Publicaciones de la categoría: Politica

“Fidel Castro, la comunicación política y el fin de una era” por @Ravsberg

Política

May 26, 2017

por FERNANDO RAVSBERG

FERNANDO RAVSBERG

Escrito por FERNANDO RAVSBERG

Durante medio siglo, la comunicación política en Cuba quedó casi exclusivamente en manos del talento de Fidel Castro, un brillante orador que -como los filósofos antiguos- utilizó las plazas públicas como tribuna para popularizar ideas, legitimar acciones y ganar seguidores.

Su prosa, sencilla y apasionada, llegó a las mentes y los corazones de los cubanos desde el triunfo mismo de la revolución. Incluso algunos de sus discursos, como la Declaración de La Habana, marcaron a generaciones de latinoamericanos.

Sus comparecencias públicas eran una rendición de cuentas del gobierno, una síntesis informativa de los últimos acontecimientos, una proyección de los pasos futuros y, en algunas ocasiones, una autocrítica por los errores cometidos en la gestión gubernamental.

Como mínimo cada 6 meses -el 1 de enero y el 26 de julio- los cubanos se ponían al día de lo que estaba ocurriendo en su país, desde la apertura a las inversiones extranjeras hasta el anuncio de la peor crisis económica de la historia revolucionaria.

La presencia de semejante talento significó a la vez una ventaja y un hándicap para la Revolución. Todo el discurso político e informativo descansaba sobre los hombros del Comandante, frustrando la actualización de la comunicación política y del papel social de la prensa.

Cuando dejó el poder, el gobierno y el Partido Comunista se vieron sin herramientas de comunicación política, sin equipos especializados y con una prensa de escasa credibilidad. Las autoridades enfrentaron un verdadero vacío en este sentido.

La crisis se produce en un momento de transición económica, tecnológica y generacional. Cuando cada cambio debería ser explicado con claridad a la gente para recabar su apoyo a la creación de ese modelo que busca un “socialismo próspero y sustentable”.

Sin embargo, cada vez más la gente se entera de menos. Las noticias de los debates del Consejo de Ministros o del Pleno Comité Central son indescifrables para el ciudadano medio, apenas informan sobre los temas tratados y casi nada del contenido aprobado.

Durante décadas la comunicación política fue desarrollándose en los países que no contaban con un Fidel Castro. Esa carencia fue sustituida por equipos de especialistas que hoy sirven a todas las tendencias, desde la rancia derecha hasta la izquierda radical.

Los videos promocionales del Presidente Rafael Correa son el mejor ejemplo de como la izquierda también utiliza con éxito esas herramientas. Comparados con la propaganda cubana es como enfrentar una tesis doctoral al dibujo de un niño de preescolar.

Las campañas electorales de la izquierda en muchos países se apoyan en equipos de comunicación, que han sido capaces incluso de revertir una inminente derrota. Todo cuenta, estudian cada palabra, la imagen, los símbolos, la proyección personal, la música o los colores.

Tener un aparato de censura para impedir que llegue “el mensaje del enemigo” a casa pudo tener alguna utilidad en el siglo pasado pero en el año 2017 es una ilusión suicida. El aumento del acceso a internet, al Paquete o a las antenas parabólicas no permite silenciar ningún tema.

Callar sobre ciertos asuntos no es ya una opción porque hoy las filtraciones inundan el barco y no hay un comunicador de talento excepcional capaz de achicar agua cada cierto tiempo. La prensa, la propaganda y el discurso político necesitan, desesperadamente, actualizarse.

Paradójicamente, mientras en Cuba algunos ven en Internet una obra del demonio, que implica un grave peligro para la Revolución, los izquierdistas en otros lares encuentran en la red la posibilidad de contrarrestar la acción de los grandes medios de comunicación.

El crecimiento de la izquierda en Brasil, Ecuador, El Salvador, España, Grecia o Francia no se debe solo a la existencia de “condiciones objetivas y subjetivas” sino a como se proyectan estas hacia la opinión pública.

Cuantos dirigentes cubanos se relacionan con la población a través de las redes sociales? Cuantos están presentes en Facebook? Cuantos son capaces de escribir un mensaje coherente en 140 caracteres? Cuantos cuentan con jóvenes diseñando sus políticas de comunicación?

Hay un lenguaje nuevo y es el del futuro porque pertenece a las nuevas generaciones. Ser mayor y tener dificultades para comprenderlo no es un pecado, lo que resulta imperdonable es negarse a aprender, pretendiendo perpetuar un idioma de lenguas muertas.


Fernando Ravsberg  –  @Ravsberg

“Un árbol mutilado” por @hmcaminante

CriteriosPolítica

May 26, 2017

por Criterio de Lectores

Criterio de Lectores

Escrito por Criterio de Lectores

Unos extraños anónimos dijeron que protestaban por “la libertad”. Trancaron la calle de madrugada. En la semioscuridad sacaron sus machetes amolados y para cerrar el camino cortaron un árbol con ferocidad. Golpearon sus armas contra el tronco. Cada golpe dado producía un eco de muerte, un grito silente de dolor. Picado en la mitad cayó sobre la vía.

Al hacer esta crueldad cercenaron vidas sin compasión alguna. Murió el árbol, se cayeron los nidos con pichones y las madres inquietas tuvieron que volar sin poder salvar a sus crías. Estos seres de la maldad  coartaron el cauce natural de la existencia, el derecho a vivir. Eliminaron un espacio de oxígeno natural, le quitaron la sombra a un sector de la tierra, y ahora la comunidad se encuentra con un lugar menos de cobijo y colorido.  Se llevaron por delante una historia, tiempo de crecimiento, florecimiento, belleza, estética, sonido, brisa, comunicación y canto.

Nada importó a los sujetos. La lucha primero después veremos, exclamaban.  Hicieron padecer a los vecinos, pues ante la fuerza de los machetes, cada reclamo hecho implicaba amenazas e intimidación. Con el pasar de las horas los individuos se fastidiaron de su “lucha social por la libertad” y se fueron. Quedó el árbol con sus ramas  y tronco cortados en medio del asfalto. Una tristeza indescriptible.

Al final del día, ¿cuál objetivo social loable o significativo se cumplió? ¿Cuál fue la crítica real al sistema? ¿Hubo contenido teórico-práctico para el cambio de sociedad? ¿Se escribió algún documento?  ¿Dónde estuvo la ética? Este hecho no fue oponerse al opresor, fue un acto  de impudicia y opresión en sí.  Son parte de la cadena que produce tanto pesar en la población la cual tiene su origen en el poder central, en el núcleo del gobierno. La actitud es idéntica: avasallante, exterminadora.

La auténtica fuerza para el cambio social respeta la alteridad. No hiere, destroza, lesiona o mata. Por el contrario, respeta las diferentes manifestaciones de vida. Hay infinitas formas de resistir y enfrentar el oprobio en lo individual o colectivo. Algunas de ellas: cantar,  tocar un instrumento musical, debatir, esculpir, dibujar, organizarse, solidarizarse, acompañar, caminar, recrear, hacer poesía, estudiar, leer, escribir, tejer, orar, meditar. Modos los cuales respetan la vida y canalizan la acción de manera coherente, efectiva.

Nunca se puede hablar de libertad cercenado a la naturaleza o vilipendiando los derechos humanos, civiles, económicos, culturales.  Quienes  tumbaron el árbol son una copia fiel de la infamia. Reproducen al sistema y su ignominia. Salieron de la entrañas del engendro.


Lorenzo Figallo Calzadilla  –  @hmcaminante

“Soberanía mancillada” por @leomoralesP

Política

May 26, 2017

por LEONARDO MORALES P.

LEONARDO MORALES P.

Escrito por LEONARDO MORALES P.

En las guerras unos ganan y otros pierden. Es un enfrentamiento existencial en el que ganar lo es todo. No siempre terminan con un ganador sino con acuerdos entre los enfrentados en virtud de que ninguno es capaz de imponérsele al otro, de modo que conciertan la suspensión de hostilidades hasta una nueva oportunidad o suscriben un pacto en el que ambos se sienten satisfechos. La posibilidad de la guerra siempre ha estado y sigue estando presente. Ya se habla de guerras justas e injustas y así se titula una obra de M. Walzer.

Su contrario, la paz, es moralmente superior a la guerra. Ella misma, por sí sola, se justifica. No hay que hacer enjundiosas teorías para aceptarla como lo mejor para la sociedad. La paz es el anhelo de toda comunidad y es el bien que debería garantizar el Estado y el gobierno de una nación.

Eso no lo ha entendido Maduro tampoco lo comprendió el difunto; andar proclamando guerras por doquier, ciertamente ficticias, revelan el carácter de los detentadores del poder. Viven afanados en guerras que solo buscan justificar el fracaso gubernamental: la culpa no es de las políticas implantadas sino de terceros que impiden que ellas se desarrollen.

La instauración de un modelo político que descansa en la visión de la guerra, en la pretensión de ejercer una hegemonía total en la sociedad y la permanente confrontación con otros actores políticos, han conducido al país al estado actual: más 50 días de protestas con más o menos igual número de asesinados.

Maduro habla de buscar la paz y escoge el camino equivocado. No es cierto que una constituyente es el camino más expedito para recomponer a una sociedad que transita por momentos de profunda crispación. Una constituyente supone el encuentro de una sociedad que durante algún tiempo ha deliberado sobre asuntos que le atañen y creen haber encontrado los puntos de encuentro y de coincidencias que les permite avanzar como sociedad.

Maduro no busca la paz, como siempre busca su contrario, la guerra. El solo hecho de arrogarse la convocatoria de una constituyente sin consultar al pueblo, depositario de la voluntad general y detentador del poder originario, lo convierte en una declaración de hostilidades. Habrá que recordarle a Maduro, que solo ejerce un poder derivado, justamente de la fuente primaria de la soberanía: “…la soberanía propiamente dicha y en el sentido absoluto de la palabra está situada primitivamente fuera del Estado. Es necesario, por lo tanto, acabar siempre buscándola en los individuos:”

El pacto al que llega una sociedad y que plasman en una constitución solo es posible en el ejercicio de una soberanía que jamás puede enajenarse. Es un acto colectivo el que da vida y potencia a semejantes acuerdos, por lo que mal puede a quien se le ha trasmitido el poder, que siempre será temporal, pretender actuar soslayando a quienes en acto soberano se dictaron unas normas que solo ellos pueden autorizar su revisión. Cualquier acto que contrarié la soberanía originaria autoriza a actuar como, en efecto, señala el artículo 333 de la Constitución vigente.

Insistir en esa ruta, vulnerando la soberanía originaria, como medio de asirse al poder, solo agitarán las tempestades que ya azotan al país. Este gobierno, cuya legitimidad extinguió hace mucho y que ahora concita un enorme desprecio, no podrá, así saque filo a las bayonetas, atemorizar a un pueblo que hace rato le perdió cualquier tipo de consideración.


Leonardo Morales P.  –  @leomoralesP

“Los 2 chavismos” por @FernandoMiresOl

Política

May 26, 2017

por FERNANDO MIRES

FERNANDO MIRES

Escrito por FERNANDO MIRES

Existen dos chavismos: el chavismo madurista y el chavismo antimadurista. El primero en tendencia descendente. El segundo es ascendente y apareció antes de la gran victoria obtenida por la oposición el 6-D.

Originariamente fueron ramas críticas internas pero pronto aparecieron otras más inpendientes al tronco común. Paralelamente, antiguos personeros, sobre todo ex ministros fieles al chavismo originario comenzaron a mostrar públicas diferencias con el modo y la forma como eran conducidos los asuntos de gobierno (Giorgani, Navarro, entre otros) Más notorias han sido las disidencias de ex altos oficiales de las FANB (desde Baduel hasta Cliver Alcalá). Hay muchos. Ellos han sido objeto de duras represiones. Pero Maduro no ha logrado callarlos. Probablemente no están muy solos al interior de las FANB.

Difícil y largo sería intentar una radiografía de las rupturas producidas al interior del bloque del chavismo. Menos difícil es precisar las razones que están llevando a su disociación. Una de ellas reside en la persona del sucesor.

Maduro está muy lejos de ser un líder carismático. Todo lo contrario: su persona genera anticuerpos por donde vaya. Su alianza con Cabello, el hombre más odiado de Venezuela (incluso por los chavistas) ha terminado por deteriorar aún más su imagen política, si es que alguna vez la tuvo.

La segunda razón es objetiva: reside en la gran crisis económica, incluyendo hambrunas, que asola a toda Venezuela. El llamado pueblo chavista sindica a Maduro y su grupo como el gran culpable. Se ha originando así una demanda de conducción política capitalizada solo en parte por la oposición. Hay otra parte que, no siguiendo a Maduro, mantiene cierta fidelidad religiosa con el presidente muerto. Para los chavistas-antimaduristas dichos sectores representan una posibilidad de reinserción futura del chavismo en la política, algo así como lo que sucedió con el peronismo en Argentina, después de Perón.

Bajo esas condiciones ya no son pocos los chavistas que se hacen preguntas acerca del futuro, tanto personal como nacional. De ahí que las disidencias inter-chavistas equivalen en gran medida a una estrategia de sobrevivencia. No es errado suponer que hay chavistas preparando condiciones para actuar políticamente en un periodo post- Maduro.

Ha sido el mismo Maduro quien al intentar destruir la Constitución de 1999 –la constitución de Chávez – mediante un proyecto corporativo-fascista (castrista dicen otros: es lo mismo), ha terminado por acelerar el proceso de descomposición interna del chavismo. Desde sus filas se escuchan voces pidiendo elecciones (que terminarían por enterrar a Maduro). La posición estrictamente constitucional asumida por la fiscal Ortega Díaz es seguramente la punta de un iceberg profundo. Antiguos chavistas como la dubitativa Maripili Hernández y los magistrados del TSJ Antonio Mojica Monsalve y Marisela Godoy; se han sumado al chavismo constitucionalista (hay que llamarlo de algún modo) denunciando la inconstitucionalidad de la constituyente propuesta por el madurismo. No serán las últimos. Ellos han hecho suyas las palabras de Chávez, ignoradas por Maduro: “No se puede cambiar una coma, una letra de la Constitución, sin consultar al pueblo”. Y todos, mal que mal, se ven confrontados ante la misma pregunta: ¿Cómo evitar que la debacle del madurismo se convierta en la de todo el chavismo? La respuesta de los grupos disidentes, a pesar de sus diferencias, parece ser una sola: es necesario separar al “chavismo verdadero” del madurismo.

Para perfilarse políticamente ante los suyos los chavistas antimaduristas requieren marcar diferencias con la oposición. Pero por otra parte, si no son ingenuos, saben que la defensa de la Constitución no puede tener lugar sin el concurso de esa oposición. A la vez, la oposición, a pesar de que rechaza el culto a Chávez, tan propio al chavismo antimadurista, sabe que las rupturas internas del régimen son síntomas que anuncian su ocaso. Tanto más importantes si se tiene en cuenta que en todos los procesos anti-dictatoriales los aparatos militares que sustentan al régimen tienden a dividirse solo después de una división de los aparatos civiles. Al revés no ha ocurrido nunca.

La lectura que cada oposición hace del proceso histórico venezolano es por cierto muy diferente. Incluso opuesta. Pero a la vez, sus representantes, como son políticos, saben que este no es el momento para iniciar una discusión académica acerca de cuando se jodió Venezuela (si con Chávez o con Maduro).

La oposición antichavista y el chavismo antimadurista se necesitan mútuamente. Pero una alianza entre el chavismo antimadurista y la oposición democrática es algo muy difícil por el momento. Y si se piensa bien, tampoco es necesaria. Lo importante es que, a través de los diferentes caminos elegidos, logren converger en un solo punto. Ese punto lo ha marcado el propio Maduro. Ese punto es la defensa de la Constitución. Si coordinan solo en ese punto (no se requiere de ningún otro) tanto la oposición interna como la externa habrán prestado un enorme servicio al país común que habitan.

“Entre gitanos no nos vemos la suerte”, dice el dicho. Entre políticos tampoco, podría agregarse. Por esa razón las dos oposiciones deberán dialogar, si es que no lo han hecho ya. Ese y no otro es el verdadero –y quizás único- diálogo que necesita Venezuela. Un diálogo entre políticos constitucionalistas que divergen en todo menos en la defensa de esa Constitución que les permite unirse y desunirse entre sí.

O en otros términos: si esa convergencia mínima se diera sobre la base de un frente único, por muy provisorio que sea, la Constitución chavista de 1999, refrendada por la oposición en el 2007, estaría a salvo. Julio Borges lo entendió muy bien al hacer el siguiente llamado:

……   la Asamblea Nacional abre sus espacios para la creación del Frente por la Constitución que reúne a todos los sectores de la sociedad: trabajadores, estudiantes, gremios profesionales, empresarios, académicos.

Dentro de la Constitución todo, fuera de la Constitución nada. Ese podría ser un lema tácito en el proceso que llevará, más temprano que tarde, a la formación de ese frente  constitucional propuesto por el Presidente de la Asamblea Nacional.


Fernando Mires  –  @FernandoMiresOl

¿Oposición violenta? por @leandrotango

CriteriosPolítica

May 25, 2017

por Criterio de Lectores

Criterio de Lectores

Escrito por Criterio de Lectores

Una de las frases más célebres del Chávez candidato fue “freír en aceite las cabezas de los adecos” la cual fue celebrada por sus adeptos, en repudio contra quienes ingenuamente se suponía cometieron los peores e insuperables casos de corrupción ¿Qué pensarán hoy?

Ya en Miraflores el “comandante” continuó alimentando el repertorio de insultos contra quienes pensaban distinto, los llamó escuálidos, pitiyankees, apátridas, majunches y pare de contar, actitud que desafió los preceptos más básicos de la democracia e inhabilitó el diálogo, minó el entendimiento a cualquier nivel, incluso, desde ese momento familias venezolanas y amistades en general comenzaron a segregarse.

Luego de los reyertosos sucesos de 2002, de sus irreparables pérdidas de vidas humanas y económicas que el propio Chávez confesara provocó intencionalmente para depurar PDVSA y decantar lealtades, su gobierno creó la inefable “Lista Tascón” con la que se catalogó de crimen pensar el pueblo, vía referéndum, es quien debía decidir los destinos del país. Por esa lista fueron despedidos de las instituciones públicas miles de padres y madres de familias.

Ello no quedó allí, ese inventario de identidades evolucionó trágicamente a la “Lista Maisanta” complementando los despreciables fines de la anterior, aún se usa para discriminar a quienes no militan en el PSUV, a quienes no son obedientes a “la revolución”. Con ella también se excluye a los opositores de recibir créditos o financiamientos públicos, ser beneficiarios de cualquier “política social”, etcétera.

Asimismo, el gobierno aplica apartheid a organizaciones sociales no controladas por su partido, por ejemplo, niega registrar consejos comunales y comunas de zonas no chavistas, no tienen derecho a ningún “beneficio” otorgado por esa vía.

Ahora bien, ido el boom petrolero la realidad nacional no pudo continuar maquillándose, Maduro basa su gestión eludiendo responsabilidades con acusaciones vilipendiosas e indecencias contra toda oposición. Así, usa la GNB y la PNB para reprimir barbáricamente al pueblo que se opone a la sobrevivencia indigna, represión en la que participan paramilitares que delinquen ante la culposa permisibilidad de las autoridades competentes.

No estamos describiendo hechos acaecidos hace semanas o meses, referenciamos una sistemática siembra de odio y violencia como política de Estado desde hace casi 20 años por una casta gubernamental aferrada al poder, para quienes la confrontación es el modus vivendi.

A todo esto, sumen los niveles de inseguridad, escasez, inflación, servicios públicos caotizados, corrupción, denigrantes controles, racionamientos, castración de libertades y derechos, secuestro de procesos electorales, una constituyente inconstitucional e ilegítima y un presidente que baila por tv mientras venezolanos son asesinados por protestar… No estamos justificando la violencia, sino explicándola.

¿Hay motivos para una oposición enardecida? Tristemente si ¡Es la cosecha de la opresión con la que el chavismo ha gobernado!


Leandro Rodríguez Linárez  –  @leandrotango

“DICOM” por @nlazardim

CriteriosPolítica

May 25, 2017

por Criterio de Lectores

Criterio de Lectores

Escrito por Criterio de Lectores

Con más de un mes de retraso, el ejecutivo ha puesto en marcha un nuevo esquema cambiario buscando solventar una crisis cambiaria con el mismo régimen fallido.

En primera parte; un sistema cambiario es concebible como un compromiso por parte del banco central de intervenir o no en el mercado de divisas extranjeras con el fin de lograr un nivel de valor deseado sobre la moneda local. En este contexto, de no intervenir se estaría en presencia de un sistema de flotación puro, se deberían definir claramente las reglas del juego o por lo menos las características generales del diseño del régimen cambiario próximamente a implementarse.

Si obtendríamos información perfecta del sistema, me refiero a conocer la interacción entre oferta y demanda en el mercado cambiario, que permita un tipo de cambio competitivo que logre el éxito del sistema, entendido éste como la reducción entre la brecha de la tasa oficial y la paralelapudiésemos saber cuál sería la zona objetivo o cual sería los parámetros esenciales en un sistema de bandas cambiarias que se intentó implementar con el DICOM. Anterior a este nuevo régimen cambiario, los límites eran iguales, y el tipo de cambio era fijo, lo que llevo a que ese límite se rompiera.

También hay un esquema de crisis que el ejecutivo no maneja, no se tiene diseñado la prevención explícita o implícitamente de que ocurrirá si el Banco Central de Venezuela (BCV) no puede ejercer las intervenciones a las que se va a comprometer en los próximos periodos. Por ejemplo, si hay un ataque especulativo sobre las reservas, esto dejaría vulnerable y dejará de ser sostenible, y debería establecerse a priori a qué régimen se pasaría si esto llegase a ocurrir, a saber, libre flotación, zona unilateral, o zona objetivo realineada.

Para que el próximo sistema cambiario sea óptimo, la economía venezolana debe mostrar una evolución estable del tipo de cambio nominal, es decir, que no existan movimientos bruscos e impredecibles y lamentándolo mucho dependemos de un marcador como lo es el paralelo que es muy volátil. El actual régimen cambiario extremo, en esta última década  -tipo de cambio fijo- no cumplió a cabalidad con estas características básicas y esta es la característica principal por la cual se pone en práctica el nuevo régimen cambiario.

Este sistema ya se ha tenido en Venezuela, Simadi lo fue, fue un híbrido entre el régimen del tipo de cambio fijo y un flotante: el Banco Central de Venezuela determinó un valor del tipo de cambio nominal basado en algún criterio (por ejemplo, paridad del poder de compra) y fijó limites inferiores y superiores, dentro de los cuales osciló el tipo de cambio observado de acuerdo con las condiciones del mercado que era determinado por medio de una subasta. La autoridad monetaria, el BCV,  intervino en este mercado, cada vez que el tipo de cambio se acercó a alguno de los límites y trató de mantenerlo dentro de las bandas establecidas.

La experiencia con este sistema es que no funcionó, debido a la falta de inyección de divisas, -en ese momento había ingresos permanentes por la renta petrolera- lo que hoy en día significa que podríamos estar casi en el mismo sistema, pero con la situación más agravada ya que los ingresos por las rentas petroleras no son los mismo.

Se debería tener un sistema puro de flotación limpia, en que también faculta a las autoridades económicas a intervenir en el mercado cambiario, pero estas toman criterio con respecto al nivel deseable del tipo de cambio y actúan es esa dirección.

Con un sistema de flotación administrada las autoridades establecerán una zona-meta para el tipo de cambio, para que en un periodo futuro la conducción de una buena política monetaria pueda llevar los niveles del tipo de cambio a mantenerse dentro de la zona establecida.

Debe de haber credibilidad perfecta, los agentes necesitan confianza dentro de los límites inferiores y superiores de las bandas, el tipo de cambio deberá permanecer fijo dentro de esa zona y que la autoridad monetaria intervendrá para mantener el tipo de cambio nominal entre los limites anunciados.

Por último, si el tipo de cambio tendría la flexibilidad suficiente para responder a choques internos y externos se minimizarían los posibles efectos adversos sobre la asignación eficiente de los recursos, al tiempo que se le otorga alguna autonomía a la política monetaria.

La intervención de la autoridad encargada de la política cambiaria debería mantener el valor de la divisa dentro de ciertos límites, permitiendo una menor variabilidad del tipo de cambio nominal con lo que se logra dar estabilidad al tipo de cambio real y a los precios internos.

Además, se introduce a un ancla a las expectativas cambiarias en el mediano plazo. El tipo de cambio siempre tiende a ser más estable bajo un sistema flexible, ya que el tipo de cambio pasa la mayor parte del tiempo cerca de los límites de la banda, ya que es más insensible en lugares donde no se mueve tan lentamente como en las bandas.


Napoleón Lazardi  –  @nlazardim

“No se puede legitimar la ilegitimidad” por @luisantha

CriteriosPolítica

May 25, 2017

por Criterio de Lectores

Criterio de Lectores

Escrito por Criterio de Lectores

El día de ayer 24 de mayo de 2017, Maduro dio lectura y firmó el decreto de las “bases comiciales” para llevar a cabo la Asamblea Nacional Constituyente convocada por él, pero pretendiendo concretarla sin los requisitos establecidos por la Constitución de la República Bolivariana de Venezual (CRBV) en el art 347 que establece como obligatorio la convocatoria al poder constituyente originario (pueblo) quien debe validar o no la convocatoria  mediante un referendo cosultivo sobre el llamado para redacta una nueva constitución.

No se trata de demostrar que quienes exigen el cumplimiento de lo establecido en la constitución demuestren su caracter democrático sino de exhibir lo evidente de un gobierno ilegítimo. Un gobierno que dio un gope institucional (sentencias 155 y 156 dictadas por el TSJ) que ahora de manera espuria pretende imponer para desviar la atención, ganar tiempo o verdaderamente implementar, una Asamblea Nacional Constituyente con el objetivo de reformar total o parcialmente la estructura del Estado.

La Oposición agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha reiterado el llamado a un refendo consultivo para demostrar el rechazo a la Asamblea Nacional Constituyente realizado por Maduro y demostrar dos cosas. Primero que el pueblo mayoritariamente está en contra del llamado para la constituyente y segundo, que el pueblo quiere contarse para demostrar que una mayoría contudente está en contra no solo de la protesta sino del gobierno de Nicolás Maduro Moros.

Espero que la oposición sepa lo que hace, porque llamar para una consulta es irrelevante porque justamente es lo que está desconociendo Nicolás, es decir consultar al pueblo  para conocer su opinón a pesar de ser oblogatoria esta consulta según lo establecido en la CRBV. Por lo tanto lo que la gente mayoritariamente decida en esa consulta convocada por la oposición no va a tener ninguna relevancia y por el contrario será descalificada como en otras oportunidades anteriores, señalando que son firmas planas, que el Consejo Nacional Electoral (CNE) no lo avala y por lo tanto no tiene validez alguna.

¿Cómo se consulta algo que es inconstitucional? No es de alguna manera darle legitimidad al gobierno? No es distraer el objetivo? Por otro lado, la Asamblea Nacional Constituyente puede decidir redactar (no necesariamente hasta donde tengo entendido hay que redactar una nueva constitución porque puede reformar aspectos puntuales) utilizando nominalmente gran parte de la estructura de Estado actual pero con un supra poder que lo controle (como ejemplo tenemos la gobernación de Miranda y Corpomiranda) para aparentemente satisfacer aspiraciones políticas y dar la impresión de democracia.

Nicolás habla de guerra y utiliza tácticas criminales propias de ella, sin reglas ni límites, capaz de mentir, traicionar o violentar como es el temperamento típico de un autócrata, es decir, sin ningún tipo de remordimiento sobre las consecuencias de sus actos. El pueblo de hecho, está en desobediencia civil desde hace más de cincuenta días ante un gobierno ilegítimo y ha logrado intimidarlo, no creo que la táctica deba ser de oxigenación y tiempo para un tirano que está por caer.

Creo que el pueblo tiene muy claro el objetivo y si la MUD se sale de él, surgirá una tercera fuerza que la canalice y tendremos una nueva Venezuela sin el actual desgobierno pero también sin una oposición que le haga el juego, si es el caso. Viva Venezuela!!!!


Luis A. Henríquez  –  @luisantha

“Brutalidad militar” por @BHorande

Política

May 25, 2017

por BERNARD HORANDE

BERNARD HORANDE

Escrito por BERNARD HORANDE

Se ha denunciado que ciertos militares venezolanos estarían preparando francotiradores para enfrentar a los millones de manifestantes que se están expresando en las calles de Venezuela contra el régimen de Nicolás Maduro.

Esta información, respaldada por una grabación en la cual presuntamente aparece dando instrucciones un militar de alto rango como lo es el Comandante de la ZODI del Estado Lara, es de extrema gravedad. El hecho debe ser denunciado ante las instancias nacionales pero especialmente las internacionales.

Vista la exagerada represión que la dictadura ha ejercido contra las manifestaciones se podría deducir que órdenes parecidas se han impartido en todos los niveles. En particular, en el componente Guardia Nacional.

La brutalidad militar con la cual se ha arremetido contra protestas pacíficas no tiene parangón en los últimos años en nuestro continente. La cifra de víctimas crece cada día, ya casi en forma exponencial. Nuestros muchachos están siendo asesinados de un modo gorilístico.

El mundo está escandalizado con lo que está sucediendo en Venezuela. La imagen dictatorial de Maduro y su pandilla ya es comidilla de todos los círculos políticos del planeta. Los medios de mayor difusión ya dan a Venezuela como un país gobernado por una feroz dictadura.

La gran protagonista de la represión es la Guardia Nacional (mal llamada Bolivariana), uno de los componentes de las Fuerzas Armadas venezolanas más desacreditado durante los años. Con su actuación de los últimos 53 días le ha puesto la guinda a la torta. También la Policía Nacional Bolivariana ha aportado lo suyo.

Llama la atención cómo las otras tres fuerzas, las tradicionales, el Ejército, la Aviación y la Armada, han procurado mantenerse al margen de la brutalidad de la Guardia Nacional. Está claro que quieren desmarcarse. No quieren rayarse.

No se pronuncian, pero su silencio es atronador y se evidencia en situaciones como el de un acto reciente, en el cual los oficiales de las tres fuerzas evitaron sentarse cerca de los oficiales de la GN.

La Guardia Nacional como componente deberá desaparecer cuando en Venezuela regrese la democracia. Su balance histórico está lejos de ser positivo.

Los actos que se están cometiendo contra la ciudadanía son delitos de lesa humanidad y están claramente tipificados en el Estatuto de Roma, que es el instrumento constitutivo de la Corte Penal Internacional y que fue adoptado en Italia el 17 de julio de 1998, durante la celebración de la “Conferencia Diplomática de Plenipotenciarios de las Naciones Unidas sobre el establecimiento de una Corte Penal Internacional”.

Son crímenes de lesa humanidad —o contra la humanidad— según el Estatuto de Roma, entre otros, todo acto inhumano de carácter similar que cause intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque.

También la privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales del derecho internacional y la persecución de un grupo o colectividad con identidad propia fundada en motivos políticos u otros.

Los delitos señalados allí no prescriben y los militares venezolanos, desde el más alto oficial hasta cualquier soldado raso pueden ser acusados y sentenciados. El principio de obediencia debida no opera y no es excusa para acciones que signifiquen delitos de lesa humanidad.

Muchos todavía están a tiempo de detener esta masacre y no ser acusados. El llamado es a la reflexión en cada grupo familiar donde haga vida un militar.

Por otra parte, los miembros de nuestra Fuerza Armada se están arriesgando a que en el futuro el país los trate como a parias, tal como ha sucedido en otros países después de episodios similares.

Por ello, esta brutal e inhumana represión debe cesar y se debe dar libertad a quienes queremos manifestar nuestro descontento.


Bernard Horande  –  @Bhorande  –  @BernardCoach

“Tibisay es una vergüenza” por @romanibarra

Política

May 25, 2017

por ROMÁN IBARRA

ROMÁN IBARRA

Escrito por ROMÁN IBARRA

A lo largo del tiempo de su gestión prolongada en el Consejo Nacional Electoral, los venezolanos nos hemos venido acostumbrando a la forma grosera, parcializada, y contraria a derecho de Tibisay Lucena, para favorecer los designios de Miraflores. Primero con Chávez en la cúspide de su poder, y ahora con Maduro en el ocaso de su mediocre gestión al frente del ejecutivo.

No hay cosa que pida Miraflores que esta mequetrefe no salga corriendo desesperada para complacer a su amo; y qué diferencia cuando se trata de las solicitudes que hace la oposición. Siempre encuentra, junto a las otras rectoras-militantes del psuv, la excusa ¨perfecta¨ para demorar procesos hasta el infinito, incumpliendo sus obligaciones de ley, para convertirse en la ¨niña¨ de los mandados del poder con su obsecuencia reptil.

En 2016, cuando la oposición democrática reunida en la MUD, con toda razón, y apegada a los términos de nuestra Constitución solicitó la convocatoria del Referéndum Revocatorio, no solo se prestó para toda clase de triquiñuelas, y demoras ilegales, sino que colaboró, o mejor dicho, conspiró, hasta que finalmente el secuestro del poder judicial desde Miraflores, le sirvió en bandeja de plata, a unos jueces penales mediocres y lacayos, evidentemente sin competencia en la materia, para asesinar el derecho del pueblo a revocar la peor gestión y la más corrupta de toda la historia republicana, que ella por cómplice se empeña en mantener a cualquier precio.

Del mismo modo, luego de su complicidad y conspiración para asesinar el referéndum revocatorio, también hizo lo propio para volver a violar la Constitución, impidiendo la convocatoria para la celebración de las elecciones de gobernadores vencidas en diciembre de 2016, a lo cual, se le suma que este 2017 vencen las de Alcaldes, por lo cual, ya debería haber convocado ambos procesos para tranquilidad de todos los venezolanos.

No quiere entender, no le da gana a Tibisay de aceptar que el CNE como poder autónomo existe en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela para hacer elecciones y no para impedirlas. Que su misión en la vida no es la de complacer, y arrastrarse ante Maduro y el psuv, sino cumplir su obligación constitucional y legal.

Ahora, después de haberse pasado muy largos meses demorando cualquier respuesta para la convocatoria de las elecciones regionales a la que tenemos derecho, ha seguido actuando en connivencia con el ejecutivo, esta vez, para ponerse al servicio de la iniciativa de Maduro para solicitar la convocatoria de una asamblea nacional constituyente, saltándose todas las obligaciones constitucionales, como la de la convocatoria a referéndum consultivo al pueblo para que exprese su opinión acerca de si quiere, o no, una nueva constitución, y ayudando al tirano a violar la legalidad –otra vez- aceptando que sea Miraflores quien redacte las bases comiciales de una asamblea Corporativa y malandra para intentar meternos a todos en el puño del dictador.

Ya adelantó opinión, para seguir jalando, y aseguró que la propuesta de Maduro de una asamblea nacional constituyente comporta un mecanismo para garantizar la paz en Venezuela. Qué horror!! Esa convocatoria inconstitucional, lejos de garantizar la paz, por excluyente, solo garantiza la rabia, y la impotencia del pueblo venezolano a decidir su propio destino en un sistema democrático que nos han robado.

Así, la presidente del Consejo Nacional Electoral, incumpliendo sus obligaciones constitucionales, se pone al servicio de la dictadura, y se hace cómplice del asesinato cobarde de nuestros estudiantes pacíficos e inocentes que solo aspiran un país con posibilidades de progreso y desarrollo. Tibisay, qué vergüenza!


Román Ibarra  –  @romanibarra

“Exorcismo y purgante” por @herreravaillant

PolíticaSociedad

May 25, 2017

por ANTONIO A. HERRERA-VAILLANT

ANTONIO A. HERRERA-VAILLANT

Escrito por ANTONIO A. HERRERA-VAILLANT

Lo que sucede en Venezuela no es nada nuevo. Es otro episodio más en una larga lucha entre civilización y barbarie, claramente ilustrada por el gran Rómulo Gallegos.

Los pioneros que con romántico idealismo promovieron la forja de las naciones libres del sur de las Américas inspiraron sus propuestas políticas, económicas y sociales en modelos de libertades y prosperidad de la declaración francesa de los derechos del hombre, y de la historia y Constitución de los Estados Unidos de América, con su declaración de derechos universales.

Intentaron construir instituciones estables, lograr un equilibrio de poderes, preservar libertades individuales y económicas, y obtener prosperidad para todos.

Trágicamente, al paralelo del civilizado proyecto liberal de los libertadores, surgió una tendencia bárbara de caudillismo militar absolutista y a su vez disociador: La prédica de odios y venganzas inspirada en la guillotina y la sanguinaria escabechina de Haití. Fue aquella guerra de castas y razas, dirigida por Boves y sus cuadrillas asesinas.

Esa demagógica y violenta tradición suma-cero de rencores, reconcomios y vindictas permeó en distintos sectores y estamentos, e irrumpió periódicamente en nuestra historia con personajes tan siniestros como Zamora y episodios como la devastadora Guerra Federal.

El más reciente asalto de aquellas viejas, venenosas y corrosivas prédicas ha sido el absolutismo disociador y vandálico impuesto aquí durante estos primeros años del siglo XXI, potenciado por un populismo socialista totalitario, apoyado en el más primitivo caudillismo castrense, armado del mayor “boom” petrolero que ha conocido la historia de Venezuela, y aliado a cuanta fuerza en el mundo promueve odio y violencia.

Por fortuna, una gran mayoría de población más educada, civilizada, moderna y decente se ha resistido tenazmente a este nuevo imperio de la barbarie; y la civilización lucha por imponerse de la mano de nuevas generaciones decididas a no perder su futuro a manos de los perennes fracasados del pasado.

Quizás sepan poco de historia muchos jóvenes que hoy luchan y dan sus vidas por una Venezuela mejor; tampoco la conocerán mucho esos bisoños tarugos que los mandan a reprimir – pero quiera Dios que toda la destrucción y sufrimiento de los últimos tiempos sirva de lección y exorcismo al maldito veneno de Boves.

Que sea aprendizaje y purgante, para que una nueva generación extirpe para siempre la ponzoña de Boves, Zamora y sus actuales secuaces “socialistas”, y que jamás vuelva a levantar su insidiosa cabeza en esta tierra de libertadores.


Antonio A. Herrera-Vaillant  –  @herreravaillant