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¿ERES CHAVISTA? NO. PUES VAS PRESO

 

Redacción 4/28/2017 08:46:00 a. m.

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La historia del capitán Alarcón Camacho

CAPITÁN. Es el de la Guardia Nacional Bolivariana Jesús María Alarcón Camacho (36 años). Es militar activo y está preso en Ramo Verde, desde noviembre 2015, cuando lo detiene la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en el Teatro de la Academia Militar de Venezuela por el llamado Golpe Fénix, al asistir a una reunión de capitanes. Era comandante de la 2da compañía del destacamento 20012 y comando de zona 12 en el aeropuerto de Barquisimeto.
Siete días después lo llevan a la Oficina del Inspector General de su componente, GD (GNB) Alejandro Keleris Bucarito y la Dgcim llegó con una orden de aprehensión. Lo señalan de organizar un movimiento armado para derrocar al presidente de la República. Cuatro meses después la Dgcim lo traslada a Procesados Militares de Ramo Verde.
Fue imputado por instigación a la rebelión militar. Tiene dos Investigaciones Administrativas Disciplinarias en la Inspectoría General de la GNB: la Nro CG-IG-J-AJ:0014-16, del 19Feb2016 es contra él y los capitanes GNB Pablo José Molina Gil y Carlos Luis Jiménez Alfonzo por “Propagar noticias en perjuicio del buen orden civil o militar o del buen nombre de la profesión (26) y por Inmiscuirse en cualquier forma, en asuntos políticos o religiosos (44), según el Reglamento de Castigos Disciplinarios Nro. 6”. Alarcón Camacho tiene también la investigación Nro. CG-IG-J-AJ:0070-15, del 17Nov2015, por faltas medianas y graves. Lo procesa el Tribunal Militar 3ro de Control de Caracas (Exp. CJPM-TM3C-006-16) y la Fiscalía Militar Sexta con Competencia Nacional.

ALARCÓN. Es hijo de un coronel de la GN, jubilado, abogado penalista, constitucionalista y ex fiscal militar de la Corte Marcial. El capitán escribió: “Juré solemnemente ante el país y mi bandera defender la Constitución, las leyes de la República y la Integridad de los espacios venezolanos, hasta perder la vida si fuese necesario. Luego me di cuenta cómo se incorporaba la militancia política dentro de la Fuerza Armada, cómo la teoría marxista se involucraba cada día más en los Oficiales Superiores, especialmente en los Generales, cómo adulaban a un Presidente de la República que constantemente citaba a Fidel Castro como el padre del socialismo, el mismo personaje que en los años sesenta quiso invadir a Venezuela.
Luego de fallecido el presidente Chávez, sentí gran decepción ante las órdenes de los oficiales generales de colocar imágenes del fallecido Presidente en los comandos de la GNB, y aún más cuando observaba oficiales cubanos opinando sobre las operaciones militares venezolanas.
Nadie podía opinar de ese descontento porque automáticamente sería preso. Mis saludos y respeto a todos los prisioneros políticos, especialmente al Cnel. (GN) José Gámez Bustamante y a los integrantes de los grupos Plan Jericó (Aviación), Golpe Azul (Aviación), Golpe Fénix (Guardia Nacional) y Francotiradores (Ejército), valientes hombres presos por pensar constitucionalmente y ajustados a una realidad. No quiero protagonismo, solo busco que se conozca la realidad, a la que espero que muchos revolucionarios no se enfrenten, ya que quiero sobre Venezuela siglos de justicia. Llevo conmigo las cicatrices psicológicas y físicas que me han dejado sus esbirros y los barrotes dictatoriales, pero créame, que no le bajo la cara a nadie, ni me le arrodillo a ninguna persona. Al único que le tengo temor es al verdadero Gigante, al Eterno y Supremo, a Dios”.

DETENIDOS. Alarcón Camacho y otros cinco capitanes fueron detenidos por la DIM; a los días quedaron libres menos el Cap. Alarcón, a quien el GB Wuilman Nabor Hernández Aquino, Jefe de la Dirección de Apoyo a las Investigaciones Penales y Técnicas de la Dgcim, le habría preguntado si era chavista, a lo que él respondió que no, que era institucionalista y que no era político. El 23Nov2015 detienen a los capitanes Pablo José Molina Gil (jefe de Alarcón Camacho) en el Despacho del entonces Inspector General de la GNB, GD Keleris Bucarito, y a Carlos Luis Jiménez Alfonzo, en la Comandancia General en El Paraíso, Caracas. Las dos Investigaciones Administrativas están paralizadas. El proceso penal está inactivo desde el 02Marz2016, fecha en que finalizó la Audiencia Preliminar.

ARMADOS. Es la orden que miembros de la revolución le dieron a los integrantes de las Base de Misiones en algunas poblaciones del país. Les entregaron armas. No son milicias, son motorizados armados. “Deben estar listos cuando se les dé la orden para salir a defender la revolución”.

GENERAL. Es el de División José Rafael Torrealba, comandante de la Zona Operativa de Defensa Integral Lara (Zodi Lara). Explicó el contenido de un video que corrió por las redes sociales donde se ve a civiles saliendo en moto del comando, en las inmediaciones donde hubo protestas la noche del 11Abr17 y donde después fue asesinado el adolescente Brayan Principal. El alto oficial dijo que “esas personas, conjuntamente con la Fuerza Armada, han trabajado para recoger los obstáculos que van dejando grupos violentos. Eso es de lo que hasta ahora he tenido conocimiento, de esos motorizados que salen de una unidad militar”. Esa fue la insólita explicación del general.

JAIME. Es Torres Bodet, el poeta mexicano que se suicidó en 1974 a los 72 años. Fue diplomático y escritor, siendo director de la Unesco por cuatro años. Fue un reconocido luchador por la alfabetización. Fue él quien un día escribió: “Para escapar de ti/ necesito un cansancio/ nacido de ti misma:/ una duda, un rencor,/ la vergüenza de un llanto;/ el miedo que me dio/ —por ejemplo— poner/  sobre tu frágil nombre/ la forma impropia y dura/ y brusca de mis labios…/ El odio que sentí/ nacer al mismo tiempo/ en ti que nuestro amor,/ me hará salir de tu alma/ más pronto que la luz,/ más deprisa que el sueño”.

Última Hora

  • El caradura candidato presidencial de México, Gerardo Fernández, negó que en Venezuela haya gente buscando comida en la basura.

  • El GB Ángel Moreno Gudiño dejó la presidencia de la Corporación Socialista de Cemento, la dirección general de Venezolana de Cementos y Empresa Nacional de Transporte de Insumos Productos Industriales (Entipi). Lo sustituyó el GB Frank Hebert Lynch Dávila.

  • Hans Wuerich, el joven que desnudo y con la Biblia, se subió a una tanqueta es comunicador social. Ni lo desnudó la GNB como dicen en la Oposición ni es actor al que le pagaron como dijo el presidente Maduro.

  • En Cabimas, Zulia las averías reportadas a Cantv no tienen respuesta. Las cuadrillas piden entre Bs. 20 y 30 mil para arreglar el problema.

  • Tropa de la GNB molestos por el cambio de uniforme. La excusa que les dieron es que así se diferencian de los otros componentes. “Que devuelvan el parche amarillo y la boina color carrubio”.

  • El CLAP Los Claritos, estafado en Coro, reclama que Félix Velásquez y Wilmer Ramones de Servibloks 2323 S.A. le devuelvan el dinero o la harina Doña Goya. Tienen orden de aprehensión pero están libres.

  • El 18 de febrero fue asesinado el pediatra Oswaldo Meza Gómez en su finca de Naricual, Anzoategui. Sería para robarle su camioneta. Ejercía la medicina pública. Solicitan justicia.

  • La GNB detuvo en Rubio al comerciante Alexánder Gómez de Capintor, Manga de Coleo y estacionamiento del MTT, alegando que tenía miguelitos, molotov, pistola y granada en el carro. Comunidad asegura que lo sembraron.

  • Destituir a 30 funcionarios de la GNB por violentar la autonomía de la Universidad de Carabobo, sin investigación previa, es violatorio del procedimiento legal.

  • Colombia alerta y hace desalojos en Arauca, por posible avalancha del río Cobaría. En Venezuela hay silencio corriendo riesgo Guasdualito, La Victoria, El Amparo, etc.

Sebastiana Barráez   @SebastianaB

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LGBTI: minoría acorralada entre la violencia y la impunidad

HISTORIAS

 

10 MARZO, 2017 by JAZIEL DÍAZ LAMÓNT

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“Mira papito, mira aquí”, dice Dayana Torres, mujer trans de 24 años, y, de un tirón a la blusa, muestra el par de cicatrices que dejaron los impactos de bala.

El ataque, que le dejó el pecho con la marca de la violencia, sucedió en mayo del 2016, en Charallave, estado Miranda. Esa madrugada, luego de aguantar la rutina del ir y venir a lo largo de la cuadra “entaconada”, durante horas, un motorizado se detuvo a su lado y sin motivo alguno le disparó.

Cuando se le pregunta si denunció lo sucedido chasquea la lengua y su índice hace toc toc en la cabeza. “Tienes que cambiarte ese chip, oíste. ¡Por favooor, ¿para qué? ¡No nos paran bola!

Lo ocurrido a Dayana no es novedad para las otras chicas trans, término paragua utilizado para describir las diferentes variantes de la identidad de género, cuyo común denominador es la no conformidad entre el sexo biológico de la persona y la identidad de género que tradicionalmente se le asigna. Nacen hombres o mujeres, pero se sienten mujeres u hombres. Varias ya han tenido sus experiencias en la misma la zona que comparten en su trabajo nocturno.

“No hay día en que no seamos atacadas de alguna forma. Nos gritan groserías, nos lanzan botellas y piedras; hay palizas y hasta tiros”.

Dayana entrecierra los ojos y divisa una patrulla a unos 20 metros del lugar donde conversa con el periodista. Comenta que se siente más segura y protegida con sus clientes que con los policías.

La patrulla policial se acerca, despacio, con las luces apagadas. Baja la ventanilla del copiloto y desde el interior del vehículo lanzan un objeto que cae a dos metros del objetivo. Una explosión y luego un zumbido. Los fuegos artificiales tipo Bin-Laden o King Kong están prohibidos, arrojar a alguien uno de estos artefactos puede ser letal, pero a esos policías poco les importó. Así se divierten los agentes de la ley con las “locas”.

“La justicia calla y es cómplice”, afirma la diputada Tamara Adrián, doctora en Derecho, profesora universitaria, activista por los derechos de las personas LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales) y redactora del  Informe sobre Diversidad e Igualdad a Través de la Ley (Diverlex), presentado en 2011 para el Examen Periódico Universal Derechos Humanos a las Naciones Unidas en Ginebra.

El estudio resalta que “existe una tendencia al aumento de la violencia policial y de la Guardia Nacional contra las personas LGBTI”. Señala que  “más del 50% de las lesbianas y gays consultados para este informe declaran haber sufrido violencia o maltrato policial. En el caso de las personas trans, el porcentaje aumenta a 83%”.

En entrevista realizada en su despacho, la activista reiteró que a cinco años de presentar el citado informe, que incluye recomendaciones al Gobierno nacional, son casi nulos los avances para evitar la discriminación y la violencia contra la población LGBTI.

Con sello de origen

Justificar la paliza dada al “sinvergüenza”, la burla y la ofensa que suelen darse con “normalidad” a las personas trans, ha creado un clima de complicidad ante discriminación y la violación de los derechos humanos de estas víctimas.

La población LGBTI es invisibilizada, según Adrián. No están contemplados programas salud ni de rehabilitación para estos ciudadanos en situación de abandono, y son excluidos de las misiones sociales de vivienda y alimentación por prejuicios morales de los administradores de estos programas. “En Venezuela no se cuenta con estadísticas demográficas ni socioeconómicas del sector, mucho menos de cifras oficiales de delitos de odio por orientación sexual, cuando tampoco las hay de criminalidad en general”,  afirmó.

La parlamentaria explicó que una agresión o un homicidio cometidos por discriminación sexual, religiosa o racial deben tener una pena mayor. “Se trata de penalizar como un delito independiente, en este caso, el sexismo, la misoginia, la xenofobia o la homofobia. Es decir, además de la pena específica, se acumula la de otro delito”.

Como en la legislación venezolana no existe tal tipificación, la violencia homo-lesbo-transfóbica no se refleja en ninguna estadística policial o judicial. Los delitos contra la población LGBTI son una cifra negra. Adrián detalla que los asesinatos son clasificados como “crímenes pasionales” y basta que durante la perpetración del delito haya sustracción de algún bien de la víctima para que se etiquete con el móvil de hurto.

De acuerdo con una investigación realizada por el Observatorio de Personas Trans de la red de activistas Transgender Europe, publicada en su portal web (www.http://tgeu.org), entre el 1 de enero de 2008 y el 30 de septiembre de 2016, fueron asesinadas en Venezuela 110 personas trans. La cifra ubica a Venezuela en el tercer lugar entre los países con mayor cantidad de asesinatos por odio en Latinoamérica, sólo por detrás de Brasil (900) y Colombia (114).

Acción Ciudadana Contra el Sida (ACCSI), organización no gubernamental miembro de la Red LGBTI de Venezuela, también maneja sus cifras. En el Informe Venezuela 2015: Crímenes de odio por orientación sexual, identidad de género y expresión de género, refiere que entre mayo de 2013 y mayo 2015 se registraron 47 delitos de odio, desglosado en 29 asesinatos y 18 agresiones.

El documento refleja la crudeza de los crímenes: luego del impacto de bala (44,8%) y apuñalamiento (10,3%) para cometer el homicidio, la tercera acción para asesinar a estas personas fueron la golpiza brutal y los golpes con piedra (6,9%). El resto de los ciudadanos LGBTI fueron asesinados por degollamiento y golpes con objetos contundentes, como  tubos, y a martillazos.

Sobre los resultados de las investigaciones, y el correspondiente castigo de los culpables, ACCSI apunta que se desconoce el estatus de 28 y sólo uno culminó con “éxito”. Fue el de Miguel Ángel Aquino (21), joven transexual asesinado por Gualberto José Suárez Vásquez (33), funcionario activo del Cicpc. El detective mató a “Jade” -como se hacía llamar Aquino- por el alto precio que le cobraba por su compañía.

Con el miedo como sombra

Las chicas trans son la población más vulnerable de la comunidad LGBTI. Además, afrontan altos grados de impunidad. Se inhiben de presentarse como víctimas por temor a la discriminación, por descrédito de los cuerpos policiales y por la ausencia de instituciones a las cuales acudir. Ellas caminan por las noches con un redoblante en el pecho.

Pero los actos de violencia no solo se limitan a las chicas. Aunque con menor incidencia, los hombres trans también son blancos de ataques.

Andrés Rodríguez, estudiante de 20 años, contó su experiencia. “Salí de una cita médica en Chacaíto e iba por la calle, distraído con los audífonos. Pasé frente a un bar a eso de las 5 pm y un hombre me tiró un beso. De repente me alcanzó corriendo, me empujó y metió su mano en mi pantalón. Afortunadamente logré liberarme y huir de allí. La pasé muy mal durante mucho tiempo. Ni siquiera puse la denuncia… para qué, si los policías son unos inútiles en estos casos”.

Tamara Adrián indica que los chicos trans son “casi indetectables”. Lo percibe como un síntoma de machismo, por lo que existe más aceptación de hombres trans que de mujeres.

Sobre las razones que frenan la admisión de los delitos de odio en el país, Adrian indica que, además de la no tipificación legal, hubo una serie de restricciones a la participación de las ONG y organizaciones de derechos humanos en investigaciones criminales y procesos penales, y se limitó ese derecho exclusivamente a la Defensoría del Pueblo.

Para levantar los registros y estadísticas se recurre a investigaciones particulares fundamentadas en lo que se publica en los medios de comunicación. Adrián subraya que esas notas no bastan. “Hay un vacío de información oficial específica sobre los delitos de odio, de crímenes contra la mujer, por motivos raciales y contra la comunidad LGBTI”.

Infografía desarrollada por Gina Domingos

Violencia institucional

Ese vacío informativo es cubierto por las publicaciones de las organizaciones adscritas a la Red LGBTI de Venezuela que muestran como el irrespeto, la intolerancia y la incitación al odio contra la población LGBTI es manifestada de forma pública y privada tanto por ciudadanos de a pie, miembros de cuerpos policiales, personeros de la esfera política y en funciones de gobierno.

No se trata ya de los crímenes, de los asesinatos con saña. El informe de ACCSI cita 18 casos de agresiones, de burlas crueles, insinuaciones y señalamientos, entre otras manifestaciones discriminatorias.

La mayoría (66,7%) de las protagonistas de estas situaciones, resalta el informe, fueron “altos funcionarios, quienes tienen la obligación constitucional de garantizar los derechos humanos en nuestro país”. La ONG identifica al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, quien ostenta 11% de las agresiones. ACCSI precisa que aunque el  destinatario no es parte de la comunidad LGTBI, las alusiones del Presidente, en cadena nacional, para descalificar a un adversario político, fueron expresiones abiertamente homofóbicas.

Otros jerarcas que comparten el cuadro son los entonces presidentes de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional, de la Comisión Nacional para la Reforma Policial, el editor de un desaparecido medio de comunicación social y el secretario general de un partido político de oposición.

En Venezuela, incluso, la discriminación homofóbica es televisada. ACCSI registra la transmisión de un micro transmitido en marzo de 2014 por el canal del Estado, Venezolana de Televisión (VTV) en el que “usa la homosexualidad como forma de burlarse de los opositores del gobierno”.

El desinterés del Estado

La diputada Adrián expresa el reclamo por la deuda que tiene el Estado en materia legislativa y de políticas públicas con la comunidad LGBTI.

Sostiene que hay cuatro factores que explican la transfobia por parte del Estado y la resistencia al reconocimiento, respeto y tolerancia a la diversidad sexual: “El excesivo militarismo, el peso de las iglesias evangélicas en el movimiento chavista, el desprecio por los derechos humanos y el pensamiento único mediante que sustentan las bases de la estructura de dominación. No entienden de diversidad”.

Constitucionalmente todos los ciudadanos venezolanos son iguales ante la ley, no existe discriminación por motivo de orientación sexual y penalmente no están tipificados los crímenes  cometidos por esta razón, pero la realidad choca contra estos enunciados legales: los delitos de odio proliferan en Venezuela. Agazapados, tras la burla abierta o el gélido silencio, y en la crueldad de la paliza o en el zumbido de las balas que multiplican las tumbas de las víctimas de la intolerancia.

La Sabana: Historias de salud en la Venezuela rural; por Indira Rojas

 

La salud de los 1.200 habitantes de un pueblo varguense, a 108 kilómetros de Caracas, depende de un hospital sin especialistas en el que los doctores cuentan con recursos limitados para atender las emergencias. El difícil acceso a los medicamentos y la falta de agua potable han mermado la calidad de vida de los pobladores

Por Indira Rojas | 11 de febrero, 2017

Valentina Francisney nació el sábado 4 de febrero de 2017 en un parto de alto riesgo asistido en el único centro de atención primaria de La Sabana, una población costera del estado Vargas a 108 kilómetros de Caracas. Yuleidys Berroterán, de 16 años, ingresó a la sala de parto del Hospital José María España con 9 centímetros de dilatación y todas las variables en su contra: es adolescente, no tuvo chequeos regulares de control prenatal, y vive en una población rural sin atención médica especializada, tres factores de riesgo de mortalidad materna según la Organización Mundial de la Salud.

El ginecobstetra Ramón Serrano realizó el tacto vaginal y comprobó que Valentina estaba por nacer. Se abrió paso entre las enfermeras del hospital, advirtiendo que se trataba de un parto prematuro, y entró de golpe a la sala donde Yuleidys se preparaba para dar a luz con las piernas abiertas frente a la doctora Mauyuri Álvarez. Según sus cálculos, a partir de la fecha de la última regla, Yuleidys apenas tenía 30 semanas de embarazo: diez menos que las de un período de gestación normal. “¡Tenemos un pretérmino, tenemos un pretérmino!”, gritaba Serrano con las mejillas enrojecidas por un calor húmedo que, sin aire acondicionado para contrarrestarlo, se concentraba en la habitación como si fuera un invernadero.

La pequeña respiró con dificultad y su llanto sólo podía escucharse muy cerca de su diminuto cuerpo de 41 centímetros y kilo y medio. Pero el susto duró poco. Una vez que fue trasladada a la incubadora, la pediatra Merari Canache declaró a la recién nacida estable. Apuntó que la nena tenía 33 semanas, tras practicarle un test de Capurro, que evalúa cinco indicadores clínicos para determinar la edad gestacional.

Yudelis Berroterán, una mujer de 40 años de piel tostada, esperaba noticias sobre su nieta en la entrada de emergencias del hospital. Mileima, una amiga de la familia, comentó: “Esa iba a parir, uno sabe cuando el bebé viene”. Ambas aseguraban que Yuleidys experimentó las primeras contracciones el viernes por la noche, porque la adolescente ya sentía molestias y dolores. Aunque la trasladaron al centro de salud, los doctores no encontraron síntomas de preparto y sólo le recetaron un Acetaminofén.

Fotografía de Arlin Aponte

La niña nació con breves lapsos de apnea, pero en pocos minutos su respiración se estabilizó. Fotografía de Arlin Aponte

La presencia de los dos ginecobstetras y la pediatra durante un alumbramiento no es una escena regular en La Sabana. Los tres doctores forman parte de un grupo de 18 especialistas de Fundaensalud, una organización sin fines de lucro que visita poblados indígenas y rurales para diagnosticar y tratar las patologías de la comunidad a largo plazo y promover estrategias preventivas contra enfermedades.

El sábado 4 de febrero fueron por primera vez a la comunidad varguense, atendiendo el llamado de uno de los voluntarios de la fundación que ejerce el cargo de médico rural en el Hospital José María España.

El recinto cuenta con los recursos para ofrecer atención primaria. Aunque los insumos son limitados, está abastecido con antibióticos, vitaminas y suplementos de hierro. Tiene cuatro camas en la sala principal de hospitalización, infantómetro, incubadora y una cama más pequeña para cuidados infantiles. La infraestructura está equipada para consultas de pediatría, obstetricia y medicina interna; sin embargo, sólo tres médicos recién graduados que ejercen el año rural y cinco enfermeras, están habilitados para atender las emergencias en un poblado de 1200 personas. No hay especialistas.

En cada una de las paredes del hospital hay consejos para los jóvenes sexualmente activos: una cartelera armada por los estudiantes de cuarto año del Liceo Bolivariano Caruao expone los diferentes métodos anticonceptivos, y en otra se explica la importancia del control prenatal. El hospital funciona como un bastión que defiende la salud de los habitantes de La Sabana, pero las batallas más grandes no pueden librarse allí. Es común escuchar en las conversaciones entre los médicos la palabra “traslado”, porque los casos más complejos son siempre referidos al Hospital Dr. José María Vargas del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, en La Guaira, a 73 kilómetros de La Sabana.

Los viejos

Todos preguntaron por medicinas. Una mujer alta de 71 años, que caminaba con dificultad apoyada en un bastón, se sentó frente a la doctora Fabiola Reyes y le extendió sin preámbulos un papelito blanco, doblado entre sus manos como una figura de origami. Reyes desdobló el récipe, comenzó a leer en voz alta los remedios, y los descartó uno a uno: “No lo tenemos”. La señora abandonó la consulta con una mueca de desagrado, cojeando hasta la entrada. Otra, de 65 años, contó a la doctora Cristina Inchausti que a su madre le estalló un ojo por falta de medicamentos para controlar la tensión intraocular y ella, que padece de la misma condición, temía que pudiera ocurrirle lo mismo. Se llevó las manos a los ojos y exclamó: “Me han recomendado cinco alternativas y ninguna la encuentro”.

Para los habitantes de La Sabana, la travesía por las medicinas comienza en una farmacia en el poblado de Los Caracas, a una hora de camino en vehículo, pero puede continuar hacia La Guaira dos horas más, y terminar en la capital venezolana si el medicamento se requiere con urgencia y en las paradas anteriores no se encontró ni una caja. Moverse tras los remedios es una tarea obligatoria. Una de las hijas de Lina, de 94 años, dice que ha buscado sin éxito el Olmesartán para tratar la hipertensión arterial, y Metformina para la diabetes. La señora Lina no recibe su tratamiento desde hace meses.

Fotografía de Arlin Aponte

Las personas de la tercera edad preguntaron por medicinas para la diabetes y la hipertensión. Fotografía de Arlin Aponte

El autobús que baja a Caracas cobra 8.000 bolívares el pasaje ida y vuelta, y el que cubre la ruta hasta La Guaira pide 3.000 bolívares. “El transporte es caótico. Teníamos una flota de 15 carros que cubrían la ruta Maiquetía-Chuspa. Ahora solo tenemos cinco”, cuenta Marco Ramírez, el vacunador de la parroquia Caruao, donde ha vivido durante sus 34 años. Sumado a posibles gastos de comida y bebida, la inversión de cada viaje asciende a 20.000 bolívares, según el presidente del consejo comunal de la zona, Reinaldo Salvatierra, un hombre de 63 años que reside en La Sabana desde la década de los setenta:  

“Aquí los casos de violencia son aislados y controlados. Se respira paz, tenemos el mar, la playa, nos ponemos a sembrar. Pero la salud ha sido una gran preocupación para nosotros. El ambulatorio es un hospital tipo uno que fue fundado cuando la comunidad no llegaba a los mil habitantes. Pero la población ha ido creciendo y no hay ninguna intención de las autoridades de mejorarlo. Aquí no hay laboratorio ni servicio de rayos X, ni tiene especialidades. No hay pediatra que pueda evaluar a un recién nacido que haya tenido complicaciones. No hay traumatólogos, ni Medicina Interna. Los médicos del ambulatorio hacen tripas corazón. Yo diría que el servicio de asistencia de salud es de un veinte por ciento. A los profesionales yo les digo brujos, porque dan los diagnósticos de acuerdo a sus impresiones. Es triste decirlo, pero estamos en manos de Dios. Los médicos tienen buenas intenciones, pero aquí no hay suficientes insumos”

Salvatierra agregó que el Área de Salud Integral Comunitaria, como lo define el Ministerio de Salud, llegó a La Sabana el año pasado y los abastece de vez en cuando. Al técnico agropecuario y radiólogo, por ahora le queda pendiente una cita en el Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño, donde deberá operarse el ojo izquierdo por un glaucoma avanzado. Esta enfermedad ocular genera daños en el nervio óptico y ocasiona la pérdida progresiva de la visión y puede conducir a la ceguera sin un tratamiento adecuado. De los 82 pacientes atendidos por la oftalmóloga María Alejandra Claro y el médico cirujano José Luis Hurtado, ocho fueron diagnosticados con la afección.

Fotografía de Arlin Aponte

De 82 pacientes evaluados por Oftalmología, 27 tienen cataratas seniles. Fotografía de Arlin Aponte

Los niños

Los especialistas evaluaron a los pacientes en la Escuela Básica Bolivariana Manuel María Villalobos, rodeados por imágenes de próceres venezolanos, carteleras temáticas del Día del Amor y la Amistad, y figuras de anime de las computadoras Canaimitas pegadas a las paredes. El colorido de los afiches de las efemérides y los dibujos de los estudiantes contrastaban con las ventanas rotas y las filtraciones mohosas. Para los pobladores de La Sabana, la pintura cuarteada y las motas verdes pasaban desapercibidas.

El sábado 4 de febrero llovió toda la mañana. Para la comunidad fueron buenas noticias. “El servicio de agua es constante, ya que los caudales de los ríos han aumentado. Fíjate, ahorita está lloviendo. El agua que usamos viene del río directamente, y cada uno la trata en su casa con un poquito de cloro o poniéndola a hervir. Nos abastecemos del río que llaman Pozo del Cura”, explicó Marco Ramírez.  

El Pozo del Cura es un lugar turístico del estado, ubicado cerca de la carretera que une a las poblaciones de Caruao y Chuspa, sobre el lecho del río Aguas Calientes. Ramírez aseguró que la falta de agua potable afecta la salud de la población.

La pediatra Merari Canache indicó a una mamá usar los sobres de un producto para purificar el agua que se toma en casa. Le regaló dos y le recomendó que después de hervir el agua, la dejara calentar 15 o 20 minutos más. La madre asintió a cada sugerencia de la especialista, mientras su hijo, de 10 años, miraba a la doctora con el ceño fruncido, los ojos llorosos y el labio torcido sin pronunciar palabra alguna. A su corta edad ya es considerado un paciente con complicaciones, tras una operación en el riñón, pero la doctora Canache sabe que el dolor en la panza no se debe a su condición. “Tienes un parásito en el estómago que se transmite por agua contaminada. Eso pasa por consumir agua del chorro sin hervir”.

En la mesa contigua, el doctor Manuel Velásquez receta baños nocturnos y cremas de azufre por dos semanas a un niño sordo de 12 años para combatir la escabiosis. Su madre asume con vergüenza que su pequeño travieso, un preadolescente que se inclina más por los dibujos que por la tarea escolar, tiene sarna.

Fotografía de Arlin Aponte

De los 111 niños examinados, diez sufren de infecciones en la piel y 16 tienen sarna. Fotografía de Arlin Aponte

A los problemas y enfermedades asociadas con la higiene, se suman las relacionadas con la mala nutrición. De los 111 pacientes pediátricos recibidos, 28 padecen anemia. De los 157 adultos examinados en medicina interna, 42 también la sufren. En total, 70 pacientes están anémicos. “Se trata de un déficit de hierro que se instaura en lugares donde la ingesta de alimentos ricos en este mineral es poca, de difícil acceso. Poco a poco se convierte en una enfermedad crónica que difícilmente se puede superar. Es la instauración de una patología crónica, y es por eso que estos pacientes se han hecho tolerantes a esos niveles tan bajos de hemoglobina”, explica la bioanalista Aurora Hernán, vicepresidente de Fundaensalud y especialista en nutrición.

En cuestión de horas, la organización repartió más de 1.000 pastillas de hierro entre sus pacientes y 500 dosis de medicamento contra los parásitos.

“¡Uno ya está acostumbrado a comer pura yuca!”, exclamó una mujer de 59 años antes de abandonar el aula en la que opera Medicina Interna. Sus brazos extremadamente delgados ya dejan ver el camino de sus venas como surcos que sobresalen en su piel. La doctora Fabiola Reyes no sabe el peso exacto de la paciente raquítica, que con ojos profundos le dice: “Doctora, orino mucho y he bajado bastante de peso. Me duele mucho el brazo derecho”. Reyes toma sus exámenes de hemoglobina y observa que los valores están bajos, le recomienda hacer un esfuerzo por comer carne, y le receta unas pastillas para el dolor de los hombros, secuela del Chikungunya. Le sigue un hombre de 55 años que presenta síntomas similares con una hemoglobina de 11,2. “Para un hombre está muy baja. Debería estar en 12”.

Fotografía de Arlin Aponte

La mayoría de los pacientes tienen anemia debido a la falta de hierro en su dieta. Fotografía de Arlin Aponte

A dos cuadras de la escuela, Angelina Laya y su esposo Ismael Quintana, dos sobrevivientes de la tragedia de Vargas de 1999, viven rodeados de santos y de fotografías familiares en blanco y negro, en una casa que tiene más de 60 años. La Sabana no fue afectada por la tragedia, pero los esposos estaban en Corapal (parroquia Caraballeda), visitando a uno de sus cinco hijos cuando comenzó la vaguada. El mayor, que se llama como su padre y ya tiene 62 años, contó que encontraron a “los viejos tapizados por el barro”.

Ahora sobreviven a otra crisis. “A veces comemos una vez al día, cuando se puede, un poquito de arroz o de yuca. Ya casi no comemos carne y pescado de vez en cuando”, aseguró la señora Angelina Laya, que descansaba en una silla al lado de sus figuras de la Virgen del Valle, cuyas delicadas vestimentas revelan la devoción que siente por ella.

Las mujeres

En Vargas las mujeres tienen en promedio cinco hijos, según las estadísticas de paridez del Instituto Nacional de Estadística. 2.674 bebés fueron engendrados por adolescentes entre 15 y 29 años, según el censo de 2011.

Al ginecobstetra Ramón Serrano le preocupa la salud de las madres y las mujeres en La Sabana. Las 37 pacientes que examinó sufren algún tipo de infección vaginal y, aunque no es posible determinar sin los resultados de la citología cuántas de ellas padecen de Virus de Papiloma Humano (VPH), “se estima que por la evaluación previa, un 40% tiene VPH, lo que quiere decir que cuatro de cada diez podría desarrollar cáncer de cuello uterino”. La más joven de las embarazadas tenía 14 años.

Fotografía de Arlin Aponte

Los ginecobstetras estiman que 40% de las mujeres evaluadas tienen VPH. Fotografía de Arlin Aponte

Yuleidys Berroterán fue una de las mujeres que se acercó hasta el hospital por dolor abdominal. La visita al doctor terminó en un parto de alto riesgo, pero la abuela de la recién nacida dijo sentirse aliviada por haber contado con los especialistas. “Sin ellos la bebé habría muerto”.

Los médicos del hospital remitieron a Yuleidys y a su hija al centro de salud del Seguro Social ubicado en La Guaira, donde han estado internadas durante una semana. Siendo un parto prematuro, la madre tiene que estar en observación y la niña debe recibir cuidados especiales. “Este tipo de pacientes requieren terapia neonatal y eso sólo se encuentra en los hospitales grandes”, explica uno de los doctores rurales. “Además, nosotros, los rurales, no somos pediatras. Somos médicos cirujanos”.

La pediatra Merari Canache se aseguró de que el hospital en La Guaira recibiera a ambas pacientes, tras una discusión telefónica, presenciada por enfermeras y médicos, en la que la dejó claro a su interlocutor que no le podía negar cupo a la pequeña si su estado se agravaba. “Los bebés prematuros son inciertos, pueden estar estables pero al rato presentar una complicación”.

Para entonces, ya habían pasado tres horas después del parto. Antes del anochecer, Yuleidys y Valentina iniciaron el viaje de casi dos horas hacia la capital varguense en la única ambulancia disponible del hospital.

La historia de la maleta que el dictador venezolano Marcos Pérez Jiménez dejó en su huída

VENEZUELA

 

Marcos Pérez Jiménez y su esposa en un evento oficial. (Photo credit should read STAFF/AFP/Getty Images)

Por Leticia Guevara-Cuence, CNN en Español

14:56 ET (19:56 GMT) 26 enero, 2017

Lo más importante

Durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez llegaron a Venezuela miles de inmigrantes europeos que huían de la pobreza dejada por la Segunda Guerra Mundial y de otros gobiernos represivos

(CNN Español) – El 23 de enero de 1958 terminó el gobierno del general Marcos Pérez Jiménez, seis años de una dicotomía entre la represión y la bonanza de unos de los periodos de la historia de Venezuela donde el desarrollo se transformaba en autopistas, urbanizaciones, teleféricos y otra cantidad de proyectos arquitectónicos.

Ese día Pérez Jiménez huyó en la madrugada, pero dejó una maleta atrás. El hecho habría pasado desapercibido de no ser por la insistencia de la esposa del general en recuperar la maleta, y del militar mismo, que meses después aún exigía que se le devolviera.

¿Qué había en la maleta? Esto es lo que se sabe, según versiones del periodista Luis Alberto Perozo y el historiador Oscar Yanes

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HERENCIA DE FIDEL 900 MILLONES DE $

 

Redacción viernes, diciembre 02, 2016

 

«Forbes» contabiliza la herencia de Fidel Castro en 900 millones de dólares

Hace unos días contábamos que el que fuera guardaespaldas personal de Fidel Castro, Juan Reinaldo Sánchez, reveló información acerca de la gran riqueza acumulada por el líder comunista, mientras el pueblo cubano vivía gracias a las ayudas de la URSS, primero, y sobrevivía después a duras penas tras la desmembración del bloque comunista. Sánchez, a quien Castro elegía en 1977 para formar parte del primer anillo de su seguridad, aseguró que el mandatario poseía una paradisíaca isla privada conocida como Cayo Piedra, más de veinte mansiones, una marina con yates, cuentas bancarias cifradas, una mina de oro, criadas, cocineros uniformados y hasta una fábrica de quesos para su uso personal.

[Veinte mansiones, yates y criadas: la vida de lujo de Fidel Castro]

Tras la muerte del dictador, «Forbes» volvía a recordar los datos sobre la supuesta herencia que dejará a su hermano Raúl Castro, que llegaría a los 900 millones de dólares. Una cifra que la revista financiera hizo publica en 2006, y que convertía al fallecido líder de la revolución cubana en el séptimo mandatario más acaudalado del mundo, superando a las reinas Isabel de Inglaterra y Beatriz de Holanda.
«Forbes» aseguraba que la fortuna de Castro se había multiplicado por ocho, gracias a sus intervenciones en empresas estatales, pasando de los 103 a los 850 millones euros (es decir, los 900 millones de dólares mencionados) en tan solo tres años. A esa información se sumaba años después las aportadas por el libro de Reinaldo Sánchez, «La vida oculta de Fidel Castro».
[John Albert, el único periodista extranjero que intimó con Castro]
Todas estas filtraciones no sentaron nada bien al mandatario cubano, que no tardó en responder a la revista financiera: «Que lo prueben. Y si lo prueban no hace falta que preparen más planes, ni transición, ni tonterías de ese tipo. Si ellos prueban que tengo una cuenta en el exterior de 900.000.000, de 1.000.000, de 500.000, de 100.000, de 10.000.000, de un dólar, yo renuncio al cargo y a las funciones que estoy desempeñando. Vean, yo llevo 40 años. Vean, yo los desafío». Está no hizo público después ningún detalle acerca de esta información.
¿Cómo amasó tanto dinero el revolucionario cubano? Según «Forbes», Castro sumaba 110 millones de dólares en 2003, una cifra suficiente como para entrar en su lista de millonarios. Sin embargo, logró aumentar su riqueza enormemente en los dos años siguiente, llegando a los 550 millones y, sin detener el ascenso, llegando hasta los 900 millones de dólares mendionados.
El dictador acumuló esa riqueza debido a los beneficios obtenidos por medio de empresas como CIMEX, dedicada principalmente al servicio de transporte marítimo, al alquiler de coches y a la distribución de joyas a través de varias compañías, además de otros negocios minoristas; Medicuba, de productos médicos y ligado al ministerio de sanidad de Cuba, o recintos ciudadanos como el Palacio de Convenciones de La Habana.
Pese a que Fidel siempre aseguró que no ganaba más de 900 pesos cubanos (unos 30 o 40 euros), Reinaldo Sanchez declaraba antes de fallecer el años pasado: «Mientras exportaba al mundo la imagen de un sacrificado revolucionario que nunca se tomaba vacaciones, cuando en realidad vivía como un capitalista con todos los placeres de un monarca del siglo XVI y manejaba Cuba como si fuera un señor feudal. Ha traicionado la esperanza de millones de cubanos».
«Forbes» ha publicado en los últimos días hasta tres reportajes en los que asegura que Castro sí era multimillonario, informaciones que, de momento, no han venido acompañado de ninguna prueba o documento que pueda avalar los cálculos.

http://www.abc.es/internacional/abci-fidel-castro-herencia-201612021149_noticia.html

Nota de la redaccion fuente : ABC España

205 años de la declaración de independencia en Venezuela

dia de la independencia

Martes, 5 de julio de 2016 02:05 am

Noticiasx7

Es importante que todos los venezolanos conozcan que este 5 de julio celebramos la Declaración de la independencia y no el día de la firma del acta de independencia, como muchos dicen. ¿Por qué la acotación? Porque el acta elaborada por Juan Germán Roscio y Francisco Isnardi, fue aprobada el día 7 de julio por todos los diputados, con la sola excepción del padre Manuel Vicente Maya, diputado por La Grita. Poco a poco la fueron firmando los representantes, hasta que el 18 de agosto estamparon las últimas firmas.

Con la consigna de establecer una nueva nación basada en principios republicanos y federales, la abolición de la monarquía y bajos los valores de igualdad de todos los individuos, siete de las diez provincias pertenecientes a la Capitanía General de Venezuela declararon su independencia de la Corona de Española.

Este movimiento revolucionario y popular de Caracas, inició el 19 de abril de 1810, en reacción al nombramiento de Vicente Emparan como gobernador de la Capitanía General de la República, en representación de la Junta Suprema Central de España.

El pueblo e importantes sectores de las fuerzas armadas rechazaron el mandato de Emparan por continuar su fidelidad con el rey Fernando VII, en vista de esta situación tomaron el Cabildo de Caracas y exigieron su renuncia. Esta acción superó el ámbito de la provincia de Caracas al sumarse otras lo que implicó la ruptura definitiva con la colonia española.

Es el 2 de mayo  de 1810 cuando se instala el primer Congreso de Venezuela que oficializa la primera República e inicia la Guerra de Independencia.  Dicho movimiento revolucionario tuvo un impacto no sólo de Venezuela, sino en el resto de toda Sudamérica.

La gesta independentista se ve cristalizada a través de la firma del Acta de la Declaración de Independencia, el 5 de julio de 1811, donde siete provincias españolas declaran ser independientes de la Capitanía General de Venezuela.

El acta fue redactada por Juan Germán Roscio y Francisco Isnardi, ratificada por el Congreso el 7 de julio de 1811, y pasada al libro de Actas el 18 de agosto de 1811, en Caracas.

La nueva nación que esta declaración proclamó sería la Confederación Americana de Venezuela, posteriormente con la promulgación de la Constitución Federal de 1811 oficializaría el nombre de la nación como Estados de Venezuela.

El Día de la Resurrección

opinión

Pedro Luis Echeverría

23 Mayo, 2016

El verdadero día de resurrección para los venezolanos llegará en la ocasión que se celebre el referendo revocatorio. Ese día, iremos a revocar el mandato de Maduro imbuidos en la noción que es nuestra oportunidad de darle un alto al largo tiempo que ha gobernado una pléyade de incapaces a nombre de una supuesta “revolución bonita” que solo ha traído, a lo largo de cinco lustros y fracción, ineficiencia administrativa; enorme corrupción; despilfarro; inflación; escasez; mentiras de toda índole; aumento de la inseguridad ciudadana; impunidad y alcahuetería para los hechos delictivos perpetrados por el hampa común y los amigos del régimen ;destrucción de la institucionalidad, del aparato productivo público y privado y de la tolerancia entre ciudadanos. Asimismo, ese degradante régimen, durante el tiempo que lleva en el poder, ha desarrollado una forma de hacer política basada en la intimidación, la represión, la discriminación, la vergonzante entrega de nuestra soberanía y el engaño colectivo.

vaya al foro 

En consecuencia, ese esperado día saldremos a votar y derrotaremos electoral y políticamente a un proyecto político que pretende seguir degradando y destruyendo el país que tuvimos. El que se fue, a pesar de los ingentes recursos de los que dispuso, no pudo, no quiso o no fue capaz de hacer una Patria que fuese la expresión de democracia, modernidad y pujanza como demandan las necesidades y el futuro de nuestro pueblo. Ese es el triste y precario legado que dejó en su paso por esta tierra de gracia. ¿Es que acaso ha sido distinto el modelo de destrucción sistemática que nos impuso por haber ungido como sucesor a un complaciente secuaz cumplidor a ultranza de sus delirantes designios? ´

Revocar a Maduro es, entonces, es un acto de conciencia, expresado mediante una acción política, para recuperar con decidida actitud y con nuestros votos, nuestra mancillada dignidad de ciudadanos y detener y poner punto final al intolerable escarnio, que durante tanto tiempo, hemos sido sometidos nosotros y nuestra nación. Este ominoso estado de postración y de aceptación pasiva de los excesos y dislates gubernamentales ha llegado a su fin. Se impone ahora, al momento de ejercer y exigir nuestros derechos al sufragio libre y secreto, hay que hacerlo con la visión y el sentido de rescate del país que nos han tratado de arrebatar infructuosamente los serviles peones del castro-comunismo. Eso es lo que tenemos frente a nosotros y esa debe ser nuestra principal motivación para actuar. Tenemos la irrenunciable responsabilidad de hacer lo que tenemos que hacer en consonancia con la gravedad del momento por el que transita nuestra patria. Este es un momento signado por una profunda crisis político-social e institucional que amerita que nuevos conductores y nuevas formas de gobernar, recuperen la confianza en nuestras propias capacidades y conduzcan a la nación por otros derroteros más justos, equitativos, incluyentes y promisorios. Recuperar la grandeza y soberanía de nuestro país es un compromiso de largo aliento que tenemos todos los que aquí vivimos y que debe comenzar por exigir pacífica, masiva, decidida y unitariamente que se cumplan sin contratiempos ni demoras aviesas e ilegalmente inducidas, todas las instancias establecidas por la Constitución para realizar el evento más importante para la paz y la suerte futura de la República: El Referéndum Revocatorio.

Un día de posibilidades: reflexiones sobre el 19 de abril de 1810; por Roberto Casanova

Discurso de orden pronunciado en la Sesión Solemne del Concejo Municipal de Chacao el día 28 de abril de 2014, en ocasión de conmemorar el Ducentésimo Cuarto (204) Aniversario de los hechos del 19 de abril de 1810.

Por Material cedido a Prodavinci | 19 de abril, 2016

Un día de posibilidades reflexiones sobre el 19 de abril de 1810; por Roberto Casanova 640

Quizás una de las ideas más citadas y fecundas de Mario Briceño-Iragorry sea una que expresó en su obra Mensaje sin Destino y según la cual la crisis de Venezuela es, por sobre todas las demás crisis, una crisis de pueblo[i]. Con ello quería decir que los venezolanos no hemos realmente asimilado nuestra historia y que, por tanto, carecemos de la densidad y la continuidad espiritual que resultan imprescindibles para nuestro desarrollo nacional. Es poco lo que sabemos, más allá de las efemérides y de los rituales oficiales que conmemoran ciertas fechas, de la obra creadora – y, en ocasiones, destructora – de las sucesivas generaciones que hemos sido. Ello nos hace vulnerables ante el influjo extranjero y ante la manipulación de quienes detenten el poder. Ciertamente, una sociedad sin conciencia histórica es como un individuo sin personalidad, influenciable y cambiante de acuerdo a las circunstancias y objeto de manipulación por parte de quienes deseen utilizarlo para sus fines propios.

II

La reposada comprensión de nuestra historia es, pues, una tarea colectiva aún pendiente. Pero acercarse a la comprensión de los hechos del pasado no es cualquier cosa. Es una difícil y delicada mezcla de razón y mesura. Y la primera lección que tal labor conlleva es entender que los hechos pretéritos nunca hablan por sí mismos. Es el historiador, o quien aspira al conocimiento histórico, quien los hace hablar.

En ese proceso de interpretar lo que ha sido pueden cometerse errores inconscientes o realizarse manipulaciones premeditadas. Puede ocurrir, por ejemplo, que los intereses y las posiciones del presente contaminen nuestro análisis. Así, podemos dejar de lado hechos importantes o magnificar otros que no lo fueron tanto. Con consciencia o sin ella hacemos del pasado un instrumento útil para nuestros debates y conflictos actuales. Y esto no es algo inusual, por cierto. Lamentablemente, cada nueva élite en el poder ha propendido, en mayor o menor grado, a contar la historia que mejor se acomode a sus intereses, rompiendo con la necesaria continuidad que es la que nos hace ser un pueblo.

Puede suceder, también, que incurramos en errores metodológicos y que nos dejemos guiar en nuestro juicio por eventos que ocurrieron luego de los hechos que estudiamos. En tal caso los estaríamos interpretando de “adelante hacia atrás”, para decirlo coloquialmente. Invertiríamos la línea del tiempo y haríamos que lo posterior explicase lo anterior. Esto no niega, por supuesto, que las perspectivas y aspiraciones que con respecto al futuro hubiesen podido formarse quienes vivieron antes, condicionasen su comportamiento. Lo que quiero decir es que los hechos históricos deben comprenderse por los procesos que les precedieron y que el futuro debe considerarse en ellos en tanto expectativa e intención. Ello me parece especialmente importante cuando se trata de comprender los eventos de un día.

III

Los eventos cuya conmemoración hoy nos convoca en este recinto –los eventos del 19 de abril de 1810– constituyen un momento fundamental en nuestro devenir histórico. Se trata de hechos cuya interpretación ha estado sometida a los problemas a los que antes me he referido.

Muchos han visto tales hechos, adoptando la perspectiva de lo ocurrido en 1811, como el inicio de la independencia. Algunos enfatizan su supuesto carácter democrático. Hay quienes los muestran como la manifestación del espíritu liberal y republicano que habría venido madurando en la sociedad venezolana. Otros los interpretan como un hito fundacional de una revolución social que hoy continuaría.

El 19 de abril se presta, pues, a diversas interpretaciones. Tal vez todas las anteriores –y algunas otras más– tengan algún elemento de verdad, aunque seguramente exagerado a expensas de otros aspectos también relevantes.

Hoy, en esta ocasión tan especial, sólo quiero presentar algunas reflexiones lo más ponderadas posible sobre lo sucedido en esa fecha. No lo hago como podría hacerlo un profesional de la historia sino como ciudadano curioso y preocupado. Mi propósito es, en el fondo, hacerme –y hacerles– algunas preguntas. Al actuar así, espero dejar claro algo que se me ha hecho evidente al meditar sobre el tema: la complejidad que siempre entraña tratar de entender seriamente el pasado. Si hay algo que me parece de suma importancia es evitar las terribles simplificaciones, fuente de peligrosos extravíos de las sociedades.

IV

Permítanme ahora presentar un esbozo general de las circunstancias de la sociedad colonial en las provincias de Venezuela en los tiempos que analizamos.

Los criollos, los descendientes de los españoles peninsulares, habían venido acrecentando sus aspiraciones a tener mayor protagonismo en el ejercicio del poder político local y a disfrutar de mayores libertades económicas, en especial, en materia de comercio. Pero los criollos, en su mayoría, no deseaban la ruptura con la Corona ni se planteaban la instauración de una república democrática, noción que les era vitalmente ajena. Además, su desprecio hacia otras clases sociales, evidente todavía pocos años antes de los eventos de 1810, los alejaban de cualquier experimento igualitario. Es cierto, sin embargo, que un sector de criollos –principalmente jóvenes influidos por las ideas de la Ilustración francesa y por el ejemplo de las provincias norteamericanas– venían dando forma, bajo el velo de la conspiración, a un proyecto independentista y republicano.

Los pardos, mulatos y mestizos, por su parte, aspiraban a disfrutar también de mayores libertades y a la desaparición de diversos privilegios de clase. Tales pretensiones colidían, desde luego, con las de los criollos que defendían el sistema de castas. Por tal razón, aquellos grupos veían la independencia como un hecho amenazante y preferían seguir viviendo en el seno del orden colonial y monárquico antes que hacerlo en un nuevo orden en el cual la élite criolla que los repudiaba detentase el poder. Algo que, probablemente, pensaría también la mayoría de negros esclavos.

La Corona, desde la metrópoli, actuaba en general, como era de esperar, en forma conservadora. Ella –y el funcionariado que la representaba en las provincias– daba poco valor a las distinciones jerárquicas que los criollos cultivaban con respecto a los otros estamentos sociales. Había decidido incluso, en varias ocasiones, favorecer a los pardos en disputas relativas a algunos privilegios sociales, humillando así la sensibilidad de los criollos. La Corona aplicaba en esta materia la vieja estrategia de dividir para mantener el poder. De todos modos, algunos personajes liberales en España veían con buenos ojos la posibilidad de reconocer ciertos derechos a los colonos criollos y elevarlos en su condición política. Entendían que no era viable mantener indefinidamente un esquema de sumisión y discriminación con respecto a las colonias que venían ascendiendo en poder económico y significación social.

Este conjunto de intereses y posiciones conformaba un complejo panorama cuya adecuada interpretación dista de cualquier fórmula simplificadora. Resulta imposible encasillar a los distintos sectores sociales en dos bandos, uno republicano proindependentista y otro monárquico colonialista.

Lo que sí es cierto es que la situación de las provincias venezolanas, dada esa conflictiva variedad de intereses y aspiraciones, era propensa a la inestabilidad social y política. Diversos episodios del siglo XVIII y de comienzos del XIX advertían que la ingobernabilidad y la violencia podían hacerse presentes en tales provincias. Fue lo que comenzó a ocurrir a partir de 1808.

V

En 1808 los ejércitos de Napoleón invadieron España, el monarca Carlos IV abdicó a favor de su hijo Fernando VII y éste fue depuesto por José Bonaparte. El que tales hechos fuesen posibles muestra, entre otras cosas, la debilidad en la que se hallaba la Corona española, luego de años de crisis. Una parte de la sociedad peninsular, sin embargo, reaccionó y se dispuso a resistir la invasión francesa. Ante la usurpación de la corona se consideró que el poder había retornado al pueblo y en diversas ciudades surgieron juntas destinadas a ejercer el gobierno y a conservar los derechos de la monarquía española. El 25 de septiembre de 1808 se creó la Junta Central Suprema y Gubernativa del Reino.

En la provincia de Caracas, por su parte, un sector de criollos pretendió aprovechar la ocasión para subvertir el vínculo colonial con la metrópoli. A tal efecto presionó para que el Cabildo y el Gobernador se manifestasen en contra de la usurpación napoleónica y diesen forma a una Junta similar a las que se estaban constituyendo en España. Este intento no prosperó en ese momento y quienes lo impulsaron fueron detenidos durante algún tiempo, acusados de haber tramado un ardid para tomar el poder local. Ello solo vino a fortalecer, en tal sector, su vocación emancipadora.

Las noticias de lo que sucedía en la Península llegaban con retraso a las colonias. La desinformación, la incertidumbre y la especulación eran constantes. La élite criolla se enteró de la creación, a comienzos de 1810, de un Consejo de Regencia, luego de que diversas derrotas militares hubiesen prácticamente anulado a la Junta Suprema. Corrió además el temor entre dicha élite de que el gobernador y capitán general de Venezuela, Vicente Emparan, considerado como afrancesado, reconociese al régimen de José Bonaparte. Se decidió entonces convocar al Cabildo para el 19 de abril. Siendo ese día un Jueves Santo.

VI

Resulta interesante acudir a una fuente primaria –el Acta que recoge los acontecimientos del 19 de abril– para tratar de entender y valorar lo sucedido en ese día y los días subsiguientes. Aunque en ningún caso debemos olvidar que lo descrito en tal Acta constituye, en realidad, una interpretación hecha por personas que eran protagonistas de los eventos en curso.

En dicho documento se nos informa que el Cabildo debió reunirse para dar una respuesta a la grave e incierta situación que se vivía en la provincia. Se afirma que el pueblo “… se halla en total orfandad, no sólo por el cautiverio del señor Don Fernando VII, sino también por haberse disuelto la junta que suplía su ausencia en todo lo tocante a la seguridad y defensa de sus dominios invadidos por el Emperador de los franceses…”[ii].

Se dice, a continuación, que:

“… aunque, según las últimas o penúltimas noticias derivadas de Cádiz, parece haberse sustituido otra forma de gobierno con el título de Regencia, sea lo que fuese de la certeza o incertidumbre de este hecho, y de la nulidad de su formación, no puede ejercer ningún mando ni jurisdicción sobre estos países”[iii].

En otras palabras no se reconocía la legitimidad del Consejo de Regencia. La razón era clara y contundente:

“… ni ha sido constituido por el voto de estos fieles habitantes, cuando han sido ya declarados, no colonos, sino partes integrantes de la Corona de España, y como tales han sido llamados al ejercicio de la soberanía interina, y a la reforma de la constitución nacional”[iv].

Y se argumenta algo de enorme significación:

“… el derecho natural y todos los demás dictan la necesidad de (…) erigir en el seno mismo de estos países un sistema de gobierno que supla las enunciadas faltas, ejerciendo los derechos de la soberanía, que por el mismo hecho ha recaído en el pueblo, conforme a los mismos principios de la sabia Constitución primitiva de España, y a las máximas que ha enseñando y publicado en innumerables papeles la junta suprema extinguida”[v].

VII

Varias cosas quedan claras, a mi juicio, de ese documento. El 19 de abril el Cabildo no decidió romper el vínculo colonial con la metrópoli ni insurgió en contra del sistema monárquico. De hecho el Ayuntamiento pasó a conformarse como Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VIIy pocos días después, el 11 de mayo de 1810, la Gazeta de Caracas hizo saber que “…si la España se salva, seremos los primeros en prestar obediencia a un gobierno constituido sobre bases legítimas y equitativas”[vi].

Por otra parte, sin embargo, los miembros del Cabildo que decían proteger los derechos del monarca, asumieron la soberanía y el gobierno, aunque con carácter interino. Estas dos decisiones pueden lucir contradictorias pero en realidad no lo son. Lo que ocurrió fue que la élite criolla o, más precisamente, una parte de ella, acudió a una tradición doctrinaria española para orientarse en momentos de tanta confusión, el llamado pactismo.

El pactismo es un conjunto de ideas que se remonta prácticamente a la Edad Media y que fue desarrollado por juristas y teólogos desde el siglo XVI. El pactismo:

“… en esencia, defendía que el origen de los gobiernos era popular y que existían obligaciones y derechos de gobernantes y gobernados; como colofón sostenía que en el supuesto de que el monarca faltara o hiciera un mal uso del poder, el pueblo quedaba legitimado para reasumir la autoridad”[vii].

En tal sentido, pensadores como Juan de Mariana “…expusieron con rotundidad las limitaciones de los gobernantes y defendieron la voluntad de los pueblos frente a las tendencias tiránicas de aquéllos”[viii].

Puede argumentarse entonces que:

“… las teorías escolásticas divulgadas en las universidades coloniales, particularmente en los centros dirigidos por los jesuitas, alcanzaron un alto grado de receptividad por parte de las elites locales. Los Cabildos emergieron como la más oportuna y cualificada voz para defenderlas y, pasado el tiempo, formular proyectos independentistas”[ix].

Esta parece ser la “sabia Constitución primitiva de España” a la que alude el Acta del 19 de abril. Esta es una tradición intelectual y moral poco conocida, pues se ha tendido a atribuir mayor importancia a la influencia de los pensadores de la Ilustración – a Rousseau, a Montesquieu, aDiderot – en la gestación de las ideas que justificaron la conducta de las colonias españolas. Tal influencia fue, desde luego, importante y ello puede notarse en los debates de 1811 y en la Constitución de ese mismo año. Pero hablamos de 1810 y lo que puede leerse en el acta que comento corresponde, sin duda, a ideas de la Escolástica española, las mismas ideas que habían animado a diversas comunidades españolas a insurgir contra el absolutismo a comienzos del siglo XVII.

A pesar de lo anterior, algunos han querido ver la proclamada defensa de los derechos del rey como astuta estratagema de la élite criolla que se preparaba, en realidad, para dar el paso hacia la independencia. Efectivamente, como hemos visto, algunos miembros de dicha élite actuaban con esa intención. Pero las cosas no son tan sencillas. Aunque toda la élite aspiraba a mayor poder político y a mayor libertad económica, una parte de ella pretendía lograrlo dentro del orden colonial y monárquico. Y ello no era contradictorio, insisto, con el hecho de que hubiese decidido asumir la soberanía popular, tal como lo habían hecho otras provincias en la propia península.

El 19 de abril, en definitiva, la independencia de las provincias de Venezuela era una posibilidad. No una necesidad. Otro hechos tendrían que producirse hasta llegar a julio de 1811 y a la ruptura definitiva del nexo colonial.

VIII

Pero en el Acta que analizamos hay otras cosas interesantes. Se cuenta allí cómo un numeroso grupo de personas, supuestamente perteneciente a sectores populares, congregado cerca del Cabildo:

“…levantó el grito, aclamando con su acostumbrada fidelidad al señor Don Fernando VII y a la soberanía interina del mismo pueblo; por lo que habiéndose aumentado los gritos y aclamaciones, cuando ya disuelto el primer tratado marchaba el cuerpo capitular a la iglesia metropolitana, tuvo por conveniente y necesario retroceder a la sala del Ayuntamiento, para tratar de nuevo sobre la seguridad y tranquilidad pública. Y entonces, aumentándose la congregación popular y sus clamores por lo que más le importaba, nombró para que representasen sus derechos, en calidad de diputados, a los señores doctores don José Cortés de Madariaga, canónigo de merced de la mencionada iglesia; doctor Francisco José de Rivas, presbítero; don José Félix Sosa y don Juan Germán Roscio, quienes llamados y conducidos a esta sala con los prelados de las religiones fueron admitidos…”[x].

De esta forma, más bien irregular, tres personas que pertenecían a los estratos sociales más altos, se convierten en representantes del pueblo y se integran al Cabildo. Sin duda, una demostración temprana de democracia tumultuaria.

Más adelante, al referirse a las resoluciones adoptadas por el Cabildo extraordinario, se lee que: “… el muy ilustre Ayuntamiento para el ejercicio de sus funciones colegiadas haya de asociarse con los diputados del pueblo, que han de tener en él voz y voto en todos los negocios”[xi]. Además, se establece que “se insertan los demás diputados que posteriormente fueron nombrados por el pueblo, y son el teniente de caballería don Gabriel de Ponte, don José Felix Ribas y el teniente retirado don Francisco Javier Ustáriz”[xii].

Así, junto al acto de asunción de la soberanía popular se encuentran vislumbres de cierta igualdad democrática, aunque sólo tuviesen un carácter meramente formal y obedeciesen, seguramente, a la razonable presunción de que sin el apoyo de los estamentos sociales más bajos no sería sostenible el nuevo estado de cosas que se pretendía crear. Es posible advertir aquí, además, la influencia de las ideas revolucionarias francesas que luego habrían de adquirir mayor fuerza. Sobre todo a partir de la creación, poco tiempo después de los sucesos del 19 de abril, de la llamada Sociedad Patriótica.

De cualquier forma, puede suponerse que a la hora de plantear la soberanía popular los integrantes de la élite criolla pensaban, ante todo, en sí mismos. Se consideraban “…asistidos de capacidad suficiente para reclamar y ejercer el gobierno soberano sobre los territorios cuya ocupación se había transmitido, de generación en generación, durante tres largos siglos[xiii]. El pueblo soberano no era, para ellos, definitivamente, el conjunto de todos los estamentos sociales.

IX

El 19 de abril fue, sin duda, un día importante. Sucedieron en el transcurso de sus horas cosas inéditas y significativas. Fue parte, además, de una compleja y fluida sucesión de decisiones y reacomodos políticos y sociales. Puede afirmarse que fue, en buena medida, un día de caos creativo y no sólo la simple expresión del plan conspirativo que una parte de la élite criolla pudo poner en marcha. Los derroteros del futuro se multiplicaron a partir de los hechos de ese día pero ninguno debía ser inevitablemente transitado por los habitantes de las provincias de Venezuela.

Es posible afirmar entonces que aquellos que ven los eventos del 19 de abril de 1810 como un acto de independencia adoptan una visión sesgada por los sucesos posteriores. Ese día la élite criolla, en consonancia con la doctrina escolástica española, decidió asumir la soberanía popular de manera interina, al tiempo que proclamaba su lealtad a la Corona.

Una consigna adoptada a efectos de dar a conocer los resultados de las deliberaciones del Cabildo del 19 de abril sintetiza lo ocurrido ese día. Dice: “¡Viva nuestro rey Fernando VII, nuevo Gobierno, muy ilustre Ayuntamiento y diputados del pueblo que lo representan![xiv]

Es cierto que la actuación de algunos personajes –señaladamente el famoso Padre Madariaga– logró que, en ejercicio de esa soberanía interina que asumía, el Cabildo procediese también a aceptar la renuncia del Gobernador Emparan y a destituir a otras autoridades coloniales. Estos se separarían pacíficamente de sus cargos e incluso Emparan firmaría el Acta del 19 de abril.

Pero nada debía ineludiblemente suceder a partir de ese día. Ni la independencia que se concretaría el año siguiente ni la violencia atroz que se desataría a continuación.

En realidad, el 19 de abril abrió el juego político y social en las provincias de Venezuela. Fue un día de posibilidades.

X

Deseo ahora, abandonando ya el análisis del 19 de abril, ofrecer algunas reflexiones finales.

Quieren las circunstancias que sea precisamente en un Cabildo que tenga el privilegio de pronunciar estas palabras. Pero no en cualquier Cabildo. Se trata de uno que representa a un conjunto de venezolanos que, en su mayoría, se resisten hoy a un régimen que pretende empotrarnos dentro de un modelo de sociedad que viola nuestras libertades; un régimen que, además, ha hecho entrega consciente de parte de nuestra soberanía a otra nación.

Un Cabildo es hoy, como siempre lo ha sido, un instrumento para el ejercicio y defensa de la soberanía popular. Quizás corresponda al Cabildo de Chacao, uno de los más jóvenes de nuestro país, recuperar el hilo dorado de esa tradición libertaria y convertirse en activo lugar de encuentro y de debate de los venezolanos que, otra vez, debemos luchar contra la opresión.

Caracas, 28 de abril de 2014

[i] Briceño-Iragorry, Mario (1988). Mensaje sin destino y otros ensayos. Caracas, Venezuela: Biblioteca Ayacucho.
[ii] Acta del 19 de abril de 1810. En “Documentos fundamentales de la Historia de Venezuela (1770-1993)”. Caracas, Venezuela: Los Libros de El Nacional, 1999.
[iii] Ibíd.
[iv] Ibíd.
[v] Ibíd. El subrayado es nuestro.
[vi] Molina Martínez, Miguel (2008). Pactismo e independencia en Iberoamérica (1808-1811). Revista de Estudios Colombinos, Nº. 4, 2008, págs. 61-74
[vii] Ibíd.
[viii] Ibíd.
[ix] Ibíd.
[x] Acta del 19 de abril de 1810. Documentos fundamentales de la Historia de Venezuela (1770-1993). Caracas, Venezuela: Los Libros de El Nacional, 1999.
[xi] Ibíd.
[xii] Ibíd.
[xiii] Rivero, Manuel Rafael (1988). La República en Venezuela: pasión y desencanto. Caracas, Venezuela: Cuadernos Lagoven.
[xiv] Acta del 19 de abril de 1810. Documentos fundamentales de la Historia de Venezuela (1770-1993). Caracas, Venezuela: Los Libros de El Nacional, 1999.

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