Carlos E. Aguilera A.: La imprenta es tan útil como los pertrechos

27.06.17, 4:26 am / NoticieroDigital.com /

opinión

27 Junio, 2017

“Mándeme usted, de un modo u otro, una imprenta que es tan útil como los pertrechos” / Simón Bolívar a Fernando Peñalver

Hoy 27 de junio es el “Día Nacional del Periodista”, en remembranza a la aparición del Correo del Orinoco, (27 de junio de 1818), y así lo acordó el Colegio Nacional de Periodistas, además como justo reconocimiento a Simón Bolívar, Libertador, Padre de la Patria, verdadero precursor del periodismo en nuestro país, fundador del primer periódico que circuló desde el 27 de junio de la fecha anteriormente indicada hasta el 23 de marzo de 1822, durante la Guerra de independencia, como órgano propagandístico de la Tercera República de Venezuela, y para contrarrestar la influencia de la Gaceta de Caracas, periódico al servicio de la Corona Española.

“Mándeme usted de un modo u otro una imprenta que es tan útil como los pertrechos”, escribía Bolívar a Fernando Peñalver, quien con ese propósito se encontraba en Trinidad en septiembre de 1817. En octubre la imprenta ya se encontraba en Angostura y el 27 de junio de 1818 salía a la luz pública el “Correo del Orinoco”, impreso en una máquina movida a brazo y con cuatro páginas impresas en papel de hilo, que transcurrido el tiempo ha permitido conservarlo para la posteridad. “Somos libres, escribimos en un país libre y no nos proponemos engañar al público” era su lema.

Su editor el capitán Andrés Roderick, proyectó un formato de 31 centímetros de alto por 32 de ancho por dos columnas hasta el número 11 del 5 de septiembre. A partir del número 12 se ensanchó el semanario a 36 por 24 y a tres columnas hasta su último número, el número 128, que aparece el 23 de marzo de 1822. La dirección de los primeros 12 números del Semanario estuvo a cargo de Francisco Antonio Zea quien fue su primer redactor. Éste fue reemplazado por colaboradores de la talla de Juan Germán Roscio, Carlos Soublette, José Rafael Revenga, José Ignacio Abreu y Lima, Manuel Palacio Fajardo, entre otros. En total se editaron 133 números: 128 numerados y 5 extraordinarios, correspondiendo los últimos a importantes acciones militares como las de Boyacá y Carabobo.

El semanario, que circulaba los sábados, contenía artículos en francés e inglés e informaba a las naciones de los logros militares y políticos de la República de Colombia. El Correo confrontaba a la Gaceta de Caracas las informaciones sobre los logros realistas, sirvió de instrumento en las relaciones internacionales, publicó la vida y obra de los héroes de la Revolución, decretos del ejecutivo, leyes, boletines del ejército, las proclamas de Bolívar, notas de colaboradores extranjeros que servían a la cohesión del ejército, y toda clase de informaciones sobre la construcción del Estado y la organización de la guerra. También incluyó extractos de periódicos extranjeros y diversos avisos sobre entrada y salida de buques. Además se insertaron en el Correo del Orinoco anécdotas, algunas curiosidades, poemas, cuentos y novelas por entregas.

En carta a José Antonio Páez el 4 de agosto de 1826, escribiría Bolívar la utilidad que vio en este medio “como artillería de pensamiento, educador de masas de hoy y mañana, portavoz de la creación de un nuevo orden económico y de la información internacional desde el punto de vista de nuestros intereses, fiscal de la moral pública y freno de las pasiones, vigilante contra todo exceso y omisión culpable, catecismo moral y de virtudes cívicas, tribunal espontáneo y órgano de los pensamientos ajenos”.

Una referencia que quienes detentan el poder desde hace 19 años, desconocen, y si la conocen sin recato alguno contrarían los principios éticos y morales del Libertador, con cuyo nombre etiquetaron a una seudo revolución denominada socialista del Siglo XXI. Movidos por sus propios intereses políticos, han desvirtuado la verdadera esencia del papel que desempeñan los medios de comunicación, en una sociedad que como la venezolana está atenta siempre a la ciencia de la comunicación, y no puede estar desinformada aviesamente, como es el pérfido propósito de quienes pretenden controlar su conciencia social.

Estamos sin duda alguna en presencia de un régimen dictatorial, al frente del cual se encuentra un hombre que no tiene empacho alguno en mostrarse como un caporal de hacienda, que con gritos altisonantes pretende asustar a sus peones. Hostil con el periodismo crítico, al que por decir verdades lo califica de “enemigo de la revolución, terrorista, apátrida y conspirador”, jamás entenderá que el periodista usa el poder de la palabra para combatir la corrupción y todo cuanto afecte al cuerpo social, político o económico del país y que su deber ineludible y ético, es defender a toda costa los espacios democráticos, por cuya razón está obligado a combatir de frente, con fuerza y decisión, las trapacerías de un régimen inescrupuloso, tránsfuga de una verdadera ideología socialista, y con ansias de perpetuarse en el poder.

La hegemonía comunicacional con la que cuenta el régimen chavista-madurista, devenido en control inusitado de los medios, es utilizado como aparato ideológico cuya función primordial es difundir información nada veraz ni mucho menos objetiva, de lo que ocurre política, social y económicamente en el país, mediante la propagación masiva de mensajes, imágenes y simbología que deforman la realidad y ocultan la verdad, con el malévolo propósito de generar un patrón de comportamiento, con reacciones adecuadas en favor de su supuesto proceso revolucionario, mermando en consecuencia en el soberano su libre manera de pensar y tomar decisiones.

“El periodismo, tanto el informativo como el de opinión, es el mayor garante de la libertad, la mejor herramienta de la que una sociedad dispone para saber qué es lo que funciona mal, para promover la causa de la justicia y para mejorar la democracia”, dijo el escritor Mario Vargas Llosa, cuando recibió en Nueva York el Premio Cabot, el galardón internacional de comunicación, que otorga la prestigiosa Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia. Una opinión que compartimos los periodistas verdaderamente demócratas, que hoy celebramos el Día del Periodista”, con un crespón de luto en nuestro pecho, por la pérdida de más de 75 jóvenes venezolanos, que en su afán y sueño de disfrutar de una patria libre, democrática y soberana, ofrendaron sus vidas. Los verdaderos héroes civiles, que en democracia estamos obligados a rendirles justo homenaje.

Periodista, historiógrafo; autor de la columna “Toque de Diana”; ex corresponsal de la agencia de noticias internacional AFP; Miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela y de la Academia Nacional de Ciencias y Artes Militares y Navales; Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122)

[email protected]
@_toquedediana

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