Ni un sólo dólar

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GUSTAVO LINARES BENZO. Para los norteamericanos ya no importa el petróleo extranjero, mucho menos Venezuela. No podemos ser prioridad para EEUU y su influencia a favor de una apertura democrática

  • GUSTAVO LINARES BENZO

11/08/2018 05:00 am

Todo se explica así: la capacidad de producción petrolera es de un millón y un poco más de barriles diarios (caída abismal provocada por los rojos rojitos de los 2 y medio a 3 millones de hace pocos años). De ese millón, 400 mil hay que enviarlos a China y ya fueron pagados hace más de diez años, con aquel fondo chino que solo Chávez sabe dónde se gastó. Por lo tanto, se exportan 400 mil barriles y a Venezuela entran cero dólares. Quedan 600 mil barriles, un poco menos de nuestro consumo interno. Como la gasolina se regala, tampoco entra ni un dólar por esos 600 mil barriles. Conclusión terrorífica, devastadora: muy pronto, no ingresarán divisas a Venezuela, el gobierno no tendrá ni un solo dólar.

Venezuela ya no es un país petrolero, pues. Y Chávez ya se había encargado progresivamente de que dejara de ser un país democrático, agrícola, industrial, turístico, sanitario, etc. O sea, ya Venezuela no es nada, salvo una tiranía totalitaria. Ni siquiera una banana republic, porque las confiscaciones de haciendas acabaron con los plátanos. Así de sencillo. Las deliberaciones del Cuarto Congreso del PSUV, las críticas de exchavistas, la huelga de enfermeras y la hiperinflación son producto de que el chavismo destruyó al núcleo esencial de la Venezuela moderna, Pdvsa, y no hay manera de ocultarlo ni de encontrar alternativas de riquezas, destruidas como todas las demás.
Para mayor desgracia, esta destrucción de la Venezuela petrolera ocurre en el mismo preciso instante en que EEUU se convierte en el principal productor de petróleo del mundo, superando a Arabia Saudita. Para los norteamericanos, pues, ya no importa el petróleo extranjero, mucho menos Venezuela. No podemos ser prioridad para Washington y su influencia a favor de una apertura democrática. Internamente, el deterioro del gobierno va en paralelo a la producción petrolera. En las últimas encuestas serias, los cuatro candidatos más populares de la oposición (Falcón, Machado, López y Capriles) suman 80% de los votos frente a los 20% de Maduro. Maduro está acabando con el chavismo como franquicia política.
Esta división interna del gobierno, la división entre chavistas y maduristas civiles y militares, es uno de los pocos signos positivos para una Venezuela viable. El desmoronamiento interno del régimen aprovechado por una oposición unida es nuestra única esperanza.
@glinaresbenzo
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