Entre una revolución que se come a sus hijos…

Julio 7, 2017

…y un pueblo, hijo de la Libertad

SEGUIR EN LA CALLE

Camino a la guillotina, donde él mismo envió a tantos franceses, Maximiliano Robespierre expresaría: “La Revolución, como Saturno, devora a sus hijos…”. Así lo hizo también la Revolución Rusa. Tres años después de la muerte de Lenin, ya no quedaba en la dirección del partido comunista ni uno solo de los protagonistas de los sucesos de Octubre. Stalin les había encarcelado, matado o desterrado a todos. La misteriosa muerte de Camilo Cienfuegos, el mismo a quien Fidel recurrentemente preguntaba: ¿Voy bien Camilo?;  el envío del Che Guevara a un socavón boliviano donde el propio partido comunista de ese país renegó de su presencia y el fusilamiento del Gral. Ochoa, héroe de Angola, parecen sugerir que también los Castros, devoraron a sus hijos incomodos.

La Revolución Bolivariana en la etapa Maduro no iba a quedarse atrás. Los centauros del Samán de Güere han sido llevados poco a poco al altar de las víctimas propiciatorias; los ministros de Chávez, perseguido por colectivos y amenazados de prisión, han montado tienda aparte; el chavismo critico toma forma y se deslinda. Baduel es el primero, pero sin duda no será el último, que sentirá en sus carnes hasta donde está dispuesto a llegar Maduro para mantenerse en Miraflores.

En todos los ejemplos anteriores estaba obviamente la defensa de las cliques gobernantes de los privilegios que el poder genera. En el caso de Venezuela ocurre lo mismo, solo que con una horrorosa y tenebrosa diferencia. Aquí, el madurismo está defendiendo las canonjías que produce un régimen fallido y forajido. Podemos abundar sobre este tema de todos conocido, pero lo voy a resumir con una sola sentencia: Lo que las facciones del gobierno se disputan es el control de la rampa 4 de Maiquetía, y no hay duda que esto le añade una complejidad especial al tema de su desalojo del poder.

En efecto, cuando vemos la crueldad inusitada con la que se ataca las manifestaciones, cuando vemos un guardia rematando a un joven en el suelo; a unos policías encerrando en un camión rodeado de gases a unos niños amarrados; cuando escuchamos las escalofriantes narraciones de las torturas y violaciones, como la ocurrida en Barquisimeto, tenemos que llegar a la conclusión que hay algo más que el poder político que se defiende.

Si a esto añadimos que el raspado de olla ha llegado a niveles tan grotescos como el de entregar el arco minero as las trasnacionales que los chavistas demonizaron toda la vida; a la hipoteca de Citgo a rusos y acreedores; el regalo de los bonos de PDVSA a Goldman Sachs, teníamos que haber concluido que la implosión del chavismo era cuestión de tiempo.

Ahora bien. Lo verdaderamente interesante de todo esto es que la inercia que lleva a acercarse a cuerpos que rotan en orbitas cercanas como lo explica la física, los lleva a hacer lo mismo en la política. Muy probablemente en los próximos días se patentice este acuerdo en caliente. María Corina Machado ha sido la vocera del anuncio de estas iniciativas. Y ello es otro motivo para estar optimista en medio del dolor que esta lucha contra la dictadura nos ha dejado.

Nosotros, los de a pie, lo que tenemos que hacer es seguir en la calle. Porque estos “milagros” de los que hoy hemos hablado, no se han producido por el azar. Han sido los venezolanos con coraje, pateando el asfalto, los que han obrado los prodigios.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: