SOY UN REVOLUCIONARIO

Redacción 6/15/2017 12:58:00 a. m.

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“Soy un Revolucionario”

En días pasados, en medio de una conversación agradable con mi amigo jurista y líder político del estado Bolívar, Oscar Raúl Salamanca Pérez, a manera de broma me dijo que yo era “Chavista”, inmediatamente le dije que no por supuesto y seguimos la conversa, sin embargo la broma me hizo pensar en algo que si es totalmente cierto y les comentaré el porqué de mi afirmación.

Históricamente hablando, como muchas veces lo hago para ustedes, nos vamos hacia atrás, el punto de referencia en esta oportunidad será la Revolución Francesa, que sin duda constituyo un evento de inmensa importancia en la historia de Francia, de Europa y del Mundo entero; dicho proceso motivó un cambio radical del régimen que imperaba en ese momento en ese país, acabando con el absolutismo, creando un nuevo sistema político y social, pero también modificando la manera de pensar de las personas, quienes dejaron de ser súbditos de un Rey que todo lo decidía, para transformarse en ciudadanos con derechos y capacidad de elegir a quienes le representaban.

Para 1789, las causas que propiciaron esa “Revolución” fueron múltiples, hubo causas económicas, sociales e incluso ideológicas; las clases bajas se unieron agrupándose en un 95% de la población que se encontraba en contra del modelo vigente y decidieron conformarse en lo que se denominó la Asamblea Nacional, lo demás es historia.

Volviendo a nuestros tiempos y en específico a la Venezuela de junio de 2017, definitivamente observamos indicadores que se asemejan a lo ocurrido en la Francia de 1789 o en otros países con regímenes similares aunque en tiempos diferentes, analizamos pues que el ser revolucionario para algunos es sinónimo de subversivo, de alborotador o agitador, pero también el ser revolucionario significa innovador, renovador, transformador, modificador o creador entre otras cosas más positivas.

Tenemos entonces que durante 18 años en nuestra Venezuela, se ha solidificado un modo de gobernar que a la fecha tiene a un altísimo porcentaje de la población descontenta y en contra de cómo se han manejado los asuntos públicos, el rechazo es casi total al actual gobierno, eso es lo que se siente, hasta se respira en las ciudades, pueblos y calles de nuestro país, para rematar ahora con el agravante de tener en sus manos, la sangre de muchos inocentes que, dentro del marco constitucional, lo único que han pedido es un cambio pacífico y en respuesta lo que recibieron fueron balas.

Aunado a lo que les indico, está la posición de muchos países y organizaciones que a nivel internacional tienen el ojo puesto en Venezuela, un país que antiguamente fue referencia de democracia en la región y que en éstos momentos tiene encendidas las alarmas en todo el continente e incluso en otros como el Europeo, ese mismo en el cual está Francia, la de la “Revolución” que les comenté.

Con seguridad aún habrá mucha tela que cortar y cosas por definir, pero con la evidente ruptura del orden constitucional existente y con el mal gobierno avanzando en un proceso Constituyente mal formulado, la posición correcta es enfrentarse con las armas que la misma Constitución de 1999 nos ofrece, agotadas las vías se abrirá otro camino quizás a nivel internacional y por ese nos iremos, junto al pueblo, junto a la gente, con la verdad que nos asiste.

Por ahora y para reflexionar les dejo éste pensamiento: “Haga cada uno su parte de deber, y nada podrá vencernos”, cosas del destino que el pensamiento para nada sea de mi autoría, es nada más y nada menos que de José Martí, ¿qué tal?

Finalmente, resulta que mi amigo Oscar Raúl no estaba tan lejos de la realidad, solo que estar en contra de un régimen que quiere un solo pensamiento, un solo partido político, una sola manera de actuar,  querer un verdadero cambio o transformación radical y profunda respecto al deterioro acelerado del presente, llevar las ideas correctas por el camino correcto sin equivocarse, y si se presenta la equivocación reconocer cuando algo anda mal, no me hace “Chavista”, me hace a fin de cuentas “Revolucionario”, así de simple y sencillo.

Reinaldo J Aguilera R.     @raguilera68    @pjcontrolelecto

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