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Carlos E. Aguilera A.: La imprenta es tan útil como los pertrechos

27.06.17, 4:26 am / NoticieroDigital.com /

opinión

27 Junio, 2017

“Mándeme usted, de un modo u otro, una imprenta que es tan útil como los pertrechos” / Simón Bolívar a Fernando Peñalver

Hoy 27 de junio es el “Día Nacional del Periodista”, en remembranza a la aparición del Correo del Orinoco, (27 de junio de 1818), y así lo acordó el Colegio Nacional de Periodistas, además como justo reconocimiento a Simón Bolívar, Libertador, Padre de la Patria, verdadero precursor del periodismo en nuestro país, fundador del primer periódico que circuló desde el 27 de junio de la fecha anteriormente indicada hasta el 23 de marzo de 1822, durante la Guerra de independencia, como órgano propagandístico de la Tercera República de Venezuela, y para contrarrestar la influencia de la Gaceta de Caracas, periódico al servicio de la Corona Española.

“Mándeme usted de un modo u otro una imprenta que es tan útil como los pertrechos”, escribía Bolívar a Fernando Peñalver, quien con ese propósito se encontraba en Trinidad en septiembre de 1817. En octubre la imprenta ya se encontraba en Angostura y el 27 de junio de 1818 salía a la luz pública el “Correo del Orinoco”, impreso en una máquina movida a brazo y con cuatro páginas impresas en papel de hilo, que transcurrido el tiempo ha permitido conservarlo para la posteridad. “Somos libres, escribimos en un país libre y no nos proponemos engañar al público” era su lema.

Su editor el capitán Andrés Roderick, proyectó un formato de 31 centímetros de alto por 32 de ancho por dos columnas hasta el número 11 del 5 de septiembre. A partir del número 12 se ensanchó el semanario a 36 por 24 y a tres columnas hasta su último número, el número 128, que aparece el 23 de marzo de 1822. La dirección de los primeros 12 números del Semanario estuvo a cargo de Francisco Antonio Zea quien fue su primer redactor. Éste fue reemplazado por colaboradores de la talla de Juan Germán Roscio, Carlos Soublette, José Rafael Revenga, José Ignacio Abreu y Lima, Manuel Palacio Fajardo, entre otros. En total se editaron 133 números: 128 numerados y 5 extraordinarios, correspondiendo los últimos a importantes acciones militares como las de Boyacá y Carabobo.

El semanario, que circulaba los sábados, contenía artículos en francés e inglés e informaba a las naciones de los logros militares y políticos de la República de Colombia. El Correo confrontaba a la Gaceta de Caracas las informaciones sobre los logros realistas, sirvió de instrumento en las relaciones internacionales, publicó la vida y obra de los héroes de la Revolución, decretos del ejecutivo, leyes, boletines del ejército, las proclamas de Bolívar, notas de colaboradores extranjeros que servían a la cohesión del ejército, y toda clase de informaciones sobre la construcción del Estado y la organización de la guerra. También incluyó extractos de periódicos extranjeros y diversos avisos sobre entrada y salida de buques. Además se insertaron en el Correo del Orinoco anécdotas, algunas curiosidades, poemas, cuentos y novelas por entregas.

En carta a José Antonio Páez el 4 de agosto de 1826, escribiría Bolívar la utilidad que vio en este medio “como artillería de pensamiento, educador de masas de hoy y mañana, portavoz de la creación de un nuevo orden económico y de la información internacional desde el punto de vista de nuestros intereses, fiscal de la moral pública y freno de las pasiones, vigilante contra todo exceso y omisión culpable, catecismo moral y de virtudes cívicas, tribunal espontáneo y órgano de los pensamientos ajenos”.

Una referencia que quienes detentan el poder desde hace 19 años, desconocen, y si la conocen sin recato alguno contrarían los principios éticos y morales del Libertador, con cuyo nombre etiquetaron a una seudo revolución denominada socialista del Siglo XXI. Movidos por sus propios intereses políticos, han desvirtuado la verdadera esencia del papel que desempeñan los medios de comunicación, en una sociedad que como la venezolana está atenta siempre a la ciencia de la comunicación, y no puede estar desinformada aviesamente, como es el pérfido propósito de quienes pretenden controlar su conciencia social.

Estamos sin duda alguna en presencia de un régimen dictatorial, al frente del cual se encuentra un hombre que no tiene empacho alguno en mostrarse como un caporal de hacienda, que con gritos altisonantes pretende asustar a sus peones. Hostil con el periodismo crítico, al que por decir verdades lo califica de “enemigo de la revolución, terrorista, apátrida y conspirador”, jamás entenderá que el periodista usa el poder de la palabra para combatir la corrupción y todo cuanto afecte al cuerpo social, político o económico del país y que su deber ineludible y ético, es defender a toda costa los espacios democráticos, por cuya razón está obligado a combatir de frente, con fuerza y decisión, las trapacerías de un régimen inescrupuloso, tránsfuga de una verdadera ideología socialista, y con ansias de perpetuarse en el poder.

La hegemonía comunicacional con la que cuenta el régimen chavista-madurista, devenido en control inusitado de los medios, es utilizado como aparato ideológico cuya función primordial es difundir información nada veraz ni mucho menos objetiva, de lo que ocurre política, social y económicamente en el país, mediante la propagación masiva de mensajes, imágenes y simbología que deforman la realidad y ocultan la verdad, con el malévolo propósito de generar un patrón de comportamiento, con reacciones adecuadas en favor de su supuesto proceso revolucionario, mermando en consecuencia en el soberano su libre manera de pensar y tomar decisiones.

“El periodismo, tanto el informativo como el de opinión, es el mayor garante de la libertad, la mejor herramienta de la que una sociedad dispone para saber qué es lo que funciona mal, para promover la causa de la justicia y para mejorar la democracia”, dijo el escritor Mario Vargas Llosa, cuando recibió en Nueva York el Premio Cabot, el galardón internacional de comunicación, que otorga la prestigiosa Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia. Una opinión que compartimos los periodistas verdaderamente demócratas, que hoy celebramos el Día del Periodista”, con un crespón de luto en nuestro pecho, por la pérdida de más de 75 jóvenes venezolanos, que en su afán y sueño de disfrutar de una patria libre, democrática y soberana, ofrendaron sus vidas. Los verdaderos héroes civiles, que en democracia estamos obligados a rendirles justo homenaje.

Periodista, historiógrafo; autor de la columna “Toque de Diana”; ex corresponsal de la agencia de noticias internacional AFP; Miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela y de la Academia Nacional de Ciencias y Artes Militares y Navales; Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122)

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@_toquedediana

Cruel ensañamiento

opinión

Mitzy C. de Ledezma

Mitzy C. de Ledezma

27 Junio, 2017

Estos esperpentos que nos desgobiernan le variaron el nombre a Venezuela, pero nunca podrán doblegar su espíritu recio, indomable y libertario. Nos llamamos una nación “bolivariana”, pero lo que se dice y comenta en todos los rincones del mundo, no son precisamente las glorias del Libertador de América, sino los viles crímenes de lesa humanidad que están perpetrando aquellos que manchan de sangre las insignias de nuestra Fuerza Armada, esos militares que se dejan utilizar como sicarios, como escuadrones de la muerte al servicio de una camarilla que se empeña en aferrarse al poder a como dé lugar, porque para ellos más valen los privilegios que han acumulado en estos 18 años de desgracia, que la mejor suerte de un pueblo que clama por la libertad, y eleva su protesta por esta penosa y triste situación.

El pasado jueves, ante la prensa extranjera, Nicolás Maduro expresó que “los efectivos castrenses y los funcionarios policiales han hecho un “esfuerzo heroico sin armas de fuego” y que ni la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), ni la Policía Nacional Bolivariana (PNB) usan escopetas de perdigones, asegurando que “sólo usan agua y “gasesitos lacrimógenos”.

Pocos momentos después de esta insólita declaración era vilmente asesinado por un efectivo militar en las cercanías de La Carlota, el joven de 22 años David Vallenilla. Se trata de la víctima 75 en este baño de sangre. Para el ministro del Interior, Néstor Luis Reverol, “esos jóvenes estaban asediando una “base militar”. Esos muchachos, señor ministro, solo tenían un escudo de cartón y un corazón que palpitaba y para usted, ¿eso es una bomba que había que atacarla a “quema ropa”?

También modificaron el horario, y lo que sabemos es que a cada hora matan venezolanos en cualquier lugar del país, porque “aquí está todo bajo control”, pero del hampa y los pranes, que disparan a mansalva contra jóvenes cuyos sueños son cegados. Son los delincuentes de bandas hamponiles y de cuello blanco los que siguen “dando la hora” en un país que está desesperado por salir de esta jauría que también hizo variaciones en la denominación de la moneda, llamándola “fuerte”, y hoy los salarios no alcanzan para nada. Se ensañan contra el pueblo causándole enorme daño y eso les causa satisfacción. Le pusieron una estrella más a nuestra bandera para luego opacarle su brillo con sangre inocente. Expropiaron haciendas, fábricas, botaron de sus puestos de trabajo a miles de venezolanos por pensar diferente y hoy somos un país que perdió su soberanía alimentaria. Son muchos los venezolanos que tiene que recorrer las calles rompiendo bolsas de basura para ver que consiguen de comer.

Buena parte del mejor talento nacional se ha ido a otras latitudes asediado por la furia intolerante del régimen. Y a los que luchan aquí, los matan miserablemente. Hoy evocamos la figura y el pensamiento del maestro Pompeyo Márquez para quien “marchar es una tarea irrenunciable cuando se trata de defender ideales e ir en pos del país que merecemos los ciudadanos que aspiramos a vivir en libertad, con paz, con derecho a disfrutar de servicios elementales, pero con calidad, de alimentación, salud y educación”.

Pompeyo y la salida

opinión

Eddie A. Ramírez

27 Junio, 2017

Tener presente lo que fue Pompeyo puede ayudarnos no solo en la actual coyuntura, sino en la reconstrucción del país. El él se dieron varias características: tenacidad en la lucha, énfasis en la unidad de los venezolanos, reconocimiento de errores cometidos y honestidad.

La tenacidad no es una cualidad común entre nosotros. Preferimos las carreras de cien metros a los maratones. Somos muy devotos del facilismo. Aspiramos que esta lucha en contra del totalitarismo nos haya hecho cambiar. Pompeyo nunca se rindió ante la adversidad. La cárcel y la resistencia en la clandestinidad forjaron una personalidad indoblegable en su lucha de lo que él consideró era lo mejor para el país. Esa tenacidad es la que debemos tener no solo para poder salir de los bárbaros, sino para reconstruir a Venezuela.

Tuve la suerte de participar en reuniones semanales organizadas por ese otro gran venezolano que fue Alberto Quirós Corradi, a las cuales Pompeyo era infaltable. En esas reuniones jamás lo escuché descalificar a nadie de la alternativa democrática. Siempre insistía en que todos eran necesarios y que había que aprender a convivir con diferentes puntos de vista. Esta es otra lección de Pompeyo que tenemos que asimilar.

Reconocer errores no es fácil, mucho menos para un hombre público. Un día, al finalizar una de las reuniones mencionadas, me atreví a preguntarle porqué había tardado en percatarse de los horrores que ocurrían en la Unión Soviética. Con naturalidad me contestó “por fanatismo, sencillamente por fanatismo”, y agregó “eso no es nada, cuando fuimos a la China de Mao dijimos esto sí es lo bueno, es lo que hay que hacer” . Agregó, que “apenas Betancourt había asumido la presidencia ya queríamos derrocarlo”. Solo el fanatismo, insistió, puede explicar esos errores que cometí.

Esta enseñanza debemos hacerla nuestra. El fanatismo no conduce a nada. Esos que predican que “comunista no cambia” deben verse en Pompeyo y en otros como Gloria Cuenca, Américo Martín, Antonio García Ponce y Antonio Sánchez García, que reconocieron haberse equivocado y hoy son baluartes de la democracia. También debemos aceptar que muchos quienes durante años apoyaron de buena fe el llamado “proceso revolucionario”, hoy se han alejado del mismo y por lo tanto no es de demócratas marginarlos, sino más bien incorporarlos en una nueva visión del país.

Existe un mito de que todo funcionario, y más si ha sido ministro, es un corrupto que se aprovecha del erario público. Nada más alejado de la verdad y hay miles de ejemplos. Pompeyo es uno de ellos. Fue Ministro de Fronteras y senador. A muchos nos consta que sobrevivía de su limitada jubilación como parlamentario y el apoyo de algunos amigos. Para que en el futuro podamos contar con excelentes funcionarios es necesario tener presente que los corruptos son minoría, o mejor dicho eran minoría, y además aplicar castigo ejemplar a quienes se han aprovechado de los recursos del Estado.

Con respecto a cómo salir de esta dictadura, además de predicar la unidad como requisito necesario, pero no suficiente, Pompeyo siempre repetía que habría una solución inédita. Hemos comprobado que huelgas, votar, no votar, lograr mayoría en la Asamblea Nacional, presión de los países democráticos de América y de Europa, más de 80 días de protestas en las calles con saldo de 79 asesinatos cometidos por guardias nacionales, policías, paramilitares rojos y hasta el reciente fusilamiento de un estudiante por parte de soldados de la Fuerza Aérea, no han logrado desplazar a quienes detentan las armas y controlan el TSJ, CNE, Contraloría y Defensoría del Pueblo.

Pareciera, digo yo, que la solución inédita vendrá, además de la calle y presión internacional, por la implosión desatada por algunos que hasta ahora habían apoyado a la “revolución”. La Fiscal Ortega, Nícmer Evans, los diputados Eustoquio Contreras y Germán Ferrer, y los generales Miguel Rodríguez Torres, Alexis López Ramírez y Cliver Alcalá son ciudadanos con quienes debemos conversar con miras a un gobierno de transición. Otros opciones exclusivas solo anclarán al régimen por más tiempo, aunque su final es inevitable.

Perdimos a un ciudadano ejemplar. Vegüenza deben sentir quienes en los últimos años llegaron incluso a tildar de fascista a Pompeyo, como lo hizo un mequetrefe estudiante del Pedagócico de Caracas a fines de octubre del 2007. Ojalá que ese ciudadano haya recapacitado y enseñe a sus alumnos los principios y valores de Pompeyo Márquez, cuya partida lamentamos profundamente.

Como (había) en botica: El cobarde fusilamiento del estudiante David Vallenilla por parte del sargento Arlis Cleiwi Méndez Terán, con participación de otros ocho efectivos de la Base Militar de La Carlota, amparados detrás de una reja, indujo a un comunicado de Rocío San Miguel, presidenta de la ONG Control Ciudadano, a solicitar la destitución del general Arturo Táriba Guillen, del teniente coronel José Freitas Gómez y del general Fabio Zavarce Pabón. Además, llamó a todos los militares a desacatar órdenes violatorias de los derechos humanos. El general Reverol intentó justificar el fusilamiento declarando que había un “asedio” a la Base ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

Enrique Meléndez: Alí Baba y los 40 malandros

27.06.17, 4:21 am / NoticieroDigital.com /

opinión

27 Junio, 2017

La verdad es que oyendo a los expertos en materia constitucional, con motivo de lo que se dice en torno a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) convocada por Nicolás Maduro, uno no deja de asombrarse por la forma como se lleva a cabo un fraude constitucional en nuestras narices, y con toda la agresión del caso, y a menos que Nicolás Maduro salga de la presidencia por cualquier circunstancia, dicho fraude no lo detiene nadie; como decía Chávez en aquel lejano 1999 cuando entonces intentaba imponernos un proceso constituyente a la fuerza, y con la cual muchos no estábamos de acuerdo, y de hecho, ni nos movió aquel llamado; que hizo Chávez, para que acudiéramos a votar a la consulta, para la aprobación de dicho proceso, y en donde el pueblo de Venezuela participó en un mínimo porcentaje; pero lo suficiente, como para que se convocara a esa ANC.

Recuerdo que en aquella época Manuel Caballero escribió un artículo para El Universal en donde hacía ver que ese domingo, cuando había quedada fijada la fecha para la realización de la consulta, iba a ir hasta misa, y menos acudir a una urna de votación; mientras Chávez al día siguiente de la jornada, a propósito de aquella alta abstención, que había resultado de allí, alegaba que los datos históricos rebelaban que siempre una consulta de ese tipo no llamaba mucho la atención de los votantes, e, incluso, se permitía solicitar cifras al respecto, a manera de cotejo de situaciones, y entonces El Nacional le estampaba en su mancheta que, en efecto, el pueblo alemán en su momento le había aprobado el proceso constituyente a Hitler, que él solicitaba, con más del 90%.

La verdad es que uno estaba indispuesto con esa constituyente chavista, en virtud de que uno observaba que esa idea, provenía de cierta izquierda extremista; que pretendía darle un vuelco al país; en un instante en que se desfasaba el histórico Pacto de Puntofijo; que había culminado en una partidocracia muy codiciosa y rastacuero, y a partir de ese vuelco conducir al país hacia un comunismo; enarbolando la bandera de la lucha contra la corrupción; es decir, sanear desde el punto de vista moral a este Estado; lo cual vino a ser la hipocresía más grande de esta gente que nos gobierna dadas las denuncias que llueven al respecto, a partir de la situación económica de cada uno de ellos.

Lo otro que indisponía a uno era que hasta entonces se habían hecho 27 constituyentes a lo largo de nuestra historia republicana, y todas habían concluido en lo mismo; en convertirse, como reza el lugar común, en traje ajustado a la medida del presidente de turno, y que se comenzó a poner en práctica; cuando José Tadeo Monagas dijo que en este país la Constitución daba para todo. De modo que uno terminaba diciendo, que este proceso constituyente, no conducía sino al diseño de una Constitución chavista.

Porque, sin duda que estábamos frente a un hombre con muchas ambiciones de poder; unidas a unos delirios de grandeza; que era lo que mucha gente lo calificaba de narcisismo; su buena dosis de narcisismo arrastraba “el indio”, como le decía los sifrinos, y su impronta comenzó con el propio nombre de República Bolivariana; sin tener una idea de lo que fue la figura del Libertador; que, de hecho, cuando en Bolivia se constituyó la República, su dirigencia política sugirió nombrarla Bolívar, y lo que no aceptó el Libertador; para transarse más bien por el de Bolivia. Eso lo sabía Chávez o lo hubiera entendido; sólo que su movimiento tenía mucho de logia, y como tal profesaba el culto a Bolívar; de modo que caímos en manos de la conciencia más retrógrada de nuestra sociedad con todos nuestros vicios e insolencias. Obsérvese que esa ANC de Chávez se componía de un 90% de afines a su proyecto político, y el otro 10% de la oposición, y habiendo obtenido su partido el 54% de votación, algo así, y la oposición el 46%. Ya de por sí se trataba de una ANC que no era lo más representativo del país, e incluso su propia composición; donde aparecía una María Isabel entonces de Chávez, junto a figuras más bien ligadas al folclor nacional, hablaba más bien de una ANC de hojalata.

Pero si en aquel momento, Chávez pretendía darle una orientación personalista a la República, a propósito de sus delirios de grandeza; esta gente lo que pretende con esta ANC de ahora es acentuar el modelo comunista, con ciertos rasgos de populismo, como el de incluir las misiones sociales en el texto constitucional, por una parte, y por la otra, abrirle la puerta a Alí Baba y los 40 malandros; pues lo que se busca de ahora en adelante es eliminar todo obstáculo legal, que impida el remate del país; léase, Asamblea Nacional; que tiene como función la de legislar, pero también fiscalizar y controlar el gasto público, y de aquí el que se diga que esta ANC además de acentuar las ansias de poder de Maduro; también se va a arrogar un gran poder deslegitimador; que significa caos total de nuestra institucionalidad. En la mira de esta gente hay negocios como el del Arco Minero, venta de Citgo y otros activos del Estado; cuyo remate está congelado por el momento; hasta tanto no se ponga esa ANC, cuya mayoría ya ha sido escogida por el gobierno, a propósito de lo que fue el diseño de las bases comiciales. Incluso, ellos mismos lo han dicho: a nosotros no nos interesa tanto una revisión de nuestra Constitución; como sí el de quitarle autoridad a fulano y a perencejo, a Julio Borges y a Luisa Ortega.

Lo cual es una agresión al pueblo venezolano; primero, porque el 5 de diciembre de 2015 se pronunció a favor de una AN; donde se impuso la oposición, y su sustitución por una ANC fraudulenta, viene a ser un desconocimiento absoluto de la voluntad popular; segundo, se convoca sin consultarle al respecto; siendo este un derecho adquirido, desde que Chávez lo estableció, a propósito de aquella famosa consulta.

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Rubén Contreras: A Venezuela la corroe un cáncer

27.06.17, 4:21 am / NoticieroDigital.com /

opinión

27 Junio, 2017

Obviamente que los días que transitan los venezolanos son inéditos en su historia republicana. Deje de escribir durante dos meses, pensando que podríamos tener algunas definiciones en cuanto a la situación política administrativa, pero no ha sido asi, las cosas se han complicado aún más, al extremo que la pugna entre los bandos encontrados parece irreconciliable, y desde mi punto de vista es una cuestión de lógica. Venezuela está a la espera de un alumbramiento, pero el viejo orden, radicalizado, se niega a desaparecer.

Y digo que son inéditos los momentos actuales porque quienes están atornillados en el ejercicio gubernativo, tienen razones imponderables desde su punto de vista, que no les permite dejar el poder como cualquier demócrata, no podemos comparar ninguno de las transiciones llevadas a cabo desde 1964 cuando Rómulo Betancourt entrego el poder a Raúl Leoni, hasta la entrega de Rafael Caldera a Hugo Chávez. Estas fueron llevadas dentro de los parámetros constitucionales, con comisiones de enlace, que pudieron revisar los planes y programas llevados a cabo por los gobiernos que fenecían para asi poder ajustar los nuevos, todos dentro del marco democrático, con ideas diversas, pluralistas, poli clasistas, multiétnicas y pluriculturales. Ahora no es asi, todo está enmarcado dentro de un plan de la patria sesgado e irracionalmente comunista, que no contempla la diversidad y pluralidad de la ciudadanía.

Y digo que quienes mantienen el poder tienen razones imponderables para no entregar al poder, dado que nunca antes un gobierno de Venezuela, desde Guaicaipuro, hasta Rafael Caldera II, había estado sumergido en tanta corrupción y convertido el país en un estado narcoterrorista, a pesar de haber disfrutado de la mayor bonanza económica de toda su historia, como lo han dicho los estudiosos de la economía venezolana.

Hasta el momento la Academia de Ciencias Económicas y Sociales, ha entrega al presidente maduro dos informes retratando la situación que vive el país, comparando los recursos ingresado durante la etapa democrática y etapa dictatorial regentada por Chávez y Maduro y las cifras son incomparables. Desde 1959 hasta 1999, es decir en 40 años ingresaron al país 432 mil millones de dólares y desde 1999 hasta 2016, solamente por concepto de venta de petróleo ingreso a Venezuela más de un billón de dólares, a esto hay que sumarle que por concepto de tributación, vía Seniat, la recaudación duplica al ingreso petrolero, es decir en estos 17 años del socialismo del siglo XXI, los ingresos totales de Venezuela están por el orden de los 3 billones de dólares.

Cualquier gobierno serio, con intenciones de construir y desarrollar planes, programas y proyectos se hubiese dado un banquete construyendo un nuevo país: el ejemplo lo tenemos en Dubái, Emirato Árabe, cuyos gobernantes después de entender que el petróleo tenía sus fines contados, decidieron crear un mundo nuevo para que sus ciudadanos tuviesen una razón para vivir, y con una cifra similar a de 250 mil millones de dólares cambiaron el paisaje geográfico de una región y convirtieron un desierto en el primer destino turístico del mundo, con la jerarquía de 7 estrellas.

Nosotros los venezolanos en 17 años de revolución si acaso podemos mostrar las ruinas del Hotel Sheraton y Meliá, desvalijados por la Peste Militar que los ocupo después de la tragedia, conjuntamente con los integrantes de la Misión Vuelvan Caras. De igual manera es preocupante la situación de la estatal PDVSA, lo que uno escucha acerca de su funcionamiento es terrible por la acción escatológica implementada por sus detractores, que la ha llevado destruir su producción la cual según las cuentas de la oficina internacional de energía y la OPEP, le reconocen una producción diaria de menos de 2 millones de barriles de petróleo. O también las ruinas de las empresas básicas de Guyana, o la maleza montada en los fértiles Valles de Aragua, porque la hacienda La Marquesena, de la familia Aizpurúa, famosa por la aplicación del método CHAZ, asi como los Hatos el Charcote, El Cedral, El Piñeiro, El Frio, entre otros, al igual las haciendas plataneras del sur del lago de Maracaibo, o del Valle del Turbio, están totalmente en ruinas, después que la desvalijaron los fundos zamoranos, aposentados en ella por el felon de Sabaneta.

En otros de los renglones en los cuales quienes dirigen el narco gobierno se han embarrado hasta los tuétanos es el del tránsito y comercialización del Uranio con Irán y el de la droga.

Cuando Chávez creo el vuelo directo con Irán, cumplió dos objetivos, enviaba Uranio contraviniendo los Protocolos del Consejo de Seguridad de La ONU, en cuanto al uso y manejo nuclear de dicho mineral por parte de Irán, asi como el poder trasladar a los terroristas que por razones diplomáticas no podían salir de dicho país. Por cierto en este mes de junio fue apresado otro terrorista iraní en un aeropuerto europeo con un pasaporte diplomático venezolano. Por ello fue que Obama emitió ese famoso decreto señalando a Venezuela como un país forajido.

Ahora como nunca, Venezuela está haciendo historia en la comercialización y tránsito de la droga. Es recurrente hablar del cartel de los soles, ya que son en su mayoría militares quienes lo dirigen y es una cifra larga de militares y civiles signados por el departamento de estado y del tesoro, que están el lista de Interpol y de las principales policías del mundo, ahora somos noticia permanente en las noticias internacionales por la cantidad de droga incautada en los aeropuertos y puertos del mundo, debido a que la caterva de la peste militar instalada en nuestro país ha hecho de la droga, de los negocios y sobreprecios en la compra de alimentos e insumos, su modo de vida, razón por la cual, no quieren entregar el poder.

Nos causó extrañeza cuando observamos a traves de noticieros que la hija del Felon de Sabaneta se convirtió en millonaria, en dólares por ser la mejor vendedora puerta a puerta de Avon Cosméticos, aunque esta empresa no vende productos cárnicos ni cereales. Y un hecho curioso es que los estados frontera como Zulia, Falcón, Táchira, Apure, Nueva Esparta, Vargas, Bolivar, Carabobo, con puertos y aeropuertos están o han sido dirigidos por militares. Otros como Sucre, Delta Amacuro, Monagas y Anzoátegui, tienen gobernantes del proceso jugando con ellos. De allí la importancia de tener la gobernación de los mismos asi como la gerencia de los organismos por los cuales se realiza el envió de los estupefacientes. Se acuerdan de la droga traslada en un avión de Air France incautada en Paris, esa salio por el aeropuerto de Maiquetia, en Vargas, en la cual su actual gobernante, es señalado por nuestros patriotas cooperantes, como uno los jerarcas de dicho cartel y lo de Puerto Cabello fue descomunal con Acosta Carles y Maclek.

Para cerrar este articulo quiero recordar el caso de los sobrinos de la primera dama, quienes han disfrutado de las bondades de los organismos de justicia de USA, al ser descubiertos como traficantes de droga trasladada en un avión oficial de la república de Venezuela, quienes señalaron que lo generado por la venta de la droga tenía como fin pagar la campaña de esta como candidata a diputada, para las elecciones parlamentarias efectuadas en el 2015.

Como están hasta los tuétanos, embarrados por la venta y comercialización de droga, y el robo del erario público, ya que tanto el Vicepresidente de la república, el califa de Aragua, como el Ministro del Interior Reverol, están igualados al Capo de Medellín, Pablo Escobar, Maduro, Diosdado y su cartel de soles y seguidores, mantienen una pelea de intriga e intereses porque no saben cuál será su próximo destino. Ese es el viacrucis que los lleva a proponer como vía de salvación una Constituyente que la inmensa mayoría del pueblo rechaza.

De allí que recordamos aquella canción de la Billos, “Y si Bambarito no te cura, eh, entonces no te cura ningún brujo”. Esa enfermedad cancerígena se inició con el poder absoluto que se abrogo Hugo Chávez después de aprobarse la constitución de 1999 y su designado lo quiere perpetuar, razón por la cual es menester extirpar por cualquier vía este cáncer que representa el inmaduro para que Venezuela no se convierta en metástasis.

Ángel Lombardi Boscán: Nosotros, la violencia incansable

27.06.17, 4:26 am / NoticieroDigital.com /

opinión

27 Junio, 2017

En Venezuela padecemos una constancia del desarreglo. Una enfermedad sociológica y psicológica inadvertida para la inmensa mayoría. El extravío nos define y por ello la involución histórica es más permanente que la idea de progreso y modernidad. El chavismo ha durado casi veinte años porque es un ancla en nuestro subconsciente colectivo sustentado en un imaginario del escape alrededor de un naufragio perenne.

En nuestro primitivo mundo venezolano la Justicia es una entelequia. Y la Libertad, otro mito romántico. Aprender a vivir aquí es un reto. Celebrar batallas como la de Carabobo (1821) y esgrimir la Independencia como el nacimiento marcial de la Nación es contradecir el proyecto civilizatorio y hacer de la identidad una confusión. Lo indígena, hispánico y africano quedaron abolidos dentro de un engranaje social solapado por una armonía criolla de formalidades que nos hizo hacer creer que el igualitarismo fue la partida de nacimiento del alma venezolana.

Miguel Ángel Campos (1955), en su imprescindible “La fe de los traidores” (2005) disiente del pensamiento mágico e ideológico construido por el Estado luego de 1830 y de tesis consagradas como la de Manuel Caballero (1931-2010) que señaló que el siglo XX fue el de la paz.

En Venezuela el Estado negó a la Nación y terminó siendo un “sembrador de espanto” (Giovanni Papini, 1871-1956). La Nación es una representación simbólica de mitos superpuestos a la misma realidad histórica de los que se vale el Estado para dominar. El déficit civil de la mano de caudillos, macheteros, doctores y oligarquías a lo largo del ominoso siglo XIX hace de la aparición del petrolero y la democracia en el siglo XX una prueba alentadora de la llegada de la Paz.

Miguel Ángel Campos hace añicos éste supuesto bucólico, que hoy en pleno siglo XXI, queda terriblemente constatado por la brutalidad de la represión chavista. ¿Luego de la muerte de Gómez en 1935 de qué Paz hablamos? El 14 de febrero de 1936; el 18 de octubre de 1945; el 24 de noviembre de 1948; el asesinato de Delgado Chalbaud en 1950; el 23 de enero de 1958; el Porteñazo; Cantaura; la matanza de pescadores del Amparo en 1988; los levantamientos de 1992; 12 de abril del 2002, son sólo hitos de una evidencia reveladora: la violencia incansable.

Sólo destellos de civilidad de un “ser autodestructivo” y pendenciero que de cortesía y moral y luces apenas sabe las primeras tres letras del abecedario. “Cualquier proyecto de redención deberá enfrentar la disolución de los lazos orgánicos de convivencia, la perspectiva perversa de una sociedad estructurada desde el Estado y cuya identidad descansa menos en valores que en hábitos, y actúa menos por convicciones que por pulsiones”, sostiene Miguel Ángel Campos.

Director del Centro de Estudios Históricos de LUZ

@LOMBARDIBOSCAN

Alexander Cambero: El eterno Pompeyo Márquez

26.06.17, 4:21 am / NoticieroDigital.com /

opinión

26 Junio, 2017

Ha muerto Pompeyo Márquez. La tierra por la que tanto luchó lo cobijará como al preclaro hijo de la libertad. Una vida llena de sacrificios en pos de un país con mayor probabilidad para la inclusión social, sus firmes convicciones siempre fueron robustas reafirmaciones de los principios indeclinables. No existió evento histórico en la Venezuela contemporánea que no tuviese alguna participación de este verdadero personaje de la transformación necesaria. Un pensamiento frondoso, que tiene la frescura de las ideas que despuntan con la fortaleza de aquel que no claudicó ante la tiranía.

Pompeyo Márquez siempre será una reserva moral de esta nación. Tuvo la grandeza de no dejarse confundir con estatuas silentes de resplandeciente brillo; jamás buscó eternizarse para revolcarse en los odiosos egos. Su meta fue siempre llevar un mensaje que convocara pueblos y abriera caminos para soñar con un mundo mejor.

Desde joven comenzó a luchar por una nación distinta. Siempre sembrando ideas en la conciencia, jamás huyó del compromiso ciudadano. Un revolucionario integral que tuvo la grandeza de enfrentar las duras vicisitudes, batallando en cada rincón en donde el pueblo lo reclamase. El valiente Santos Yorme de la dictadura que hizo del amor por Venezuela su impronta imperecedera. No tuvo reposo para luchar desde adentro en contra del oprobio que ensombreció la patria, prefirió el sobresalto personal, la persecución incesante; que permanecer pasivo frente al autoritarismo militar.

Hace algunos años vino hasta Duaca para una asamblea popular. Los jóvenes estudiantes lo rodearon en la antigua casa del MAS, para escuchar aquel hombre contando sus orígenes de fuego. Como un amoroso padre fue describiendo los eventos históricos con una maestría incomparable. En un momento se confundió con ellos para llevar los valores venezolanos hasta el fondo de aquellos corazones ávidos de buenas orientaciones. Después conversó con obreros y profesionales en un almuerzo organizado como acto central del aniversario de la organización naranja. El concejal José- Peñita- Colmenares, fue quien me lo presentó en aquel día. En una amena plática con algunos de los organizadores manifestó el riesgo que corría el país si caía en manos de un aventurero. El descontento social puede hacer germinar en el ánimo venezolano una suerte de líder mesiánico que puede ser peor el remedio que la enfermedad, sentenció Pompeyo con la certeza de aquel que sabía leer los síntomas de los tiempos. Pasaron algunos años hasta que una noche arrebatadora de febrero del año 1992 apareció el espectro del que hablaba el conductor político en una suerte de presagio histórico nueve años antes. Posteriormente los pudimos saludar en Caracas en un acto en el Poliedro en apoyo a la candidatura presidencial de Teodoro Petkoff, recordó su visita a Duaca, teniendo a su lado al premio nobel Gabriel García Márquez y al malogrado líder político colombiano Luis Carlos Galán Sarmiento, y un poco más allá, al dramaturgo José Ignacio Cabrujas en amena conversa con Freddy Muñoz. Aquel brevísimo saludo fue el último de nuestras vidas.

Un buen amigo me refirió esta ilustrativa anécdota. Se realizaba en Caracas el tradicional desfile del 1 de mayo. Una gran cantidad de sindicatos y organizaciones obreras habían convertido la actividad en un acto multitudinario, un verdadero río humano que mostraba el extraordinario poder de convocatoria de la CTV de la década de los setenta. El presidente Carlos Andrés Pérez observaba desde un balcón la nutrida actividad. De repente el primer mandatario nacional bajó hasta la avenida para saludar con gran respeto a Pompeyo Márquez, de quien señaló que era una reserva moral de Venezuela, que estaba por encima de cualquier bandería política. Después de hacerlo volvió hasta su balcón, un adversario ideológico que desde las alturas del poder mostraba el respeto por un hombre indeclinable.

Pompeyo: un país se pone de pie para abrazarse a tu causa. La claridad de su pensamiento democrático y libertario es una senda que recorrerán generaciones de ciudadanos que sienten que hombres como tú no morirán jamás…

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@alecambero

Pedro Luis Echeverría: No a la Asamblea Constituyente

26.06.17, 4:21 am / NoticieroDigital.com /

opinión

26 Junio, 2017

He sido, soy y siempre seré opositor a este nefasto régimen que ha dividido y engañado al país con el subterfugio de hacer creer que el modelo social que ofrecía era el camino para la redención e inclusión de los más necesitados. Los pésimos y desastrosos resultados obtenidos en todos los órdenes de la vida nacional, después de más de tres lustros de gobierno, nos indican que el proyecto totalitario del chavismo-madurismo ha sido una perversa quimera que le ha costado demasiado al país y que por ello es nuestra obligación ciudadana hacerlo terminar.

Estoy convencido que lo que nos estamos jugando en estos procelosos tiempos es nuestro presente, nuestros valores, y nuestro derecho al porvenir. No nos jugamos cosas menores. Nos jugamos la vida, la vida del hombre pleno, su libertad de conciencia, de pensamiento, de religión, de trabajo, de asociación, de movilización, de libérrima búsqueda de su propio destino. Esa libertad plena que queremos rescatar tiene un gran enemigo. Se llama, totalitarismo – el Estado es todo sobre la tierra-. Nos estamos confrontando con esa visión absolutista y negadora de la maravillosa aventura que es la vida y las ansias naturales del hombre por su progreso individual. Y lo hacemos porque en esa visión totalitaria de la sociedad se conjugan el odio, la aberrante exclusión y la pérdida del derecho a la libertad. De modelos similares a las creencias de Maduro y sus adláteres, nacieron modelos de sociedad que llevaron a la miseria, la cárcel, la muerte, al exilio y a la intransigente división ideológica a millones de personas en todo el mundo como, en su momento lo hicieron el nazismo, el fascismo, el comunismo y la más reciente infeliz síntesis: el socialismo del siglo XXI.

No olvidemos que la libertad es la condición insustituible que le da sentido a la sociedad humana; por eso la libertad debe ser plena y hay que defenderla hasta con las uñas. A los pueblos no se los puede conducir con el látigo, la prebenda y la mentira porque esa es la negación del ser humano. Hay que respetar la libertad de todos: La de disentir, opinar y realizar, sin presiones e imposiciones de ninguna naturaleza, aquello que consideremos compatible con nuestros principios y valores Solamente la libertad creativa ha hecho grande el mundo en el que todavía vivimos. ¿Y qué fue lo que los humanos encontramos desde tiempos inmemorables para lograrlo? Descubrimos que las sociedades deben vivir dignamente, sin aceptar la sumisión que mediante repudiables prácticas, se les trata de imponer mediante el ejercicio de la fuerza bruta. Sin la libertad integralmente conceptuada no hay nada. Es la garante de la paz y el progreso de la sociedad. Observando y ejerciendo el principio y concepto de la libertad, tenemos el derecho inalienable de elegir soberanamente el tipo de sociedad que queremos y el tipo de relacionamiento con el Estado y con nuestros conciudadanos que estaríamos dispuestos aceptar. El rol del Estado debe ser regular adecuadamente esa relación en lo que fuere estrictamente indispensable, impidiendo que el más poderoso aplaste al débil, pero colocando y privilegiando la capacidad creativa y de acción del ciudadano como el centro de todo el universo existencial pacífico.

La búsqueda de un sistema para garantizar la paz, construido sobre la libertad creativa del entendimiento entre los hombres, las organizaciones sociales y la institucionalidad del Estado son los principios que nos inspiran y que la oposición defiende con denuedo, tesón y encomiable entrega. Como hemos visto, a pesar de la brutal represión gubernamental, en nuestro empeño de recuperar los preceptos para una pacífica existencia no se ha utilizado ningún arma distinta a la de nuestra inteligencia, convicción y voluntad de progreso.Tratamos de rescatar ese único principio que ha sido rector del progreso de los pueblos, su derecho al libre albedrio, condición ésta fundamental para regir las relaciones entre los hombres.

Se nos acaba el tiempo político y material para reflexionar y asumir nuestras responsabilidades ante la terrible perspectiva que se instaure una Asamblea Constituyente. Debemos focalizar nuestra atención en el repudio a tal aberración. Simplemente, al hacerlo, debemos tener en mente que, con nuestra actitud, vamos a expresar un grito redentor: ¡no podemos, no queremos, ni nos vamos a entregar a la vesania totalitaria!

Los venezolanos de raigambre democrática debemos ser fieles a nuestros acendrados valores y no podemos autoexcluirnos de jugar un rol fundamental en la lucha por eso que se llama libertad, sociedad moderna y democracia plena; sin dudas ni vacilaciones construyamos un frente de dignidad contra los bárbaros que la oprimen, la pretenden destruir y la irrespetan.

Hagamos lo que tenemos que hacer y que sean la historia y nuestra conciencia las que nos pidan cuentas si fuimos o si resultamos inferiores a ese destino.

    Ramón Peña: País famélico

    26.06.17, 4:26 am / NoticieroDigital.com /

    opinión

    26 Junio, 2017

    Mientras el espacio noticioso es copado por los asesinatos, saqueos, robos y allanamientos de la Guardia Nacional Bolivariana, la silente procesión del hambre avanza, se profundiza y atormenta sin pausa a la población y, de manera dramática, a ese 82% de los hogares venezolanos en situación de pobreza. No hay acción alguna, ni subsidios ni protección social por parte del régimen. Solo indolencia e insensibilidad oficial, tan criminal como los disparos a quemarropa de sus esbirros.

    Los ciudadanos reciben los perdigones del hambre, enflaquecen y se enferman. La inanición causada por la precaria oferta de alimentos y la espantosa inflación, hace que muchos se vayan a la cama sin comer, que padres dejen de hacerlo para que puedan alimentarse sus hijos, que niños se desmayen en los salones de clase, que deserten de la escuela para añadir algo al ingreso familiar, o escarben por comida en los sacos de basura, todo a la vista indiferente de capitostes que cada día se exhiben más rollizos.

    Esta desgracia alimentaria es concurrente con la Gran Misión de Abastecimiento Soberano y Seguro, operada por jerarcas militares y cuya máxima titularidad la ejerce el Ministro de la Defensa.

    La inflación de este año es de 1.200% y ascenderá a 2.300% según cálculos del FMI. El régimen no promete nada. No puede prometer. No conoce otro esquema económico, otra política. No habrá salida a este morbo mientras el país se hunda en el pantano de esta caricatura marxista. Hoy, la lucha ciudadana se centra en impedir la fraudulenta intentona de una constituyente. Batalla que ha de llevarse hasta el final. Pero independientemente de su resultado, la perspectiva inmodificable es de más hambre. La exclusiva y concreta solución humanitaria a este drama es desalojar del poder a esta banda cuya única oferta de futuro es la de un país famélico

    Pompeyo

    opinión

    Carolina Jaimes Branger

    26 Junio, 2017

    Se fue tranquilo, en paz con su vida inquieta. Pompeyo Márquez fue un hombre de una verticalidad como pocas, consecuente en pensamiento y acción. Cuando creyó en el comunismo fue comunista aguerrido y combatiente. Cuando se dio cuenta de que el comunismo no servía, fue su más fiero adversario. Tuvo el coraje que les falta a muchos para reconocer públicamente que se había equivocado y con la sencillez que lo caracterizaba, dio un giro de ciento ochenta grados y tomó la ruta de regreso. Su experiencia de vida lo convenció de que no había mejor modelo que la democracia y por ella luchó hasta el último día, cuando su pensamiento fue para y por la democracia en Venezuela.

    Conocí a Pompeyo hace muchos años. Su aspecto y su voz de hombre enfurruñado no concordaban con el ser encantador que era. Inteligente, culto, aseguraba que su universidad había sido la cárcel, porque había tenido tiempo para leer. Fue valiente como el que más. No sólo cuando participó en la lucha armada, sino ya mayor, cuando todavía estaba dispuesto a jugárselas todas. Yo lo vi en acción. Por eso y en su memoria, quiero compartir con ustedes una anécdota del año 2003, una mañana que lo invité a mi programa en Radio Caracas Radio.

    2003 fue un año muy convulso, que empezó con el paro petrolero. Cuando el paro se debilitó, Hugo Chávez recobró fuerzas y los llamados círculos bolivarianos estaban –como precursores de los colectivos de hoy- haciendo de las suyas. Estábamos en la cabina conversando cuando nos vinieron a avisar que había una turba en la puerta exigiendo que saliera Pompeyo. Amenazaban con entrar por la fuerza si él no salía. A mí me temblaban las piernas y el corazón lo sentía como a mil latidos por minuto. Sin embargo, me tragué mi miedo y acompañé a Pompeyo, quien iba con paso firme y decidido delante de mí. Abrió la puerta que daba hacia la calle. Le gritaron de todo. Lo que más le decían era “traidor”. Eso lo descompuso. “¡Aquí el único traidor se llama Hugo Chávez!”, les respondió con su voz ronca y vigorosa. El jefe del grupete arengó para que “le cayeran”.

    Hasta el día de hoy, cuando vemos a los “súper machos” envalentonados porque andan armados o en grupo, estos chavistas no han cambiado nada. Mejor dicho, sí han cambiado: se han puesto peor. Aquel día no pudo ir uno a buscar a Pompeyo a decirle lo que querían decirle. No, fueron en grupo y dispuestos a caerle a golpes a un anciano. Dicen que los peores hombres resultan siendo también los más cobardes.

    Pero como Pompeyo de cobarde no tenía ni un pelo, los enfrentó: “Vengan, aquí nos caeremos a coñazos hasta que uno salga muerto. Tengo ochenta y un años pero todavía peleo con fuerza y bríos… Eso sí, ¡no sean cobardes! (aquí soltó un estruendoso “carajo”). ¡Vienen uno por uno!”. Acto seguido se quitó los lentes y me los dio.

    No tengo que decir que los “gallitos” que estaban tan dispuestos a lincharlo en cambote, se fueron volteando y se retiraron en menos de un minuto, empezando por el jefe. Pompeyo los llamaba: “¿Y entonces, qué les pasó, me cogieron miedo?”…

    Se volteó hacia mí. “¿Te asustaste, mija?”, me preguntó. Yo me reí. Todavía estaba asustada. “Lástima que se fueron”, me dijo. “me los hubiera volado a toditos”. Ése era Pompeyo. Siempre lo recordaré. Con cariño, con respeto, con admiración.

    Para su familia, en particular para su hijo Iván, mi amigo, mis palabras de afecto y condolencia. No sé por qué, pero pareciera que los únicos que se mueren son los buenos, los valientes, los íntegros…

    @cjaimesb