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Entrevista a Antonieta Mendoza: Mi hijo Leopoldo no negocia su libertad

Entrevista a Antonieta Mendoza: Mi hijo Leopoldo no negocia su libertad

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JUNIO 17TH, 2017 EDITOR CONTENIDO ENTREVISTAS

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“El Gobierno está consciente de que la voz de Leopoldo llama a la calle y la gente lo sigue” / “Cuando Carmena me invitó me sentí reconocida como madre de un preso político”.

Antonieta Mendoza es venezolana de nacimiento y española por decreto. En diciembre de 2015 el Consejo de Ministros le concedió la nacionalidad junto a su marido ya que “su situación personal y familiar está afectada por la persecución política y judicial que sufren, tanto su hijo, como su cónyuge”. Su esposo vive aquí ante la imposibilidad de volver a Venezuela por una orden de captura en su contra. Pero ella sigue en el otro lado del charco, donde su hijo cumple condena desde hace más de tres años.

Mendoza es la madre del dirigente opositor preso Leopoldo López, sentenciado a casi 14 años en una prisión militar por su participación en las marchas contra el Gobierno de Nicolás Maduro de febrero de 2014. Recientemente, Mendoza pasó más de un mes sin poder ver a su hijo y se rumoreaba que estaba muerto. “Fueron días muy…”, recuerda sin ofrecer un adjetivo.

A principios de junio el Gobierno ofreció a López cambiar a arresto domiciliario, pero él rechazó la proposición, según afirmó su esposa. Al conocerse la noticia, el chavismo aseguró que había iniciado un diálogo con López y que el preso quería continuar su condena en casa pero no lo hizo por intervención de su mujer y la oposición.

Mendoza acusa al Gobierno de “manipular” los hechos en Venezuela a través de la propaganda y la censura para crear “climas de opinión falsos” y subraya que su hijo “nunca aceptaría la casa por cárcel a cambio de callar a la calle”.

La semana pasada Mendoza se reunió con la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, que prometió organizar un acto público para apoyar la liberación de López, a quien la portavocía del Consistorio calificó de “preso político”. Este jueves Mendoza no sabía todavía cuándo se produciría el acto ni en qué forma, pero confiaba en que tuviera lugar antes de su regreso a Latinoamérica.

Antigua vicepresidenta de Asuntos Corporativos de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Mendoza se dedica ahora a reclamar la liberación de los opositores presos y el respeto a los derechos humanos en la República Bolivariana, que vive más de dos meses seguidos de protestas después de que el Tribunal Superior de Justicia extirpara los poderes a la Asamblea Nacional. Mendoza es además madre de dos hijas y abuela de siete nietos.

¿Cuándo fue la última vez que vio a su hijo en prisión y cómo se encontraba él?

Fue el domingo 28 de mayo. Bien. Yo misma me sorprendo del compromiso de Leopoldo con su sacrificio: estar aislado y separado de su mujer y sus dos hijos pequeños. Leopoldo Santiago cuando [su padre] entró en la cárcel tenía un año. Ahora tiene cuatro. Manuela tenía cuatro años cuando su papá entró en la cárcel. Ahora ya es una niña de ocho años. Él se pierde esa cotidianidad de los niños creciendo. Es muy duro.

Leopoldo el día que entró en la cárcel estaba aislado. Y de esos 1.200 días, al menos 700 ha estado aislado en solitario, es decir, que ni su familia directa ni sus abogados han podido entrar. Sus abogados desde el 6 de abril no ven a Leopoldo. Le están negando su derecho al debido proceso.

Entonces, ¿cuando se le ofreció el arresto domiciliario a Leopoldo sus abogados no pudieron hablar con él?

No pudieron.

¿Por qué piensa que el Gobierno le ofreció a su hijo la posibilidad de cumplir condena en casa?

Yo creo que hay un reconocimiento por parte del Gobierno del liderazgo de Leopoldo. El Gobierno está consciente de que la voz de Leopoldo llama a la calle y la gente lo sigue. Leopoldo está preso desde el 2014 justamente por llamar a una protesta pacífica constitucional. Y cuando empezaron las protestas a principios de abril, cuando se rompe el hilo constitucional cuando el Tribunal Supremo de Justicia le arranca las competencias a la Asamblea Nacional, Leopoldo manda mensajes a través de su esposa, Lilian, en su cuenta de Twitter, sumándose. Y ahí empieza el aislamiento de Leopoldo.

Supongo que una casa por cárcel era [para que] Leopoldo mande mensajes para que la calle se aplaque. Y Leopoldo no negocia su libertad, ni negocia casa por cárcel por la libertad de Venezuela. Y además Leopoldo no se merece casa por cárcel, Leopoldo merece libertad plena. Es inocente, fue sometido a un juicio que es una farsa. El mismo fiscal que lo acusa se va de Venezuela para poder denunciar que el juicio fue montado [el fiscal Franklin Nieves salió del país y desde el extranjero dijo que había sido presionado para defender pruebas falsas].

El Gobierno está consciente de que la voz de Leopoldo llama a la calle y la gente lo sigue

Y usted, como madre, ¿está de acuerdo con su hijo en no aceptar el arresto domiciliario?

Es una pregunta muy difícil para una madre. Yo como madre me encantaría que Leopoldo estuviera en libertad plena y, si no, casa por cárcel. Lo aceptaría. Pero no bajo condicionamiento. Yo opino exactamente igual que Leopoldo. Él no aceptó casa por cárcel y la familia lo apoya totalmente.

Por ejemplo, el alcalde metropolitano [de Caracas] Antonio Ledezma, que sigue preso. Él estuvo preso con Leopoldo en Ramo Verde, tuvo una situación de salud complicada y lo sacaron, fue a un centro privado donde se sometió a una operación quirúrgica y de ahí lo mandaron a su casa. Pero no fue a cambio de nada.

Que quede claro: yo estoy absolutamente de acuerdo con que Leopoldo no haya aceptado casa por cárcel.

¿La oferta fue explícita?

No te lo puedo decir. Me encantaría saberlo. Algún día me lo contará.

Su hijo divulgó a través de Twitter dos vídeos desde su celda en las últimas semanas. En uno llama a los venezolanos a manifestarse y en el otro reclama a las fuerzas de seguridad que no repriman las protestas ¿Sabe si ha cambiado la situación de su hijo en la cárcel desde la divulgación de los vídeos?

Leopoldo está solo en una torre, aislado. En una celda de 2×3. Y del otro lado del penal están 250-300 presos que conviven, conversan. Leopoldo no tiene esas facilidades. O sea, un trato absolutamente discriminatorio. Pero aparentemente sí hubo requisas muy violentas después de esos vídeos. Cómo logró grabar no me lo preguntes, porque no lo sé.

Su hijo está encarcelado en Venezuela y su marido vive aquí. ¿Cómo es vivir así?

Complicado. Duro. Mi marido debería estar en Venezuela, no exiliado. Leopoldo [padre] tiene dos años y cuatro meses que no ve a su hijo. Una situación muy difícil y muy lamentable. Y Leopoldo [hijo] debería estar libre. Deberíamos de ser una familia normal luchando por la libertad de nuestro país.

Pero Leopoldo con su sacrificio nos ha llenado a nosotros como familia de una gran fortaleza y cada uno de los miembros de la familia lucha por lograr las libertades en Venezuela.

¿Y sus nietos cómo lo afrontan?

Manuela y Leopoldo Santiago son niños que están creciendo en total normalidad. Un gran esfuerzo que hacemos todos es ese. Tienen la grandísima suerte de que Lilian, mi nuera, es una persona sumamente optimista, llena de energía. Eso se transmite.

Esta dictadura ha roto las familias en Venezuela. Y nuestra situación no es única: hay 300 familias con presos políticos. Hay unos que están con una salud comprometida, otros que tienen boletas de excarcelación, como Yon Goicoechea, y el director del SEBIN [Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional] no lo deja salir.

La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, se ha vuelto ahora contra el Gobierno de Maduro. Sin embargo, también es responsable de que su hijo fuera a prisión. ¿Cómo ve su proceder?

La Fiscalía no permitió que el juicio fuese justo, con pruebas y testigos. [Fue] muy duro para nosotros como familia. Pero sí tengo que reconocer el paso hacia delante que ha dado la Fiscalía.

Estos procesos son complicados, cuando tienes dictaduras. Es donde la reconciliación juega un papel muy importante. Yo no he tenido oportunidad de hablar con Leopoldo sobre esto, pero estoy segura que tomaría una posición parecida.

Venezuela vive ya dos meses seguidos de protestas contra el Gobierno que han dejado decenas de muertos. ¿Piensa que la gente que demanda un cambio puede cansarse si no se produce pronto?

Esa es la gran pregunta. Hay 70 familias que están en duelo, que han perdido, la mayoría, a jóvenes. Pero hay una cosa impresionante de los familiares. Cuando ha habido manifestaciones por los caídos los ves fuertes, los ves diciendo “este sacrificio es por lograr una Venezuela mejor”. Esperemos que la protesta siga. La protesta no violenta es lo único que tiene el pueblo para avanzar, para lograr las libertades.

Hubo un llamado del ministro Vladimir Padrino hace semana y media exigiéndole a la Guardia Nacional que no reprimiera, pero parece que no le hicieron caso, porque los muertos siguieron. Está habiendo posiciones distintas dentro de las mismas Fuerzas Armadas.

La protesta no violenta es lo único que tiene el pueblo para avanzar, para lograr las libertades.

¿Y cuál cree que es la posición mayoritaria dentro de las Fuerzas Armadas?

Es difícil. Yo me remito al video de Leopoldo. Tiene dos mensajes principales. Primero, que tiene ya tres años en una institución militar y ha tenido oportunidad de intercambiar con oficiales, con soldados y él dice que mayoritariamente están en contra de la dictadura. Y después le hace un llamado a los soldados, a los guardias, que bajen las armas, que no repriman. Ojalá que se dé eso.

Respecto a las elecciones a la Asamblea Constituyente que el Gobierno ha convocado para el mes que viene. ¿Qué piensa que va a ocurrir?

La Constituyente no es Constituyente: es prácticamente la instalación en Venezuela de una dictadura a lo cubano. Yo espero, número uno, que el Gobierno rectifique. Es imposible imponerla, la gran mayoría de los venezolanos rechazan este fraude. Y, luego, que la gran mayoría de los venezolanos, que formamos parte de la oposición, nos mantengamos firmes en las actividades de calle e institucionales para evitar que esto suceda.

¿Y, a su juicio, debe la oposición participar en el proceso constituyente o rechazarlo y correr el riesgo de que se reescriba la Constitución sin ella?

Esta no. Esta es un fraude. Es imposible formar parte de esta. Lo lógico sería que se llame a unas elecciones generales, puede ser a través de una constituyente. Pero no esto. Lo que está en nuestra Constitución es un proceso en el cual el pueblo a través de un referéndum vota si quiere o no quiere una constituyente. Y eso no es lo que están intentando.

Nosotros debemos evitar que esto suceda. La actual Asamblea Nacional tiene una altísima responsabilidad porque es el poder del pueblo. Nosotros [la oposición] tenemos las dos terceras partes de la Asamblea Nacional, que es una victoria grandísima.

La Constituyente es prácticamente la instalación en Venezuela de una dictadura a lo cubano

Recientemente la alcaldesa de Madrid los recibió a usted y su marido y les prometió que celebraría un acto público en apoyo a los derechos humanos en Venezuela. ¿Cómo se sintieron al recibir la invitación?

Bien. Reconocidos como padres de un preso político y, no solamente por ser los padres de Leopoldo, [sino] por representar de alguna manera a todos los presos políticos del país.

Yo creo que lo más importante fue que un sector de Podemos, yo no puedo decir si es mucho o es poco, pero un sector representativo, reconocieron que en Venezuela hay violación sistemática de derechos humanos, que Leopoldo fue detenido arbitrariamente y que para poder avanzar en una transición es necesaria la liberación de los presos políticos.

¿Teme que la comunidad internacional y España, en concreto, puedan olvidarse de Venezuela antes de que la situación haya mejorado?

Haremos lo imposible para que eso no pase. Seguiremos recorriendo el país, el mundo… Esto tiene que acabar. No sé cuando. Creo que el momento está cerca.

No podemos seguir en estas crisis. Que un país en el siglo XXI con las mayores reservas petroleras y mineras del mundo, que podría ser líder de América Latina, esté ahorita sumergido en esta crisis política, social y económica en la que todos los venezolanos estamos presos… La comunidad internacional tiene que apoyar.

Ojalá, y yo espero, que en la reunión que se lleve ahora a cabo de la OEA [Organización de Estados Americanos] todos los países voten por una resolución, por la aplicación de la Carta Democrática. Esa resolución exigiría las elecciones. El 80% de los venezolanos quiere cambio, los chavistas y los no chavistas.

¿Y usted ve a su hijo presidente en un futuro?

Sólo los venezolanos decidirán si Leopoldo es presidente. Lo ideal es que pasemos de esta dictadura a una transición que llame a unas elecciones donde compitieran todos. Y si los venezolanos eligen a Leopoldo, pues me sentiría muy orgullosa.

Vía Diario El Español.

Reporte Estelar: Situación de Venezuela ante la OEA

Fuente: GV 06-06-2017 02:38AM

Captura

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La situación de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos se ha visto comprometida, es por ello que en programa Reporte Estelar, transmitido por Globovisión se ofrece información de la posición de los actores de este organismo.

(Lea también: Reporte Estelar: Renovación de partidos políticos)

La internacionalista Giovanna de Michele, expresó que la OEA “no fue concebida para atender este tipo de circunstancias”.

“La OEA fue concebida para armonizar políticas en el continente americano en épocas en que teníamos el mundo dividido de de dos hemisferios”, comentó.

Marcel Granier: Venezuela un día va a explotar

 

Emisora Costa del Sol FM 18 Mayo, 2017 Política, Titulares0

El presidente de Radio Caracas Televisión (RCTV), Marcel Granier, advirtió hoy que las tensiones en la sociedad venezolana y en las Fuerzas Armadas son tales que el país “un día va a explotar”.

EFE

“Hay odio en los dos lados, por lo que cualquier incidente puede encender la llama”, afirmó el empresario venezolano en una conferencia en el National Press Club de Washington.

En mayo de 2007, la cadena privada que preside Granier, de línea editorial crítica con el chavismo, tuvo que dejar de emitir en abierto después de que el Gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez no le renovara el permiso con el argumento de que era una compañía “golpista”.

Después, intentaron el cable, satélite e internet, encontrando siempre el “bloqueo” del Ejecutivo, por lo que ahora se dedican a la producción de contenidos a la espera de que haya un cambio de Gobierno que les permita volver a emitir en abierto.

Tras años esperando ese cambio, Granier no se atreve a hacer predicciones, pero considera que la situación en Venezuela es tan crítica que “un día va a explotar”.

“Nadie se ocupa de los problemas reales. La seguridad está fuera de control, no hay medicinas, no hay alimentos”, denuncia el empresario, quien sigue residiendo en Caracas porque prefiere “vivir asustado” en su ciudad que “avergonzado fuera de ella”.

En ese contexto, ve “mucha división” tanto en la sociedad en general como en el interior de las Fuerzas Armadas, que “en cualquier momento pueden colapsar”, alerta.

Granier considera que Venezuela “aún no está en una dictadura cerrada” porque el Gobierno “quiere mantener la apariencia de una democracia”, eso “le importa”, por eso “la represión es selectiva”.

Desde hace un mes y medio en Venezuela se suceden las protestas opositoras contra el Gobierno, en las que ya han muerto 45 personas y centenares han sido heridos o detenidos.

Además, señala el empresario, “muy pronto Venezuela va a necesitar mucha asistencia de alimentos, medicinas y seguridad”.

En ese sentido, considera que esa ayuda debe ser “multilateral” y que no puede hacerlo un solo país como, por ejemplo, Estados Unidos.

Granier considera que los Gobiernos estadounidenses de los últimos 20 años han sido “muy prudentes” sobre el tema venezolano y que “el empeño que tenían algunos presidentes por los derechos humanos parece que ha pasado de moda”.

Cree que el Gobierno de Donald Trump está siendo más contundente con el chavismo de lo que lo fue el de su predecesor, Barack Obama (2009-2017), pero aún así ve “contradicciones”, como el hecho de que el secretario de Estado, Rex Tillerson, “dijera que la protección de los intereses económicos es diferente de otras protecciones”.

Aunque reconoce “la tentación” a comparar “líderes populistas”, cree que el caso venezolano es “distinto” del estadounidense, porque las instituciones democráticas del país norteamericano “son fuertes”.

Mientras que en Venezuela, el chavismo “atacó las bases de la democracia” y, entre ellas, “acabó con la libertad de prensa”, lamenta.

Fermín: La mejor política para acabar con las manifestaciones es cumplirle a la gente

 

Fuente: GV 18-05-2017 06:31AM

Claudio Fermín

Claudio Fermín – Captura GV

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El dirigente político Claudio Fermín, manifestó este jueves que “la mejor política para acabar con las manifestaciones es cumplir a la gente”, a propósito de las movilizaciones convocadas por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en el que han perdido la vida más de 40 personas.  

Durante una entrevista en Primera Página, programa transmitido por Globovisión, Fermín indicó que “en Venezuela hay un ambiente de tristeza y dolor, los ciudadanos independientemente de sus reclamos y puntos de vista, no puede ser que la sanción, la pena sea la muerte”.

(Lea también: Maduro responsabilizó a Borges y a Capriles de los hechos registrados en la Maternidad de Carrizal)

“Lamento que no percibo esa tristeza en ese gobierno. Su comportamiento es violento. Es inadmisible usar lacrimógena como proyectiles. Deben preservar la vida como gobierno.

Dijo que “el país hace bien en levantar su voz de protestas. Hago un llamado al lado humano (…) la GNB y la PNB no puede comportarse así porque ese sea la instrucción, es inadmisible”.

Llamado al ministro de la Defensa

Fermín exhortó al ministro de la Defensa, G/J Vladimir Padrino López a que detenga todas las acciones de la GNB, puesto que “no existe nadie con más poder que él para hacerlo”. 

(Lea también: Padrino López: Hemos decidido elevar a una segunda fase el plan Zamora en el Táchira)

Constituyente

El dirigente político indicó que “esta gran crisis que atraviesa el país no se resuelve con una Constituyente. Esta Constitución es perfectible”.

“El problema del país no es ese, Maduro debería decirnos qué es lo que está mal en esta Constitución. La intención es busca distraer el tema que aqueja a los venezolanos”.

(Lea también: Isaías Rodríguez aseguró que la salud en el país depende de la Constituyente)

Transición en Venezuela

Explicó que el país necesita una transición que comience con un “gran acuerdo nacional” y desmantele “todo este cúmulo de errores” que según su punto de vista ha tenido el gobierno durante todos estos años. 

Lo que dice un excancilller de Chávez sobre la Constituyente de Maduro

 

Fuente: Google

17/05/2017 Venezuela

A la sesión especial de la Asamblea Nacional de este martes, acudió Luis Alfonso Dávila, expresidente del extinto Congreso de al República, excanciller de Hugo Chávez.Varios años después de representar al Movimiento V República, Dávila regresó al Parlamento para expresar su rechazo a la Constituyente comunal que propone Nicolás Maduro.

En entrevista con El Pitazo, este Coronel en situación de retiro expresa que “al país uno lo ve descuadernao, destruido…todo lo que en un momento determinado aspiramos como recuperación de Venezuela no ha tomado cuerpo. La sociedad está absolutamente empobrecida lo que ha generado que hoy esté la gente en la calle, en plenas protestas, con mucho sentido de las necesidades que soporta el pueblo de Venezuela.

-¿Está usted de acuerdo con las protestas de estos últimos días, coronel Dávila?

– Sí estoy. Pero esas protestas tienen que tener un propósito determinado. El nuestro es el de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente originaria que es muy diferente a lo que planea Maduro. Él lanza su idea porque tiene el agua al cuello, el sol a sus espaldas y porque quiere permanecer en el poder además de darle rango constitucional al Plan de la Patria.

Advierte Dávila que la propuesta que impulsa, junto a abogados, políticos ex militares y analistas, “está circulando desde hace tiempo y quiere recuperar a Venezuela de la situación en la cual está. Debemos ser un país reconciliado que una vez fuimos para llevar adelante una serie de proyectos que tienen que ser considerados en este momento como la descentralización, la educación , la productividad. También planteamos que las Fuerzas Armadas vuelvan al cauce en donde les corresponde estar y no en el actual estado en donde se encuentran. Están volteando sus armas en contra de la población y nada les importa. Ese atropello a la gente es inaceptable. Como militar en situación de retiro me siento sumamente mal, me siento pésimo con esto que está pasando en el país. Conozco con propiedad a las Fuerzas Armadas. En el año 90 se considero mi ascenso de Coronel a General y yo no lo quise aceptar porque la situación del país era muy calamitosa. ahora es peor”.

Fustigó el papel de las Fuerzas Armadas y dijo que, “están arrodilladas ante un partido político y voltean sus armas en contra la población. Además, promueven la violación de la Constitución de la manera más flagrante posible”. Cuestionó la creación de milicias armadas “que no aparecen por ninguna parte de la Constitución”.

–¿Usted forma parte de la Mesa de la Unidad Democrática o de otro grupo que plantea una nueva Constituyente?

-Formo parte de un grupo de venezolanos preocupados por su país que dirige el ingeniero Enrique Colmenares Finol. Hemos debatido a cómo se llega a una Constituyente originaria y para qué se va convocar. Hay que rescatar a Venezuela. No hay ni una sola área en el país que esté bien. Nada funciona. Creemos que esta Asamblea Nacional, con mayoría simple, puede hacer del artículo 71 de la Carta Magna actual y someter a la consideración del pueblo de Venezuela si aceptan o rechazan esa propuesta de Constituyente bastarda que pretende imponer Maduro a martillazos.

Insistió en que el país “está conducido muy mal desde hace varios años. Soy venezolano integral que se preocupa por un país que está en el piso; algo tenemos que hacer. Hay que sentarse a definir la nación que queremos para los próximos 50 o 60 años”.

Añadió que “hemos creado una Alianza Nacional Constituyente hay una estructura conformada en casi toda Venezuela, con personas relevantes como Blanca Rosa Mármol, Luis Granados, Lourdes Colmenares, entre otros. Sobre esta alianza hemos creado una conferencia superior Constituyente en la cual han sido convocados profesionales como román Duque Corredor, Allan Brewer Carías, Gustavo Velázquez, Asdrúbal Aguiar, entre otros. Vamos a presentar al país una propuesta dada la gravedad de la situación”.

El Pitazo

En exclusiva: Entrevista a Michael Reid sobre Venezuela; por Mariano de Alba

Actualidad

 

 

Por Mariano de Alba | 3 de mayo, 2017

 

Michael Reid retratado por Kilder Díaz

Michael Reid retratado por Kilder Díaz

Cuando Michael Reid visitó por primera vez América Latina en 1980, las dictaduras en la región comenzaban a ser cosa del pasado. Durante ocho años trabajó desde Lima como corresponsal para The Guardian y la BBC, contando de primera mano el inicio de las transiciones a la democracia en varios países latinoamericanos. Justamente en el Perú, en 1977, una dictadura militar –en medio de un clima de crisis económica y movilizaciones nacionales– había aceptado convocar unas elecciones para conformar una asamblea constituyente que fue electa en 1978 y promulgó una nueva constitución en 1979. Este proceso desembocó en las presidenciales de 1980 donde se eligió a Fernando Belaúnde, iniciándose así un período de reconstrucción democrática; y demostrándose lo tortuoso que puede resultar el retorno a la democracia.

Hoy, treinta y siete años después, Reid es uno de los periodistas que mejor conoce los pormenores de la región. Sus análisis semanales desde la columna Bello en la revista The Economist –en la que comenzó a trabajar en 1990– son de referencia obligatoria, proporcionándole una ventana privilegiada a América Latina a personas de todo el mundo, incluyendo a los propios latinoamericanos. En esta entrevista, exclusiva para Prodavinci –y realizada en el marco de su Taller de Periodismo de Análisis organizado por la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano en Bogotá–, irónicamente aceptó conversar sobre el mismo tema que despertó su curiosidad sobre la región hace tantos años, pero sobre un país distinto, que para entonces acumulaba veintidós años de tradición democrática.

En su última columna sobre Venezuela, publicada a principios de marzo, usted se preguntaba si Nicolás Maduro tenía posibilidades de permanecer en el poder. Luego de las sentencias del Tribunal Supremo y las recurrentes protestas opositoras, la crisis parece haber entrado en una nueva etapa. ¿Cómo percibe los últimos acontecimientos?

Como muchas veces sucede en el caso de Venezuela, yo pienso que la dinámica de los acontecimientos es incierta. Hay un régimen que está atrincherado y que ha demostrado desde octubre de 2016 que está dispuesto a tirar la Constitución por la ventana. Ya no está gobernando según la Constitución y es claramente una dictadura que está en el poder sólo porque tiene el monopolio de la fuerza. Son las fuerzas armadas las que están sosteniendo al régimen, pese a sus violaciones a la Constitución y ante un descontento popular cada vez más grande.

Ante este escenario, es difícil que las manifestaciones de la oposición por sí solas logren desalojar al gobierno, obligarlo a convocar una elección o a respetar la Constitución, que es lo más importante. Pero ahora hay una combinación de factores que debilitan al régimen como nunca antes: las protestas en la calle, una oposición unida gracias a las medidas tomadas recientemente (como la inhabilitación de Capriles), por primera vez una reacción diplomática regional, señales de algunas fisuras en el chavismo como los casos notables de la Fiscal General y los tres militares que han solicitado refugio en Colombia, así como el episodio de unos manifestantes que, en un acto del propio gobierno, le tiraron huevos y otros objetos a Maduro.

¿Y qué opina de la propuesta de Nicolás Maduro de convocar una supuesta Asamblea Nacional Constituyente? Según lo planteado hasta ahora, esto se concretaría sin una elección universal y con el gobierno eligiendo al menos a una parte de los constituyentes a través de figuras inconstitucionales como las comunas y los consejos comunales.

Todavía no se conocen los detalles de lo que verdaderamente se está proponiendo. Puede ser que ni el mismo Maduro lo tenga claro y, por ende, esta iniciativa sea una especie de globo de ensayo. De todas maneras, demuestra una cierta desesperación; es un intento de huir hacia adelante. La propuesta en los términos que conocemos hasta ahora sería coherente con un camino: el tratar de replicar, de ser una copia del régimen cubano, pero en circunstancias mucho menos favorables que las que tenía Fidel Castro después de la revolución en 1959. El gobierno venezolano ya no va a lograr convencer a casi nadie internacionalmente. Posiblemente habrá una resistencia con respecto a esta iniciativa dentro del propio chavismo, y si la idea es suspender la Constitución de 1999, propuesta por Chávez, tendrá que finalmente hacerlo por la fuerza.

En febrero de 2016, el título de una columna Bello en The Economist fue “el fin del juego en Venezuela”. Pero catorce meses después aquí estamos, Nicolás Maduro sigue siendo presidente y no se vislumbra una resolución próxima a la grave crisis venezolana. ¿Cómo es posible?

Yo, y otros, nos hemos equivocado porque subestimamos hasta donde el régimen estaba dispuesto a violar su propia Constitución. Las recientes decisiones por parte del gobierno de inhabilitar a Capriles, retirarse de la OEA y convocar a una constituyente demuestran que el plan de Nicolás Maduro es crear una oposición a su medida, pero esta jugada no va a convencer a nadie, ni en Venezuela ni en la región.

Una opción es que el chavismo lleve a Venezuela a ser una especie de Cuba, un proyecto que yo pienso que a mediano plazo es inviable, pero lo podría intentar. La otra es que efectivamente las contradicciones, disensos y presiones sean tan grandes que provoquen un quiebre, especialmente si tenemos en cuenta que el apretón económico es cada vez más fuerte y va a ocasionar un crecimiento aún mayor en el descontento popular. Al final del día, la gran pregunta es si la represión ejercida por la Guardia Nacional contra las protestas opositoras se verá rebasada y si el régimen le tiene que pedir al ejército que salga a las calles a disparar. Si eso ocurre, será el momento de la verdad para el general Padrino López y el resto de las fuerzas armadas.

Michael Reid retratado por Kilder Díaz

Michael Reid retratado por Kilder Díaz

Se entiende entonces que la clave está en que la oposición mantenga su agenda de protestas, agenda que eventualmente podría ocasionar un quiebre en el seno de las fuerzas armadas. ¿Pero a dónde nos lleva finalmente esto? ¿A una nueva negociación entre el gobierno (o al menos un sector de él) y la oposición? Porque justo en esto momento, y considerando lo que ocurrió a finales de 2016, esa posibilidad parece más remota que nunca.

Debe pensarse muy bien cuál es el objetivo que se está buscando con las protestas. El fin debe ser una vuelta a un gobierno constitucional y democrático. Para mí sólo hay tres vías para lograr ese fin: revolución, golpe de Estado o negociación. Las dos primeras opciones conllevan el riesgo de mayor violencia. Además, no creo que la oposición tenga la fuerza para hacer una revolución y las fuerzas armadas no muestran la disposición para dar un golpe de Estado. Por ende, al final del día, una negociación es lo más posible y lo más deseable.

Está claro que la palabra “diálogo” se ha satanizado en la oposición. En primer lugar, porque el gobierno de Maduro, con la complacencia de Ernesto Samper y los tres expresidentes, claramente usó el diálogo de finales de 2016 como una forma de ganar tiempo. Yo percibí como un paso positivo cuando el Vaticano asumió un rol en el diálogo porque empezó a haber una negociación seria con agenda y temas. Y eran los temas correctos: liberación de presos políticos, renovación constitucional de las autoridades electorales y del Tribunal Supremo, el fin del desconocimiento a la Asamblea Nacional, un calendario electoral y la apertura de un canal humanitario. Esas siguen siendo las necesidades apremiantes en Venezuela. El diálogo de 2016 fracasó porque el gobierno no estaba dispuesto a llegar a un acuerdo sobre esos puntos, y si no hay voluntad para llegar a un acuerdo sobre esos puntos, entonces no hay un diálogo real. Yo no descarto que en el transcurso de este año pueda haber una nueva negociación, pero tendría que ser sobre bases reales y serias.

Uno de los puntos que más preocupa ante una hipotética nueva negociación es que no parecen existir interlocutores válidos. Incluso el Vaticano ha sido descalificado tanto por el gobierno como por sectores de la oposición. ¿Cómo lograr interlocutores válidos que sean de la confianza de ambas partes?

Eso pasa por la resolución de la crisis que está viviendo la UNASUR. Luego de la salida de Ernesto Samper en enero de este año, la organización carece de Secretario General. Hay intentos de nombrar un reemplazo, pero no se ha logrado llegar a un acuerdo. Si los doce países miembros no logran elegir un candidato serio, la UNASUR muere en vida y deja de ser relevante. Si la UNASUR logra nombrar un nuevo Secretario General, lo lógico es que se nombren nuevos interlocutores. No sé si el régimen los aceptaría, pero la negociación es la única modalidad para volver a un gobierno constitucional. Si el régimen no está dispuesto a aceptar una negociación, eso implica que va a seguir el conflicto en las calles, y que el descontento social y el aislamiento internacional crecerán.

¿Cómo interpreta el anuncio por parte del gobierno venezolano de que abandona la OEA? Esta medida y la fuerte represión que estamos viendo en muchas partes de Venezuela parecieran indicar que el régimen ha optado por la vía de la radicalización interna y el aislamiento externo. ¿En la actualidad es viable un gobierno latinoamericano aislado?

Me parece que el régimen decide salirse de la OEA pensando que el que pega primero, pega dos veces. Con esta acción, Maduro está reconociendo implícitamente que Venezuela ya no es una democracia, que está violando la Carta Democrática y que eventualmente Venezuela podría haber sido suspendida. Y eso es un gran cambio, comparado con la posición e imagen internacional que tenía hace apenas un año. Con esta decisión, efectivamente se abre la posibilidad que la estrategia de Maduro es tratar de convertirse en otra Cuba, dejando claro que en Venezuela no hay una democracia.

Yo pienso que es posible que Venezuela se convierta en un país aislado de la comunidad internacional, pero sólo en el corto plazo. El caso de Cuba es distinto porque es una isla geográficamente hablando. Por eso se mantuvo como una colonia española por setenta años más que el resto del continente y por eso el régimen castrista ha logrado mantenerse tanto tiempo en el poder. Pero Venezuela no es una isla. Nicolás Maduro lo tiene mucho más difícil que los Castro. No puede controlar los movimientos de población a través de sus fronteras y si se fortalecen disidencias dentro de las fuerzas armadas, uno podría concebir el surgimiento de una guerrilla en Venezuela. Obviamente no deseo eso, pero frente ante una dictadura asumida, hay la posibilidad de que finalmente la resolución de la crisis sea violenta. Hay que trabajar para que ello no ocurra.

Michael Reid retratado por Kilder Díaz

Michael Reid retratado por Kilder Díaz

Ante este grave y preocupante escenario que plantea, ¿cómo cree que va a reaccionar el resto de América Latina con la decisión de Nicolás Maduro de salirse de la OEA?

Creo que la reacción diplomática regional va a continuar, pero lo cierto es que hay límites a la capacidad de acción de la OEA. Yo pienso que en Venezuela –y en Cuba– el cambio va a venir de adentro y no puede venir de afuera. Ni los venezolanos ni los cubanos pueden esperar que el resto del mundo haga el trabajo que les corresponde. Pero la región sí debe mantener una posición clara sobre el hecho de que una nueva dictadura en América Latina hoy día no es aceptable y no puede ser un socio normal en la región.

Refiriéndose a Venezuela, casualmente la canciller colombiana declaraba hace algunas semanas que no se está “ante un país con el que se pueda tener una relación normal”. Esto lo dijo luego de la incursión de un contingente de las fuerzas armadas venezolanas en territorio colombiano. Luego de este hecho, un tuit del presidente Santos provocó que Maduro amenazara con revelar supuestos secretos de las conversaciones de paz con las FARC. ¿Cómo interpreta estos incidentes?

Por varios años, el presidente Santos tuvo sus manos atadas con respecto a Venezuela porque su objetivo estratégico eran las conversaciones de paz con las FARC y Venezuela era un país que facilitaba esas conversaciones. También había una presencia importante de retaguardia de las FARC en Venezuela. Por lo tanto, Santos necesitaba la colaboración de Venezuela. Logrado el acuerdo de paz, Santos tiene las manos mucho más libres para tomar la posición diplomática que corresponde a los intereses de Colombia, que es tener un vecino democrático, estable y con políticas económicas viables que no ocasionen una emigración masiva.

Finalmente, ¿cómo evalúa la posición del gobierno de Donald Trump con respecto a Venezuela? Algunos consideran que Trump está haciendo con Venezuela lo que debió haber hecho Barack Obama cuando era presidente.

Hasta ahora, más allá de algunos gestos como recibir a Lilian Tintori, la administración de Donald Trump no ha variado su política con respecto a Venezuela en comparación con Obama. Obviamente todavía es muy temprano para una conclusión definitiva. Pero por ahora ni siquiera ha nombrado funcionarios en los cargos cruciales de toma de decisiones con respecto a América Latina. Yo espero que el gobierno de Trump esté consciente que medidas unilaterales probablemente no van a tener ningún efecto real de cambio en Venezuela y que es mucho más sensato actuar conjuntamente con la región. También hay un sector de la oposición venezolana que ha querido por años que Estados Unidos haga el trabajo que les corresponde a ellos. Eso es un error y no está en los intereses de Venezuela. Es importante que los países de América Latina asuman un mayor protagonismo en solucionar sus propios problemas regionales.

El ABC de Luis Almagro, ex Canciller de Uruguay/Sec. General de la Organización de Estados Americanos

 

Abril 22, 2017

“Venezuela tiene una dictadura que está saqueando al país”

En Venezuela hay una “dictadura” y debe elegirse “un nuevo gobierno con legitimidad democrática que le permita al país salir del pozo”, afirmó el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro.

Gerardo Lissardy

“Lo que pido en este momento es que cese toda represión contra manifestantes en Venezuela, que se le permita a la gente expresarse en libertad”, indicó en una entrevista con BBC Mundo.

Almagro dijo que la resolución del Consejo Permanente de la OEA el lunes, estableciendo que en Venezuela hay una “alteración inconstitucional del orden democrático”, fue un paso clave para tomar acciones respecto al país, que podría ser suspendido de la organización.

Si la crisis venezolana no se resuelve antes, este deberá ser el tema fundamental de la próxima Asamblea General de la OEA en junio, sostuvo.

Y señaló que, a través de su canciller Delcy Rodríguez, el gobierno venezolano de Nicolás Maduro se mostró el miércoles cerrado a recibir posibles gestiones diplomáticas.

Esta es para los lectores de ABC de la semana una síntesis del diálogo con Almagro, quien rechaza que la OEA haya sido poco efectiva en sus reclamos a Caracas.

Es imprescindible para Venezuela recuperar la legitimidad democrática: un nuevo gobierno con legitimidad democrática que le permita al país salir del pozo en que se le ha metido.

Usted ha hablado varias veces de una alteración del orden constitucional en Venezuela, le ha dicho al presidente Nicolás Maduro “dictadorzuelo” y ha afirmado que tarde o temprano la democracia volverá a ese país. ¿Cómo califica entonces el gobierno que tiene Venezuela en este momento? ¿Es una dictadura o una dictablanda a su juicio?

Es muy importante que nos peguemos a los conceptos que utiliza la resolución recientemente aprobada por el Consejo Permanente de la OEA. Hay en Venezuela una alteración del orden constitucional, una violación del orden constitucional.

Definitivamente es un concepto de dictadura. Es un concepto en los cuales todos los parámetros garantistas y de principios y valores que contienen los sistemas constitucionales de democracias representativas han sido completamente eliminados o destruidos por un régimen que no respeta la separación de poderes ni las garantías individuales, que tiene presos políticos, que es indiferente a una crisis humanitaria y social sin precedentes en el país.

Entonces eso es lo que se aplica a Venezuela, es lo que dicen nuestros informes y es el contenido de la resolución aprobada por el Consejo Permanente.

¿Es una dictadura entonces a su juicio?

Sí.

Ante esta situación, ¿ha tenido algún efecto concreto la última resolución de la OEA que llama a realizar gestiones diplomáticas adicionales en Venezuela?

Nosotros tuvimos ayer la visita de la canciller del régimen venezolano. Ahí definitivamente hicieron algunos planteos sobre el tema y se mostraron muy cerrados a cualquier posibilidad de trabajo en conjunto y de gestiones diplomáticas que colaboren para resolver el tema en Venezuela.

Pero sí queda claro que el foro de discusión para la recuperación de la democracia en Venezuela —y el que utiliza al responder Venezuela— es el de la Organización de Estados Americanos.

Los trabajos de la Organización de Estados Americanos deberán continuar.

¿Algo más que pueda decir sobre esto?

Lo que pido en este momento es que cese toda represión contra manifestantes en Venezuela, que se le permita a la gente expresarse en libertad y que no sean víctimas de violencia por eso.

Ningún venezolano puede sufrir el atropello de la autoridad por salir a pedir democracia en Venezuela.

Usted viene advirtiendo sobre lo que pasa en Venezuela desde el año 2015. Estamos a 2017 y esto puede parecer para muchos latinoamericanos apenas una resolución más entre otras que se han aprobado. ¿Está realmente conforme con lo que ha logrado? ¿O también hace una autocrítica sobre la poca efectividad de la OEA para resolver un problema que señala como muy grave?

No, al contrario. Si uno ve, es la primera resolución que la OEA toma sobre Venezuela en la cual se reconoce que hay una alteración del orden constitucional. O sea, es un paso muy importante.

Hoy la mayoría de los países del hemisferio está diciendo que Venezuela no está viviendo en democracia. Ese es el punto de partida fundamental para las acciones ulteriores que tiene que tomar la organización y cualquier organización subregional. Porque definitivamente los parámetros de defensa de la democracia están reflejados en esa resolución respecto a la situación y la crisis que vive el país.

El paso que se ha dado es fundamental. A partir de ahí, obviamente que las gestiones diplomáticas están encaminadas al restablecimiento de la democracia en Venezuela. Pero teníamos que partir de este punto que es ese reconocimiento de esa situación de facto que vive el país.

En su último informe sobre la situación de Venezuela, el 14 de marzo, planteó que el país tenía que ser suspendido inmediatamente de la OEA, usando la Carta Democrática, si en 30 días no convocan a elecciones generales y libraba presos políticos, entre otras recomendaciones que no se han cumplido. Ese plazo se cumple la semana que viene. ¿Qué va a pasar en concreto ahora?

Nosotros hemos planteado una hipótesis ideal de agenda. Hubiéramos querido que el gobierno venezolano definitivamente caminara en esa dirección, porque para el país es muy importante.

Cuanto antes se restablezca la democracia en Venezuela, mejores son las condiciones de recuperación del país. Un país que está siendo saqueado completamente en todos sus recursos materiales y minerales, que ha desactivado completamente su aparato productivo y que está viviendo una crisis social sin precedentes.

Venezuela hoy necesita recuperarse. Eso solamente se puede lograr con un gobierno legítimo. Por eso, cuanto antes Venezuela tenga un gobierno legítimo, menos grave va a ser la crisis social y económica en el país.

Si las elecciones en Venezuela fueran en tres o seis meses, las posibilidades de deterioro van a ser de determinada proporción. Pero si demoran estas elecciones un año, la crisis económica, social y humanitaria se va a haber agravado. Si las elecciones se van a dos años —de ningún modo puede pasar esto— las condiciones de saqueo de ese país van a ser todavía mucho peores.

Acá tenemos un problema grave. Es imprescindible para Venezuela recuperar la legitimidad democrática: un nuevo gobierno con legitimidad democrática que le permita al país salir del pozo en que se lo ha metido.

Pero usted planteó un plazo de 30 días. ¿Ese plazo es flexible?

Es un planteo de la Secretaría General en función de condiciones ideales que deberían darse, por el hecho de que un país está viviendo un régimen de facto y una alteración del orden constitucional, como ha sido reconocido por los países.

Eso después también tiene que ver con los plazos diplomáticos y los manejos de la situación. Es una sugerencia de la Secretaría General. No me voy a frustrar por eso. Sí voy a seguir empujando para que en Venezuela haya una salida democrática lo antes posible. No tenemos que verla en términos de si me paso 10 minutos, pero sí cuál es el objetivo y la urgencia que tiene ese objetivo del restablecimiento de la democracia en Venezuela.

La salida democrática se la deben a la gente; no es de ningún partido político.

Está claro, pero usted mismo ha criticado que el diálogo se ha utilizado como cortina de humo para darle aire al gobierno. ¿Cuál es el plazo límite por el cual Venezuela tiene que quedar suspendida de la OEA?

Este tema sería muy positivo para Venezuela que se resolviera antes. Pero si no, va a tener que ser el tema fundamental de la Asamblea General (de la OEA). Eso es del 19 al 21 de junio del corriente año.

Usted ha invertido mucho esfuerzo personal en este asunto. Si todo continúa igual y para esa Asamblea General Venezuela no es suspendida, ¿usted seguirá siendo secretario general de la OEA? ¿O se replanteará el mandato que tiene?

Pero esto no es un tema personal; es un tema absolutamente institucional. Yo no puedo tener reacciones personales sobre un tema de gravedad como el que estamos hablando. Es un tema que tiene que tener una solución y una salida institucional por la cual tengo que seguir bregando.

No voy a salir de la cancha. Voy a bregar con más fuerza y más ahínco para empujar las soluciones, en todo caso y siempre.

La salida democrática se la deben a la gente; no es de ningún partido político. Como el referéndum revocatorio no pertenecía a ningún partido político”

¿Cuánto perjudica a Venezuela el hecho de tener una oposición dividida?

Pero yo no divido a la oposición venezolana. Ese no es un trabajo mío y nunca admitiré ese trabajo. Ni divido a la oposición ni divido al gobierno. Trabajo sobre la base de principios y valores del sistema interamericano vinculados a la democracia y los derechos humanos.

Pero usted también ha hecho referencias a la oposición. ¿Cree que de alguna forma la posibilidad de lograr una salida a este problema que vive Venezuela está siendo limitada…?

La salida democrática se la deben a la gente; no es de ningún partido político. Como el referéndum revocatorio no pertenecía a ningún partido político. Eso es una responsabilidad —como lo dice la propia Carta Democrática en el artículo 1— con el pueblo venezolano.

No podemos entrar en especulaciones de naturaleza partidaria. No me corresponde y no me interesa.

El presidente boliviano, Evo Morales, dijo que la organización ha vuelto a ser un “ministerio de Colonias”. ¿Le preocupa que todo esto pueda generar un cisma en la OEA?

El trabajo de la organización ha dado garantías a todos, sin distinción ideológica. Y eso se sabe en el continente. Nos plantamos en los temas que haya que plantarse sin ninguna consideración ideológica.

Por lo tanto, hoy la organización tiene más confianza que la que podía haber tenido al comienzo del trabajo en este tema.

Los defensores de Maduro también cuestionan que usted sea tan firme con el gobierno de Venezuela mientras el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca deportaciones masivas de inmigrantes latinos y construir un muro en la frontera con México… ¿Qué responde a esto?

Eso es un despropósito y es gente muy ignorante la que opina eso. Mis expresiones al respecto han sido públicas y le sugiero a la gente que las lea.

@Almagro_OEA2015

Tomado de WWW.BBC.COM

Enrique Aristeguieta Gramcko: “Venezuela debe ser refundada”

 

19 abril, 2017 vgana

Orlando Avendaño

Enrique Aristeguieta Gramcko es el último sobreviviente de la Junta Patriótica que derrocó al dictador venezolano Marcos Pérez Jimenez (1952-1958). Es decir, es el único venezolano, actualmente, que ha participado en una unión cívica eficaz que logró la salida de la última dictadura en el país (antes de la chavista).

Hoy Venezuela está sometida a un régimen autoritario dispuesto a cualquier arbitrariedad y que ha propagado la miseria y ha impuesto el terror. Es por ello que impera la necesidad de escuchar a una voz calificada y oportuna como la de Enrique Aristeguieta Gramcko.

Gramcko fue miembro del partido venezolano Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI). Abogado que ejerció los cargos de diputado, embajador en el Caribe, viceministro de Relaciones Interiores, gobernador encargado del estado Nueva Esparta, y director del Consejo Supremo Electoral.

Hoy preside la nueva alianza opositora GANA que busca la salida de Nicolás Maduro a través de mecanismos realistas.

Aristeguieta Gramcko se reunió con PanAm Post para conversar sobre estos mecanismos, el rol de un posible gobierno de transición, la naturaleza del régimen venezolano y sobre la protesta que se llevará a cabo el próximo 19 de abril en Caracas.

Usted presenció los crímenes de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, ahora presencia los crímenes del chavismo, ¿es esta una dictadura más cruenta que la de los años 50

¡Mucho más! No es que Pérez Jiménez fuera un santo, ni que tratara respetuosamente a los prisioneros. Pero el tipo de tortura que se hacía no tienen comparación con la crueldad extrema de este régimen.

Pérez Jiménez era un simple dictador autoritario. Un Gobierno autoritario. Esta es una dictadura totalitaria, y hay una gran diferencia entre una dictadura totalitaria y una autoritaria. La totalitaria es mucho más dura porque tiene pretensiones de permanecer en el poder ad infinitum. Después de uno vendrá el otro y después el otro. Como ocurrió en la Unión Soviética: luego de Lenin vino Stalin, vino Malenkov, Khrushchev… Gorbachov.

La dictadura soviética cubrió un lapso, más o menos, de 70 años. Una dictadura autoritaria culmina, por lo general, con el propio dictador. No es un sistema. Es simplemente la voluntad de un personaje que decide ejercer el poder mientras él pueda.

Nosotros hemos tenido muchos dictadores autoritarios. Muchos de ese tipo: personalistas. Pero no pretendieron establecer un sistema dictatorial.

¿Este es un régimen muchísimo más perverso que cualquier otro régimen autoritario que se ha impuesto en Venezuela?

Sí, los regímenes totalitarios son necesariamente perversos.

¿Y qué buscan?

Bueno, buscan aniquilar la voluntad de las personas. Aniquilar la personalidad, la libertad de pensamiento, de investigación. Se tiene un pensamiento como doctrina, y todo lo que está fuera de eso debe ser extirpado.

Los dictadores autoritarios solo se contentan con que se respete su autoridad y su poder, y en el caso de que haya pues algún intento de subversión se sanciona; pero no se trata de extinguir a todo el que piense diferente con el fin de que eso dure por generaciones.

Hemos visto cómo Venezuela está destruida totalmente. Afortunadamente el pueblo venezolano es un pueblo que tenía 40 años seguidos del ejercicio de la democracia —yo diría que más. Y ha sido muy difícil lavarnos el cerebro.

Los cubanos no, porque los cubanos no han conocido prácticamente la democracia. Cuba se independiza al comienzo del siglo XX, y no lo hace ello por sí mismos. Los Estados Unidos son quienes logran la independencia de Cuba de España. Y, aunque no se establece propiamente una colonia, siempre estuvo la tutela de Estados Unidos.

Se intentó practicar la democracia representativa, pero la mayor parte de los años Cuba estuvo a manos de dictadores como Machado y Batista. Machado fue terrible y, sin embargo, lo sacaron con una huelga general. Y bueno, luego llegó la dictadura totalitaria de Fidel Castro que es la que más ha durado.

¿Son similares los regímenes? ¿El chavista y el de Castro? ¿Se logró implantar en Venezuela la Revolución Cubana?

Han tratado de hacerlo; no han podido todo porque ha habido mucha resistencia. Venezuela era un país muy diferente a Cuba. Había una élite pensante, una tradición democrática.

¿Pero no colaboró esa misma élite en el ascenso de Hugo Chávez?

Mira, una parte de ella se dejó seducir por la personalidad de Chávez, a pesar de que había muchas razones para que nadie confiara en él; sin embargo, muchos se dejaron engatusar.

Y bueno, Chávez hizo lo que hacen muchos algunos dictadores, especialmente los totalitarios, que fue llegar al poder por las vías democráticas para, desde adentro, extirpar la democracia. Eso lo hizo Mussolini en Italia, Hitler en Alemania. Se hizo en la Europa Oriental.

Se apoderó de las instituciones democráticas mediante el voto y después las vaciaron. Y eso hicieron en la Europa de la posguerra.

¿Por qué nos ha costado tanto salir del chavismo?

Las razones son muchas. Una de ellas es que cuando a Chávez le dan un golpe fallido, el 11 de abril de 2002, ahí se aprovechó, cuando lo trajeron de regreso, para dislocar completamente a las Fuerzas Armadas tradicionales. Porque él sabía que ahí había un gran peligro: eran militares formados en la democracia.

Ya las Fuerzas Armadas no son lo que eran antes, y su personalidad le permitió crear un partido que muchas veces lo llevó a ganar elecciones. Cada vez su caudal electoral iba disminuyendo, pero cada vez se las ingeniaba para ganar siempre.

Ya neutralizadas las Fuerzas Armadas se dedicó a jugar con la democracia. Y, bueno, los partidos democráticos no vieron claramente lo que él estaba haciendo, que era eso: jugar a la democracia para quedar bien con la comunidad internacional…

La democracia fue para él una estrategia que utilizó por muchos años a su favor, ¿no?

Por muchos años, hasta que comienza a verse mal en las encuestas electorales y en las mismas elecciones. Ellos supieron hacer bien los fraudes que hicieron. Y a pesar de su popularidad, Chávez perdió el referéndum revocatorio [de 2004]. Ahí el Consejo Electoral, siempre sesgado a favor del régimen, hurtó el triunfo a la oposición.

Luego se le ganó un referéndum de reforma constitucional [en 2007], que aún no se conocen los resultados. Fueron apabullantes.

Él siguió dominando las instituciones desde adentro: la Asamblea Nacional, el poder Judicial, el Consejo Nacional Electoral… siguió imponiendo la continuidad de su régimen, hasta que llegó un momento que decidieron no hacer más elecciones porque no había manera de ganarla. Ni siquiera cometiendo fraude

¿Entramos ahí formalmente a la dictadura o ya este era un sistema dictatorial?

No, la dictadura se fue desarrollando poco a poco. Chávez comienza vistiéndose de demócrata pero poco a poco va desmontando el Estado democrático. Pasamos por una etapa de semidictadura: una etapa de libertades restringidas.

Las semidictaduras son zonas de transición. Generalmente se producen cuando se pasa de un autoritarismo a la democracia, o al revés. Aquí hubo gobiernos semidemocráticos a partir de la muerte de Juan Vicente Gómez [en 1936]. Pero fueron gobiernos semidemocráticos que fueron abriendo el compás a la democracia. Esa era la intención. En el caso de Chávez fue exactamente lo contrario.

Él comenzó recortando el sistema democrático hasta concretar la transición a la dictadura plena. Nunca fue un modelo completamente democrático, solo que llegó un momento en el que les fue imposible seguir aparentando.

Ellos mismos lo han dicho: “Aquí no vamos a hacer elecciones hasta que no estemos seguros de ganarlas”. Han sido muy francos además.

No sé cómo siguen pensando algunos en que va a haber una salida electoral cuando ellos mismos han dicho que no va a haber elecciones hasta que no sean capaces de ganarlas. Y si las hacen es porque saben que pueden falsificar los resultados…

Todavía, a estas alturas, hay un movimiento que insiste en que deben darse elecciones para lograr la salida del régimen, ¿es ingenuidad? ¿complicidad?

Hay de todo. Ahí hay una gran complicidad…

Porque cuando Julio Borges sale diciendo que va a marchar por elecciones regionales, ¿qué es eso?

Bueno, él irá a marchar por elecciones regionales, pero si haces una encuesta entre los marchistas yo creo que será el 1% el que marche por elecciones regionales…

Sería un error…

Sería un error, pero a veces los errores son tan inexplicables que la única forma de entenderlos es pensando mal. Cuando tienes un enigma, y vas seleccionando todas las posibles causas; las vas eliminando, cuando te queda una sola, por muy desagradable que sea, tiene que ser eso.

Y ahorita, lamentablemente, estamos en víspera de que se dé un cisma en la oposición. Ahorita hay dos partidos que están claros que van a ir a las elecciones que les ofrezcas, sea la que sea, que son el grupo de Manuel Rosales y el grupo de Henri Falcón.

Hay otros partidos que ya están claros: que no van a ir a simple elecciones de gobernadores y alcaldes: Voluntad Popular, Alianza Bravo Puebla, Vente Venezuela y mucho de los pequeños partidos de la MUD; pero quedan dos de los partidos más grandes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que aún no han hablado claro. Dicen las cosas solapadamente. Hay que emplazarlos, y para eso no faltan muchos días.

El Gobierno va a convocar a elecciones regionales y en el acto Falcón y Rosales van a decir que acuden…

¿Qué son ellos? ¿Cómplices?

Ellos dos son cómplices. Yo lo digo claramente. No lo puedo probar, pero hay demasiados indicios. Y te repito: cuando no hay otra razón sólida que explique esa conducta, no queda más remedio que pensar en que ellos están interesados de forma personal en que eso ocurra.

Pero, en los últimos meses, antes de que iniciara esta nueva crisis política, habíamos visto un comportamiento de la MUD, en general, con muchos errores. Durante ese tiempo se llegó a decir que estaban vendidos, que eran cómplices, etc. Ahora vemos un cambio drástico en su comportamiento. ¿Podemos confiar ahora?

Mira, yo personalmente digo como Santo Tomás: ver para creer. Cuando yo pueda constatar que eso es cierto y que eso es sincero, digo: creo, ¡los iluminó el Espíritu Santo! Pero mientras esa conducta no se produzca, yo estoy a la expectativa.

No me puedo anticipar a los hechos, claro, pero me da la impresión de que van por el mismo camino de antes…

¿Por qué tiene esa impresión?

Bueno, porque cuando el Gobierno hace el planteamiento de que quiere convocar elecciones regionales a cambio de enfriar la calle, ellos no han sido determinantes en decir: “No, yo no acepto eso”

A excepción de Henrique Capriles. Con Capriles hemos visto un cambio realmente drástico. No sé si coincidirá en que esta inhabilitación, de alguna manera, lo libera, lo vuelve un político más peligroso para el régimen…

Bueno, Capriles es miembro todavía de Primero Justicia. Y Capriles y Borges tenían una discrepancia desde el comienzo. Borges siempre pensó en aguantar esto hasta el 2018 para él ganar esas elecciones —no sé cómo él puede sanamente y seriamente creer que eso era posible.

Capriles quería el referéndum revocatorio. Y Borges se lo obstaculizó desde adentro, porque ni Primero Justicia ni Acción Democrática le dieron calor a ninguna de las salidas que el país estaba esperando durante todo el año pasado.

Desde que se instaló la Asamblea: la partida de nacimiento, esa investigación, se engavetó; no se sustituyó a los miembros del Tribunal que estaban irregularmente electos; no se sustituyó a los miembros del Consejo Electoral que tienen el periodo vencido… Entonces fue una especie de blandura frente al Gobierno, como querer portarse bien, a ver si eso les va a dar algún mérito. Y en ninguna forma tú puedes hacer oposición de esa manera.

Bueno, en ese momento era Henry Ramos Allup el presidente de la Asamblea, pero además son responsables los diputados, ¿no?

El problema con la MUD es que jamás ha sido una verdadera alianza política en todo el sentido de la palabra. La MUD se limitó siempre a ser una alianza electoral. Entonces, cuando se tiene que ir más allá de lo electoral, cada uno opina distinto. Y de esa forma no se puede combatir ninguna dictadura.

La de Pérez Jiménez se logró sacar cuando todos los grupos políticos y dirigentes para la época, coincidieron en que era indispensable salir de la dictadura para convocar elecciones libres.

Usted es el último sobreviviente de la Junta Patriótica que derrocó a Marcos Pérez Jiménez. Es decir, es el único venezolano, ahora, que llegó a participar en una unión política, cívica, para derrotar a la última dictadura que hubo en Venezuela. ¿Cómo salimos de esta?

Mira, yo creo que esto terminará con la ciudadanía imponiéndose a quienes están en la línea colaboracionista. Los forzarán a asumir una actitud más seria —como ha ocurrido. Eso se está viendo. Estos partidos están yendo a las manifestaciones, pero están yendo a regañadientes. La gente los ha obligado. Si por ellos fuera estuvieran en este momento conversando con el régimen… ¡por tercera vez!

Yo no sé hasta qué punto Henry Ramos llegó a la presidencia del Parlamento queriendo hacer realmente las cosas, y no pudo conseguir los votos necesarios. Porque, ahí estaban, en la bancada opositora, gente de todos los partidos. De partidos pequeños. Nunca estuvieron todos de acuerdo en una sola táctica y una sola estrategia. En un solo objetivo central.

Creyeron que se podía hacer elecciones para salir de Maduro, ¡grave error!

¿Cómo se logra, entonces, esa salida de Maduro? ¿Cuáles son las alternativas?

Mira, si los partidos no cumplen con su deber y no llenan las expectativas de los ciudadanos, yo creo que el pueblo tendrá que imponerse. De una manera o de otra.

¿Qué significa imponerse?

Es hacer la situación insostenible para el régimen. Y lograr que la parte sana de las Fuerzas Armadas cumpla con la Constitución y participen en esa acción de desconocimiento.

¿No es posible una salida sin los militares?

Ahorita no. Estamos en un país de tradición militarista. Hasta 1945, en el siglo XX, tuvimos gobiernos militares —por más que los últimos, que eran militares civilizados, estaban abriendo el compás a la democracia, pero eran militares. No hubiera sido posible un presidente civil en ese momento.

Luego vino un paréntesis pequeño de tres años, y luego otra vez nueve años de dictadura militar. Son casi más o menos cincuenta y cuatro años de gobiernos militares en el siglo XX. Luego 40 años de democracia civil. De gobiernos alternativos.

Eso crea costumbres, crea hábitos. El venezolano, yo diría que a partir de 1946 —cuando por primera vez se votó para elegir presidente universalmente—, comenzó a votar. La gente se acostumbró a votar y le gusta votar. En ese contexto es muy difícil suprimir la democracia.

En 18 años, de un Gobierno que lo ha hecho tan mal, los que todavía tienen memoria, saben bien cómo se vivía antes. No hay comparación, con todo y sus defectos.

Y para mi sorpresa, agradable, los jóvenes, los que nacieron durante este régimen, en su gran mayoría, abominan lo que está pasando. Es como si hubieran heredado el sentimiento democrático de sus padres. El deseo de votar y elegir su propio gobierno.

En esos 40 años pasaron cosas muy importantes que cambiaron la historia del país. Fueron 40años de una democracia sólida, de alternabilidad. El gobierno pasaba de un partido al otro a través del voto y no mediante una revuelta armada —que había sido la costumbre en Venezuela.

Tras 42 años por primera vez en la República se destituye a un presidente por la acción conjunta de la Fiscalía, el Tribunal y el Congreso. Y, un hombre como Carlos Andrés Pérez que era un demócrata. Con él se cometió una gran injusticia y él no se aferró al poder. Y hubiera podido haberlo intentado, porque las Fuerzas Armadas, creo yo, lo hubieran acompañado; y no lo hizo. Fue un ejemplo de democracia realmente notable. Extraño en Latinoamérica.

Y mira, eso queda ahí para la historia. Queda en el ánimo del pueblo. No es necesario un levantamiento armado para cambiar un presidente si lo hace mal…

¿Pero hoy sí es necesario?

Es imprescindible. Porque esto no es un Gobierno democrático. Es un Gobierno que no está dispuesto a entregar el poder por las buenas. Ni entiende ni quiere entender la democracia. Además, es el Gobierno más corrupto, yo creo que de toda la historia de Latinoamérica.

Aquí se ha saqueado al país. Se ha destruido al país hasta sus cimientos. Han destruido la quinta transnacional del mundo que era PDVSA. Está quebrada prácticamente. Eso no tiene nombre.

Si es imprescindible la actuación de los militares para lograr la salida, ¿eso significa que dependemos de los militares?

Sí, Venezuela es un país de tradición militarista. Eso no se pudo borrar con 40 años de democracia…

Pero además de eso, ellos son los que tienen las armas…

¡Sí! Pero mira, la transición del 58 no hubiera sido posible si los militares no intervienen en última instancia. Era necesaria la colaboración entre los civiles y los militares, y ahorita pienso que es igual.

Ahora, que aquellas Fuerzas Armadas eran una cosa diferente a las de ahorita, sí. Aquellos oficiales estaban mejor formados y eran más honestos. Tenían una mentalidad más clara y querían un cambio radical para el país.

Entonces, ¿dependemos de que exista una reserva moral en los militares?

Yo creo que si tú haces una encuesta en los cuarteles, la mayor parte de los que ahí están, sean oficiales o tropas, están tan harto de estos como el resto de los ciudadanos. Porque los militares no son otra cosa que ciudadanos con uniformes. Con el uso exclusivo de las armas del Estado. Y todos ellos tienen mujer e hijos y gastos. Todos están sufriendo, salvo la cúpula podrida. Están sujetos a un sueldo modesto y tienen que sentirse mal.

Pero el que reprime es el que padece la crisis…

La cúpula manda. Está la disciplina y la orden del superior. Además, está la infiltración de los cubanos. Una gran cantidad de oficiales han sido sometidos a prisión y torturados también. Hay temor. Es lógico que haya temor. Todos tenemos temor, pero lo superamos cuando tenemos el deber de correr los riesgos.

Son muchos los oficiales que han desertado. Ahora, la mayoría tiene que seguir pensando como el resto de la población…

¿Qué esperan para actuar?

Yo les preguntaría eso. Mira, alguien me decía en estos días —alguien que no es por cierto un militar pero está muy bien conectado— que las FF. AA. no hará nada hasta que aquí no haya violencia…

Yo les pregunto: ¿Qué mas violencia quieren?

Capaz es que para que el guardia o el policía pueda llevar la comida a su casa, hoy debe reprimir. Entonces, pienso que aún no están dispuestos a arriesgarse, sino hasta que se dé un punto de no retorno.

Yo creo que, el día que la mayor parte de los oficiales decidan dar el paso, los subalternos van a cumplir esas órdenes. Hay ciertos delitos de los cuales son culpables, tanto el que da la orden como el que la cumple. Son delitos que no prescriben.

Yo pienso que ha tardado mucho porque también está lo que te decía al principio: la dislocación de las FF. AA. Pero las cosas ya están llegando al punto de no retorno. Y yo pienso que Venezuela tiene muchas más reservas morales, y hay muchos no civiles democráticos que no permitirán que esto se vaya a entronizar por más tiempo.

¿Cómo se hace reaccionar a los militares? ¿Saliendo a la calle?

Esa es una forma. Porque para que salieran en enero del 58, ellos nos pidieron que sacáramos a la gente a la calle. Los que estábamos manejando la resistencia civil estábamos trabajando coordinadamente con los militares descontentos.

Recibimos un buen día el pedido imperioso de que para el día tal sacáramos al pueblo a la calle y declaráramos una huelga general. El plazo era corto, muy corto, y lo hicimos. El 21 de enero de 1958 Caracas fue tomada por el pueblo, y hubo represión y muertos y heridos, pero a la noche siguiente estaba derrocado el dictador.

Pero en ese momento existía un puente entre los militares y la Junta Patriótica. ¿No cree que hoy es necesario, así esté en contra de nuestra voluntad, ver a alguien como Padrino López como un posible aliado?

No, no. Porque la alianza nuestra no fue con ninguno de los ministros del régimen, ellos fueron barridos. Y la cúpula militar quedó maltrecha, muy maltrecha. Fíjate que la Junta de Gobierno que se constituyó, el presidente era un militar con rango de general: el contralmirante Larrazabal.

Allí no hubiésemos aceptado nosotros a ningún general que estuviese impregnado del perezjimenismo. Que fuese responsable de torturas y represión.

¿La oposición debería estar buscando crear alguna relación con los militares?

Yo pienso que sí.

¿No es una irresponsabilidad no hacerlo?

Sí. Aunque creo debe haber gente en eso. Mira, los militares venezolanos siempre han conspirado. Yo te podría garantizar, sin haber hablado con ningún oficial activo, que ahorita hay militares conspirando.

Cuando se fundó la Academia Militar, al 1910, ya al año 19 hubo oficiales conspirando para derrocar a Gómez, el que había fundado la Academia. Luego en 1921 hubo otro conato; luego el 28, una conspiración grande. El 45, el 48, el 52 y luego el 58. Claro, la gran diferencia es que este es un régimen totalitario y Chávez corrompió las FF.AA.

Militares incorrectos hubo siempre como los hay civiles. Total, fuimos hecho del mismo barro humano.

Aquí en Venezuela hay el equivalente a dos batallones de generales. Un ejército macrocefálico. Tiene una cabeza enorme de generales que no tienen cargo, sino que están en puestos civiles. Venezuela tiene más generales de lo que tuvo Alemania en la Segunda Guerra Mundial, ¡y cuidado si Alemania y todos los aliados sumados! Una cifra absurda. Eso tiene que cesar.

La corrupción ha penetrado muy hondo, también en el campo civil. Los grandes ladrones han sido ministros civiles y presidentes de las empresas del Estado. Claro, ahí los militares sinvergüenzas también han hecho las suyas. El delito se ha institucionalizado.

¿Es comparable lo que hizo Chávez con los militares con lo que hizo Stalin en la Unión Soviética?

Mira, este ejército soviético, al cual le trataron de lavar el cerebro a los oficiales desde 1918 hasta 1998, no movió ni un dedo para impedir la caída del comunismo. Ya no creían en eso porque la realidad es cruel. Y la realidad se impone.

Entonces los venezolanos, que somos como somos, iconoclastas, yo no pienso en lavado de cerebro ni nada de eso. Son señores muy primarios para que le estén lavando el cerebro de esa manera. Yo no creo en lavado de cerebro, ni para los militares ni para nadie.

Es tan así que tú ves la pobreza de los porcentajes del Gobierno en las encuestas. Hay gente de todos los niveles y el 80% de los venezolanos están en contra de esto. Y ha habido 18 años de adoctrinamiento, de distorsión de la historia, de mentiras. Y no han logrado que la gente crea en esa estupidez.

Esta es una doctrina que se quiere aplicar en Corea del Norte, en Cuba y en Venezuela. Un poquito en Nicaragua, en Ecuador y en Bolivia. No pasa de ahí. En África no hay dictadores marxistas que digan eso. Son dictadores personales y brutales, como Mugabe y todos los que han pasado por ahí.

El marxismo no es atractivo…

Pero lo fue…

Fue atractivo cuando era una novedad. Una novedad filosófica y política. Sonaba muy bonito aquello.

Las teorías son muy bonitas todas, pero cuando se parte de bases falsas, las conclusiones deben ser falsas. El marxismo como filosofía y como doctrina económica parte de bases falsas y por eso jamás podrá ser la norma para que la humanidad conviva. No puede.

Si se logra la salida del régimen, ¿debe venir un gobierno de transición?

Es imprescindible. Imprescindible porque, vamos a suponer que se quiera convocar elecciones lo antes posible, tú tienes que comenzar de cero. En eso y en todo. Tienes que empezar y agarrar este registro electoral y quemarlo. Llamar a una inscripción en el registro electoral de todo venezolano mayor de 18 años. Eso con presencia de testigos y de funcionarios de todos los partidos democráticos. Inclusive con observadores extranjeros.

Hay organismos interamericanos especializados en procesos electorales. Yo trabajé para uno de ellos una vez. Hay gente que nos puede ayudar. Nosotros fuimos muchas veces asesores. Yo viajé para el Caribe, países de Latinoamérica cuando estuve en el Consejo Electoral.

Yo creo que eso, bueno, en unos meses puede estar listo. Hay que ver qué se hace con ese sistema electrónico de votación. Se ha demostrado que es más peligroso que el manual.

¿Cómo debe ser ese gobierno de transición?

Creo que debe ser una junta…

¿Representada a través de la Asamblea, que es el poder con legitimidad?

La Asamblea debería darle el respaldo. Porque no está previsto en la Constitución qué ocurre cuando ni el presidente ni el vicepresidente pueden seguir ocupando el cargo. Nadie dice si es el vicepresidente de la Asamblea, o el Tribunal Supremo de Justicia. Eso no está en la Constitución.

La vieja Constitución sí lo decía claramente: el presidente, en caso de falta absoluta, debe ser sustituido por un presidente que elija el Congreso, y mientras el Congreso elige asume el presidente del Congreso. Y si no puede, está el presidente de la Cámara de Diputados, que es vicepresidente del Congreso; y si no, el presidente del Tribunal. Había sucesores del presidente en caso de falta absoluta.

Ahora solo [dice que] si el presidente no puede, asume el vicepresidente. Pero el vicepresidente tiene hoy los mismos obstáculos que el presidente, por lo que tampoco puede ocupar la presidencia.

El Aissami tiene doble nacionalidad, y además es responsable de todos los crímenes que se han cometido y es señalado de ser narcotraficante. Entonces la República no se puede quedar acéfala.

Podría asumir el presidente de la Asamblea Nacional, pero eso no está escrito, como tampoco que tiene que ser una junta…

Pero no tiene que ser un proceso estrictamente sometido a la Constitución…

Es que cuando hay un vacío constitucional se debe llenar de alguna manera. Ya ahí estamos frente a un problema más político que jurídico. Entonces tiene que venir un gobierno que transmita confianza a todos los ciudadanos y grupos políticos, y que se dedique únicamente a tratar de acomodar el país antes de las elecciones.

¿Cuándo deben ser las elecciones? Lo antes posible, ¿cuándo es lo antes posible? cuando ya esté listo todo el aparataje electoral.

Cuando Pérez Jiménez cayó se armó un nuevo registro electoral. Se nombró un nuevo Consejo Supremo Electoral, porque el que había practicado el fraude de Pérez Jiménez no merecía confianza. El registro electoral esta todo contaminado. Se abrió uno nuevo y bueno, ese proceso duró un año; pero no estábamos ante un país destruido.

Ahora tenemos varios elementos: el problema del narcotráfico, la guerrilla, los pranes, paramilitares. Algunos regímenes autoritarios del pasado han sido males necesarios. Por ejemplo, Gómez logró pacificar al país, ¿se necesita hoy otro mal necesario?

No, yo no creo. Espero que no. Yo espero que un gobierno de transición, que dure el tiempo indispensable, con el apoyo del país pueda hacer mucho en ese sentido, para entregarle al que venga un país más saneado. Para la reconstrucción de Venezuela serán necesarios 20 años de buenos gobiernos, no menos.

¿Pero cómo pacificas al país sin tomar decisiones arbitrarias?

Yo creo que hay una serie de leyes que se pueden aplicar. A veces aplicar la ley es más sencillo que violarla. Y las medidas que existan insuficientes, pues habrá que redactar y aprobar nuevas leyes que permitan a la autoridad legítimamente constituida combatir la inseguridad y la proliferación de armas.

También está el factor de los empleados públicos. Esa burocracia parasitaria hay que eliminarla, pero para eliminarla tú tienes que ir estimulando al sector privado para que se abran nuevos trabajos. Se tiene que hacer lo menos traumático posible. Lo que viene no es fácil.

Yo creo que se tendría que imponer una reflexión madura y sincera entre los dirigentes. Este país no se va a solucionar con populismo. No va a salir con más populismo ni con más corrupción. Hay que enseñar al país.

¿Coincide en que la República debe ser refundada?

Yo he dicho que el día que salgamos de esta peste, ese día sería nuestra segunda independencia. Venezuela debe ser refundada porque actualmente estamos, de hecho, sometidos a un país extranjero. Aquí se hace lo que dice Raúl Castro. Hay que refundar la República sobre bases más sólidas.

Debe aprobarse una Constitución adaptada a esta realidad y que sea aceptada por todos los actores políticos. Hay que buscar un consenso, y yo creo que eso es posible. Si eso fue posible ahora debe serlo. Y ya después cada quien buscará su camino a través del voto popular; pero hay que hacer un paréntesis para determinar esto, para racionalizar las cosas.

Este es un país que está destrozado desde cualquier punto de vista: moral, económico, institucional, político, sanitario… Este es un país que está a nivel de los peores países africanos. Fuimos una República modelo.

Usted ahora preside GANA, que es una alianza que se perfila como alternativa a la MUD…

No necesariamente. Porque la MUD es únicamente una plataforma electoral, y GANA lo último que quiere es ser una plataforma electoral.

Ninguno de nosotros tiene intenciones de participar en elecciones, ni que GANA sea un grupo electoral más. En lo absoluto. Lo que intentamos es agrupar, a nuestro al rededor, conservando su autonomía cada quien, a todos los grupos opositores que ya están claros en que aquí no se puede buscar una salida sino a través de otros medios que no sea el electoral. Salvo que se den las condiciones que difícilmente se van a dar.

Nosotros estamos seguros de que aquí no va a haber elecciones limpias mientras Maduro y los comunistas estén en el poder. Hay que salir de Maduro y los comunistas para poder hacer elecciones limpias. Las elecciones son indispensables, pero después de esto.

Y hemos recibido un aporte importantísimo. Ese grupo que trabajó por una Constituyente ahora coincide con nosotros. Ellos ya oficialmente nos han dicho que se suman a este planteamiento.

¿Quiénes son ellos exactamente?

El grupo este del doctor Colmenares Finol, de la doctora Mármol de León. Ese grupo que lleva trabajando años y que tienen todo un aparato mostrado. Hoy en día comparten nuestra idea de que hay que salir primero de Maduro, y hablar de una Constituyente después.

¿No cree que con este cambio del comportamiento de algunos dirigentes, GANA sea incómoda?

Bueno, somos muy incómodos para algunos dirigentes. Somos muy incómodos para algunos. Basta leer los piropos que nos ha enviado un periodista, amigo de alguno de los partidos. Yo no me molesto en contestarle.

Somos incómodos porque ellos se dan cuenta de que nosotros estamos sintonizados con la realidad y la mayoría del país, y ellos no. Ellos quieren convencer al país de lo suyo, y ahora nosotros somos un obstáculo para ellos.

Compartimos también ese punto de vista con María Corina Machado, una mujer valiente e instruida.

¿No le ha participado la posibilidad de sumarse a GANA, o crear alguna alianza?

De hecho sí, estamos trabajando en la misma onda. Pero es que nosotros no queremos ser movimiento que absorba a los demás. Nosotros simplemente queremos constituir un bloque. Cada uno con su personalidad y con sus ideas. Pero que en lo fundamental estemos de acuerdo. Luego veremos.

Nosotros no necesitamos competir con partidos, ni mucho menos con la MUD como plataforma electoral. Ellos cumplieron su misión, llegaron hasta donde pudieron…

¿Cree que la MUD ya es incompetente?

Ya es inoperante. Si ellos van a elecciones con el mismo Consejo Electoral que los ha trampeado… ya eso es masoquismo, una aberración.

¿Cree que cuando los diputados salen y se exponen, combaten y son agredidos, ellos representan a la MUD?

Esos son algunos partidos de la MUD. Yo no sé si Primero Justicia está en la misma onda que Requesens. Yo creo que Freddy Guevara está en una onda diferente en la actualidad a una que ella tuvo, que fue de apaciguamiento. Creo que se convenció por fin de que para sacara a Leopoldo López de ahí hay que salir primero de Maduro. Que no se puede seguir confiando en este Consejo Nacional Electoral.

Ahora, también están en ese mismo sitio Antonio Ledezma y muchos otros partidos pequeños, que son la mayoría de la MUD. Es que los que están dividiendo a la MUD son los colaboracionistas.

Viene el 19 de abril, supuestamente la más grande manifestación de la historia contemporánea, ¿qué espera que ocurra ese miércoles?

Yo quisiera que ocurriera todo lo que falta. Debemos imponer la decisión de que no vamos a aceptar más la presencia de Maduro en el poder. Yo no sé quien está realizando la marcha, pero debe ser contundente, multitudinaria, y sin plazo de hasta tal hora y hasta tal sitio.

¿Cuál debe ser el objetivo?

Sacar a Maduro.

¿Qué significa eso? ¿Ir a Miraflores?

Si es necesario sí. Cuando Hugo Chávez vio que la gente iba a Miraflores se volvió loca. Ahí vino su destitución.

¿Y no es una irresponsabilidad?

Oye, a veces uno debe correr riesgos. ¿Cómo se hace? Bueno, planteemos otra alternativa, pero debe ser una cosa tan brutal que debe mover a Miraflores y a los militares.

¿Va a ir a la marcha del 19 de abril?

Claro. Cada vez que estoy en Caracas, o en Valencia, voy a las marchas. Yo creo que si tú estás pidiendo a la gente manifestarse y arriesgarse, tú tienes que dar el ejemplo.

Mira, esa marcha puede ser muy importante, puede ser decisiva.

¿Tiene más esperanza hoy de que se dé algún cambio con esta manifestación que, por ejemplo, hace tres semanas? ¿Cree que hoy la dirigencia si está dispuesta a asumir los riesgos necesarios?

No, hay algunos que no. Por las respuestas guabinosas que hemos visto en dos de los líderes de los grandes partidos, creo que no están convencidos. Pero no les va a quedar otro remedio que participar y apoyar a los ciudadanos. La realidad se les va a imponer. La esperanza no está en los dirigentes, sino en el pueblo que salga el 19 de abril.

Publicado en PanAm Post https://es.panampost.com/orlando-avendano/2017/04/17/enrique-aristeguieta-gramcko-venezuela-debe-ser-refundada/amp/

La entrevista de la BBC a la madre de Leopoldo que estremece al mundo (y a los chavistas también)

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DolarToday / Apr 13, 2017 @ 8:00 pm

Este Jueves la BBC publico en su cuenta YouTube parte del documental sobre el encarcelamiento de Leopoldo Lopez. En el podemos observar como su madre se comunica desde la calle (a gritos) mientras Leopoldo envía un mensaje de esperanza a toda Venezuela.

Leopoldo López está preso desde 2014 condenado por su participación en las protestas de ese año contra el presidente de Venezuela Nicolás Maduro. El equipo de BBC Mundo a cargo de este documental fue expulsado de Venezuela pero eso no evitara que el mundo entero lo vea.

¡LA IGLESIA SE REBELA! Monseñor Lückert: “Es imposible rezar con la barriga vacía por hambre”

Publicidad  5 hrs ago

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¡LA IGLESIA SE REBELA! Monseñor Lückert: “Es imposible rezar con la barriga vacía por hambre”
—¿Qué tan santa es hoy la Semana Santa?
—Lo es porque recordamos los misterios principales de la vida de Jesús, como es su muerte y resurrección. La expresión “playera” de la Semana Santa es otro condicionamiento que tendríamos que trabajar los pastores para llevarla a esos lugares utilizando el llamado “turismo religioso”.
—¿Y rogarle al régimen chavista el pan nuestro de cada día?
—Rogarle no, exigirle porque es su obligación.
 
—¿No solo de pan vive el venezolano?
—Sino de toda palabra que sale de la boca de Dios, pero con la barriga vacía por el hambre es imposible rezar.
 
—¿El pecado de la “revolución”? 
—La demagogia, el populismo, la verborrea insustancial para engañar al pueblo.
 
—¿De la oposición? 
—El arrinconarse sin dar la cara en los graves problemas que desde el inicio tuvo este proceso “revolucionario”.
—¿Procede hoy una pastoral como la de monseñor Arias en 1957? 
—La Conferencia Episcopal Venezolana ha emitido documentos más fuertes que el de monseñor Arias. Ha denunciado a este régimen que nos ha llevado a la mayor crisis.
 
—¿Es la espada de Bolívar como la de Cristo? 
—No es la espada de Bolívar la que recorre América Latina, es la chequera petrolera la que recorre América Latina para comprar conciencias y apoyar a este régimen desfasado históricamente. El socialismo comunista ha sido un fracaso mundial.
 
—¿Continuaría dialogando?
—Siempre que el diálogo sea entre dos entes que se respeten debemos confiar en él y propiciarlo.
 
—¿Fue propicia la intermediación del Vaticano?
—El Vaticano ha hecho un grandísimo esfuerzo en que dialoguen las dos partes. Pero para que haya diálogo con base, y no solo un esfuerzo, tiene que haber justicia; y la justicia garantiza la paz.
 
—¿Qué le ha dicho el papa Francisco?
—Como argentino y protagonista de una terrible y sangrienta dictadura en su país, ve con mucha preocupación la situación de Venezuela.
 
—¿Quién carga la cruz del pueblo?
 
—El mismo pueblo que no consigue soluciones.
 
—Una buena nueva…
—Que el CNE anuncie próximamente las elecciones para gobernadores y alcaldes. Es su obligación.
—¿Son los colectivos como los seguidores de Barrabás?
—Se han convertido en un instrumento de agresión a la oposición. Barrabás era un malhechor.
—¿Una penitencia para los curas oficialistas? 
 
—Que miren hacia atrás y vean con sensibilidad de justicia y caridad a un pueblo que sufre.
 
—¿Para el proceso? 
—Que se revisen a profundidad y se den cuenta de que es un barril vacío solo de ideas y no de soluciones.
—¿Para la MUD? 
—Que dejen de pelear por una botella vacía.
—¿Para la Iglesia? 
 
—Asumir de forma responsable soluciones a los urgentes problemas.
 
—¿Una autopenitencia?
 
—Seguir comprometido por un pueblo que sufre. No quiero ser un perro mudo. La historia me lo va a castigar.
 
—¿Cumple penitencia el país? 
—Qué mayor penitencia que aguantar un gobierno inoperante.
 
—¿Ha orado por Maduro? 
—Por supuesto, porque tiene una gravísima responsabilidad y hay que pedir para que el Señor lo ilumine.
 
—¿Le pondría la otra mejilla al régimen? 
—Por supuesto, la expresión del amor es el perdón.
—¿Le pediría perdón? 
—Ya te lo dije, no tengo por qué tener rencor ni odios en mi corazón; si falté, pido perdón.
—¿Perdonaría a un cura pederasta? 
—Por supuesto, si consciente de su grave falta pide perdón.
 
—¿El Herodes de hoy? 
—Las instituciones oficiales que se olvidan de los niños que mueren de mengua en nuestros hospitales y mueren de hambre porque no consiguen alimentación.
 
—¿Cómo lleva la procesión? 
—Con paciencia y esperanza.
 
—¿Qué reconoce al proceso? 
—Despertó en el pueblo la urgente necesidad de manifestarse, pero el mismo proceso le coarta el sagrado derecho de manifestar su opinión.
 —¿Debe ceder la Iglesia? 
 —No, porque es su obligación anunciar el evangelio y sus exigencias de justicia y paz.
—¿La Iglesia tuvo problemas con los gobiernos de la democracia? 
 
—Los tuvo, pero no con el atropello, la grosería y la falta de respeto de esta dirigencia.
 
—¿El Judas de estos tiempos? 
—Los políticos que saltan la talanquera.
—¿Imagina un retiro espiritual entre la oposición y el régimen?
—Sería una verdadera bendición. Tenemos que conservar la unidad en la diversidad.
—¿La tentación de un clérigo? 
—La más grave y que el pueblo no perdona es la que el clérigo sea platero.
—¿Bebe? 
—Además de agua, en alguna reunión social con mucha prudencia alguna bebida espirituosa.
 
—¿Domina la atracción hacia la mujer? 
— Un gran santo decía que hasta después de muerto estamos dando brinco en la urna.
—De pedir un don…
—El don de la santidad y el de la prudencia.
 
—¿Qué pasaría en Venezuela si el régimen hiciese un acto de contrición y convocase a elecciones inmediatas?
—Daría gracias al Señor que los está iluminando para buscarle soluciones pacíficas a esta grave crisis que tiene Venezuela.