derivaría la ruta a seguir (Gobierno de Transición y Elecciones Libres) y la actuación de los países en relación con el problema venezolano. De allí, por ejemplo, cualquier país podría actuar, si así lo decide, bajo la autorización del propio pueblo, e intervenir militarmente para resolver la ayuda humanitaria o desalojar al régimen por la fuerza. No sería nadie sino el mismo pueblo el que decidiría autorizar el uso de la fuerza internacional. Eso sería inobjetable en el seno del mismo Consejo de Seguridad de la ONU. La Consulta Popular sería una presión focalizada desde afuera hacia adentro para lograr un desenlace de esta tragedia, cosa que no esta ocurriendo ahora.

El Presidente Encargado Juan Guaidó ya conoce esta propuesta y la ha desestimado por múltiples intereses y compromisos con los corruptos de lado y lado. Han estado intentando cuadrar un circulo imposible de cuadrar y el resultado ha sido el fracaso por una razón increíblemente simple: con delincuentes no se puede negociar, solo se actúa. Y ya se está empezando a confundir el Gobierno Encargado con el usurpador. No existe manera de resolver esta disyuntiva sin la intervención ordenada de los ciudadanos. Y dado que ya que esta intervención no se puede realizar por la vía del voto institucional, debido a que TODOS LOS PODERES ESTÁN PODRIDOS Y SECUESTRADOS, EN ESPECIAL EL ELECTORAL, los ciudadanos, los verdaderos dolientes de esta tragedia inaguantable, la podemos realizar directamente a través de los medios que la Constitución nos provee. Ya no es posible NINGUNA solución electoral, como tercamente se nos esta pretendiendo vender con la designación de los Rectores del CNE cuando lo que hay que hacer es desmontar completamente y construir de nuevo el sistema electoral.

No digo que será fácil, pero si esto se logra, si logramos convencer a los venezolanos y gobiernos del mundo de este principio fundamental que fue enunciado en 1787 en los Estados Unidos, de que la razón por la cual existen gobiernos es para garantizarnos a NOSOTROS, EL PUEBLO (“WE, the people”) el derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, y que somos la razón por la cual ellos detentan el poder, entonces estaremos garantizando que cualquier gobierno que venga después se subrogue a los ciudadanos y tengamos un país verdaderamente democrático, en paz y con libertad para siempre. Estaremos poniendo aquí los caballos delante de la carreta porque creen equivocadamente que el poder que los políticos detentan es inamovible, cuando ese poder se los damos nosotros, NOSOTROS, EL PUEBLO (“WE, the people”) para garantizar nuestros derechos. Ni Maduro, ni Guaidó ni el G4-FA ni nadie, nos pueden coartar ese derecho. ¡Hagámoslo valer!

Caracas, 6 de Noviembre de 2019

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