La evolución antropomórfica de la cultura humana por: Dr. Rafael Tobias Blanco Vilariño

Después de este suculento fraude, lo importante es no sufrir del Síndrome depresivo pos-electoral, ya que no hemos perdido la Batalla final; habida cuenta de que los países mas importantes de este maravilloso Globo Azul no la reconocerán. Por ello he preferido enviar este artículo como higiene mental. RTB

“ No existen mas que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”.-
Oscar Wilde.

Siempre he inculcado en mis alumnos, el que el ser humano es la simbiosis psico-somática más equilibrada y perfecta del evolucionismo, lo cual nos ha permitido diferenciarnos sustancialmente de las otras especies animales, muy especialmente de los Simios Superiores: Orangután, Chimpancés, Gorila y El Bonobo, con quienes compartimos el 95% del ADN de nuestra “Carta genética”, pero ese 5% que a ellos les falta, es lo que les ha impedido usar las manos con la delicadeza con la que un cirujano maneja el bisturí, o la del pianista, el violinista, el pintor, amen de que no son creadores de ideas nuevas; por ello se dice, que “Mono es mono aunque se vista de seda” y de acuerdo a los estudios del moderno ADN-antropológico, se pudo demostrar que no venimos evolutivamente del Mono, pues ellos aparecieron en el Paleolítico inferior y el Homo-Sapiens-sapiens en el Paleolítico superior, que es de quien venimos evolutivamente; por ello, ni somos monos ni somos ángeles.

Entendamos, que en ese homo sapiens-sapiens, había aparecido un nuevo cerebro, Neopallium o sustancia gris, que es la que nos ha permitido evolucionar física y culturalmente hasta ser lo que hoy día somos sobre este maravilloso globo azul. Por ello, los primeros humanos u Hombre del Cro-magnon en su primitivismo cultural, siempre se auto-dibujó, tal como lo podemos observar en algunos petroglifos y en las “Pinturas Rupestres” que él nos legó en las Cuevas de Altamira en España, donde el juego de colores, las pinturas de animales en diferentes actitudes y de seres humanos ha permitido denominarla como “La Capilla Sixtina” de la prehistoria.

Proceso evolutivo-cultural, que lo podemos también artísticamente observar, cuando nos agrupamos formando sociedades y culturas; el mejor ejemplo lo podemos ver en la Gran Cultura Egipcia, donde las figuras de los faraones eran realmente pétrea, estáticas y carentes de toda expresión de movimiento, así como de profundidad; lo cual impedía ver y evaluar su verdadera estructura somática.

Toda esta realidad artística, va a cambiar súbitamente en la cultura Griega con un gran escultor como lo fue Polícleto, que vivió entre los años 450-440 Ac, ser dotado de un gran don artístico, que le llevó a escribir un tratado que él llamó “el Kanón”, donde establecía muy rigurosamente las proporciones ideales del cuerpo humano, según la cual, la cabeza, debe representar la séptima parte del cuerpo; lo que supo plasmar en su maravillosa escultura llamada “Doríforo”, donde representa la hermosa estructura corpórea de un joven atlético griego, obra desaparecida, pero afortunadamente la conocemos, debido a una copia Romana que hoy día reposa en el Museo de Nápoles; obra tan hermosa y bella como el famoso “David” de Miguel Ángel Buonarotti (1475-1564 Dc), que indiscutiblemente, creo, fue por él influenciado.

Entre los otros virtuosos que junto con Polícleto contribuyeron con el perfeccionismo escultórico del cuerpo humano, tenemos a Mirón, con su famoso “Discóbolo de Mirón”, a Fidias cuyas obras en el frontispicio del Partenón se caracterizan, por que su ropa cae como pliegues que dejan translucir la forma del cuerpo humano; estilo este que se popularizó como “la técnica del paño mojado”; lo que podemos observar en la vestimenta de la Virgen María en “La Piedad” de Miguel Ángel.

Y en lo que respecta a la hermosura del cuerpo femenino, tenemos que irnos a la magnifica obra del también Griego Praxíteles, con su monumental “Afrodita” como diosa del amor. Desafortunadamente a estas obras no las podemos hacer hablar, tal como lo deseo el gran Miguel Ángel, cuando al terminar de esculpir su monumental “Moisés” le golpeó con su martillo en la rodilla y le gritó:!maldito¡, ¿por qué no hablas?’.

Tuve la fortuna de poder ver el Frontispicio de Fidias en el Partenón, el David, el Moisés y al Piedad; esta última pude tocarla, cuando se podía hacer y poder evaluar de como este genio pudo sobre este duro y frío mármol, esculpir calor, vida y ternura en Virgen María y frialdad y la flacidez cadavérica de su inmortal hijo que posa sobre los pliegues de su vestimenta, lo cual la convierte en una obra maravillosa del Barroco. Desafortunadamente un mes después de mi visita, un demente le dañó con un martillo su nariz y su codo. A partir de entonces no la podemos tocar. ¡Voilá´¡

Artículo publicado en la Revista de la A A E I P del Inst Pasteur Vol• 58 • 1er Trimestre • N° 226. Página 33. Año 2016. Francia.

24 de julio de 2016

Dr: Rafael Tobías Blanco Vilariño
Médico Microbiólogo Clínico.
Universidad de Carabobo- Valencia- Venezuela

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: