Maduro tomó la vía suicida de la Constituyente que lo sacará del poder

2 Agosto, 2017

Por:

Carlos Canache Mata

<?XML:NAMESPACE PREFIX = “[default] http://www.w3.org/2000/svg&#8221; NS = “http://www.w3.org/2000/svg&#8221; />

Con la comunidad internacional en contra y haciendo oídos sordos al clamor popular, el régimen ilegítimo de Maduro coge la vía suicida de la Constituyente que lo sacará del poder.

La farsa electoral del domingo 30 de julio, en la que se dispuso quiénes integrarían la Constituyente inconstitucionalmente convocada por Maduro, se ha comparado con el plebiscito (también inconstitucional del 15 de diciembre de 1957), en el cual se decidió la reelección presidencial de Pérez  Jiménez y se aprobó la nómina de diputados y senadores del Congreso Nacional, presentada por el dictador para el período 1958-1963.

En aquel entonces, como ahora, las protestas populares y exhortaciones a las Fuerzas Armadas a cumplir con su obligación de defender la Constitución tensaron el clima político nacional. En el plebiscito de 1957, el Consejo Electoral, al servicio de Pérez Jiménez, anunció que del total de 2.738.972 votos escrutados fueron afirmativos 2.374.790 y apenas 384.182 fueron negativos. Al mes y días cayó el dictador. En la “elección” de hace tres días, el CNE, al servicio de Maduro y sus acólitos, ha anunciado que hubo una participación de 8.089.320 personas que escogieron los 545  miembros de la Constituyente, todos postulados por el oficialismo puesto que la oposición no presentó candidatos por haber  acordado no ser parte de la pantomima. Ha sido “un salto al vacío”, ha dicho el expresidente colombiano Ernesto Samper, muy conocido por sus anteriores complacencias con Maduro cuando actuó como mediador de Unasur  en la crisis venezolana.

Nadie le concede ni un milímetro de verdad a la  participación de votantes informada por el CNE. Con la más grosera impudicia se inventa una cifra que contrasta con los centros electorales vacíos del 30 de julio, donde solo se podían ver pequeñas colas de arreados empleados públicos amenazados de despido o de asustados consumidores que temían perder sus bolsas CLAP o de militantes del PSUV que esgrimen sus carnets de la patria y agradecen los favores recibidos. Los cálculos de analistas y expertos electorales es que, a lo sumo, los participantes en la comedia montada para poner nombre a los diputados de la Constituyente no pasaban de los tres millones. La comunidad internacional, por su parte, ha consignado su masivo rechazo al fraude constituyente y su advertencia de las eventuales sanciones que podría acarrear por desconocimiento y violación del compromiso, suscrito en tratados, con la democracia.

Lo doloroso de lo que está pasando es que entre el sábado 29 y el domingo 30 de julio fueron asesinados, en el marco de la desobediencia civil que el pueblo protagoniza, 15 o más venezolanos, y que, según recién declaró la fiscal General Luisa Ortega Díaz, en los últimos cuatro meses de la represión desatada por la Guardia Nacional, la Policía Nacional y los “colectivos” paramilitares, han perdido la vida 121 compatriotas.

Si el plebiscito de Pérez Jiménez del 15 de diciembre del 1957 fue la antesala de su huida y salida del poder, la dictadura de Nicolás Maduro parece jugarse con la Constituyente la última baraja que le queda en sus manos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: