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Destrucción creadora vs negociación política ilegítima

Diciembre 2, 2017

JesusAlexisGonzalezJesús Alexis González.- A efectos del presente artículo, intentamos trasponer (poner una cosa en un lugar diferente al que ocupa) hacia el análisis político el esquema orientado a la economía originalmente formulado por el sociólogo alemán Werner Sombart que luego popularizó J. A. Schumpeter, enfatizando en el proceso de innovación que tiene lugar en la economía de mercado donde los nuevos productos destruyen viejas empresas y modelos de negocios, habida cuenta que la innovación de los emprendedores constituye la fuerza detrás de un crecimiento económico sostenido a largo plazo.

La competencia en los mercados (léase: en el sistema democrático), destruye a las empresas (léase: partidos políticos) menos eficientes en favor de aquellas que son capaces de innovar y adaptarse a los cambios. Los procesos que destruyen, al propio tiempo crean valor y por tanto regeneran y dotan de vitalidad al sistema económico (léase: sistema político); razón por la cual las intervenciones limitadoras de la competencia (léase: negociaciones políticas con intereses secundarios) resultan contraproducentes ya que perpetúan sistemas de producción (léase: regímenes gubernamentales) ineficientes.

Tal acontecer, es “animado” por la presencia de partidos políticos que muestran una marcada ausencia de eficiencia adaptativa entendida como la inclinación a adquirir conocimientos, a aprender, a inducir innovación, a correr riesgos (léase: costo político), a resolver problemas y, muy especialmente, a mantener una actividad creadora. Por el contrario, el escenario que se observa es un fragmentado mapa político que dificulta integrar las expectativas y preferencias ciudadanas, e igualmente incapaz de propiciar pactos y coaliciones estables ante el uso disociador (que manipula a otros para lograr sus objetivos individuales) de discursos de confrontación elemental de corte degenerativo (desgaste de una estructura). Es claro, y de obviedad manifiesta, que a pesar de su deterioro los partidos  son vitales para el desenvolvimiento del sistema político (forma de gobierno que engloba las instituciones políticas para conducir una nación) en aras de la alternancia en el poder (cambio de gobierno a la luz de los mecanismos constitucionales) y de la renovación de los liderazgos en un marco de estabilidad razonable. A tenor de ello, es preferible “renovar los partidos a derrumbarlos” en un contexto de destrucción creadora para que “algunos puedan nacer, y otros tengan que morir”.

Tal y como es bien conocido, política es tanto la ciencia para gobernar un Estado como el arte de negociación para conciliar intereses; mientras que una crisis política ha de entenderse como un proceso donde se rompe el normal funcionamiento del sistema político y de las relaciones entre los actores políticos y sociales, al punto de producir inestabilidad institucional y ruptura de la legitimidad  hasta perfilar desconfianza y desaprobación de los representantes políticos. Negociación, por su parte, ha de entenderse como una oportunidad para reconducir las relaciones entre partes en conflicto en un marco apuntalado por la denominada doctrina Harvard: enfréntese a los problemas, no a las personas; es decir trascender lo personal para centrarse en el análisis y las ideas en procura de un arreglo satisfactorio para ambas partes. A tales fines, se hace obligante evaluar si las personas que están negociando son las más adecuadas para hacerlo, ya que a veces es preferible separar a ciertas personas del problema y no al revés.

La salida política a una crisis, apuesta por un acuerdo negociado en el que consientan las partes y que en lo atinente a Venezuela está profundamente condicionado por la celebración de elecciones libres, justas, legítimas y dignas de confianza organizadas por un órgano imparcial que facilite la expresión autónoma y fiel de la voluntad del pueblo que es la base de la autoridad del poder público, tal y como está establecido en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 en su Artículo 21. Vale resaltar, que las elecciones desempeñan un papel muy importante pero ellas solas no crean la democracia y, por tanto, deben formar parte de un compromiso a largo plazo en aras del fortalecimiento de las instituciones nacionales y de los procesos democráticos.

A la luz del “diálogo dominicano”, que posiblemente se lleve a cabo en pocos días, que a nuestro parecer es una negociación ilegítima ya que no goza de transparencia, surge una interrogante: ¿es posible conciliar los siguientes intereses? (A) Aspiraciones de los “dialogantes” no gubernamentales: (1) reconocimiento de la Asamblea Nacional, (2) liberación de los presos políticos, (3) instrumentación de un canal humanitario de administración no gubernamental, (4) designación de un nuevo CNE como condición para la celebración de elecciones libres y justas en 2018, (5) ¿más nada?. (B) Aspiración del totalitarismo: (1) reconocimiento de la ANC, (2) colaboración activa de la “oposición” para suspender las sanciones internacionales, en especial de EEUU y la Unión Europea, (3) aprobación de refinanciamiento/ reestructuración de la deuda pública por parte de la AN, desconociendo lo dispuesto en las sanciones internacionales, (4) designación de un CNE con tres Rectores pro-gobierno (incluida la Tibi) y dos no “comprometidos”, (5) impunidad ante la corrupción y otros crímenes financieros.

Sea propicio recordar, que entre 1999 y 2014 Venezuela recibió más de US$ 1 trillón que en mucho se “diluyó” debido a la corrupción pública a la vista de la actividad petrolera; tal y como se recoge en un informe de la ONG Freedom House (Washington DC) de octubre 2017, que entre otros señalamientos afirma que PDVSA se convirtió en una compleja organización criminal usada por organizaciones mafiosas nacionales e internacionales para una amplia gama de delitos, tal como operaciones de lavado de dinero por un monto superior a los US$ 2 billones a través de la Banca Privada de Andorra (BPA), así como de otras cuentas que manejaron sin transparencia fondos hasta por US$ 4 billones; e igualmente se diseñaron esquemas de corrupción que facilitaron sacar del país más de US$ 11 billones en contratos obtenidos ilícitamente con PDVSA.

Reflexión final. Ante la posible negociación ilegítima revestida de “diálogo dominicano”, cuyos “intereses en conflicto” parecieran estar formulados para NO alcanzar un arreglo satisfactorio, surge la percepción de ser un “montaje” para refrescar al régimen totalitario bajo la intención soterrada de quítate tú para ponerme yo.

 

@JesusAlexisGo10

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Default y destrucción del bolívar en pro del totalitarismo

Noviembre 25, 2017

JesusAlexisGonzalezJesús Alexis González.- Iniciemos subrayando una verdad por demás conocida (y callada): Hugo Chávez estimuló (1) una profundización de la presencia del Estado en el sector productivo, (2) un control del mercado como mecanismo de distribución de lo producido, y (3)  la tutela de la tierra; en un accionar que mostraba sin tapujo (disimulo con que se disfraza la verdad) la intención política de su naciente gobierno  (que continúan transitando con mayor nivel de incoherencia) más allá de la hueca expresión de socialismo del siglo XXI, ya que en realidad la aspiración soterrada era (y es) avanzar tanto hacia la mutilación de las libertades económicas como a la centralización del resto de las actividades, a la luz de una  estrategia para alcanzar la propiedad estatal de los medios de producción en un contexto propiciador de la subordinación económica del pueblo y de la dependencia y sumisión política en tránsito a la instauración de un régimen totalitario. A tenor de ello, se han apoyado fundamentalmente en las expropiaciones y nacionalizaciones (todavía en 2017 “expropian” panaderías), en la inflación con la finalidad de propiciar una pérdida creciente en el valor del bolívar y restarle su función de medio de cambio, y en el racionamiento en torno a un  Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP) siendo una figura similar a las fracasadas Juntas Vecinales de Abastecimiento y Precios impuestas en Chile bajo el mandato de N. Allende.

La hiperinflación venezolana (con perfil de exclusividad mundial), es a todas luces una estrategia de los “socialistas del siglo XII” para propiciar el colapso de la economía (como en efecto lo están logrando) mediante  la destrucción del bolívar, con la finalidad de instaurar un totalitarismo luego de haber pulverizado la moneda (reducir a polvo una cosa sólida) al igual que dejar caer el valor de los bienes privados al tiempo de inducir pobreza y miseria, momento a partir del cual la sociedad se hace dependiente del Estado. Así expresado, y en contrario al pensamiento común, la pobreza se convierte en el arma vital del totalitarismo para propiciar la degeneración de la democracia (pasar a un estado peor del original por perder progresivamente cualidades que tenía) utilizando la impresión de moneda en pro de la descapitalización de las empresas productivas (la inflación desestimula la inversión de capital a largo plazo), y, de tal modo, estructurar una sociedad y economía de control total en un contexto de confiscación de la riqueza.

A tenor de lo expresado, vale citar a Lenin: “Por un continuo proceso de inflación, los gobiernos pueden confiscar, secretamente y de manera inobservada, una importante parte de la riqueza de los ciudadanos. No hay una manera más sutil, ni medio más seguro de destruir la base actual de la sociedad, que mediante la destrucción de la divisa. El proceso envuelve a todas las fuerzas escondidas de las leyes económicas en el lado de la destrucción,  y lo hace de tal manera que ni un hombre entre un millón es capaz de diagnosticar”. Por su parte, J.A. Schumpeter (economista austro-estadounidense, profesor de la universidad de Harvard hasta su muerte y ministro de Finanzas en Austria) advirtió que la inflación puede conducir a un mundo asfixiante de políticas económicas totalitarias.

El totalitarismo, y siguiendo a la filósofa judío-alemana Hannah Arendt, se orienta hacia la fusión del Estado y la sociedad y ha sido conceptualizado como la existencia de una lealtad total,  incondicional e inalterable a través de la fuerza, las mentiras, la propaganda y el terror en procura de homogeneizarlos en el marco de un “espacio totalitario” con una estructura dual: Partido-Estado, siendo que el Estado se funde en el partido al extremo que “el verdadero jefe de Estado es el jefe del partido”. El partido asume el rol de guiar, controlar y monopolizar la acción política mediante el empleo del terror como arma política y de la propaganda como estrategia, en aras de destruir la memoria colectiva. El terror, donde todo es posible, constituye la esencia de la dominación totalitaria expresada en la destrucción de (1) la personalidad jurídica entendido como la desarticulación y exterminio de la voluntad individual hasta hacerlos sentir como personas sobrantes e incapaces de articularse en torno a una causa colectiva para exigir sus derechos; (2) la conciencia moral equivalente a perder la posibilidad de elegir entre el bien o el mal moral; y (3) la individualidad que hace referencia a exterminar totalmente la voluntad humana de iniciar algo a partir de sus propios recursos.

Reflexión final: Permítasenos una referencia histórica sobre la maligna hiperinflación, habida cuenta de haberse instalado en Venezuela. En la Alemania de 1922-1923, cuando la hiperinflación disparó los precios de forma escalofriante desde un aumento de 3.670% en enero 1922 hasta 278.500% en enero 1923; Max Bern, un anciano, gastó sus ahorros de toda la vida en un pasaje de tren, después de ese último viaje, se encerró en su apartamento y murió de inanición.

Tristes historias como la anterior, ya son habituales en Venezuela y evitar que continúen pasa por interrumpir la dominación totalitaria mediante una articulación colectiva de ciudadanos  con su voluntad individual recuperada, al haber asumido como válido que el terror es el alimento de la bestia y que igualmente el principal objetivo del Príncipe no es tanto hacer el bien, sino mantener el poder. (Maquiavelo)

 

@JesusAlexisGo10

Reestructuración y/o refinanciamiento de deuda ¿para cuál régimen?

Noviembre 18, 2017

JesusAlexisGonzalezJesús Alexis González.- Latinoamérica durante los años 80, enfrentó una crítica situación de su sector externo en un período que hoy se referencia como la “década perdida” que indujo para la siguiente década profundos cambios estructurales del sector público como condicionante para la reestructuración de la deuda externa, que consistió esencialmente en un canje de la deuda antigua por nuevos títulos (bonos) a la luz de haber asumido previamente el compromiso de instrumentar reformas económicas como condición para establecer nuevos términos en el pago y tipo de interés de la deuda en un marco de reescalonamiento (cambios en las cantidades anuales a pagar), con el trascendente añadido que los nuevos bonos ¡contaron con la garantía del Tesoro de los Estados Unidos!

Deuda Pública Externa hace referencia al conjunto de pasivos que un gobierno mantiene con no residentes (deuda emitida para ser tomada por no residentes), con relevancia en la naturaleza del deudor y en la residencia del acreedor haciendo abstracción de la moneda en la que dicha deuda es contraída a mediano y largo plazo mediante la emisión de bonos con un valor nominal dado y determinadas condiciones para su reembolso y a una tasa de interés que se fija en el mercado en función a la preferencia temporal y el nivel de riesgo denominado “riesgo soberano” asociado con las posibilidades de insolvencia del Estado denominado “riesgo-país”, entendida como el “premio por riesgo” que pagan los bonos ante la calificación que le otorgan las agencias especializadas con base en un conjunto de indicadores (solvencia, liquidez, etc).

Desde un ángulo complementario, se hace necesario entender a qué se refieren los conceptos de reestructuración y refinanciamiento de la deuda. Reestructuración hace referencia a la modificación en los términos de un compromiso financiero, usualmente, en el plazo y la tasa de interés y en ocasiones en un cambio en el monto del capital; siendo un proceso que puede conducir a un incremento de dicha deuda, salvo que la combinación de un período largo de vencimiento de la deuda con una pronunciada disminución de la tasa de interés se traduzcan en la disminución del monto total de la deuda. Refinanciamiento, por su parte, está referido a la sustitución de la deuda por una nueva emisión de deuda (sustitución de una deuda por otra) teniendo por objeto resolver necesidades financieras inmediatas que enfrenta el gobierno de turno (incluidos potenciales eventos electorales) al tiempo de soslayar la instrumentación de medidas para procurar solucionar los problemas estructurales emanados de un modelo económico deficiente, como es el caso venezolano, con nefastas políticas fiscales, monetarias y de control de cambio en el marco de un obsoleto enfoque ideológico que entre muchos otros males ha impulsado un incremento superior al 100% de la deuda en bonos en los últimos diez años hasta superar los US$ 130.000 millones (a pesar de ello sostienen la existencia de una “guerra económica” y de un “saboteo financiero”) al compás de un escenario hiperinflacionario que según el Fondo Monetario Internacional para el 2017 de los diez países con la mayor inflación en el mundo ocho son africanos y dos de América, ocupando Venezuela el primer puesto a nivel mundial con una tasa de 1.133% (y una predicción de 2.349% para 2018) y Sudan del Sur el segundo puesto con 111%, mientras que Argentina se sitúa en octavo puesto con un 22%; siendo notorio en el caso venezolano el impacto negativo sobre la calidad de vida como consecuencia de la “ilusión salarial” que se origina ante la escasez de bienes muy especialmente de alimentos y medicamentos, que en mucho responde a un “modelo de hambre y enfermedad” (que pasa por la destrucción del aparato productivo nacional) instrumentado por el régimen con la intención de doblegar la voluntad del pueblo, así como para estimular la emigración de “anti-revolucionarios capacitados”.

Es de resaltar, que la intención del régimen por procurar un refinanciamiento a costo elevado (tasas altas) es una estrategia segura para que la expectativa de no pago se convierta en realidad habida cuenta que los prestamistas conceden dicho refinanciamiento a sabiendas que no todo el pasivo será honrado, sino que habrá una quita (reducción parcial de la deuda) lo cual aceptan los acreedores en aras de facilitar el abono del resto de la deuda; es decir el acreedor acepta la rebaja con el fin de evitar el impago de la totalidad frente a una situación de default dentro de un marco de negociación que integra prórroga de plazos, tasas de interés crecientes, postergación del pago del principal, y de la capitalización de parte de los intereses; siendo muy factible la aparición de los denominados buitres tal como los tenedores de bonos de PDVSA que intentarían no postergar su cobro y optar por la vía judicial a sabiendas que pueden intentar embargar activos de la petrolera en el extranjero. La aguda crisis política y económica que en la actualidad experimenta Venezuela, obligará, más temprano que tarde, a una declaración de suspensión de pagos de la deuda (default) hasta tanto se concrete un plan de canje de bonos, como aspiración del régimen, con implícita reestructuración y ampliación de los plazos de pago (sin la aprobación de la AN) en un escenario de fantasía ya que la cúpula dictatorial no lo vinculará con un desempeño económico favorablemente medido por el crecimiento del PIB y una elevación de las reservas internacionales (hoy en su nivel histórico más bajo en los últimos 20 años); y en su defecto apelarán al chantaje internacional de señalar a las sanciones estadounidenses como responsables del “fracaso revolucionario”.

Reflexión final: Venezuela, ante la estrepitosa caída tanto de la producción petrolera desde más de 3 millones de b/d en 1999 hasta menos de 2 millones en 2017, como de las reservas internacionales, aunado a un aumento constante de la percepción del “riesgo-país” que congela la aparición de “temerarios” tenedores de bonos nacionales, se dirige, a menos que lo evitemos constitucionalmente, a un modelo experimental de deuda externa tipo “quita y pon”.

Quita, a la luz de “convenir” rebajar una deuda intencionalmente elevada previamente. Pon, bajo la figura de entregar la riqueza nacional (yacimientos petroleros y mineros) como medio “alternativo de pago”; esquema donde Rusia y China se encuentran como Caimán en boca de Caño mientras que Cuba hace tiempo está dentro del caño.

 

@JesusAlexisGo10

Totalitarismo por soterramiento en la MUD y apoliticismo incitado

Octubre 28, 2017

JesusAlexisGonzalezJesús Alexis González.- La función básica de los partidos políticos, en su condición de asociaciones voluntarias de ciudadanos es contribuir con la estabilidad de la democracia, y para lo cual han de fijarse como objetivo principal alcanzar y ejercer el poder con el propósito de representar e integrar los múltiples intereses de la sociedad, al tiempo de actuar como intermediarios entre el Estado y el sistema político con especial relevancia cuando están ejerciendo las funciones de gobierno. De igual modo, y cuando se encuentran en el lado opositor, han de participar en el control de la acción gubernamental formulando criticas estructuralmente coherentes y propiciando la movilización de masas para garantizar la soberanía estimulando la presencia ciudadana en el proceso político.

En simultaneidad con la actividad de los partidos políticos, participan tanto los denominados grupos de presión que son organizaciones que directa o indirectamente intentan influir en las decisiones de dichos partidos y en la opinión pública sin pretender ejercer cargos en los órganos del Estado (grupos religiosos, económicos, sociales, culturales, etc); así como los grupos de interés constituidos por individuos o instituciones que conforman una organización para procurarse beneficios ideológicos o materiales, que en mucho se convierten en grupos de influencia cuando se incorporan a la acción política por intermedio de entes gubernamentales en pro de alcanzar sus objetivos grupales (y en muchos casos sus objetivos personales). Es de manifiesta obviedad, la estrecha relación que existe entre algunos partidos políticos y ciertos grupos de influencia a pesar de sus diferencias esenciales , habida cuenta que los partidos se integran a la política nacional en favor de plantear soluciones globales a la sociedad a diferencia de los grupos de influencia que responden a un interés particular o sectorial.

En la modernidad, con el impulso de la globalización apuntalada por nuevas técnicas de información y comunicación (incluida la aparición de “politólogos del teclado en redes sociales”), en la mayoría de las democracias del mundo los partidos políticos han visto disminuir su protagonismo como “vocero exclusivo” de la sociedad frente al Estado, sin que ello signifique una pérdida de su vigencia ya que no puede existir un régimen democrático sin partidos políticos lo cual se enmarca en una perogrullada (afirmación superflua por ser una verdad muy evidente); pero resulta igualmente valido afirmar (como en nuestro caso hacemos) que la democracia pierde legitimidad cuando los partidos actúan con un soterramiento implícito (llevar algo debajo de la superficie para ocultarlo y permitir que se desarrolle enterrado), en un escenario que puede estimular en la cúpula del poder el diabólico pensamiento de su eliminación (v.g. Venezuela) para abrirle espacio al totalitarismo (régimen político que controla todos los aspectos del Estado y de la vida de los ciudadanos) en tránsito hacia una dictadura (régimen político donde gobierna una sola persona con poder total, sin someterse a ningún tipo de limitaciones.

El más perverso efecto que está induciendo en la conducta de una mayoría de venezolanos el soterramiento de algunos partidos, es una desconfianza por el “pluralismo político MUD” ejercido en torno a una mesa a puertas cerradas en abierto abandono de su rol de gestor de conflictos ciudadanos, a quienes “arrinconan” en torno a una solidaridad incondicional (principio que expresa el compromiso de ayuda mutua, y su ejercicio supone la pertenencia a una comunidad de intereses compartidos) a la luz de un chantaje emocional (forma de control que recurre a la culpa, la obligación o al miedo) en función a una supuesta unidad por la democracia que le ha permitido a un minúsculo número de partidos (de escuálida militancia) comportarse como una vitrina constitucional: “dentro de la MUD todo, fuera de la MUD nada”, en un enfoque que niega la existencia de un sistema de partidos (interacción entre las unidades partidistas) para dar paso al oportunismo (acomodarse a las circunstancias para obtener provecho, subordinando sus propios principios); tal desconfianza, ha incitado (influir vivamente en una persona para que haga cierta cosa) un apoliticismo (actitud pasiva, indiferente o discrepante ante cualquier pronunciamiento político) y un crecimiento constante del totalitarismo en un marco de fraude sistémico: Venezuela como un todo.

Al propio tiempo, ha surgido otro tipo venezolano: impotente, humillado, dependiente, impaciente, decepcionado, inseguro, sin sentido de futuro, y más; que para colmo está obligado a escuchar calladamente (so pena de una “excomunión MUD”) que estamos cerca de una pronta salida (¿?); mientras tanto crece la desarticulación del tejido social y productivo ante una población extremadamente “confundida” que rechaza en simultáneo tanto al deslegitimado gobierno de NMM como a la MUD en razón al desequilibrio emocional que propicia el soterramiento de agendas particulares en acción “inconveniente que no nos ayuda en nada en este momento, y por lo tanto “deben repensar” su actitud (plagio parcial intencional).

El malestar colectivo con implícito apoliticismo, se acrecienta ante la presencia de un país secuestrado (y una cúpula de poder “auto-secuestrada”) y convertido en narco Estado donde las instituciones políticas se encuentran influenciadas por el narcotráfico y muchos funcionarios gubernamentales (y militares) son al mismo tiempo miembros de las redes del tráfico de drogas narcóticas ilegales, que luego legitiman sus fechorías con un universo de testaferros y de cooperantes financieros encubiertos, hasta emerger un Estado fallido (país signado por el fracaso social, político y económico, inducido por un gobierno ineficaz que muestra altos niveles de corrupción y criminalidad).

Reflexión final: Nos limitamos a expresar un QUÉ debemos hacer: imponer un sistema electoral que fije las reglas según las cuales los electores expresarán sus preferencias políticas mediante el voto sin que sean manipulados para desviar su voluntad. El CÓMO por su parte, ha de emanar de una estrategia de doble entrada: (1) Dejar de lado el soterramiento partidista y personal; y (2) Iniciar de inmediato la recopilación metodológica de todas las trampas que han propiciado históricos fraudes no demostrables, en aras de tratar de impedir su repetición sin caer en una ilusión de cambio ético y moral por parte del totalitarismo. ¡¡El resto lo hace el pueblo!!

 

@JesusAlexisGo10

Experimento revolucionario: ruta hacia la desgracia

Octubre 7, 2017

JesusAlexisGonzalezJesús Alexis González.- Los dramáticos acontecimientos, acaecidos en la Unión Soviética entre 1936 a 1938 como un camino para forzar el cambio violento de la sociedad, excelentemente reseñados en “El Gran Terror” (Conquest Robert, Oxford University, 1990), hechos que ya había anticipado Lenin en el Congreso del Partido (1921) cuando señaló: “Nosotros hemos fallado en convencer a las amplias masas….ningún movimiento profundo y popular ha tenido lugar sin su cuota de suciedad, sin aventureros y testaferros, sin elementos pedantes y ruidosos…un partido gobernante inevitablemente atrae oportunistas y muchas deformidades burocráticas….las semillas de la espiga comunista carecen de cultura general”. Es así, que la trascendente reflexión de Lenin ha sido históricamente soslayada por los “procesos revolucionarios” que han emergido basados en los “postulados” de la hoy desaparecida Unión Soviética (tal como el indeseable socialismo del siglo XXI del caso venezolano), mediante el uso de una “fraseología marxista” (que en lo conceptual una minoría apenas la entiende) donde se escudan a efectos de no reflejar su incapacidad de pensamiento en función de ir más allá de procurar la “destrucción del capitalismo” (sistema de mercado) sin tener la menor idea de cuál ha de ser “nuevo” orden socioeconómico que ha de instaurarse.

La denominada Revolución de Octubre de 1917, no fue un alzamiento popular– las masas trabajadoras se mostraron neutrales– siendo que la toma del poder fue una operación casi puramente militar en un país que no estaba listo para un gobierno “proletario y socialista” apuntalado por un “centralismo democrático” perfilado por una disciplina partidista con implícita aceptación y sumisión a la línea del partido, en complemento con la siniestra aplicación de algunas leyes. Desde el inicio, se intentó imponer un estricto control a la economía-incluido un Departamento de Economía con responsabilidades de seguridad similares al Departamento de Policía Secreta- convencidos que la abolición de los ingresos provenientes del capital era el único principio necesario de moralidad social. En tal contexto, se fundamentó la colectivización (convertir en colectivo) de la agricultura (equivalente hoy en Venezuela a la “colectivización de la economía”) para imponer la voluntad del partido sobre el campesinado formulando un “plan” de 2 años para alcanzar una completa colectivización, siendo que en los primeros 3 meses el número de propiedades campesinas incorporadas a las granjas colectivas pasó de 4 millones a 14 millones (en mucho nos recuerda el indeseable “exprópiese” aplicado en la naciente dictadura de Venezuela), mientras que más de la mitad de todos los hogares campesinos fueron colectivizados en 5 meses. Tal acción, propició que entre 1932 y 1933 Ucrania, el Cáucaso Norte y el Bajo Volga sufrieran una terrible hambruna-terror que indujo la muerte de más de 7 millones de personas (otras estimaciones la elevan a 10 millones) que, sostienen algunos autores, fue organizada por Stalin completamente consciente y de acuerdo a lo planeado, en aras de aplastar al campesinado para imponer el sistema de granjas colectivas, que la valió ser descrito como el genio demoníaco de la Revolución quien actuaba motivado por un deseo de poder y venganza adherido a ideas abstractas, absolutas y fundamentalmente utópicas (Venezuela retorna al pensamiento), y en la práctica no tenía criterio distinto al éxito lo cual significaba violencia y exterminio físico y espiritual (por cierto, veía “enemigos”, “gente de doble cara” y “espías” en todas partes) siempre apuntalado por una camarilla de oportunistas, aduladores y lacayos (de nuevo se muestra el caso venezolano); quienes en sumisión al líder condujeron a la Revolución al borde de la ruina ante la absurda obsesión de tener un Estado rico pero una población pobre.

El desastre económico y el estancamiento político fruto de la evidente incapacidad, no fue aprovechado por la oposición para salir al frente pese a considerar el liderazgo de Stalin como catastrófico, ya que aconsejaban esperar con paciencia un cambio en el modo de actuación del Partido desperdiciándose inefectivamente en sus propias preconcepciones (¿diálogo con la dictadura?); en armonía con la visión-obviamente comprometida-de los afectos al Partido quienes señalaban que la lealtad hacia Stalin (año 1932) estaba basada principalmente en la convicción de que no había nadie que pudiese ocupar su lugar, y que cualquier cambio de liderazgo era extremadamente peligroso por tanto debía continuar su curso ya que detenerlo o intentar una retirada significaría la perdida de todo.

Afortunadamente para el pueblo ruso, la URSS entró en el periodo de GLASNOST (Apertura, en ruso) que enfatizó en la verdad y mostró los desastres económicos y sociales, señalando claramente que el sistema de economía centralmente planificado sustentado en una interminable coerción había sido un total fracaso encontrándose en un punto muerto y por tanto requería ser desmantelado; aunado a la lamentable muerte de cerca de 40 millones de personas la mitad de ellas en el terror campesino de 1929 a 1933, y la otra mitad desde 1937 a 1953. Hoy día, Rusia que heredó la mayoría de las bases industriales de la Unión Soviética, es el primer productor de gas natural a nivel mundial con unos 44.770 de metros cúbicos/mes (provee más del 30% de todo el gas natural importado por la Unión Europea) y uno de los primeros productores de petróleo del mundo.

Venezuela, en contraste, y a la luz de unos 18 años de un “proceso marchando” hacia un socialismo del siglo XXI de indefinido sostén ideológico y en contracorriente a la historia, nos ha conducido a la ¡desgracia! (acontecimiento que provoca sufrimiento o tristeza) a la luz de una profunda crisis de progreso y bienestar con marcada relevancia de una ¡crisis humanitaria! signada por un “terror alimentario-medicinal” que, en lo mínimo, está afectando la estabilidad emocional de la familia al tiempo de experimentar una explosiva mezcla de rabia y desesperanza. Tal acontecer se desarrolla, luego que el país experimentó la “fuga” de unos US$ 300.000 MILLONES por los caminos de la corrupción durante los doce primeros años de la “revolución”; monto al cual debe añadirse los últimos seis años (y ojalá sean los finales)

Reflexión final: “El remedio inventado por Lenin y Trotsky, la supresión general de la democracia, es peor que el demonio que se suponía que iba a curar”, Rosa Luxemburg.

 

@JesusAlexisGo10

“Yuan-BO”: una bravuconada frente al aislamiento

Septiembre 23, 2017

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JesusAlexisGonzalez

Jesús Alexis González.-

Una moneda de reserva, es aquella universalmente aceptada por los Gobiernos, Bancos Centrales y Organismos Multilaterales (Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional) en pro de mantenerlas como parte importante de las reservas internacionales, al tiempo de cumplir con las funciones de (1) Medio de intercambio, (2) Alternativa de inversión, (3) Unidad de cuenta, y (4) Mercado de renta fija; siendo al propio tiempo la más utilizada para fijar precios a los productos transados internacionalmente (petróleo y otros minerales, oro, materias primas, alimentos y más) y de servicios (transporte internacional y costos financieros), cumpliendo con facilitar las operaciones de comercio internacional.

A partir de Julio 1944, en la Conferencia de Bretton Woods, EEUU, se estableció el dólar estadounidense como la principal moneda de reserva haciendo referencia al oro para fijar su precio, lo cual se eliminó en 1973 luego de derrumbarse dicho sistema sin afectar la posición del US$, al tiempo que las principales monedas pasaron a un régimen de cambio flotante. El US$, mantuvo su posición habida cuenta de las bondades y ventajas que confiere una sólida moneda de reserva a la seguridad y continuidad del comercio internacional al igual que propicia la liquidez mundial. La intención de reemplazar el US$ como moneda de reserva (más por razones políticas que económicas-financieras) ha estado siempre latente (el euro y el yuan lo han intentado con logros muy parciales); y de igual modo se han perfilado estrategias en ese sentido como por ejemplo que los países petroleros cambien el precio y su moneda de transacción a otra moneda (a fin de cuentas es su producto y están en su derecho); e igualmente China, que cuenta con la gran mayoría de los Bonos del Tesoro estadounidenses, intente de manera unilateral variar la composición de monedas incluidas en sus reservas internacionales con una simple operación de venta de sus US$, lo cual obviamente induciría una devaluación de dicha moneda y por ende de las reservas estadounidenses.

Resulta pertinente recordar, que a partir del 1 de Octubre 2016 el FMI incorporó el Renmimbi chino (RMB) popularmente conocido como yuan a la cesta de monedas que componen los Derechos Especiales de Giro (DEG) cuyas funciones son: activo oficial de reserva, moneda de uso financiero y medida de valor, y pueden ser intercambiados por monedas de libre uso para proporcionar liquidez al sistema económico mundial siendo que a partir de ese momento se considera al yuan como una moneda ampliamente utilizada y activamente negociada conforme a la definición de moneda de libre uso contenida en el Convenio Constitutivo del FMI; para sumarse al US$, al Euro (reemplazó en 1999 al Marco alemán y al Franco francés), al Yen japonés, y a la Libra Esterlina británica en el entendido que el DEG es un activo de reserva complementario creado en 1969 a efectos de complementar las reservas oficiales de los países miembros. El US$ se utiliza en el 40% de los pagos a nivel mundial, el Euro en un 30%, y el Yuan en un 1,78%.

Durante este Septiembre 2017, el gobierno venezolano (¿?) asomó la pretensión de no seguir haciendo uso del US$ en sus operaciones comerciales a nivel internacional en favor del Yuan, al igual que reorientar las subastas de divisas complementarias (DICOM) hacia esa misma moneda lo cual, sin duda alguna, impulsará la tendencia alcista en el precio del US$ en el mercado doméstico hacia niveles desorbitantes con evidente impacto hiperinflacionario. Tal pretensión, aunque totalmente legitima, no deja de ser a nuestro parecer una cínica bravuconada (simulación de valor, fanfarronada) gubernamental que pudiere generar males adicionales en un país como Venezuela que se encuentra aislado de potenciales fuentes de financiamiento externo en momentos de aguda crisis; aunado a que EEUU es el principal comprador de nuestro petróleo y por tanto el más seguro y casi único “suministrador” de divisas, las cuales tendrían que ser convertidas en yuanes sin la existencia de una cotización que emane de un promedio de muchas transacciones (prácticamente no efectuamos), ni por equivalencia de otras monedas con relación al yuan ya que muy pocos países utilizan la moneda china en sus operaciones internacionales. Es claro, que Venezuela está en el derecho de exigir a cualquier país el pago en yuanes (que con seguridad no tienen) por el petróleo que les exporta, siendo una situación que puede revertirse en: (A) Una contracción en la ya disminuida demanda mundial de nuestro crudo; (B) Una dependencia hacia China, ya que los pocos yuanes que recibirá el país solo podrán ser utilizados para efectuar operaciones comerciales con ese país (¿imperio chino?); y (C) Un brusco descenso de las ya disminuidas reservas internacionales venezolanas. Complementariamente, merece la pena acotar algunos aspectos del acontecer chino como que teniendo una línea de swap que asciende a unos US$ 430.000 millones casi nunca se utiliza, que la posesión extranjera de Acciones chinas es de un 0,8% y la de Bonos de un 2%, que la tenencia de yuanes en los Bancos Centrales del mundo como divisa es de 1% (el US$ es de 64%), que Australia su mayor socio comercial apenas factura en yuan el 0,5% de sus exportaciones, que los extranjeros prácticamente no compran Bonos Corporativos chinos, y que en Hong Kong apenas un 5% de los depósitos bancarios están en yuan y más de un 38% en US$.

Es de recordar, que nuestras reservas internacionales tienen su origen en las exportaciones del sector público (fundamentalmente petróleo), y en las inversiones extranjeras y los préstamos provenientes del exterior (inexistentes en ambos casos); mientras que su destino se vincula con las importaciones de bienes y servicios, pago de deuda externa (pública y privada), y con los gastos de viajeros y turismo (al ritmo que vamos se ausentarán las líneas aéreas); y su composición se estructura con oro (más del 76% del total sin saber dónde se encuentran las barras), con Derechos Especiales de Giro por un remanente de un 6% del total ( ya que el país no presenta información ante el FMI), con efectivo un 14% aproximadamente, y con otros activos como depósitos a la vista y a plazos en bancos extranjeros (del Estado no de los corruptos y otros) por un 3,8% aproximado. Vale citar, que el manejo eficiente de las reservas en función a procurar un adecuado desenvolvimiento económico, ha de responder a tres criterios (1) Seguridad (activos de calidad), (2) Liquidez (activos que se puedan negociar fácilmente) y (3) Rentabilidad (activos que provean un rendimiento adecuado); criterios estos que han venido siendo altamente desatendidos y que ahora pretenden eliminarlos en su totalidad.

Reflexión Final: Muy simple, ¡¡Vamos de mal a peor!!

@JesusAlexisGo10

Patriotismo contra EEUU ¿y Cuba?

Septiembre 9, 2017

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JesusAlexisGonzalezJesús Alexis González.- El patriotismo, suele referenciarse como un Valor que procura cultivar el respeto y amor que debemos a la Patria materializado en un trabajo honesto y la contribución personal al bienestar común. En similitud de enfoque, otras corrientes lo definen simplemente como el Valor que propicia cultivar el respeto y amor a la Patria mediante un comportamiento honesto.

Por su parte, José Joaquín de Mora señala que “Amor a la Patria es un sentimiento más templado y menos activo que el patriotismo. Amar a la Patria no es lo mismo que sacrificarse en su servicio. Ama a la Patria el que, ausente de ella, vive triste y deseoso de restituirse a sus hogares. Tiene patriotismo, el que consagra a la Patria su hacienda, sus servicios y su existencia”; mientras que Patriota es toda persona que ama y defiende a su país a diferencia de un patriotero que alardea de patriotismo con ostentación y afectación.

El patriotismo como valor social, ha de entenderse como un sentimiento que vincula a los seres humanos con su país natal o adoptivo al cual se enlazan a través de la ley, de la cultura, de la historia y de los valores humanos que cultivan como integrantes de la sociedad, al punto de generar cohesión social y nacional sin aproximarse, por un lado al “chauvinismo” y a la xenofobia que son rechazos infundados hacia personas y países foráneos, ni por otro lado al entreguismo que es un antivalor definido como la tendencia a vender los intereses patrios a poderes extranjeros, ni a un nacionalismo exagerado que desprecia en su pensar, sentir y actuar a otras Países.

El “patriotismo populista” venezolano, sustentado en la externalidad de EEUU como “enemigo externo” ha sido una constante del régimen instaurado en 1998 luego de las fallidas intentonas de golpe de Estado; tal y como sucedió en Febrero 2006 cuando H. Chávez expulsó al Agregado Militar de EEUU por “espía” al tiempo de advertir que retiraría (como en efecto sucedió) a toda la Misión Militar, e igualmente en Septiembre 2008 el mismo H. Chávez le dio 72 horas al Embajador de EEUU para salir de Venezuela expresando: ¡Váyanse al carajo, yanquis de mierda!

El “territorio libre de yanquis” de los últimos diez años, no contribuyó en lo más mínimo con la calidad institucional de Venezuela y muy por el contrario hemos transitado hacia una poderosa corrupción gubernamental y tráfico de narcóticos, que luego transfieren, principalmente, al sistema financiero e inmobiliario estadounidense. Es así, que p.ej. el 23/Ago/2017 un recientemente juramentado por la AN como Magistrado del TSJ experto en la materia de legitimación de capitales, aseguró contar con los soportes que involucran a más de cien personas que en los recientes 18 años han “lavado” unos US$ 800.000 millones en una mezcla de delincuencia organizada infiltrada en el Estado vinculada con corrupción cambiaria, negocios de suministros a diferentes entes del Estado, construcción de viviendas y a la negociación con oro; astronómica cifra que holgadamente supera los US$ 100.000 millones ( 12,5% del total) que requiere la desvalijada Venezuela, para ponerse en marcha según cuantifica un reconocido grupo de expertos nacionales e internacionales. En el mismo tenor, el Presidente de la Comisión de Contraloría de la AN declaró (24/Ago/2017) que el gobierno nacional (¿?) destinó más de US$ 22.000 millones para adelantar 12 obras con la empresa brasileña ODEBRECHT que luego de 11 años no han sido culminadas, en “evidente corrupción por sobornos e intereses particulares”, sentenció. A tan indeseable escenario, ha de agregarse que a PDVSA le deben US$ 11.603 millones a la luz de cuentas por cobrar “por ventas de petróleo crudo y sus productos, en el marco de los acuerdos y convenios suscritos con gobiernos de otros países” (Informe Auditado de PDVSA, 2016).

Retornando a lo que el gobierno (¿?) denomina “injerencia yanqui”, el Vicepresidente de EEUU hablando en Doral, Miami FL (23/Ago/2017) expresó enfáticamente que su país está dispuesto a hacer uso de todo su poder e influencia para ayudar a los venezolanos a recuperar la democracia, al tiempo de afirmar que “son muchas las opciones que tenemos para Venezuela y seguiremos ejecutándolas junto a los países de la Región, hasta que sean libres. Estados Unidos no permanecerá de brazos cruzados en momentos que Venezuela se desmorona”. De igual modo, planteó los problemas de lavado, financiamiento del terrorismo, de narcotráfico y de la crisis institucional en el país, señalando al mismo tiempo que EEUU usará su fuerza diplomática y económica para restaurar la democracia en Venezuela, habida cuenta que como “un Estado fallido amenaza la seguridad del hemisferio”, reiterando que EEUU “no se quedará cruzado de brazos mientras pasa lo que pasa en Venezuela” en una situación que mencionó como “una tragedia”. Por su parte, el Presidente del Parlamento Europeo en fecha 28/Ago/2017 expresó: “creo que hay que tomar medidas contra el régimen antidemocrático de Maduro”; mientras que el 29/Ago/2017 el Presidente de Francia calificó como dictadura el régimen venezolano y en simultaneo sostuvo: “Nuestros conciudadanos no entienden cómo algunos han podido ser tan complacientes con el régimen que se está instaurando en Venezuela. Un dictador que intenta mantenerse en pie al precio de un sufrimiento humano sin precedentes y de una radicalización ideológica preocupante”.

En lo atinente a Cuba, y en concordancia con datos que maneja quien fuera Jefe de Telecomunicaciones de la Casa Militar entre 2001 y 2003, afirmó que entre 1997-1998 entraron a Venezuela 167 cubanos con la intención de colaborar con H. Chávez en su campaña electoral presidencial, cifra que aumentó luego del 2002 con más de 3.000 Agentes de Inteligencia. Otra fuente señala, que con posterioridad al Convenio Integral de Cooperación entre Cuba y Venezuela (año 2000) se conformó un “ejercito de asesores” que ya para el 2014 superaba los 44.000, de los cuales un 25% provienen de los Comités de Defensa de la Revolución de Cuba expertos en labores de vigilancia contra la disidencia; adicionalmente a unos 3.000 Agentes del G2.

Reflexión final: En esta oportunidad, dejamos este espacio para uso del amable lector en cuanto a deslindar qué país tiene mayor nivel de injerencia en Venezuela: ¿EEUU o Cuba?

@JesusAlexisGo10

Patriotismo contra EEUU ¿y Cuba? – Jesús Alexis González Ponce

El patriotismo, suele referenciarse como un Valor que procura cultivar el respeto y amor que debemos a la Patria materializado en un trabajo honesto y la contribución personal al bienestar común. En similitud de enfoque, otras corrientes lo definen simplemente como el Valor que propicia cultivar el respeto y amor a la Patria mediante un comportamiento honesto.
Por su parte, José Joaquín de Mora señala que “Amor a la Patria es un sentimiento más templado y menos activo que el patriotismo. Amar a la Patria no es lo mismo que sacrificarse en su servicio. Ama a la Patria el que, ausente de ella, vive triste y deseoso de restituirse a sus hogares. Tiene patriotismo, el que consagra a la Patria su hacienda, sus servicios y su existencia”; mientras que Patriota es toda persona que ama y defiende a su país a diferencia de un patriotero que alardea de patriotismo con ostentación y afectación.
El patriotismo como valor social, ha de entenderse como un sentimiento que vincula a los seres humanos con su país natal o adoptivo al cual se enlazan a través de la ley, de la cultura, de la historia y de los valores humanos que cultivan como integrantes de la sociedad, al punto de generar cohesión social y nacional sin aproximarse, por un lado al “chauvinismo” y a la xenofobia que son rechazos infundados hacia personas y países foráneos, ni por otro lado al entreguismo que es un antivalor definido como la tendencia a vender los intereses patrios a poderes extranjeros, ni a un nacionalismo exagerado que desprecia en su pensar, sentir y actuar a otras Países.
El “patriotismo populista” venezolano, sustentado en la externalidad de EEUU como “enemigo externo” ha sido una constante del régimen instaurado en 1998 luego de las fallidas intentonas de golpe de Estado; tal y como sucedió en Febrero 2006 cuando H. Chávez expulsó al Agregado Militar de EEUU por “espía” al tiempo de advertir que retiraría (como en efecto sucedió) a toda la Misión Militar, e igualmente en Septiembre 2008 el mismo H. Chávez le dio 72 horas al Embajador de EEUU para salir de Venezuela expresando: ¡Váyanse al carajo, yanquis de mierda!
El “territorio libre de yanquis” de los últimos diez años, no contribuyó en lo más mínimo con la calidad institucional de Venezuela y muy por el contrario hemos transitado hacia una poderosa corrupción gubernamental y tráfico de narcóticos, que luego transfieren, principalmente, al sistema financiero e inmobiliario estadounidense. Es así, que p.ej. el 23/Ago/2017 un recientemente juramentado por la AN como Magistrado del TSJ experto en la materia de legitimación de capitales, aseguró contar con los soportes que involucran a más de cien personas que en los recientes 18 años han “lavado” unos US$ 800.000 millones en una mezcla de delincuencia organizada infiltrada en el Estado vinculada con corrupción cambiaria, negocios de suministros a diferentes entes del Estado, construcción de viviendas y a la negociación con oro; astronómica cifra que holgadamente supera los US$ 100.000 millones ( 12,5% del total) que requiere la desvalijada Venezuela, para ponerse en marcha según cuantifica un reconocido grupo de expertos nacionales e internacionales. En el mismo tenor, el Presidente de la Comisión de Contraloría de la AN declaró (24/Ago/2017) que el gobierno nacional (¿?) destinó más de US$ 22.000 millones para adelantar 12 obras con la empresa brasileña ODEBRECHT que luego de 11 años no han sido culminadas, en “evidente corrupción por sobornos e intereses particulares”, sentenció. A tan indeseable escenario, ha de agregarse que a PDVSA le deben US$ 11.603 millones a la luz de cuentas por cobrar “por ventas de petróleo crudo y sus productos, en el marco de los acuerdos y convenios suscritos con gobiernos de otros países” (Informe Auditado de PDVSA, 2016).
Retornando a lo que el gobierno (¿?) denomina “injerencia yanqui”, el Vicepresidente de EEUU hablando en Doral, Miami FL (23/Ago/2017) expresó enfáticamente que su país está dispuesto a hacer uso de todo su poder e influencia para ayudar a los venezolanos a recuperar la democracia, al tiempo de afirmar que “son muchas las opciones que tenemos para Venezuela y seguiremos ejecutándolas junto a los países de la Región, hasta que sean libres. Estados Unidos no permanecerá de brazos cruzados en momentos que Venezuela se desmorona”. De igual modo, planteó los problemas de lavado, financiamiento del terrorismo, de narcotráfico y de la crisis institucional en el país, señalando al mismo tiempo que EEUU usará su fuerza diplomática y económica para restaurar la democracia en Venezuela, habida cuenta que como “un Estado fallido amenaza la seguridad del hemisferio”, reiterando que EEUU “no se quedará cruzado de brazos mientras pasa lo que pasa en Venezuela” en una situación que mencionó como “una tragedia”. Por su parte, el Presidente del Parlamento Europeo en fecha 28/Ago/2017 expresó: “creo que hay que tomar medidas contra el régimen antidemocrático de Maduro”; mientras que el 29/Ago/2017 el Presidente de Francia calificó como dictadura el régimen venezolano y en simultaneo sostuvo: “Nuestros conciudadanos no entienden cómo algunos han podido ser tan complacientes con el régimen que se está instaurando en Venezuela. Un dictador que intenta mantenerse en pie al precio de un sufrimiento humano sin precedentes y de una radicalización ideológica preocupante”.
En lo atinente a Cuba, y en concordancia con datos que maneja quien fuera Jefe de Telecomunicaciones de la Casa Militar entre 2001 y 2003, afirmó que entre 1997-1998 entraron a Venezuela 167 cubanos con la intención de colaborar con H. Chávez en su campaña electoral presidencial, cifra que aumentó luego del 2002 con más de 3.000 Agentes de Inteligencia. Otra fuente señala, que con posterioridad al Convenio Integral de Cooperación entre Cuba y Venezuela (año 2000) se conformó un “ejercito de asesores” que ya para el 2014 superaba los 44.000, de los cuales un 25% provienen de los Comités de Defensa de la Revolución de Cuba expertos en labores de vigilancia contra la disidencia; adicionalmente a unos 3.000 Agentes del G2.
Reflexión final: En esta oportunidad, dejamos este espacio para uso del amable lector en cuanto a deslindar qué país tiene mayor nivel de injerencia en Venezuela: ¿EEUU o Cuba?
Economista Jesús Alexis González
04/Sep/2017

Rencor económico: líder de la resistencia

Agosto 12, 2017

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JesusAlexisGonzalezJesús Alexis González.- Iniciamos con una “nostálgica” referencia: A la Asamblea Nacional le corresponde establecer las líneas rectoras del régimen económico, consagrar los derechos económicos de los ciudadanos y delimitar el ámbito de participación del Estado en la vida económica a tenor de los aspectos regulados en la denominada Constitución Económica; habida cuenta que la CRBV (hoy “cuestionada” por sus promotores) en aras de evitar dogmatismos ideológicos consagra una neutralidad política y por tanto no establece modelo económico o una orientación política-económica. Es así, que previo a la entrada en vigencia de la CRBV (1999), el otrora máximo tribunal de la República en sentencia del 15/Dic/1998 sostuvo: “La Constitución Económica, entendida como el conjunto de normas constitucionales destinadas a proporcionar el marco jurídico fundamental para la estructura y funcionamiento de la actividad económica, no está destinada—salvo el caso de las constituciones socialistas de modelo soviético—a garantizar la existencia de un determinado orden económico…”; principio acogido en la Exposición de Motivos de dicha CRBV al hacer referencia a un equilibrio entre Estado y Mercado (libre accionar de la oferta y la demanda) a la luz de una armonía entre eficiencia y justicia económica, en el marco del principio de subsidiariedad que hace énfasis en que el Estado no puede acaparar las iniciativas individuales y colectivas.

La violación constante de la CRBV (especialmente de la Constitución Económica) por parte del descontextualizado “gobierno nacional”, ha venido arrastrando hacia el precipicio a la economía venezolana al punto que según estimaciones del Fondo Monetario Internacional tendrá para el año 2017 una disminución superior al 32% (entiéndase como reducción de su tamaño) en comparación con finales del 2013, es decir en 4 años a un promedio anual del –8%, en un escenario de desaceleración que ha inducido un paro de la actividad económica que afecta negativamente la renta per cápita al extremo de configurar una recesión con elevada inflación que abrió las puertas a la estanflación (estancamiento económico con inflación) que facilitó la aparición de una terrible depresión materializada en una profunda caída de la actividad económica ante una fuerte disminución del PIB y una pronunciada contracción de la demanda por ¡13 trimestres consecutivos! (más de 3 T se considera una crisis) desde finales del 2013 al II T 2017, o lo que es lo mismo ¡¡durante 3 años y medio!!, luego de un máximo histórico de crecimiento de 17,9% en 2004 y de un 5,5% en 2012 siendo este el último año de crecimiento positivo que ha experimentado Venezuela durante esta “pesadilla revolucionaria”; la cual se tornó más tenebrosa a partir del 2013 cuando se instala en el poder la mayor calamidad de nuestra vida republicana que da inicio a un indetenible crecimiento negativo que partió con un –3,9% en 2014, un –7,15 en 2015, un 13,8% en 2016, y un estimado de –15% para 2017 que ya muestra elevada tasa de inflación, escasez y desabastecimiento de alimentos y medicinas al igual que de otros productos esenciales; aparte de un desastroso comportamiento de la mayoría de las variables macro y microeconómicas.

Sea propicio referenciar, que el 5/Mar/2016 la Asamblea Nacional por intermedio de la Comisión de Finanzas y Desarrollo Económico, presentó un Informe contentivo de “10 propuestas para superar la crisis” de acuerdo a: Primera: Respetar el derecho de propiedad y el Estado de derecho; Segunda: Disminuir la inflación y mejorar el ingreso de la población; Tercera: Apoyar la producción nacional; Cuarta: Incentivar la diversificación de la economía; Quinta: Unificar gradualmente los tipos de cambio; Sexta: Flexibilizar el control de precios; Séptima: Diseñar una nueva política petrolera; Octava: Aplicar una política social eficiente para reducir la pobreza; Novena: Refinanciar de forma voluntaria la deuda externa; Décima: Ejecutar una política de transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción.

Ante la indeseable instalación de la doblemente fraudulenta asamblea nacional constituyente (minúscula y tamaño intencionales), supuestamente por ¡dos años!, se infiere con obviedad manifiesta que intentaran cambiar o eliminar aquellos artículos de la CRBV de fundamento económico (nos limitamos a ellos en razón del presente Artículo) que les resultan “incomodos” para sus pretensiones de instaurar “formalmente” un régimen cubano-venezolano-farc, tales como: Artículo 150 “La celebración de los contratos de interés público nacional requerirá la aprobación de la de la Asamblea Nacional en los casos que determine la Ley”; Artículo 187 Le corresponde a la Asamblea Nacional: ejercer funciones de control sobre el Gobierno y la Administración Pública Nacional, discutir y aprobar el presupuesto nacional, autorizar los créditos adicionales al presupuesto, aprobar las líneas generales del plan de desarrollo económico y social de la Nación, autorizar al Ejecutivo Nacional para celebrar contratos de interés nacional; Artículo 318 “Las competencias monetarias del Poder Nacional serán ejercidas de manera exclusiva y obligatoria por el Banco Central de Venezuela”; y muy especialmente el Artículo 320 “El Estado debe promover y defender la estabilidad económica, evitar la vulnerabilidad de la economía y velar por la estabilidad monetaria y de precios para asegurar el bienestar social”. Todo ello, sin dejar de “imaginarnos” que esa asamblea nacional constituyente puede tomar un “atajo” y simplemente ¡eliminar la Asamblea Nacional! o mantenerla en “desacato”.

Reflexión final: Impedir la consolidación de la dictadura, que sin duda alguna continuaría hipotecando el futuro del país (y lamentablemente de nuestra heroica juventud) pasa por deslastrarnos de egoísmos subalternos (en especial las organizaciones con fines políticos al igual que los revolucionarios de conveniencia), y salir de nuevo unidos a mantener caliente la calle como una estrategia de “sobrevivencia” a la luz de continuar presionando por una salida ¡constitucional! de NMM y su pequeño “grupo de compañía” todos bajo la protección de la cúpula militar; en el entendido que en caso contrario una mayoría morirá de hambre en la casa y otros tantos presos.

@JesusAlexisGo10

Jesús Alexis González: Plebiscito: al remate como en 2007

Fran Tovar 10 Julio, 2017 El pizarrón de Fran0 Comments

Tal y como felizmente recordamos, el 2 de Diciembre 2007 el pueblo rechazó la pretensión “revolucionaria” de conducir a Venezuela hacia un Estado socialista modelo sobre el cual, en honor a la verdad no tenían (ni tienen) claridad alguna, solapando dicha ignorancia y otras intenciones soterradas en el contexto de una oferta electoral marcadamente populista tal como reducir la semana laboral legal, disminución de la edad para votar, seguro social para los trabajadores independientes en situación de pobreza, participación directa de los consejos comunitarios en el gasto público, y un largo etcétera. Luego de  perfilada la “trampa demagógica”, plantearon un referéndum constitucional que partió como iniciativa de H. Chávez a los fines de modificar 69 Artículos de la CRBV (33 presentados por H. Ch. y 36 incorporados por la Asamblea Nacional) equivalente al 20% del total (350) en un texto constitucional que recién se había aprobado como la “mejor constitución del mundo”; el cual fue posteriormente sujeto a  un referéndum consultivo diseñado con “edulcorantes propuestas” donde apenas participó el 55,9% de la población electoral y un 44,11% de abstención, luego de una “campaña política” desarrollada entre el 4 de Noviembre y el 1 de Diciembre de 2007 donde el oficialismo utilizó el eslogan: “Porque el pueblo, de que sabe, sabe. La reforma es poder eterno para el pueblo”.

El referéndum consultivo se estructuró en dos Bloques, el A con las propuestas de H.Ch. y el B con las propuestas agregadas por la AN, que en conjunto se sustentó en la siguiente pregunta: ¿Aprueba usted el proyecto de Reforma Constitucional con sus Títulos, Capítulos, Disposiciones Transitorias, Derogatoria y Final? SI o NO. Como es conocido, el pueblo rechazó ambos Bloqueshabida cuenta que en el A el SI obtuvo 4.379.392 votos (49,29%) y el NO 4.504.354 (50,70%), mientras que en el B el SI obtuvo 4.335.136 votos (48,94%) y el NO 4.522.332 (51,05%); todo ello en un escenario donde hubo una gran cantidad de boletas en blanco como una forma de demostrar su rechazo a la gestión de gobierno manteniendo al mismo tiempo su rechazo hacia la llamada “IV República”. El resultado reflejó una disminución superior a los tres millones en  los votos obtenidos por H.Ch. con respecto a lo alcanzado en 2006 (el año anterior) y de 1.200.000 en relación al supuesto número de inscritos en el PSUV; en un desastroso acontecer (para ellos) ni remotamente esperado al punto que en Agosto 2007, durante una manifestación como acto de campaña H. Ch. afirmó: “Vamos a pulverizar a la oposición en el referéndum” apoyando su creencia, suponemos, por una década donde permanentemente vio crecer los votos a su favor como resultado de la estrategia populista de estimular el crecimiento económico por la vía del gasto público gracias a la cuantiosa elevación del precio promedio de nuestro crudo a partir del año 2000, al tiempo de restar la debida importancia a la inversión destinada a superar la obsolescencia, conservación y ampliación del aparato productivo nacional en favor de las importaciones como una política de control inflacionario, aunada a una rígida asignación de divisas (a pesar de la abundancia) utilizada como una “herramienta política-partidista” para intentar destruir cualquier ente prodemocrático (hecho que desató una brutal corrupción). Simultáneamente, auspiciaron un atroz plan desarticulado de expropiaciones y de transferencia de exitosas empresas hacia improvisados “empresarios socialistas” en una inobservancia intencionada de la ciencia económica que dio inicio a un acelerado deterioro socioeconómico que todavía no han podido detener, y muy por el contrario nos ha ubicado a nivel mundial como una de las economías de menor crecimiento del PIB y de más alta inflación, y que de mantenerse en el poder la “revolución” la tasa pudiere alcanzar en 2008 un 2.000% lo cual facilita estimar que para Diciembre de ese año un “pan canilla” costará Bs 29.612.

Del mismo modo, no les  impidió la derrota el haber iniciado en 2003 el Sistema Nacional de Misiones (Misiones Bolivarianas) también impulsado por el aumento del precio del petróleo a principios de la década del 2000; pero  a pesar de la derrota H. Ch. en cadena nacional  expresó: “No retiro ni una sola coma de esta propuesta, esta propuesta sigue viva. Seguiremos trabajando en favor del Proyecto de Reforma Constitucional para construir la democracia socialista”. En efecto así lo hicieron por el camino de la AN, cuando incorporaron mediante leyes, en una manifiesta burla de la voluntad popular, el 89,8% de las propuestas rechazadas estando aún pendientes (según ellos) siete artículos relacionados con los Derechos Económicos, con el Poder Público Municipal, con el Poder Ejecutivo Nacional, con el Período Presidencial, con el Consejo de Estado, con las Entidades Descentralizadas, y con la Defensa de la Estabilidad Económica; todas las cuales (y más) pretenden ahora incorporar (si lo permitimos) mediante un adefesio de asamblea nacional constituyente (minúsculas intencionales).

Reflexión Final: La “Negociación política”, entendida como el medio de comunicación que utilizan las organizaciones sociales con fines partidistas en pro de alcanzar una decisión consensuada respecto a un tema político, aislada de cualquier forma de chantaje gubernamental, constituye después de la opinión expresada con votos la mejor opción para superar los conflictos que afectan a la sociedad civil, muy especialmente cuando las causas emanan de un pésimo desenvolvimiento gubernamental, que por razones constitucionales no se debe interrumpir hasta el fin del mandato. Siendo por tanto, necesaria la presión del pueblo en la calle exigiendo la renuncia del mandatario como la única alternativa pacifica viable para lograrlo, y así evitar en lo posible la presencia de una anarquía (desaparición temporal del poder público) propiciadora del “dejar hacer ciudadano” que podría traducirse en peores males que el problema mismo que se aspira solucionar. De igual modo, en la convulsionada Venezuela de la actualidad, ha de evitarse la bizantina discusión (“discutir el sexo de los ángeles”) de corte leguleyesca en cuanto a que el plebiscito es ilegal y que debe asumirse como una consulta popular, al extremo de despreciar el ejercicio de la soberanía cuando lo que se pretende con el “evento electoral” del venidero 16 de Julio (que sin duda será de multitudinaria participación) es, en terminología económica, un “efecto demostración” (efecto vecino) como vitrina para presentarle al mundo (y a los nacionales no democráticos) el aplastante rechazo a NMM que ya ronda el 95%, a pesar de lo cual mantiene un empecinamiento por permanecer en el poder (o alargarlo con el adefesio constituyente) apoyándose en una atroz represión criminal que ya alcanza el asesinato de 100 hermanos en 100 días de manifestaciones constitucionales y pacíficas. En fin, ha de mantenerse el “calor de la calle” hasta tanto se produzca la renuncia de NMM.

Costa del Sol 93.1 FM – Calle Bideau N° 29 – Güiria – Venezuela

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