La policía política de la dictadura está torturando bárbaramente a los jóvenes detenidos que son militantes de partidos opositores, para que inculpen a diputados, gobernadores y alcaldes de esos partidos en fabricados planes terroristas.

Además de salvajes maltratos físicos, las torturas incluyen inyecciones de sustancias químicas que doblegan la voluntad de la víctima. Por favor, difundamos esto al máximo.