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Víctor Maldonado: debate de Víctor Maldonado, Erik Del Búfalo y Oscar Valles

Round 1. Víctor Maldonado

Vivimos tiempos oscuros. Si se quisiera utilizar algún criterio, son tiempos de volatilidad, complejos, inciertos y ambiguos. Tiempos, por tanto, propicios para que los zorros se metan en los gallineros y acaben con todo. La incertidumbre es el resultado porque desconocemos toda la trama, pero también porque no queremos reconocer lo que efectivamente está ocurriendo en una situación donde se perdió total transparencia. Hay dos flancos que no se contraponen, sino que parecen complementarse para garantizar que se mantenga un statu quo que cobra un alto precio a los ciudadanos venezolanos en términos de muerte, desbandada, enfermedad y pobreza. ¿Cómo se puede sortear esta trampa que ya lleva veinte años de éxito?

Round 2. Erik Del Bufalo

La trampa quizás no viene por la volatilidad de los tiempos o su inquietante oscuridad. Creo que padecemos, más bien, los efectos de una trampa primaria: creer que la democracia es independiente del Estado de derecho. En otros términos, pensar que democracia y dictadura de mayorías son la misma cosa. Esta confusión fue la que nos llevó a desmontar el estado democrático, que a pesar de que era precario, existía antes de Chávez. Digo desmontar, porque quienes comenzaron el desmantelamiento de la República no fueron las masas populares, fueron las élites acostumbradas al proteccionismo y al rentismo petrolero. Chávez es un producto del populismo de élites. Respondo entonces tu pregunta con otra pregunta: ¿Cómo formar un nuevo pacto de élites que nos lleve a refundar la República liberal donde solo es posible la democracia genuina?

Round 3. Óscar Vallés

No podremos salir de esta condición PSUVista, caracterizada por la explotación y la polarización extremas, si antes no consideramos primero cuál es la extensión y la intensidad del principio del estado de derecho, o más filosóficamente, el sentido de justicia que debe regir entre los venezolanos. Mientras no reflexionemos sobre la calidad y abundancia institucional de nuestro sistema político, será difícil llegar a tener la democracia que hace posible una sociedad de cooperación y pluralidad. Porque la democracia, como advierte Erik, no se reduce a un asunto plebiscitario que funciona bajo el imperio de la “regla de la mayoría”. La democracia es un orden de instituciones dispuesto para preservar ese poder que cada ciudadano tiene de concebir un plan de vida digno de vivirse, bajo un sistema de reglas y prácticas equitativas que le permita vivirlo, sin menoscabo de los planes de vida de los demás. Ese sistema de reglas y prácticas, que expresan la obligación política por consentimiento, y que es típica de la democracia, solo se hace posible por ese sentido de justicia, o principio del estado de derecho, que los ciudadanos admiten y asumen como elemento rector de la vida republicana. Como pueden ver, refundar una Democracia Republicana, así con mayúsculas, requiere consideraciones muy previas al papel que un pacto de élites puede tener en su instauración.

Round 4. Víctor Maldonado

Es indispensable volver a lo básico. Debemos desterrar la picardía política, y la posibilidad de tomar ventajas desde las posiciones de poder. Ese “tío conejo” vivaracho, improvisado, ocurrente, y que vive al margen de las reglas, siempre ha recelado de los acuerdos institucionales. Yo creo que la no reelección a todos los cargos ejecutivos es un punto de partida que se me ocurre crucial, porque implica la renuncia al odioso monopolio del poder y el dejar de lado la lógica del caudillo que necesita montoneras y seguidores no deliberantes. Creo que el libre mercado y el respeto a los derechos de propiedad son su equivalente para el sector privado. Y la renuncia a la condición de estado patrimonialista, supuestamente mejor administrador de los recursos del país, pero que en realidad es el manantial de una lógica rentista que transforma las relaciones institucionales en mafias. El chavismo es solamente una exacerbación de un curso de acción que ya venía antes. La doble vuelta para la selección del presidente de la república debería ser otra condición. Y el incentivo para desarrollar e instrumentar las alianzas programáticas que se puedan implementar en un período de gobierno. En resumen, el pacto de élites tiene que fundarse en la imposibilidad de mantener una apropiación indebida del poder. Ahora bien, ¿cómo hacemos esta transición entre lo que tenemos y lo que queremos?

Round 5. Erik Del Bufalo

El comentario de Óscar Vallés y tu pregunta nos obliga a distinguir más claramente la diferencia entre República o Estado de derecho, e igualdad de libertades civiles, de la mera democracia.  Efectivamente, un simple pacto de élites sustentado en el paternalismo y el rentismo no es en sí la solución. De hecho, el chavismo comenzó como un pacto de élites para impedir la perdida de privilegios oligárquicos atados al modelo rentista. Por Estado de derecho debemos entender no solo el imperio de la ley y la igualdad de todos los ciudadanos sometidos a ese imperio. Debemos entender también la lógica negativa del poder propia de las repúblicas modernas, es decir, la mayor contención posible del poder ante la libertad de los ciudadanos, que han renunciado o traspasado parcialmente su derecho natural a un estado de civilización, y esto lo han hecho por seguridad, pero jamás por sumisión. No obstante, como bien dice Víctor, de poco sirve un orden legal o constitucional que limite al poder si no hay un sustento real, objetivo, que lo haga posible. Ese sustento real es la sociedad abierta, que implica el libre mercado, la libre expresión, la propiedad privada y el empoderamiento de los individuos. Solo así es posible que la república no sea el cascarón vacío donde el parásito del totalitarismo vendría a infiltrase a través de la democracia como simple voluntad de las mayorías. La transición, entonces, entre esta “tiranía de mayorías sin mayoría” a una verdadera República no solo debe venir de un pacto de élites sino de cierta coerción geopolítica para que esas élites abran la economía. De allí que encuentro esencial las sanciones internacionales que deben hacerse aún más duras. ¿Pero es esto realmente posible en el contexto internacional que tenemos?

Round 6. Óscar Vallés

Ahora la cuestión que venimos considerando tiene más claro sus elementos. Por un lado, tenemos un compromiso ineludible e irrenunciable con ese orden institucional de principios y valores que constituye una genuina democracia republicana, como la llamó Charles Taylor en su célebre conferencia de Chile, que requiere además una sensata y razonable apertura económica que estimule la innovación, la creatividad y el emprendimiento con el más amplio esquema de libertades. Por el otro, requerimos una sociedad civil y política bien estructurada, esto es, con asociaciones intermedias que tengan clara representación de sus afiliados y miembros, con directivas que tengan potestad de tomar decisiones que sean avaladas por sus bases, de modo que un proceso de negociación y acuerdo entre las fuerzas democráticas republicanas tenga la vinculación y el compromiso que la transición exigirá mantener al menos en los próximos 20 años. Finalmente, es preciso mantener un entorno internacional favorable para la inserción de Venezuela en el mercado internacional de bienes y capitales, que permita apalancar los requerimientos de financiamiento que la destartalada economía nacional necesita con urgencia. Sin embargo, en las actuales condiciones que el país presenta, aterrizando en esta Tierra de Gracia, el desenlace de este drama sigue dependiendo de la calidad del liderazgo nacional. Perdonen que lo tenga que reiterar una vez más aquí. Si ponemos en una balanza los últimos 100 años, Venezuela ha tenido todo para ser una nación donde sus ciudadanos viven como dignamente aspira vivir la humanidad. Lo que nunca hemos tenido es un liderazgo ilustrado, comprometido, honrado y leal con los ideales republicanos y democráticos. Esa es la variable que nos mantiene atado a la miseria. La pregunta ahora la regreso con punta: ¿tenemos hoy al menos algunos líderes políticos que rompan con ese déficit histórico?

Round 7. Víctor Maldonado

Han planteado dos preguntas que a mi juicio son cruciales. La primera tiene que ver con el grado de compromiso del concierto internacional con la vigencia de las libertades y derechos humanos en un país determinado, y la superación de un viejo fetiche, el respeto sacrosanto de la soberanía nacional, que siempre termina convirtiéndose en el santuario de los déspotas, los corruptos y los consumidores voraces del poder. También hay que señalar cómo han operado las imposturas ideológicas para encubrir la perversidad en el uso del poder. Las izquierdas, y el esfuerzo por mantener una versión contumaz de “lo políticamente correcto” han sido las alcahuetas de cualquier tipo de tropelías, como si fuera más importante conservar las viejas consignas y las desgastadas canciones de protesta que garantizarle a la población libertad y derechos. Eso, por supuesto, sin entrar a considerar la Realpolitik, la trama de intereses de los países, y cómo terminó Venezuela entrampada en una geopolítica donde Cuba y la paz colombiana importaban más que la suerte de nuestro país. Toda la era de Obama funcionó como apaciguador de una gran sinvergüenzura latinoamericana, respaldada por los bajos rendimientos y la escasa calidad de la dirigencia política local. Esa es la pregunta que deja en el aire Óscar Vallés. Luego de veinte años ya se torna imprescindible valorar las estrategias políticas y sus resultados. Y por qué las decisiones fueron para intentar una convivencia imposible y no una ruptura necesaria. Los partidos políticos venezolanos (salvo VENTE) se autodenominan de centroizquierda, todos son estatistas por convicción, y todos creen en una sustitución de actores en el marco de la misma lógica socialista. Ellos creen que este socialismo es viable si son ellos quienes lo administran. Incluso afirman que ellos pueden servir de injerto para mejorar lo que ya tenemos, pero conservando el mismo signo. Ahora están tratando de sortear una tragedia, y es que, con el colapso del socialismo del siglo XXI, ellos se quedaron sin propuestas y sin discurso. Les queda, eso sí, un inmenso resentimiento y mucha suspicacia contra cualquier oferta no populista, no demagógica, no patrimonialista, no estatista, no rentista. Es más, ellos no están habilitados para ofrecer a sus cuadros algo más que una relación básicamente clientelar y, por lo tanto, condenada a corromperse más temprano que tarde. ¿Son capaces de regenerarse ellos mismos? ¿Cuáles incentivos debe colocar la sociedad civil para que ellos expresen nuestras aspiraciones republicanas?

Round 8. Erik Del Bufalo

La crisis de la socialdemocracia es un fenómeno global y que se decanta no siempre hacía la izquierda, sino muchas veces hacia el populismo de derechas, que tanto azotó a Europa occidental en el siglo pasado. Esa crisis la vivimos también los venezolanos de un modo dramático con el chavismo, que nace como un populismo de derecha y que rápidamente se redescubre como estalinismo blando guiado por la tutela estratégica e ideología de Cuba totalitaria. En este contexto histórico calamitoso, y luego de casi dos décadas de decadencia, apartando la crisis política que ya existía y que condujo al chavismo, debemos decir la terrible verdad: la clase política venezolana, salvo admirables excepciones, no solo fue incapaz de reinventarse, sino que se atrincheró en lo peor de los viejos atavismos del Estado clientelar, rentista y asistencialista. Ello le ha dado al chavismo, mucha más vida de la que debía haber tenido y ha permitido el envilecimiento no solo de la política, sino, y más grave aún, de la sociedad entera. No obstante, en medio de esta ruina, pienso que ya se van consolidando minorías sustanciales capaces de tener una visión grande, de largo plazo y con un sentido profundamente republicano, que quiere ir más allá de la mera democracia competitiva que es, al fin y al cabo, a lo que se redujo nuestra “cultura democrática” después del pacto de Punto Fijo. Mi duda radica en saber cuál será la dinámica que hará que estas minorías puedan transformarse en agentes eficaces del cambio profundo del país y cuánto tiempo necesitarán para ello.

Round 9. Óscar Vallés

Esa duda, Erik, esa es la gran interrogante que nos hacemos después de esas décadas perdidas del puntofijismo mal entendido, de la neo-gerontocracia adeca, y de los nuevos adoquines de la internacional socialista en Venezuela, junto al pragmatismo utilitario no-doctrinal de sus actuales socios políticos, para no mencionar a la mafia criminal, vestida de organización política, que devasta el país. El surgimiento de los partidos políticos en Venezuela siempre estuvo asociado al ejercicio clientelar del Estado. Tener alcaldías y gobernaciones, cuando no el control del Ejecutivo Nacional, le permite a esas troikas partidistas emplear a sus cuadros políticos en cargos públicos, para mantener una estructura permanente y profesional al servicio del partido; financiar los costos de sus operaciones de proselitismo y expansión, con recursos públicos, para aumentar su base de militancia y su cartel de contratistas; y ganar más influencia y poder en la política local, estadal o nacional, según las ambiciones de su cúpula directiva. Organizar una nueva referencia política con una clara ambición de cambio profundo, incluso en sus prácticas de funcionamiento y expansión, no lo veo difícil, sino hasta necesario e indispensable, si queremos romper el círculo vicioso donde estamos girando, al menos, en los últimos 40 años. El asunto por tanto no está en cómo conformar una nueva organización política, porque hay miles de ciudadanos en todos los municipios del país dispuestos a ello, mucha ingeniería organizacional disponible y exitosas experiencias para hacerlo. La cuestión la encuentro en el tiempo requerido para fraguarlo, esto es, en la segunda interrogante que deja Erik en mesa. Estamos mal acostumbrados a la inmediatez y a las fórmulas mágicas. Se llevará el tiempo que requiera y puede ser varios meses de trabajo incesante y agiotador, pero también satisfactorio y enriquecedor. Sin embargo, el mayor obstáculo lo encuentro en donde tal vez uno menos lo esperaría. Porque una nueva referencia política tendrá enemigos, mucho más acérrimos y peligrosos, en quienes hoy monopolizan la oposición a la dictadura, que en la misma camarilla dictatorial. Pero el camino más largo es el que no se inicia. De modo que estoy convencido que no hay mejores condiciones para la conformación de una tercera fuerza política que las que ahora tenemos. Ni mejores ni más apremiantes. La invitación sigue abierta.

Round 10. Víctor Maldonado

Una amiga con quien comparto afanes radiofónicos siempre cierra su programa diciendo que los venezolanos no tenemos por qué resignarnos a esto que vivimos. ¿Qué es lo que vivimos? Sufrimos los efectos de una mala política, que necesariamente se decanta en una mala economía. Eso es lo primero que tenemos que aprender y asumir. Que política y economía vienen apareadas y que, por lo tanto, no podemos deslindar el discurso populista, irresponsable y taimado, de las secuelas que deja en la prosperidad de la gente. La gente es infeliz en regímenes populistas. Vive de decepción en frustración, con efímeros momentos de falsos entusiasmos. Los populistas obligan al saqueo del futuro, en eso consiste precisamente la depredación irresponsable de los recursos del país a través del estado patrimonialista. Pero hay que señalar que el populismo tiene su propia institucionalidad en los gobiernos extensos y en los partidos clientelares. Venezuela es un doloroso ejemplo. Millones de empleados públicos que presionan a la indisciplina fiscal, causante de la inflación, y partidos que, aunque se presentan como alternativa, no son otra cosa que la convalidación de lo mismo, una oferta demagógica, incumplible, pero sobre todas las cosas, ruinosa. El populismo tiene también su cultura y sus valores, por ejemplo, el rentismo petrolero, la necedad de mantener el criterio de empresas y sectores estratégicos y su concomitante capitalismo de estado, la alusión a la pobreza para justificar que ellos sigan a cargo, la perniciosa imaginación de que las cosas se resuelven por decreto, una especie de legalismo mágico, la ainstrunmentalidad implícita que se nota en la incapacidad de resolver cualquier problema, y lo peor, el creer que de una situación así se sale, por las buenas, y gracias a que en cualquier momento ocurre el milagrito. El desafío para nosotros, los radicales, es seguir insistiendo en romper este círculo perverso de complicidades y complementariedades del que vivimos el fatal momento culminante. Los venezolanos se están muriendo de hambre, no tienen como resolver una enfermedad, y muchos han partido en desbandada, apostándolo todo a la fortuna que a veces no les es propicia. La única salida fructuosa es la ruptura ideológica, ética, institucional y programática. Necesitamos apostar por la libertad, la libre empresa, el estado limitado, la soberanía del consumidor, la transparencia y rendición de cuentas de los que son encomendados para que gobiernen por nuestra cuenta. Que eso sea posible dependerá de una sublevación ciudadana que exija más, no siga jugando a la ingenuidad supuesta, asuma su responsabilidad con sus propios proyectos de vida, sea más realista, y se conforme menos. Los venezolanos están desperdigados por el mundo, echando el resto. Ahora corresponde echar el resto aquí para construir el país que merecemos, que soñamos y por el cual, en los últimos veinte años han dado la vida y sufrido persecución tantos venezolanos. Insisto, hay que darle un chance a la libertad, enterrar a todos los caudillos, y comenzar una etapa donde prive un nuevo pacto republicano. La invitación sigue abierta, entendiendo eso sí, que fuera de ese proyecto luminoso, habrá esta oscuridad, el llanto y crujir de dientes que ahora nos impone este totalitarismo.

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Aníbal Sánchez / Elecciones de Gobernador: A partir del 5 de octubre los partidos podrán acreditar a sus testigos

Desde el 05 de Octubre, fecha que para el CNE culmina lapso para que realicen “sustituciones de candidaturas” en sistema, coincide con la Auditoría de Infraestructura de RED y para las Organizaciones Politicas se abre “Postulaciones para los Testigos de las 30.274 Mesas Electorales” que se instalarian en los 13.559 centros de votación habilitados, si se consideran sus suplentes y que podrían ser por cada organización autorizada a postular, es todo un ejército de “Guardianes del VOTO” unos 302 mil Electores que deben manejar muy bien el mecanismo de la Mesa Electoral, en opinión del Consultor Politico Electoral Aníbal Sánchez Ismayel, la acreditación de estos serán hadta el 14-O de acuerdo al Artículo 33 LOPE.

Ser un Guardián del VOTO indica un compromiso ciudadano, con un grado de responsabilidad y conocimiento, entre esto todo Testigo debe tener presente que la omisión del CNE con la  Ley del Poder Electoral (LOPE), al no realizar una selección del servicio electoral antes de finalizar el primer trimestre, procedimiento descrito en Artículo 98 de la LOPRE; obligó a convocar el contingente del año anterior, a razón de 3 Miembros Principales, 3 Suplentes, y hasta 24 en Reserva, significarían unos 907 mil 260 Electores, de los cuales se requeriría ‘contactar’ unos 121 mil 96 ciudadanos, que cubrirían las 30 mil 274 Mesas de Votacion, “de esto no se tiene un balance”.

De ahí que se inste, a los electores a ubicarse en el RE y constatar si es Miembro de Mesa en la página www.cne.gob.ve o pueden hacerlo llamando al 0800-VOTEMOS (0800-8683667), y enviando un mensaje de texto con su número de cédula de identidad al 2637.

El Guardián o Testigo debe conocer: ¿Cuáles son las funciones que debe desempeñar como presidente, secretario o miembro de mesa?  Cada una de las 30 mil mesa, debe tener: 1 presidente, 2 miembros principales (A-B) y 1 secretario; “El presidente es la máxima autoridad de la mesa electoral, coordina la ejecución de cada uno de los actos electorales que allí se ejecutan, explica cómo votar y presiona el botón de desbloqueo, ubicado en el dispositivo de autenticación integral, para activar la máquina de votación. De requerirse dará las instituciones sobre las Incidencias con el elector,  entre ellas si ejercerá el Voto Acompañado o No da coincidencias en el SAI.

Los miembros A o B integrantes de la mesa electoral ayudan en la ejecución de distintos actos que en ella se ejecutan; son responsables de la utilización del cuaderno de votación, donde el elector firma y estampa su huella dactilar, prestan colaboración al elector y  velan porque el elector deposite el comprobante de voto en la caja de resguardo. El secretario debe llenar las actas e instrumentos electorales, en cada uno de los actos electorales; adicional estará una estación fuera de la herradura que es donde un miembro de la reserva o suplente, registra las incidencias.

¿Cuál es el rol de los testigos de las opciones participantes?  Tiene  como función presenciar las actividades que se realizan en la mesa electoral (140 LOPRE), desde su instalación (110 LOPRE) haciendo constar en acta aquellos hechos o irregularidades que, en su criterio, hubiese observado. Las Organizaciones políticas  Suelen prepararles un instructivo, basado en las denuncias o incidencias más frecuentes, como es caso del voto asistido, por lo que debe vigilar que se registre ‘acompañante’ el cual podrá hacerlo una sola vez (128 LOPRE), al mismo tiempo conjunatamente con los Miembros no se pueden dejar imponer la permanencia de Centros abiertos más allá de la hora de cierre, sin tener presencia de electores del centro en la cola; así como deben dejar constancia y reportar de cualquier ilícito electoral.

La Ley le da a los Testigos las Atribuciones de Presenciar y Observar la Instalación y Constitución de la Mesa Electoral, el desarrollo del proceso de Votación, el Acto de Escrutinio y el Cierre de Mesa. De ahí parte algunas recomendaciones por parte de Sanchez como consultor electoral:

Una vez pautado el día y hora de la instalación de Mesa, por parte de la Junta Nacional Electoral, debe estar presente; Hay se hace la revisión del Material Electoral, se muestra el funcionamiento de la Máquina de Votación e Imprimen Reporte del Sistema de Diagnostico; adicionalmente a esto se realiza la inspección de la planta física. De este acto el secretario debe llenar el Acta de Instalacion, previa verificación de las credenciales de presentes, quedando el material en resguardo del plan republica.

La Constitución de las Mesas Electorales es a las 5:30 de la mañana del 15-Ó, con el presidente, 2 de los miembros principales o suplentes, además del secretario, y el operador de la máquina de votación, junto a los testigos electorales. Comienza por la verificación de credenciales y revisión bajo la presencia del Plan Republica. Para posteriormente hacer la recepción de la Máquina de Votación, el Operador procederá a instalar la Máquina, para entonces imprimir el “Acta en Cero”.

El Guardian debe tener noción del procedimiento de Votación automatizado y de transferencia de la Data, para poder explicar, controlar y detectar cualquier irregularidad cometida por el Operador o Miembros, en esta fase es importante el manejo del Cuaderno de Votación, los primeros en votar en la mesa son los miembros y testigos, si le corresponden; quedando registrado en Acta de Votacion las incorporaciones; las novedades y situaciones irregulares que se presenten. “Adicional a los llamados reportes de Incidencias, donde van las no coincidencias en huellas, o acompañados”.

Durante el acto de escrutinios, la atención principal esta en la manipulación de la Maquina, la cual no debe estar conectada a ninguna fuente de transmisión, sin antes no haber emitido el Acta de Escrutinio, la cual es constatada contra el Cuaderno de Votacion, su codificación, e importante “el número de electores participantes” una vez llenada y firmada, cada Testigo de Mesa debe exigir su respectiva copia; y no deben abandonar el centro hasta que se realice la Verificación Ciudadana, o apertura de cajas de acuerdo al sorteo.

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Froilan Barrios: Dialogo si, capitulación no

Fran Tovar 20 septiembre, 2017 El pizarrón Opinión0 Comments

La Venezuela opositora se ha convertido en una torre de babel en el momento más crítico de la acorralada dictadura madurista, al proferirse descalificaciones, insultos, develaciones de quinta columnas, en un ambiente de desconcierto y de ausencia de  mensajes contundentes que aclaren la incertidumbre general, ansiosa de salir de esta pesadilla signada por  un bombardeo mediático las 24 horas, publicitando un país que no existe.

¿Por dónde empezar?, Primero por constatar que la dictadura anuncia diálogo al estar cercada por la comunidad internacional, el concierto democrático mundial los desprecia, Unión Europea, OEA, hasta la cauta diplomacia japonesa los condena, ante una cruda realidad, apoyar a Maduro raya, avergüenza, si no vean a la furibunda chavista Cristina Kirchner denunciar el 15/09/2017 “En Venezuela no hay Estado de derecho y en Argentina tampoco hay Estado de derecho”.  Por tanto asumir la oposición un forfait al dialogo, sería asumir la decisión de Doroteo Arango, alias Pancho Villa, quien victorioso en la revolución mexicana a las puertas de la capital azteca, se retiró a su hacienda donde fue asesinado.

El régimen conocedor de este desprestigio nacional e internacional intenta confundir aún más al atribulado pueblo venezolano, versionando en cadena nacional la imagen de una MUD cómplice y traidora, que asume las mismas prácticas delincuenciales de la dictadura, “al reunirse no diez, sino mas de 100 veces”, como las bandas criminales cuando se reparten el botín, total como todos son del mismo barro mejor no votar en las regionales. El trasnochado argumento gubernamental tiene un objetivo, provocar una gigantesca abstención que le permita rasguñar algunas gobernaciones.

Por tanto sería una sorpresa para el concierto democrático mundial, que la oposición venezolana ganando el juego no presentara candidatos a las regionales o no asistiera al dialogo, dejándole el campo a la astuta diplomacia cubano-madurista para que anote los goles que quiera, ignorando que la esencia de la estrategia es la definición previa de la agenda antes de sentarse en la mesa de negociación.

Y ahí es donde se monta la gata en la batea, como dicen los españoles “las cosas claras y el chocolate espeso”, ya que no se percibe en los voceros de la MUD un discurso generador de confianza, ni firmeza ante este nuevo lance, cuando el presidente de la AN manifiesta “no queremos que nos vuelvan a vacilar”, la respuesta que exige la población votante del 06/12/2015, reconfirmada el 16/07/2017 es transparencia y coraje, ya que la agenda no le pertenece a la MUD, la agenda le pertenece a un pueblo sacrificado con centenares de jóvenes asesinados, y millares de atropellados y detenidos.

Así que al asumir la MUD  la representación de la nación democrática, le determina presentar mediante mensaje único el contenido de la agenda. De allí la gran interrogante, ¿por qué no aparece como primer punto el tema del destino de la Constituyente fraudulenta, que no es otra cosa, sino una montonera del PSUV?, tema nodal ya que la AN la ha desconocido conjuntamente con  los gobiernos de los países más poderosos del planeta.

Si la gran maniobra es de medias tintas para convivir con el fraude electoral del 30/07/2017, violatorio de los principios constitucionales y convenios internacionales, se arrojará al cesto de la historia una vez más la oportunidad de derrotar la dictadura y reconquistar la democracia.

Froilan Barrios Nieves

Antonio Sánchez García: Crónicas del desngaño

Emisora Costa del Sol FM 14 septiembre, 2017 Opinión0 Comments

Cuando Enrique Mendoza, cabizbajo y en el colmo de la desesperación movía la cabeza mirando al suelo y balbuceando a media voz que no podía hacer nada porque no tenía las actas, es decir: que no saldría a proclamar el fraude que nos había caído desde Miraflores como una lápida, tuve perfectamente en claro que con ese y cualquier otro liderazgo heredado de la llamada cuarta república no se podría vencer jamás al desaforado e inédito malandraje que se había apoderado del país. Estaban presentes en ese pequeño cuarto que servía de despacho del encargado de prensa de la Coordinadora Democrática, Chuo Torrealba, los mismos dirigentes que hoy comandan la MUD. Y eso no sucedió ayer: sucedió hace más de 13 años, la madrugada del 16 de agosto de 2004. Fue la confirmación de una segunda muerte anunciada. Tras dos años de la primera de estas interminables confirmaciones de cobardía, pacatería, mengua intelectual, pusilanimidad y traición de la élite política puntofijista, de los nuevos liderazgos y de nuestras patéticas y corrompidas fuerzas armadas. Me refiero a la inconcebible derrota en que un general golpista hoy encarcelado, un pobre empresario hoy desterrado, y un obispo ultramontano hoy convertido en cenizas trocaron una gloriosa victoria de la sociedad civil en la oprobiosa derrota y muerte de la democracia venezolana. 11 de Abril de 2002.

Los antecedentes de la farsa que nos había traído a esta debacle estaban frescos. Destacados políticos profesionales, jueces y periodistas habían defenestrado a Carlos Andrés Pérez, sus compañeros de tolda lo habían expulsado del partido sumándose al cortejo del asalto, mostrándose absolutamente incapaces de ponerle un freno a la barbarie. Y como la barbarie daba rating, todos los medios televisivos seguían al Atila de los llanos como a un actor de cine o a un cantante de rock: pisándole los talones adonde quiera que fuese. La prima dona del sangriento asalto tanto atraía a las masas, que hasta telenovelas interminables y que duraron años fueron dedicadas a las circunstancias del asalto. La decadencia del establecimiento daba para llenarles los bolsillos a los empresarios mediáticos, que en lugar de enfrentarse al fascismo vernáculo prefirieron ver el modo de sacarle partido, profundizando la crisis y alimentando el rencor y el odio que transitaban por estas calles. Poco después, en ocasión del bautismo institucional de su presidencia, ni Henry Ramos Allup ni Henrique Capriles pestañearon ante la boutade del teniente coronel convertido en primer magistrado como en un cuento de las mil y una noches, quien se permitió humillar a Rafael Caldera, ya un anciano con un pie en el sepulcro, y a la magna obra que llevara su firma, la Constitución de 1961. Bautizada como la moribunda. Ni jueces, ni diputados, ni ministros y funcionarios del gobierno saliente ni altos magistrados de la Corte Suprema tuvieron la hidalguía y el coraje como para ponerse de pie y dejar solos en su tenebrosa Mise-en-scène al anciano abrumado por el desafuero, al verdugo al que ayudara a asaltar el Poder y a los sorprendidos invitados internacionales que pudieron constatar en vivo y en directo la lava de inmundicia que comenzaba a brotar de las entrañas de la tierra de Doña Bárbara. La hora de la grandeza y la civilidad había terminado y todo parecía darle razón a quienes sostenían que Venezuela fue, era y seguiría siendo un país portátil por los siglos de los siglos. Y como los liberales del Siglo XIX fueron unos ladrones, el liberalismo jamás encontraría suelo fértil en el país de las izquierdas asaltado por el golpismo. Bravo por haber defenestrado a quien tuvo la osadía de pretender su autocrítica y tratar de pellizcar el cielo de otra Venezuela. Es la máxima astucia de nuestros historiadores: somos lo que fuimos. Jamás seremos lo que debiéramos. Dejémonos de reclamos imposibles.

Los diecisiete años transcurridos, que nada hace prever que llegarán a su fin ante la decisión inquebrantable de la dictadura de convertirse en la segunda tiranía totalitaria de la región, gústele o no les guste a quienes se prestan a sus juegos de tronos, han demostrado hasta la saciedad que el electoralismo, esa enfermedad congénita de las élites venezolanas, no pavimentará el camino hacia una democracia, así sea de regreso a la decadente democracia puntofijista. Si durante el reinado de Hugo Chávez, tanto o más inescrupuloso, hamponil y anti patriótico que Nicolás Maduro, y disfrutando de insólitos recursos financieros, pudieron contar con el respaldo de sus masas de apoyo y lograron simular sus procesos y victorias electorales – montados desde esos aciagos hechos del Referéndum Revocatorio de 2004 sobre un aparataje de fraudes manifiestos – desde diciembre de 2015 se han encaminado a un abismo inevitable. Están acorralados, nacional e internacionalmente. Y sólo sobreviven sobre la barbarie extrema de sus fuerzas armadas, privadas de la más mínima moral. Un escenario cantado para que la inevitable y siempre reciclada indignación popular saque sus garras y vivamos otra revolución, pero esta vez democrática, cívica y popular. Así haya pasado el huracán de Abril, en medio de esos tiempos tormentosos nos hallamos. Volverán los ciclones.

La retahíla de derrotas y desengaños – años tras año, derrota tras derrota, victorias dictatoriales verdaderas o fingidas, todos los partidos opositores sólidos creyentes del parto de los pájaros – hubieran continuado incólumes si la actuación opositora hubiera quedado entregada a la voluntad de la máxima dirigencia de la MUD, que tras todas sus derrotas decidió seguir obedeciendo el calendario electoral de la dictadura, desoyendo el reclamo de “radicales y abstencionistas” que recordaban la existencia constitucional del 333 y el 350. Muchos de cuyos dirigentes siguieron dudando de la naturaleza dictatorial del régimen. Y con la vista puesta en las presidenciales del 2018. Máxima aspiración congénita de sus factores hegemónicos: Henry Ramos Allup, Henrique Capriles y Julio Borges. Presentes en ese mínimo despacho de las honras funerarias del referéndum revocatorio, cuando el descomunal fraude continuado de 15 de agosto del 2004. Y dotados de una soberana paciencia a la hora de esperar a la sombra de algunas canonjías por los frutos a los que aspiran.

Confieso haber creído que la derrota que sufriera Nicolás Maduro en diciembre de 2015 sería irreversible. Como lo juró el mundo entero. Y lo hubiera sido, si quienes se aprovecharon de ella y colmaron sus ambiciones convirtiéndose, de la noche a la mañana y sin la más elemental preparación, experiencia y conocimiento previos, en respetados diputados de la República, hubieran tenido la virtud del coraje, la decisión y la voluntad acordes con el mandato recibido por una aplastante mayoría opositora. Ya definitivamente decidida a desalojar a la dictadura. Por la razón o la fuerza. No la tuvieron, no la tienen, ni la tendrán. Ni siquiera hubieran conquistado dicha mayoría, pues nadie voto por ellos, sino en contra del régimen. Y tampoco esa mayoría hubiera adquirido la fuerza que llegara a poseer si no hubiera sido por la inesperada emergencia de LA SALIDA y la asunción de un nuevo liderazgo verdaderamente contestatario en las figuras de María Corina Machado, Leopoldo López y Antonio Ledezma. Quienes, enfrentando por segunda vez al dictador de la única manera factible y realista, con la conquista de la calle – ya nos referimos a la primera, del 11 de abril de 2002 que siguiera el mismo guion – pusieran a Nicolás Maduro contra la pared y amenazaran con reconquistar la libertad para Venezuela. Hasta la llegada de los tartufos de siempre, que corrieron a lanzarle el salvavidas al verdugo.

No fueron ellos los artífices de la gran victoria del 6 de diciembre de 2015. Fueron los mártires del 2014, los presos políticos, la espantosa crisis humanitaria desatada por un régimen criminal y corrupto, que despertó el odio parido de la gente. Pero sí fueron los artífices del fracaso de la victoria que usurparan. Convirtieron esa notable victoria de la civilidad en agua de borrajas. Para lanzarla inmediatamente después al vertedero en aras de la próxima ilusión electorera, “las regionales”. El guion será el mismo: conquistarán las gobernaciones que el régimen esté dispuesto a dispensarles, pronto convertidas en cascarones vacíos. Y volverán a la reincidencia de la misma farsa: las abandonarán detrás del señuelo de las presidenciales. Henry Ramos Allup no descansará hasta ganarle en primarias el derecho a ser el candidato al otro aspirante mantenido por el régimen libre de inhabilitaciones y encarcelamientos: Julio Borges. De sus polvos serán los lodos.

Lo que siga a las presidenciales del 2018, si llegaran a realizarse, no dependerá de ellos ni de quienes hayan sido sus estafados. Dependerá exclusivamente del próximo tirano cubano, un miembro de la dinastía consanguínea de los Castro, que Raúl habrá pasado a la reserva. ¿Cómo no volver una vez más a mencionar a Albert Einstein, quien sostenía que sólo el universo y la estupidez era infinitos, si bien de lo infinito del universo tenía serias dudas?

@sangarccs

Carlos Guillermo Cárdenas: La guerra de los precios

Fran Tovar 11 Septiembre, 2017 El pizarrón de Fran0 Comments

El incontenible deterioro de nuestra moneda legal no tiene freno. Prácticamente un billete de cien bolívares no tiene poder adquisitivo. Sirve sólo para la gasolina de 91 octanos. El caramelo de dulce para niños sobrepasa los quinientos bolívares. La escasez es el común denominador de la economía. La entrada del nuevo cono monetario hace varios meses sin acompañamiento del cambio de las políticas monetarias y económicas, como se advirtió oportunamente, no dio los resultados esperados. La confianza, factor fundamental en la inversión privada, está debilitada. Y sin esta, no hay logros ni resultados tangibles de la economía.

Cada visita al mercado es motivo de alarma y preocupación. No hay freno a la inflación que entró en hiper. El camino del venezolano actual es acudir al mercado negro para adquirir las medicinas y los alimentos a precios que podrían considerarse internacionales. La harina de trigo o de maíz precocido, la pasta dental, el arroz, el aceite comestible constituyen el ejemplo más patético.

A todo lo anterior se añade las colas para acceder al efectivo bancario, tanto público como privado. La restricción a diez mil o veinte mil es realmente una afronta.  Cómo se va al mercado con cantidades que no permiten adquirir ni un kilo de arroz. La regulación del efectivo bancario, sí está oficialmente estatuido, es un craso error, pues la escasez del mismo afecta sensiblemente el poder adquisitivo del venezolano.

El nuevo aumento salarial  acarreará mayor escasez e inflación. Al profesor John William Páez Monzón de la Escuela de Economía de la Universidad de los Andes (ULA) le aprendimos hace muchos años que el camino único para combatir la inflación es el aumento de la productividad. No hay otra alternativa valedera.  Y para aumentar la productividad del agro  y de la industria venezolana, se requieren políticas de auténtico valor que impulse la oferta, tanto en cantidad como en variedad.

Para el leguleyo en materia económica como mi caso, que he dedicado la vida a la atención del enfermo hospitalario, la incursión en el campo de las ciencias económicas no está exenta de equívocos. Con el perdón del académico Asdrúbal Baptista Troconis, también profesor de la ULA y del IESA (Instituto de Estudios Superiores de Administración), el tema económico lo tenemos en las mesas del diario acontecer. Toca nuestros bolsillos y afecta el estado anímico. ¡Tiempos mejores en el horizonte es la esperanza!.

Costa del Sol 93.1 FM – Calle Bideau N° 29 – Güiria – Venezuela

Giovanna De Michele: El Caribe, Houston y Venezuela

Fran Tovar 11 Septiembre, 2017 El pizarrón de Fran0

El paso del huracán Irma por el Caribe, así como las recientes inundaciones en Houston, Texas, en Estados Unidos, son fenómenos naturales muy adversos y devastadores, que exigen la mayor solidaridad posible.

Sin embargo, la misma no se puede materializar si no se cumplen al menos dos condiciones esenciales, que son: 1) la solicitud y/o aceptación de la cooperación internacional por parte de las autoridades de las regiones en emergencia y 2) la buena disposición de la comunidad internacional para tender la mano a quien lo necesite.

En ambos casos, es necesario comprender que siempre la prioridad la han de tener los ciudadanos en su condición de seres humanos bajo situación de riesgo, sin disquisiciones relativas a concepciones políticas o ideológicas que separan a los gobiernos del mundo.

Estas coyunturas tan lamentables me hicieron recordar la terrible tragedia de Vargas en 1999, cuando Estados Unidos de América ofreció ayuda a Venezuela y el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez la rechazó.

Igualmente, pienso en la actual crisis de abastecimiento de productos básicos y medicinas que se padece en Venezuela y la negativa de las autoridades actuales a aceptar la ayuda humanitaria que desde diversas latitudes se ha ofrecido a los habitantes de esta “potencia” necesitada y atribulada por la escasez.

Por otra parte, resulta muy complejo de comprender que las autoridades gubernamentales de Venezuela anuncien una agudización de la escasez de alimentos y medicinas en el país, como consecuencia de las más recientes sanciones impuestas al gobierno de Nicolás Maduro, por parte de Washington, y a los pocos días, esas mismas autoridades venezolanas informen acerca de una donación de 5 millones de dólares para atender la emergencia que provocaron las inundaciones en una ciudad del país con la mayor economía del mundo.

Definitivamente la solidaridad ha de ser una condición inherente a la especie humana, más allá de las artificiales diferencias políticas o ideológicas; pero sin duda, la mayor solidaridad de un gobierno ha de ser con sus propios gobernados. Particularmente por razones de responsabilidad y obligación y, adicionalmente, por un asunto de coherencia y credibilidad. No se puede admitir una crisis para alimentar y sanar a la propia nación, mientras se exhibe gran capacidad de cooperación para atender las dolencias de otras poblaciones.

Costa del Sol 93.1 FM – Calle Bideau N° 29 – Güiria – Venezuela

Enrique Meléndez: La ley del odio

Emisora Costa del Sol FM 5 Septiembre, 2017 Opinión0

La fulana Ley contra el Odio; que se propone aprobar ese aparato legislativo de terror, como es la constituyente cubana; no es más que miedo a la verdad; sobre todo, a los poderes creativos del pueblo; que se la pasa burlándose de las idioteces de esta gente, y donde ha sido acuñado el apodo de Masburro; como lo señala el propio presidente de la República; caricaturas, moralejas; que circulan por esas redes, y donde se demuestra que el país le queda demasiado grande a esta gente.

Que es la pregunta que sale a continuación: ¿cómo una nación que se estaba desarrollando con una mentalidad de primer mundo; dado el tipo de profesional, que había formado, y su nivel científico y tecnológico; que se reflejaba en industrias como Pdvsa y la CVG, mal que bien; es gobernado por los últimos de la lista, de acuerdo a sus credenciales?

Sobre todo, por unos tipejos que han llevado a la ruina al país, y que lo que usurpan es el poder por las malas; no sólo porque carecen de un plan de desarrollo; como se lo plantearon, también mal que bien, los gobiernos de la República civil; sino además que las improvisaciones, que van acometiendo; conforme va viniendo, y ellos van viendo, no están llamadas sino a beneficiar a la elite gobernante, y la que no tiene aspavientos para compartir ese botín, en el que se transformó nuestro Estado, con intereses foráneos; con tal y que le garanticen alguna forma de apoyo, en su intención de perpetuarse en el poder.

Nosotros, los hijos de Bolívar… Por aquí comienza ese discurso hueco de esta gente; cargado de patrioterismo huero; que lo es ya a esta altura de nuestra historia; cuando nos hemos tragado, digerido y hasta defecado la figura del Libertador; hasta dar con un Bolívar mulato, a modo de tergiversar nuestros anales históricos; en ese excesivo culto hacia su figura, y discurso que se extiende a simplezas, como esa proferida recientemente por Delcy Eloína; quien ha culpado de la escasez y de la hambruna; que hay en nuestra población, a las sanciones de Trump.

“Ella cree que uno es pendejo”, fue lo que dijo media Venezuela de inmediato, y de allí la explicación de todos los sarcasmos; que inundaron las redes sociales, es decir, caricaturas de una persona, que cree que todo el mundo es bolsa, como se dice en lenguaje coloquial, y esto porque la mentalidad del venezolano es ingeniosa y jovial. No sin razón desarrollamos una industria petrolera y minera; que ahora es cuando nos damos cuenta; que no sólo era un antro de corrupción; una caja negra como la llamaba la guerra sucia, que se desató en contra de esa industria; sino que además, sobre todo, Pdvsa, era la segunda empresa transnacional más importante del mundo, y lo que no se sabía o no se admitía, y cuyos técnicos han estado durante todos estos años dedicados a construir industrias petroleras y gasíferas de otros países; hacia donde han tenido que huir; ya que entre los principios de esta gente, uno es perseguir a la meritocracia; a propósito de esa estrategia basada en la improvisación.

Bolívar le decía en su famosa carta al embajador de Inglaterra en la Gran Colombia; que estos países necesitaban un protectorado, como el que le pudiera ofrecer su país; ya que en materia de república todavía estábamos en pañales, y en lo que no ha dejado de darle razón la historia, si tomamos en cuenta que esto es lo que hace esta gente: la improvisación en los planes de gobierno, los ha tenido que buscar la injerencia de otros regímenes, tan peregrinos como éste, pero con una gran capacidad para mantenerse en el poder; guiándose por los esquemas teóricos del totalitarismo; las tiranías ilustradas, como las conoció Platón, y desde entonces ha devenido esta corriente en la historia de las ideas, sobre todo, de carácter estatista; dando lugar a lo que se conoció como el utopismo, y de la que no escapó ni el propio Libertador. ¿Pues que no es Cuba? Por cierto que acaban de aparecer unos papeles de Rómulo Betancourt; donde éste proponía la creación de una fuerza multilateral; que interviniera en Cuba, y derrocara el régimen de Fidel Castro; partiendo del hecho de que esta tiranía de un momento a otro podía convertirse en una amenaza para el continente; sobre todo, por esa tendencia de nuestros pueblos a venerar los liderazgos mesiánicos, que era lo que encarnaba Castro en ese momento, y donde también a él le historia le dio la razón; pues qué es Venezuela hoy en día, sino la extensión de una tiranía anacrónica y abyecta, como la cubana.

De modo que esta Ley contra el Odio no es sino miedo al desenmascaramiento de esa fachada de país, que se transmite por Venezolana de Televisión, y para el que más de uno ha confesado, de acuerdo con ese humor negro del venezolano; que lo es si tenemos presente esa situación de escasez y de hambruna, que hay en nuestro pueblo, que quisiera irse a vivir; como diría Chávez, el mar de la felicidad; algo que resulta inexplicable, sobre todo, en el caso de la gente que nos gobierna, seguidores de Carlos Marx, y quienes seguramente se toparon en la lectura de sus obras con conceptos como el de enajenación de la conciencia de un pueblo: ¿cuánto daño no hace una propaganda mitificadora, como la que se transmite por ese canal y por la red de medios oficialistas allí, en dicha conciencia? Así como se dice que el venezolano baja de peso y se reduce su tamaño, a causa de la desnutrición, también habría que reparar en la situación de una conciencia; que recibe esa desinformación; una conciencia deformada, por tanto, que anda a medio camino entre la mentira y la verdad. Se cuenta que Hitler en un primer momento miró con menosprecio a Goebbels, al famoso autor de la frase, una mentira proclamada mil veces se transforma en verdad, pero al darse su cuenta de su genio, enseguida lo incorporó a su estado mayor. Entonces, qué mentira no servirá para justificar la aplicación de esa ley de marras.

melendezo.enrique@yahoo.com

Alirio Pérez Lo Presti: El volcán

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Fran Tovar 5 Septiembre, 2017 El pizarrón de Fran0 Comments

La montaña rusa de emociones por las cuales se pasea cualquier venezolano en los tiempos que corren no tiene precedentes en la historia de la nación. Lo vemos en la cotidianidad, en las conversaciones de rigor y en la calle que se hace más dura en cada jornada.

Desde la psiquis, nos defendemos frente a lo que acontece, desarrollando mecanismos adaptativos como la “negación”, que es no ver lo malo o tratar de minimizarlo para que no nos afecte. Es una manera muy básica de lidiar con lo que nos perturba, aunque de todas maneras la guadaña de la vida nos jala tarde o temprano por el pescuezo y caemos de platanazo frente a la realidad. Salarios que no alcanzan ante el espantoso problema inflacionario ponen a más de uno a la defensiva; si a esto le sumamos la pobre capacidad para estructurar un futuro más alentador, muchos actuamos como si se tratase de un espacio de supervivencia.

En términos generales las emociones negativas básicas son la rabia, el miedo y la tristeza, y cada una de ellas se dispara frente a puntuales eventos que las desencadenan. La rabia es una respuesta emocional asociada a la sensación de injusticia, el miedo aparece ante la amenaza y la tristeza es una respuesta desencadenada por la pérdida.

Estas tres emociones están a flor de piel en muchos de nuestros connacionales y lo peor de todo es que las tres emociones se pueden presentar de manera simultánea. Pero si decimos que muchos de nosotros estamos desarrollando miedo, rabia y tristeza a la vez, entonces tenemos a una sociedad con elevados niveles de tensión y cualquiera con un poco de sentido común puede inferir que no es poca cosa una sociedad enferma en el alma, y las secuelas las vemos en cada rincón.

Creo que los niveles de frustración ciudadana poseen una energía potencial que debe ser canalizada de manera prudente o tarde o temprano el volcán que hierve en el sustrato del entramado nacional seguirá reventando de las maneras menos apropiadas para todos. No es posible pretender mantener a la nación en una situación de crisis perpetua porque en una sociedad como la nuestra no existe adaptación al dolor emocional.

Los romanos lo solucionaban de manera pragmática con pan y circo. La diferencia es que en la antigua Roma tanto el pan como el circo no le costaban ni un denario al ciudadano. En nuestro caso y en nuestro tiempo tan particular, en donde la microtecnología ya es parte de nosotros, ante una población patológicamente politizada, pareciera que son pocos los bálsamos que logran aplacar la dolencia y el malestar, entre otras razones porque las maneras más elementales de distracción tienen un valor al cual no se puede acceder.

¿Cómo se distrae un venezolano común y corriente en el siglo XXI? ¿Cuáles son las ofertas culturales a las cuales puede aspirar una persona? ¿Cómo percibe el presente y el futuro la gran mayoría de los habitantes de nuestro país? ¿En quién se puede creer cuando ha cundido la sensación de suspicacia hacia quienes ostentan el rol de ser líderes? ¿Quién puede pretender llevar una vida normal si malgastamos gran parte de nuestra energía en estar pendientes de los lugares a los cuales llegan de manera espasmódica los productos básicos para vivir? ¿Cómo no sentirse ansioso frente a la posibilidad de enfermarse y la imposibilidad de conseguir la medicación requerida? Son interrogantes que están en el ambiente y a las cuales no se les da un desagüe apropiado, condicionando el caldo de cultivo para los más desalentadores escenarios.

Las mejores naciones son las que consagran los mayores niveles de seguridad a los ciudadanos, siendo esta necesidad concretada por cosas elementales que aquí perdimos hace rato, como el derecho a la integridad personal, a una alimentación de calidad, una educación para el trabajo y la productividad, de un sistema de salud que nos garantice la atención oportuna y la posibilidad de progresar en función de futuro a través de la consecución de metas concretas. Aunado a esto, el tiempo de ocio debe ser tomado en cuenta (y muy en serio) porque el ocio bien canalizado es sinónimo de distracción y goce y mal canalizado lleva a lo adictivo y delincuencial. Hemos devenido en una pobre sociedad de pobres sin necesidad porque en los años de las vacas gordas no hicimos la tarea para prepararnos para los inevitables tiempos que estamos transitando.

Por mucho que se le quiera dar una fachada ideológica, el problema venezolano ha pasado a ser una pobre lucha para controlar espacios básicos de poder, sin medir las consecuencias que padece uno de los más maravillosos pueblos que ha existido, de generosidad incomparable y amabilidad sin par, donde la solidaridad era nuestra carta de presentación. Ahora nos invaden nuestros peores temores, las más inimaginables pesadillas y los más retorcidos sentimientos, convirtiéndonos cada día en pregoneros de las más insufribles letanías, que harían reír a cualquiera si no fuese porque adquirieron los matices de una tragedia.

Costa del Sol 93.1 FM – Calle Bideau N° 29 – Güiria – Venezuela

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Alfredo Toro Hardy: Trump y el universo conservador

Fran Tovar 30 Agosto, 2017 El pizarrón de Fran0

Desde hace varias décadas las ideas conservadoras ejercen una gigantesca influencia sobre la vida política de Estados Unidos. Empujando en esa dirección, desde ángulos diversos, encontramos a una poderosa coalición integrada por centros de análisis e investigación (think tanks), por medios de comunicación social tanto tradicionales como evangélicos, por reputados columnistas de prensa, por comentaristas radiales y televisivos, por pastores evangélicos y por fundaciones y asociaciones.

La lista es larga. Entre los think tanks destacan Heritage Foundation, American Enterprise Institute, Center for Strategic and International Studies, Cato Institute o Hoover Institute. Entre los medios de comunicación tradicionales se encuentran, entre otros, Fox News, Wall Street Journal, Washington Times, Weekly Standard, Breibart, New York Post o National Interest. Entre los medios de comunicación evangélicos destacan American Christian Television System, Christian Broadcasting Neetwork (CBN) o NRB Network. Entre los columnistas, sobresalen nombres como Charles Krauthammer, Michael Barone, Bill Kristol, Robert Kagan o Max Boot. Entre los comentaristas radiales o televisivos figuras como Rush Limbaugh, Glenn Beck, Sean Hannity o Michael Savage. Entre los pastores evangélicos algunos como Billy Graham, Joel Osteen o Kirk Cameron. A la vez, fundaciones como Koch, Bradley o Scaife y asociaciones como el Consejo de Padres Televidentes o la Asociación de la Familia Americana, se unen a esta amalgama diversa.

Buena parte del entramado anterior está sustentado por una poderosa plutocracia. El año pasado Jane Mayer, una de las periodistas investigativas de mayor prestigio en Estados Unidos con dos candidaturas al Premio Pulitzer, publicó un libro de la mayor importancia para comprender la fuerza del dinero privado detrás del Partido Republicano. En él se explicaba cómo los hermanos Charles y David Koch, quienes respectivamente detentan la sexta y la séptima fortunas más grandes del mundo, crearon en la más absoluta opacidad una suerte de “banco político” dedicado al financiamiento y control de dicho partido y de las ideas que le dan sustento (Dark Money, New York, Doubleday, 2016).

Los integrantes de dicho grupo incluyen a dieciocho billonarios y a un extenso número de multimillonarios. Según la autora, tan solo los billonarios allí representados disponen de una fortuna combinada superior a los 214 mil millones de dólares. De acuerdo a Mayer, dicho grupo propicia un gobierno limitado, una reducción drástica de impuestos, mínimos servicios sociales para los necesitados y mínima supervisión para las actividades económicas, particularmente en materia de medio ambiente.

Ahora bien, estos plutócratas no sólo persiguen que el proceso político se amolde a sus intereses patrimoniales, sino que para lograrlo recurren a una movilización política de rasgos particulares. En otras palabras, junto a la agenda patrimonial hay un método de acción política. Martin Wolf,jefe de comentaristas económicos del Financial Times, describía así la esencia del modelo: “…el ‘obstruccionismo salvaje’, la demonización política de las instituciones, el coqueteo con la intolerancia y el racismo…  ¿Por qué ha ocurrido esto? La respuesta es que esta es la manera en la que una poderosa casta de donantes, abocada a cortar impuestos y a achicar al Estado, logra ganarse a los soldados de a pie y a los votantes que necesita. Se trata, por tanto, de un ‘pluto-populismo’: un matrimonio de la plutocracia con el populismo de derecha” (“Donald Trump embodies how great republics meet their end”, Financial Times, March 1, 2016).

Donald Trump aterrizó como un cuerpo extraño en medio de este estructurado universo. Lo hizo, desde luego, generando inmensa desconfianza. El pragmatismo desprovisto de convicciones ideológicas con el cual se lo asociaba, su estilo de vida liberal y su antiguo coqueteo con las filas demócratas, lo presentaron ante muchos del “establishment” conservador como un caballo de Troya. No obstante, nadie como él supo aprovecharse con tanta maestría del terreno labrado en materia de demonización política de las instituciones y del coqueteo con la intolerancia y el racismo.

Muchos dudan aún que Donald Trump crea en algo más que no sea el propio Donald Trump. Sin embargo, se trata de una consideración irrelevante. En la medida en que el Presidente requiere mantener la lealtad del importante segmento poblacional que lo llevó a la Casa Blanca, seguirá promoviendo las ideas, alimentando los temores y respondiendo a los prejuicios y xenofobia propios de aquel. No en balde en multitud de temas Trump ha dejado anonadados a los conservadores de hueso duro. Dos eventos recientes así lo ponen de manifiesto. El primero fue la manera en que manejó las acciones de los supremacistas blancos en Charlottesville y el segundo fue el perdón presidencial dado al sheriff Arpaio de Arizona, preso por detener ilegalmente a inmigrantes hispanos.

Costa del Sol 93.1 FM – Calle Bideau N° 29 – Güiria – Venezuela

Oscar Fuenmayor: Hubo una vez…una revolución

Fran Tovar 16 Agosto, 2017 El pizarrón de Fran0 Comments

Hubo una vez un país muy lejano en el tiempo del que los libros de historia ya no hablan y por eso nadie lo sabe, en el que sus líderes recién elegidos, quienes no estaban comprometidos con el desastre anterior,  propusieron a sus conciudadanos:

«VAMOS A HACER ENTRE TODOS UN GRAN PAÍS, SOBERANO E INDEPENDIENTE; VAMOS A COMBATIR ENTRE TODOS LA CORRUPCIÓN Y LA IMPUNIDAD; LA COSA PÚBLICA SERÁ ASUNTO DEL CONOCIMIENTO DE TODOS Y NO MANIPULACIONES DE ÉLITES FINANCIERAS O CORRUPTAS; VAMOS A TRANSFORMAR LA ECONOMÍA; VAMOS A MANDAR OBEDECIENDO AL PUEBLO,…

PERO ESTEMOS CLAROS CONCIUDADANAS Y CONCIUDADANOS QUE VAMOS A TENER ENEMIGOS PODEROSOS FUERA DEL PAÍS Y DENTRO DE ÉL… VAMOS A SUFRIR EL ASALTO DE LOS IMPERIOS POR LA FUERZA Y POR LA MAÑA, DE LA BANCA NACIONAL Y TRANSNACIONAL Y DE LOS TRAIDORES A LA PATRIA  CRIOLLOS DENTRO DEL PARTIDO Y FUERA DE ÉL, QUE SOLO VEN EN ELLA LA OPORTUNIDAD DE HACER BUENOS Y TURBIOS NEGOCIOS.

VAMOS…»

Y fue así que comenzó esa historia que no aparece en textos oficiales… casi como una leyenda.

El Pueblo todo, los de no tan arriba y los de abajo, los de un lado y los del otro lado también, acudieron al extraño llamado que anunciaba un nuevo orden basado en la verdadera democracia participativa y no en el poder de cúpulas y oligarquías.

Tal como lo dijeron los recién elegidos hubo resistencia y, los privilegiados de entonces, que fueron separados del poder y sus privilegios, no se resignaron  y formaron un partido que llamaron VUSP-DUM nadie sabe por qué pero así pervive todavía en las leyendas antiguas. Y se movían en las sombras conspirando  junto a su temible brazo armado, la unión RATILIM-ACIVÍC, la que en un principio intentó contener la revolución popular, pero fueron barridos por el fervor originario del Pueblo el cual asumió directamente aduanas, aeropuertos y todo el comercio exterior. Asimismo ocurrió con la distribución de alimentos y medicinas que, recibidas directamente por el Pueblo, hasta él llegaban directamente para aliviar su necesidad. Nada que tuviera que ver con el bienestar del Pueblo, como la deuda externa,  fue excluido de su contraloría social. Se cuenta en las tradiciones orales que hasta los altos precios y la especulación fueron objeto de la gesta colectiva de aquellos días ancestrales… hubo fuga masiva de banqueros y comerciantes temerosos de ser alcanzados por el brazo justiciero del nuevo orden que amenazaba sus negociados y monopolios. Y fue así porque los productores, creadores de bienes y los fabricantes ahora sí podían llevar sus mercancías directamente al mercado, gracias al desarrollo de los medios de transporte revolucionados por la fragua combativa  del cambio compartido. Y así fueron creados como en un big bang  nuevos sistemas postales eficientes y seguros; red de trenes y barcos, de aviones y helicópteros, todos surcando la tierra, el aire y los ríos ahora convertidos en autopistas donde se movían mercancías, bienes y personas celebrando el amor a la vida y construyendo su país y su felicidad. Por primera vez la riqueza se creó y se repartió con justicia;  por primera vez el Pueblo dispuso de tiempo libre y disfrutaba del estudio, la educación, el ocio de la lectura, los viajes y los encuentros en teatros, música, pintura y artes en general. La tierra y la soberanía sobre ella tuvo que ser rescatada de sus depredadores que, sin contemplar que somos uno con la naturaleza, la rompieron y contaminaron para extraer de sus amorosas entrañas ilegales beneficios…

Fue una verdadera revolución, como solo un Pueblo unido puede hacer.

Y no fue necesario hablar de ANC ni de encriptados artículos.

Ni de unión cívico militar

Y fue así como comenzó la emancipación largamente anunciada en aquel lejano país.

………………………………………..

Si en el 2013 Maduro hubiera dicho VAMOS…, , si ese hubiera sido el mensaje en ese nuevo comienzo, si se hubiera parecido a Chávez un poquito en la confianza que tuvo en los creadores poderes del Pueblo, hubiera sido el amanecer de una verdadera revolución social. No hubiera hecho falta una Constituyente ni en ese momento y, mucho menos ahora una que no tiene legitimidad originaria. Hasta habríamos reducido al mínimo esa nefasta unión militar-cívica que tanta ineficiencia y males nos ha traído y la hubiéramos sustituido por una gesta colectiva emancipadora.