EL PSOE DE ZAPATERO = LA SITUACIÓN EN VENEZUELA NO ES GRAVE

Redacción 8/17/2017 03:17:00 a. m.

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La situación en Venezuela no es grave, es cierto: es atroz y perversa

Previa. En España han habido unas declaraciones efectuadas por portavoces del PSOE (partido político de Zapatero), en donde especifican que se ha dimensionado mucho el problema de Venezuela, indicando que la situación no es tan grave como la que se comenta en los medios de comunicación tanto nacionales como internacionales. A partir de aquí se abrió la polémica.

El director del diario El Nacional de Venezuela responde a las declaraciones del portavoz del PSOE restándole importancia a lo que sucede en el país latinoamericano.

Ciertos hechos resisten las interpretaciones. Por su extrema naturaleza, se imponen, no solo ante sus víctimas, sino también para todos aquellos que, a más de 7 mil kilómetros de distancia, los observan y se refieren a ellos.

Me explico. Que un francotirador levante un arma costosísima, en un país donde hay niños y ancianos que mueren de hambre, y su bala atraviese el cráneo de un joven que protesta, es una afirmación, en todos sus extremos, irrebatible: el francotirador fue filmado disparando, los niños y ancianos enterrados, el joven desangrándose fue recogido del pavimento por otros jóvenes, trasladado en una motocicleta a un centro de salud: cuando lo ingresaron al centro de salud había perdido la vida. Datos todos verificables.

Me pregunto, no sin desconcierto, hasta dónde puede avanzar la interpretación de estas realidades. Me pregunto, si el privilegio de analizar ciertas realidades, específicamente las que se establecen entre la violencia desproporcionada y las víctimas indefensas, tiene límites. Si interpretar ciertos hechos puede ser un ejercicio que vuelva la espalda a los hechos de los que habla.

Con el permiso del lector, destallaré algunos terribles hechos venezolanos, que han tenido lugar entre el 1 de abril a esta fecha: personas que han sido detenidas en las protestas, desarmadas, han sido colgadas por los pies, por las manos, o por las cuatro extremidades, hasta durante 48 horas seguidas. Sus gritos, lo testimonian algunos de los propios carceleros, escapan cualquier intento de adjetivarlos. Hay jóvenes que, encerrados con grupos de torturadores, han sido obligados a comer alimentos mezclados con gusanos y excrementos: la pasta, los excrementos y los gusanos son hechos. También los culatazos en la nuca, en la oreja y en la espalda, a quienes se negaban a ingerir esos desechos. Hay presos a los que se han aplicado descargas eléctricas en sus genitales: las quemaduras y el dolor no han sanado. A otros le han introducido un tubo metálico por el ano. Un hombre murió hace dos semanas a causa de los golpes que recibió en su cráneo.

En el informe que presentó ante la Corte Penal Internacional una oenegé dedicada a los derechos humanos, el Instituto Casla -no un gobierno de otro país, no un partido político- se demuestra, dada la repetición de los hechos, que existen patrones para reprimir y torturar. Patrones: conductas que se repiten de modo deliberado. Métodos persistentes para matar y para infligir dolor de modo sistemático.

En la página web de la oenegé Foro Penal Venezolano, en el informe correspondiente al 31 de julio contiene este balance: entre el 1 de abril y el 31 de julio, es decir, cuatro meses, han muerto 133 personas, han sido heridas más de 4 mil, y han sido detenidas en procedimientos violatorios de la ley, más de 5 mil personas.

Señores del PSOE: podría extenderme por páginas y páginas organizando hechos que documentan la expansión del hambre, la enfermedad, la corrupción, las evidencias que permiten calificar al de Venezuela como un narco Estado. Estudios elaborados por rigurosos centros académicos señalan que el venezolano ha perdido un poco más de 7 kilos promedio, entre enero de 2016 y junio de 2017.

¿Quiénes han documentado estos hechos? Las víctimas, sus familiares y testigos directos. Los periodistas -que incluyen a corresponsales de medios de comunicación españoles-, los padres y madres de las víctimas, médicos y paramédicos de centros de salud, religiosos y religiosas de distintas órdenes, activistas de un centenar de oenegés, ciudadanos que con sus teléfonos móviles o cámaras fotográficas han registrado la acción letal de la dictadura de Nicolás Maduro en contra de la sociedad indefensa.

Estos hechos -realidades netas en forma de cadáveres, cuerpos heridos, personas traumatizadas, más de 600 presos políticos, familiares en estado de duelo, niños y adultos que todos los días se agolpan en basureros para encontrar qué comer-, me parece, resisten y se imponen a las interpretaciones, como ya dije.

De tan radicales y evidentes, de tan brutales e infamantes, no se les puede negar: de hecho, ni siquiera el gobierno de Maduro intenta desmentirlos.

Pero ante ellos, las actitudes pueden ser diversas. Mientras los hechos siguen allí -indestructibles, indeformables, tozudos-, se puede mirar a otro lado; se puede hacer silencio; se les puede comentar con cinismo; se puede sugerir o acusar a las víctimas del castigo recibido; se les puede comparar de forma inadecuada; se puede decir que la responsabilidad es, a partes iguales, entre el que dispara y el que pierde la vida con un disparo en la frente.

Lo esencial es esto: los hechos de Venezuela interrogan, esencialmente, en lo político-moral. No cambia el sufrimiento el que se le minimice, se lo relativice o se lo niegue. Por el contrario, añade más sufrimiento a quienes ya sufren.

La situación de Venezuela no es grave, es cierto: es mucho peor que eso. Es atroz y perversa. Constituye la negación de los derechos esenciales del ser humano. Cuando una sociedad vive bajo un estatuto de violencia desproporcionada por parte del Estado, la solidaridad y la palabra de apoyo se constituyen en bien inapreciable.

Le pido al PSOE, el partido que tantos vínculos tuvo con Venezuela, y que tanto y desinteresado apoyo recibió de los demócratas, que no olviden que, ahora mismo, la dictadura persigue con ferocidad y saña, a los venezolanos que luchan por sus libertades.

Miguel Henrique Otero  @miguelhotero

Publicado en ABC España

“Las imagenes que salen en la portada, no son de responsabilidad del autor del escrito”

Los tumbos de la MUD

Agosto 17, 2017 5:50 am

Hay un hecho evidente, que se puede constatar en los sucesos recientes de todos los días: la MUD ha perdido mucho del favor popular que antes la acompañaba. Basta con mirar las reacciones de la ciudadanía en las redes sociales para darse cuenta de una pérdida de reconocimiento que, si no es avasalladora del todo, no deja de ser preocupante. Los soportes que tenía se han debilitado, y los afectos que la acompañaban son ahora cada vez más tibios y renuentes. Ojalá se trate de un hecho pasajero, para bien de la sociedad democrática que todavía no ha ganado su batalla contra la dictadura.

Pero, para que se enderecen las cargas hace falta una rectificación de la propia MUD. Los amores no son eternos, sino inconstantes. La fe puede ser inamovible, pero no deja de estar sujeta a los vaivenes de la inconstancia. Los apoyos se cultivan, porque se pueden marchitar cuando parecen vigorosos y florecientes. Nada es seguro en el campo de la política, que es la más cambiante entre las vicisitudes de la sociedad, o un oficio condenado a la muerte si no se ejecuta con la lucidez que necesita.

Si miramos hacia hechos que desfilan desde hace poco ante nuestros ojos para ver cómo la MUD ha perdido la brújula, o no ha cumplido los compromisos que anunció a sus seguidores, encontramos explicaciones de más sobre el declive. Veamos algunas evidencias que saltan a la vista. La falta de respuestas convincentes ante el fraude perpetrado por el CNE en la elección amañada de una constituyente ilegal y traída por los cabellos. La debilidad, o la inacción escandalosa, en la defensa y custodia de espacios fundamentales para la soberanía popular y para lugares simbólicos en sentido republicano, como es el predicamento del Capitolio manejado a su antojo por el oficialismo, o sometido a un condominio aceptado sin mucha incomodidad por los directivos de la Asamblea Nacional y por los diputados en pleno.

La aceptación automática de la decisión sorpresiva del oficialismo para convocar elecciones regionales, conducta que hace ver a los líderes de la oposición como juguetes de una maniobra frente a la cual no han podido reaccionar con la seriedad requerida por el desafío.

Puede ser que las cosas tengan explicación, que las omisiones se puedan comprender de veras, que lo que parece incompetencia, error y precariedad sea lo contrario, pero la MUD no se ha tomado el trabajo de explicar su conducta. O, mucho peor, no ha sabido comunicarla. ¿Ha perdido la herramienta esencial de los políticos, que es el cultivo de la fe de sus seguidores para que no se salgan del redil?

Una sociedad que ha demostrado su madurez en los últimos tiempos, y un coraje cívico pocas veces visto en el pasado, merece el respeto que los líderes de la oposición le están negando. Si quieren mantener el apoyo masivo que han tenido hasta hace poco, los líderes deben examinar con seriedad sus posiciones y, en especial, la efectividad de su lucha contra la dictadura. Cada vez hay menos borregos en la viña de la oposición, lo cual implica la correspondencia del respeto y del compromiso de quienes han ejercido hasta ahora su dirigencia.

Editorial de El Nacional

Pobres contra pobres


opinión

Noel Álvarez

Noel Álvarez

17 Agosto, 2017

Asombrados vemos por la televisión como gente pobre con uniforme golpea, mata y reprime a gente pobre, hambrienta, todo esto para beneficiar a gente con vastos recursos económicos: con uniforme, sin uniforme, sin hambre y con los lujos que da el poder. La imagen transmitida por un medio de comunicación en poder de un dictador no acabará con la guerra ni podrá alimentar a cien personas, pero puede alimentar las mentes y a veces, hasta cambiarlas. El violinista venezolano que aparece en las marchas y que ha sido enviado a los calabozos de la tiranía fortalece el pensamiento opositor, por eso lo acosan.

Las imágenes de represión uniformada han sido satirizadas mediante la prensa escrita, el cine y la televisión por comediantes que han hecho reír a miles de personas. Recientemente, el Ejército de Birmania presentó una demanda contra British Ko Ko Maung y Kyaw Min Swe, por la publicación de un artículo que satirizaba el proceso de paz con las guerrillas del país. El trabajo periodístico ironizó sobre una película propagandística producida por las Fuerzas Armadas para conmemorar su 72 aniversario y sugirió que las guerrillas estaban unidas solo para pelearse entre ellas y que en el bando de enfrente, solo morían los soldados rasos, mientras los oficiales de alto rango estaban cómodos en sus despachos; que los enfrentamientos se libran entre pobres con uniforme y pobres sin uniforme, pero los dos pasan hambre. No sé por qué esta situación me resulta conocida.

La pregunta que uno debe hacerse es ¿Por qué los sistemas autoritarios reaccionan tan mal ante el humor? Anton C. Zijderveld, conocido por su obra “Sociología del humor”, se dedicó a investigar el rol del humor en la sociedad. “El comediante juega con los valores de una sociedad, lo cual genera una tensión, y así nace la broma”, explica. El juego con los valores establecidos se asemeja a jugar con el fuego. En opinión de Zijderveld, el humor político no puede cambiar a una sociedad, pero “el efecto psicológico del humor es importante. Por eso los regímenes dictatoriales lo castigan tan duramente, porque intentan evitar que fortalezca a los opositores”.

Los comediantes soportan la dura represión de las dictaduras. Uno de ellos es especialmente perseverante. Se trata de Zarganar, de Birmania, hoy Myanmar, que fue sometido a severos castigos durante la dictadura militar que gobernó su país. El nombre verdadero de Zarganar es Maung Thura. Durante décadas le tomó el pelo a la dictadura militar, por lo cual ésta lo condenó en 2008 a una pena de prisión de 59 años.

En Siria el caricaturista Ali Ferzat fue atacado en 2011 en su casa por personas que lo golpearon y torturaron. Le quebraron un dedo para “darle una lección”. El delito del cual se lo acusa: insultar al presidente sirio, Bashar Al Assad. Pero la dictadura no logró prohibirle seguir con su arte. Desde que sus manos sanaron, siguió dibujando con más humor que nunca. Claro que ahora vive en Kuwait, en el exilio. Esos son los riesgos que deben ser afrontados para seguir defendiendo la libertad de expresión y pensamiento, en Venezuela y el mundo.

*Coordinador Nacional de IPP-Gente
@alvareznv

Unidos en la protesta y en el voto

opinión

Carlos Tablante

Carlos Tablante

17 Agosto, 2017

La MUD esta integrada por partidos y grupos de diferentes ideologías. A pesar de la dificultad que eso conlleva, ha logrado actuar unida en los temas más importantes. La conforman en su mayoría jóvenes políticos algunos de los cuales no llegan ni a los 30 años. Muchachos casi todos profesionales que han dedicado su juventud a enfrentar el monstruo que desgobierna desde hace 18 años. Podrían irse a cualquier parte a vivir una vida muy diferente y sin embargo están aquí dando la pelea con dignidad a pesar de los ataques y el riesgo para sus vidas y su libertad.

Por supuesto, no son los únicos que están en resistencia. Todos los venezolanos demócratas lo estamos. No es justo decir que no hemos logrado nada. Por el contrario, si hoy el régimen esta aislado y debilitado y el mundo entero sabe que en Venezuela hay una casta incapaz y corrupta que viola los derechos humanos, es gracias al esfuerzo, el sacrificio y la perseverancia de millones de venezolanos que han dejado a un lado sus diferencias y luchan codo a codo contra este Estado delincuente con las únicas armas de la democracia y en defensa de la Constitución. Esa es nuestra fortaleza. No somos como Maduro y su clan ni pretendemos serlo. No nos alimentamos de la violencia ni de la muerte.

La política, como bien sabemos todos los venezolanos, no es fácil. Se inventó para que los seres humanos pudieran convivir, para que no se mataran entre sí. El ejemplo más cercano lo tenemos en las organizaciones vecinales y juntas de condominio. Pocos son los vecinos que asisten a las reuniones y menos aún los que aceptan responsabilidades. Son escasos los que quieren pasar interminables horas discutiendo y tratando de llegar a acuerdos, aunque sea por el bien de la convivencia de todos.

Cuando algunos compatriotas, sobre todo los radicales del teclado, atacan a la MUD señalando solo los errores (está conformada por seres humanos y no somos perfectos) y desconociendo los logros (que los tiene), recuerdan mucho a esos hipercríticos vecinos que poco o nada aportan a su comunidad.

No es el momento de claudicar. Por el contrario, ahora más que nunca debemos permanecer unidos en la resistencia y para ello tenemos que usar todas las armas democráticas a nuestro alcance: la protesta, la calle y el voto. Es evidente que el autócrata no quiere que Venezuela vote. Por eso coloca todos los obstáculos posibles, como hemos visto en las últimas horas.
Las protestas y la calle contra la dictadura del hambre y la corrupción deben continuar y al mismo tiempo tenemos que convertir a las regionales en una rebelión electoral, en una rebelión de los votos. La dictadura no quiere una nueva derrota en las urnas, no puede, porque es contrario a sus intereses, facilitar la salida electoral y por eso la bloquea. Las fuerzas del cambio, con más unidad, no podemos hacerle el juego, debemos defender la vía electoral que quiere cerrar.

La protesta y el voto son las únicas armas que tenemos los demócratas y debemos usarlas.

www.carlostablante.com
@TablanteOficial
carlostablanteoficial@gmail.com

Las Fuerzas Armadas con un país

opinión

Trino Márquez

Trino Márquez

17 Agosto, 2017

Desde 1958 hasta febrero de 1999, cuando Hugo Chávez se instala en Miraflores, Venezuela fue un país -una República, para ser más exacto- que contaba con unas Fuerzas Armadas encargadas de defender por aire, mar y tierra la soberanía nacional, resguardar las fronteras nacionales y garantizar la paz en el caso de que se desataran conflictos que no pudiesen ser controlados por la policía o la Guardia Nacional. Con el actual régimen esa ecuación se invirtió: desde hace casi dos décadas son las Fuerzas Armadas las que tienen un país bajo sus órdenes.

Venezuela se encuentra sometida a una camarilla compuesta de militares y civiles, desconectada de las necesidades e intereses de la mayoría nacional. Las Fuerzas Armadas se convirtieron en el principal sostén de una dictadura cada vez más agresiva y desembozada. Todos los demás soportes son adornos: el TSJ, el CNE, la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo. Estos organismos podrían desaparecer sin que el régimen se perturbara. Maduro los mantiene para darle un brochazo de legalidad a su autoritarismo.

La inscripción del general activo Marcos Torres como candidato a la gobernación del estado Aragua, se produjo utilizando las claves de la insolencia. El Psuv lo registró violando los artículos 328 y 330 de la Constitución porque le dio la gana. Así, a lo mero bestia. Porque la casta militar-política se siente dueña de Venezuela, lo mismo que sentía Juan V. Gómez. Quiere ridiculizar a la oposición y demostrar que es el ama del complaciente CNE, incapaz de reclamarle a ese sujeto que respete la Carta Magna, pero guapo con la MUD a la que le prohibió presentar candidatos en siete estados del país.

Las Fuerzas Armadas han sido sometidas a un proceso de extranjerización jamás visto en Venezuela, ni siquiera en la época de Pérez Jiménez, cuando el tirano integraba la Internacional de las Espadas, promovida por los Estados Unidos en América Latina en el marco de la Guerra Fría y la lucha contra la expansión del comunismo, luego de concluida la Segunda Guerra Mundial. El dictador tuvo cierto decoro frente al gobierno norteamericano, a pesar de que los oficiales se formaban en la Escuela de las Américas en Panamá y en la Escuela de Chorrillos, Perú. En cambio, Maduro se postró ante los hermanos Castro. El tutelaje que las Fuerzas Armadas cubanas ejercen sobre Venezuela es inédito.

Frente a las amenazas de Donald Trump hemos visto mucho fariseísmo. Es cierto que una invasión de las tropas estadounidenses al territorio venezolano resulta inadmisible. Pero, igualmente es inaceptable la arrogante presencia de los cubanos y los rusos en Venezuela. El hecho de que sean aliados del gobierno y que Maduro forme parte de un proyecto planetario en el que participan Putin, Castro y Bashar al-Ásad, no hace más simpática su injerencia. El Canciller ruso ´calificó de “inaceptable” la declaración de Trump. Lo que sí le parece muy aceptable es que Rusia siga surtiendo al gobierno venezolano de armas para apertrecharse en el poder, a cambio de las pocas divisas que ingresan a la nación, y que Maduro adopte esa conducta mientras la gente sigue yéndose del país o muriéndose de hambre y mengua porque carece de alimentos y medicinas.

A la cúpula militar le preocupa una hipotética y lejana agresión armada, pero no le importa la destrucción sistemática y cotidiana de la democracia y la nación por parte del régimen madurista. En realidad le interesa mantener su hegemonía dentro de un modelo que cada vez es más militarista y menos civil y republicano. La paranoia y el sadismo de los militaristas alcanzaron tales niveles de perturbación, que hasta un joven con un violín -el valiente y genial Wuilly Artega- los desequilibró. Los esbirros de la Guardia Nacional lo detuvieron y torturaron porque no toleraban las melodías que salían de su violín maravilloso. La barbarie no se entiende con el arte. Luego de haber sido librada la orden de excarcelación lo retuvieron en el cuartel de la GNB en El Paraíso durante varios días. La arrogancia militar no respeta ni las órdenes dictadas por unos jueces y tribunales apéndices de la dictadura.

El cambio en Venezuela no podrá darse sin las Fuerzas Armadas, y menos contra ellas. Los militares forman parte de las fuerzas motrices del cambio. Son pieza fundamental de la reconstrucción nacionl, el respeto a la Constitución y la defensa de la democracia. Sin embargo, deben entender que Venezuela necesita las Fuerzas Armadas para prosperar; no que los militares, para prosperar, necesitan someter a Venezuela.

@trinomarquezc

Los Runrunes de Bocaranda de hoy 17.08.2017: BAJO: Dificultades

Por Nelson E. Bocaranda

Fecha: 16/08/2017

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ProduccióndeAlimentos

DRAMA MORTAL:

Todos los productores de alimentos vienen sufriendo desde hace años –lo que cada día empeora ante las absurdas y erradas políticas rojas del socialismo atrasado de la URSS- la pérdida de materia prima, la pérdida del producto terminado, la disminución y afectación de las flotas de transporte, las dificultades y la disminución en las entregas a sus clientes, la disminución de las ventas, el impacto en sus finanzas y lo que se puede repetir incesantemente en todos los rubros: escasez, escasez y escasez.

Basta el ejemplo de la liquidación de divisas para Alimentos Polar que se lleva en promedio 829 días (2,27 años) para darnos cuenta de la farsa, la trampa y la estulticia roja-rojita montando el cuento de una “guerra económica imperial”. Por ello la empresa debe a sus proveedores de materia prima 130 millones de dólares.

ASTRONOMÍA:

Deberán incorporar esta materia al currículo escolar para poder ver desde tan lejos a los alimentos y a sus precios cuando ya la Canasta Básica Familiar superó los dos millones de bolívares. Significa que un venezolano requiere de más de 68 mil bolívares diarios para poder adquirirla. Hambruna a la vista con ese ascenso diario en los precios. Otro éxito de los asesores extranjeros, el español Serrano Mancilla y el cubano Orlando Borrego…

ABRIGADO:

Me entero que los expedientes de la corrupción ministerial de once funcionarios en el caso Odebrecht están a buen resguardo en el exterior. Muy extraño que ayer mencionaron al fiscal encargado del tema cuando denunciaban al diputado esposo de la Fiscal General. Esto indica que el caso salpica las alturas del poder …

runrunesalto

runrunesmedio

Por Nelson Bocaranda Sardi

Fecha: 16/08/2017

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MEDIO

EL IN-EFECTIVO:

Las desafortunadas decisiones económicas robolucionarias siguen colapsando la vida diaria de los ciudadanos. Vimos recientemente el informe de los pensionados que deben ir al banco 13 veces al mes para poder cobrar sus pensiones.  Al observar los estados financieros de la banca al cierre de julio, se verifica que la repartición de billetes del nuevo cono monetario del BCV no ha sido la más equitativa, dado que los Bancos del Estado mantienen en su poder el 38,2% de las monedas y billetes que tiene el Sistema Financiero, mientras que su participación en los depósitos es de 32,6%, lo cual presiona aún más los montos que en efectivo pueden otorgar los bancos privados a través de sus cajeros automáticos y taquillas. La decisión de permitir el pago en efectivo del beneficio de Ticket Alimentación y los sucesivos aumentos de pensiones, han obligado a los bancos (públicos y privados), a restringir los montos que entregan en las oficinas y cajeros automáticos.

LA FRANCE:

He seguido de cerca el tema de la relación de Francia con el gobierno de Maduro. Supe desde Paris que la reacción general a la visita del embajador a la Asamblea Nacional, y su respuesta a la crítica de algunos políticos franceses por no haberse presentado antes en Miraflores con Maduro y en la ilegítima Asamblea Constituyente, fue bien recibida por los medios franceses y particularmente por el Quai D’Orsay, la cancillería francesa, que celebró el acatamiento de Monsieur Romaine Nadal a la Comunidad Europea y a las directivas del ministerio al que pertenece. Su semana fue completada el pasado lunes con la presentación de sus credenciales en Miraflores donde con su habilidad de comunicador aseguró a “Monsieur le Président” que en ningún momento estaba tomando bando alguno por haber visitado previamente la AN antes de los allegados al máximo poder.  Un cronista parisino señalaba que “el orden y de las visitas no altera el producto”. Nadal, quien es conocido como un habilidoso diplomático, antes de ser nombrado embajador en Venezuela ocupó -nada más y nada menos- el puesto de  portavoz principal de la cancillería francesa. Para poder acudir a la cita de presentación de credenciales tuvo que mover mares y montañas en vista que fue notificado solamente a las 10:30 de la noche del domingo cuando se encontraba en Los Roques y la cita era para las primeras horas de la tarde del lunes y no había cupo en el avión mañanero de Los Roques a Maiquetía. Según fuentes de Miraflores, al darse cuenta del esfuerzo del diplomático galo éste hecho fue apreciado por “monsieur le dictateur” como apodan a Nicolás varios medios franceses. Desde su país le dijeron ¡Chapeau¡ …

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ALTO

EL AVIÓN:

El viaje a La Habana fue para pedir consejo y asesoramiento de sus maestros, asesores, confidentes y superiores en la experiencia de la Guerra Fría, la dependencia de la URSS, la permanente diatriba de cinco décadas contra los Estados Unidos y el manejo, en un grado superior de represión, de quienes se han opuesto al régimen de los Castro. Los movimientos diplomáticos que los cubanos hacen y aumentarán con naciones como Irán, Siria, Rusia, Bielorrusia, Nicaragua y algunas del caribe y de África. El ejemplo cubano de ser “víctima del imperio del Norte” que por años le dio frutos a pesar de que “el embargo” siempre les ha permitido comprar los productos necesarios en Estados Unidos y el mundo. Recordé aquella experiencia con Fidel, la rueda de prensa de 12 horas en La Habana en 1999 una semana antes de la votación aprobatoria de la Constituyente, donde nos enumeró los productos que le compraba a “los gringos” y por los que los gobernadores de los estados productores se peleaban por vendérselos: carne de vaca, cochino y cordero, arroz, aceite, caraotas, papa y otros vegetales. La triangulación por Panamá y otros países nos la explicó “el mediático dictador”. De esa fuente abreva Nicolás desde casi su adolescencia. Y a la vez, desde hace 19 años, ese país abreva de Venezuela y nos viene desangrando la economía nacional. Como bien han dicho por estos días muchos personajes ante la rechazada amenaza de Trump “la invasión cubana tiene años en nuestro suelo patrio”. Destaca en estos últimos viajes de Maduro a Cuba que la información la ofrecen los medios cubanos y no el Minci…

EL MIEDO:

Es a contarse. El régimen y el PSUV temen las elecciones que tanto anuncian para que el mundo crea que son demócratas. Por eso inhabilitan, apresan y persiguen a los dirigentes democráticos que saben les darían una paliza en sus jurisdicciones. Ayer me enteré que como Carlos Ocaríz, el alcalde del municipio Sucre gana en todas las encuestas al rojo Héctor Rodríguez, (el ministro de deportes cuando el escándalo de los dólares de los atletas y el que hace mercado en Aruba en un avión que le asignaron a sus pilotos), quieren inhabilitarlo pronto. Solo superado por Capriles en el estado Miranda el alcalde ganaría fácilmente a Rodríguez entre los independientes y opositores. Encuestas diversas le aseguran por lo menos el triunfo de 50,7% contra 25,3 al candidato del PSUV.

La patria fue entregada, no vendida

AGOSTO 17TH, 2017 RAMÓN HERNÁNDEZ

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La revolución que se inspira en Marx y Engels, la que proclama el fin de la historia, el cambio definitivo para que más nunca nada cambie, es hambre y corrupción, pero también tortura y muerte, ausencia de derechos humanos. La revolución bolivariana, que no se inspira en el pensamiento de Bolívar, sino en su praxis autoritaria, es un anacronismo estalinista; una estafa ideológica y la negación absoluta de la libertad y de la solidaridad.

Desde los tiempos de José Carlos Mariátegui y sus Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana no ha habido un solo marxista que haya intentado aportar algo a los textos fundamentales. Tampoco era posible, son demasiadas las limitaciones autoimpuestas, no solo porque con esos rudimentos teóricos es imposible avanzar, sino porque también lo poco útil de su pensamiento había sido «afeitado», en la acepción de limarle los cachos al toro de lidia, por la burocracia obediente de la Academia de Ciencias de la URSS, esa utopía salvaje y atroz que impuso Vladimir Ilich Lenin y remató el ex seminarista y asaltante de bancos Iósif Stalin.

Como un aporte de la izquierda del continente se presentó la política de sustitución de importaciones y la teoría de la dependencia. Ambas frenaron más el desarrollo, reforzaron lo que pretendían extirpar y apresuraron la ola de nacionalizaciones que le dio más poder a los que sometían al pueblo. Lo último, que tampoco fue un aporte, sino una trampa cazabobos, es el socialismo del siglo XXI, que le sirvió a Heinz Dieterich Steffan para mejorar su calidad de vida y trajo a Venezuela una crisis humanitaria que no se ha visto ni en Haití.

La izquierda latinoamericana, que funciona como un club que reparte prestigio y solidaridades automáticas, empieza a tener contradicciones sobre el régimen venezolano. Los que han escogido el camino electoral enmudecen o se distancian para que sus probables votantes no se espanten y los que aspiran a ganar adeptos entre sus adversarios han potenciado sus críticas al modelo que con hambre, represión y tortura representa Miraflores.

Con todo, la puerca se subió a la batea, precisamente en un país donde la teoría marxista, la dialéctica y demás distracciones intelectuales han sido un significativo factor de figuración social y política: Uruguay. Tabaré Vásquez, un presidente que se dice socialdemócrata y termina sus discursos con la frase cubana «hasta la victoria siempre», antepuso supuestos intereses y no autorizó la condena de la dictadura de aquí. Los derechos humanos no le son esenciales, cree que pueden eludirse. Remato líderes de pacotilla, nadie los ofrece más baratos.

Sanciones internacionales

AGOSTO 17TH, 2017 ADOLFO SALGUEIRO

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Venezuela no es Cuba

El tema de las sanciones internacionales vuelve a agitar el panorama político nacional desatando apasionados posicionamientos según quien sea el intérprete.

Existen sanciones multilaterales que son las que imponen las organizaciones internacionales (el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas lo ha hecho con Corea del Norte esta misma semana) y las hay unilaterales o individuales como las que Estados Unidos ha venido imponiendo a personas y gobiernos con los que tiene controversias. Quienes las imponen las justifican y quienes las sufren las califican con severidad. Lo cierto es que las sanciones han existido desde los albores de la historia y siempre han sido objeto de controversia. En nuestra propia Venezuela le quitan las bolsas CLAP a quienes no cumplen con los dictados oficialistas.

Para los que creen que las sanciones impuestas a personas afines al gobierno venezolano son el fin del mundo vale la pena recordar que en esta misma actualidad existen sanciones multilaterales impuestas a Corea del Norte, a Irán, Siria, etc. y también las hay unilaterales como las que Estados Unidos tiene en vigencia frente a Rusia, Cuba, etc. La discusión acerca de la legalidad es compleja y de carácter jurídico permitiendo en todos los casos interpretaciones encontradas. Lo que sí es evidente es que las sanciones internacionales causan dificultades a personas, gobiernos o países. En algunos casos –como Cuba, Corea del Norte, etc.– con un gran sacrificio para gobierno y pueblo que consiguen sobrevivir por largos períodos. En otros –como Rusia, Irán, etc.– los efectos se hacen sentir con bastante rapidez y generan cambios y rectificaciones que de otra manera no ocurrirían. También es evidente que el tema sancionatorio tiene muy diferente resultado según quien sea el que impone y el que sufre la sanción. No es lo mismo Estados Unidos embargando a Cuba que si fuera al revés. No es lo mismo excluir del circuito financiero a Siria o Yemen que hacerlo con Inglaterra, cuya city londinense concentra gran proporción de la actividad en la materia.

De lo anterior aterrizamos en el caso Venezuela que sin ser el epicentro mundial de la cuestión sí es el que hoy afecta a algunas individualidades señaladas por Washington y que eventualmente pudiera extenderse al gobierno, Pdvsa u otros ámbitos que producirían calamitosos resultados a la población en general. Por eso, el gobierno de Estados Unidos ha señalado reiteradamente que por el momento las sanciones se centran exclusivamente en limitar el ingreso a su país a esas personas, a congelar sus bienes y prohibirles hacer negocios. Hasta el momento se ha dejado por fuera limitar los ámbitos que pudieran afectar al colectivo venezolano como tal pero… por lo que se viene viendo y diciendo no sería de extrañar que en un futuro se anuncien sanciones que puedan causar efectos económicos generales a toda la población justo en este momento cuando menos precisamos sufrimientos adicionales.

Teniendo en cuenta que Venezuela solo genera divisas a través de la exportación de productos petroleros es evidente que limitar ese mercado es la vía de preferencia para causarnos inconvenientes. Para que ello ocurra ni siquiera hace falta una sanción gubernamental, solo basta que las empresas que importan el petróleo venezolano tomen la decisión comercial de reducir o terminar esa práctica como en efecto ya lo están considerando quienes perciben la continua disminución de la producción de Pdvsa y la inseguridad del suministro a futuro. Esas empresas ya están haciendo averiguaciones para sustituir el producto venezolano por otros orígenes, para lo cual requieren reformar sus refinerías actuales preparadas para recibir crudos pesados. Hasta Citgo ya lleva tiempo ampliando sus fuentes de suministro, de tal manera que entendemos (sin estar seguros) que el petróleo venezolano ya no es el que más refinan. Para todo lo anterior no se precisa ni que Trump abra la boca ni hay discusión posible acerca de la legalidad de tales posibles decisiones por cuanto son privadas.

La otra posibilidad es que el gobierno estadounidense dicte alguna medida prohibiendo el ingreso de petróleo venezolano o exportaciones con destino a Venezuela. Ya lo hicieron antes con Irán. Tal acción no parece probable a la luz del argumento anterior, pero sí hay que estar prevenido que –mal que nos pese– forma parte de las atribuciones de un país soberano. Igual que como hizo Chávez con Colombia años atrás y lo hace Maduro cada vez que le da la gana de cerrar la frontera.

Antes de concluir estas líneas es menester tener claro que el régimen chavista-madurista ya ha sido objeto de otras sanciones. Hace hoy una semana fuimos expulsados del Mercosur lo cual no tiene un significado económico digno de mención, pero sí constituye una sanción internacional multilateral y legal aplicada por un organismo de integración. Medidas parecidas de restricción comercial y/o política pueden repetirse por parte de la Unión Europea, la OEA, etc. De concretarse estas posibles amenazas el sufrimiento de nuestro pueblo se incrementaría a niveles intolerables que seguramente no tardarían en convertirse en explosión social no ya para exigir democracia, legalidad y división de poderes sino las necesidades más básicas para la supervivencia.

@apsalgueiro1

Odiaos los unos a los otros

AGOSTO 17TH, 2017 MARIO VILLEGAS

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Venezuela no es Cuba

Si usted quiere saber a ciencia cierta lo que es el odio, basta que asome la cabeza por las redes sociales y exponga puntos de vista distintos a los que sustentan los ultrarradicales de todo signo. Una andanada de agresiones, descalificaciones, insultos, vulgaridades y amenazas en su contra le permitirán experimentar el odio en su grado superlativo.

No importa su condición. Ya sea usted hombre o mujer; bien que sea niño, adolescente, adulto o anciano; da igual si es religioso o ateo; esté ubicado en la categoría de pobre, de rico o de clase media; haya tenido formación académica o no; sea cual fuere su color de piel, el deporte y equipos de su preferencia, tenga o no militancia política y gremial, o cualquiera otro etcétera que se le ocurra, si usted no es parte de los sectores radicales se hará acreedor a la máxima pena.

¿Y qué significa la máxima pena? Lo explico: si usted es parte de uno de los extremos radicales, concentrará en sí los ataques del extremo contrario al suyo. Pero si usted osa no ser parte de ninguno de los dos, disfrutará de las consecuencias y será el blanco simultáneo de ambos extremismos. Con un añadido: será usted sospechoso de traición o de las más abyectas perversiones, incluso peores que las atribuibles a cualquiera que integre el extremo enemigo.

A esto, queridos amigos, nos ha traído la siembra de odios alimentada a lo largo de dieciocho años de “revolución”. Por supuesto, los derechos autorales no tienen competidor alguno. El autor intelectual y ejecutor se llamó Hugo Rafael Chávez Frías, quien su momento estelar tuvo en esa faena muy buenos y efectivos socios en la administración y dirección de importantes medios de comunicación social privados, que no solo reprodujeron sino que multiplicaron a placer semejante despropósito antinacional.

Hoy nos enfrentamos a una Venezuela ultradividida y enfrentada, en el mero borde de una indeseable conflagración interna total. De personas asesinadas ya pasamos de largo el centenar, miles de heridos y cientos de nuevos presos políticos, todo producto de la represión policial-militar-paramilitar y de la violencia callejera. El odio acumulado y extendido no permite reconocer al otro y, mucho menos, aceptar una negociación política con el adversario que posibilite la convivencia democrática y una consulta a la voluntad popular que conduzca a definir si seguimos como estamos o transitamos en paz hacia un cambio progresista e inclusivo.

Quienes del lado oficialista han apostado y justificado la exacerbada confrontación afirman que la división y el odio social ya existían en los tiempos de la llamada cuarta república pero estaban escondidos bajo una falsa paz. Cierto o no, la verdad es que haber desatado y alimentado el resentimiento y el odio social nos ha traído a esta vorágine que ha encrespado la conflictividad y amenaza con arrasar la identidad pacifista, respetuosa, amigable y solidaria de los venezolanos. Habría sido infinitamente mejor desplegar políticas destinadas a la verdadera inclusión y reducción de la brecha social, capaces de convocar a toda la sociedad a construir una Venezuela productiva y de oportunidades para todos por igual. De este modo, los naturales odios y resentimientos que subyacen en cualquier sociedad se habrían mantenido bajo control y encauzadas sus energías hacia objetivos afirmativos, sublimes.

Lástima que quienes terminan siendo presas del odio y el resentimiento no se juzgan con objetividad a sí mismos, ni tampoco a sus correligionarios. Una capucha que cubra la cara de alguien no significará lo mismo para un ultrarradical oficialista que para uno opositor. La capucha será buena o mala, signo de cobardía o de heroísmo, dependiendo de quién la porte. Si es uno de los míos es buena, si es de los tuyos es mala. El llamado “escrache” es entonces un acto de justicia o de terrorismo según lo aplique una turba mía o tuya, a uno de los míos o de los tuyos.

El odio desatado termina por ser irreflexivo y hacer irreflexivo a quien se contamina. Frente al odio no caben argumentos ni razones, solo meras y primitivas pasiones.

Y tal es el odio promovido e irradiado en Venezuela que ya no solo se practica de unos hacia otros, sino que también prolifera en el seno de unos y de otros.

Una sociedad dividida por quienes la gobiernan entre “patriotas” y “apátridas”, virtuosos y pecadores, honrados y deshonestos, en fin, entre buenos y malos, es el terreno perfecto para la eterna confrontación. El espacio ideal para el inexorable e infinito ojo por ojo y diente por diente. Y para mayor desgracia, no solo en el escenario virtual de las redes sociales.

Venezuela no es Cuba

AGOSTO 17TH, 2017 SADIO GARAVINI DI TURNO

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Odiaos los unos a los otros

La acelerada deriva dictatorial del gobierno ha favorecido la idea de que en Venezuela se va implantar un régimen totalitario comunista similar al cubano. Se alega que el régimen cubano se ha mantenido durante ya casi seis décadas, a pesar de un fracaso socioeconómico evidente. No nos olvidemos que Cuba en 1959 no era Haití, tenía el más alto ingreso “per capite” en América Latina, después de Argentina, Uruguay y Venezuela. Ahora son muchos los países que la superan ampliamente. Sin embargo creo útil resaltar las sustanciales diferencias entre los casos venezolano y  cubano.

Castro derrocó en 1959 la dictadura militar “troglodita” de Baptista, con el apoyo unánime de la comunidad democrática mundial. Cuando posteriormente demostró su intención de instaurar una dictadura comunista, obtuvo el absoluto respaldo de la superpotencia soviética, que en plena Guerra Fría obtenía una muy importante “cabeza de puente” militar y política, en el hemisferio occidental, a apenas 90 millas de Miami. En efecto, la “crisis de los misiles” de octubre de 1962, que estuvo a punto de desencadenar una tercera guerra mundial, terminó con el acuerdo Kennedy-Kruscev, que, entre otras cosas, implicaba el retiro de los cohetes soviéticos a cambio de la promesa norteamericana de no invadir a Cuba. La URSS mantuvo hasta su desintegración en 1991 un subsidio a Cuba de más de US$ 5000 millones anuales. Con la pérdida del subsidio soviético Cuba entró en una grave crisis socioeconómica, el  llamado  “período especial”, que sólo terminó con el inicio del subsidio venezolano, que también se calcula alrededor de US$ 5000 millones anuales. Hay que recordar también que el marxismo-leninismo y la propia revolución cubana, particularmente  en los años ’60 y ’70  mantenía las simpatías de gran parte de los intelectuales más relevantes en América Latina y Europa, buena parte de la opinión pública mundial y también de muchos gobiernos y partidos democráticos. Además la población cubana  nunca vivió una experiencia democrática como la que conoció  Venezuela en los 40 años de la República Civil (1958-1999). Su relativamente pequeña clase media, dados los privilegios inmigratorios concedidos por EEUU, optó por la emigración masiva.

Venezuela en cambio no es una isla, la desastrosa crisis socioeconómica y humanitaria ya está afectando a sus vecinos con una ola creciente de refugiados. Con la caída del “muro de Berlín” y  la implosión de la URSS y su imperio, el comunismo ha perdido la mayor parte de su atractivo ideológico. Con el final de la Guerra Fría, los intereses de Rusia y China en Venezuela son fundamentalmente económicos, financieros y  comerciales. El rechazo del régimen de Maduro en el hemisferio y  en la comunidad democrática internacional es contundente. El esencial apoyo popular se desvaneció junto con el carisma del extinto caudillo. El aislamiento y las sanciones tienen cada día más efectos financieros efectivos y crecientes. Las deserciones en el gobierno y en la Fuerza Armada son síntomas del resquebrajamiento del régimen. La ya deteriorada gobernabilidad se hace más precaria.

En Venezuela hay un Estado depredador y forajido. Pero además se trata de un “totalitarismo fallido”, un régimen que tiene vocación y objetivos totalitarios, pero le falta la capacidad y la eficiencia para concretarlos,  el resultado, nos recuerda el politólogo Michael  Waltzer ”, es alguna forma de tiranía chapada a la antigua, pero disfrazada con un ropaje fascista o comunista”.

@sadiocaracas