“Tibisay y la mujer del César” por @adyurich13

Política

May 25, 2017

por ANTONIO DYURICH D.

ANTONIO DYURICH D.

Escrito por ANTONIO DYURICH D.

A la una: La segunda muerte de Hugo Chávez

Recién acabo de ver a la señora Tibisay Lucena anunciando las fechas para la realización de las elecciones para escoger a los “diputados constituyentes” y para la elección de gobernadores. Una, nos dice, que se va a realizar a finales de julio y la otra a mediados de diciembre.

Si en el mundo quedara alguien que desconozca lo desprestigiada que está la palabra de esta desvergonzada funcionaria pública, podría creer que la doñita, preocupada por la grave situación que vive su país, toma una decisión oportuna para ayudar a la distensión y abonar así, el camino de la pacificación.

Pero resulta que a la referida activista del Psuv la conocemos de sobra. Y como al alacrán de aquel cuento, la maldad y la desvergüenza le viene por naturaleza. En menos de seis horas respondió a la inconstitucional petición de Maduro, la calificó y la aprobó.

Esta vez no hubo necesidad de verificar nada. Al fin y al cabo cuando no se tiene dignidad no se está en capacidad de ejercer ningún poder que no sea doblar la cerviz y ponerse al servicio de aquél ante quién ese indigno “poderoso” se siente en minusvalía.

Esta vez no le importó que la oposición esté reclamando con fuerza la presentación del cronograma electoral para la escogencia popular de los gobernadores, diputados al consejo legislativo, alcaldes y concejales.

El año pasado argumentó ese delincuencial poder electoral (conducido por las cuatro alegres comadres)  que no se habían podido realizar las elecciones de gobernadores porque la oposición estaba empeñada en pedir el referéndum revocatorio. Hoy, los embusteros bolivarianos, todavía afirman que las elecciones de gobernadores no se hicieron el año pasado porque la oposición no quería.

Hoy parece que sobran reales para hacer la elección de los integrantes de la constituyente comunal marxista. Ese problema económico no existe ni se menciona.

Hoy, la militante psuvista que dirige el CNE, no recuerda su compromiso de octubre del año pasado cuando nos dijo que las elecciones de gobernadores iban a ser a finales del primer semestre de este año. Es decir, que esa fecha estaba comprometida para hacer una elección que se pospuso violando el texto constitucional vigente.

Pero tampoco recuerda la Tibisay que dijo que en diciembre iban a ser las elecciones de alcaldes y concejales. Esta vez ni las mencionó. Ese poder no existe y le sabe a hierba que a los jefes municipales se les venza el período.

A la comadre Tibisay le importa un bledo lo que diga la constitución de Hugo Chávez.  Ese señor ya no es su jefe. Ese ciudadano ya es cadáver.

La paz, Tibisay, no es un valor que a usted le preocupa. Le importa un comino si su desvergüenza trae mas inestabilidad y violencia.

Lo único importante para usted es su permanencia en el poder y bienestar personal.

A la dos: Las mujer del César

Claro que ahora la Tibisay y los narcochavistas van a empezar a refunfuñar porque los venezolanos tenemos tan mala opinión de ella.

No puedo evitar recordar el dicho aquél de que la mujer del César no solo debe ser honesta, sino que también debe parecerlo. Decido ir a esta maravilla de hoy que se llama Google para buscar más información sobre esta anécdota y compartirla con ustedes.

Encuentro esta que me parece, por lo clara y resumida, la más indicada.

La famosa frase del Divino Cayo Julio César, y que nos traslada Plutarco, hace referencia a que por la importancia que tenía en la sociedad romana la mujer del César, esta no solo debía ser honrada sino parecerlo. Según la historia, Julio César se divorció de Pompeya Sila al poco tiempo de ser ungido emperador, porque ella asistió a una Saturnalia, orgía sexual que se permitían las damas romanas de la aristocracia en algunas oportunidades. Anunciado el divorcio, las más conspicuas matronas del patriarcado romano pidieron a Julio César la revocatoria de su divorcio ya que su esposa, Pompeya, había asistido solo como espectadora y no había cometido algún acto deshonesto. Julio César contestó: “La mujer del César no solo debe ser honrada, sino además parecerlo.” Desde entonces, parafraseando a Julio César, cuando una persona cae bajo la duda de haber cometido un acto sospechoso, aun cuando no esté comprobado lo doloroso del mismo, se dice “no solo hay que ser sino parecer”

Oiste Tibisay, no solo hay que ser honesto sino que también se debe parecer honesto. Y tu para mi no lo pareces lo que me hace pensar que no solo eres espectadora de la “saturnalia” madurista.

A la tres: Tibisay: Mande, jefe

Maduro y sus aduladores siguen empeñados en lanzar a esta Venezuela nuestra por el barranco de la tragedia. No les importa nada a costa de que pueden lograr su permanencia en el poder. En ellos no hay valores morales, no hay constitución ni pacto social que deban cumplir, ni conducta ética, ni amor por el prójimo, ni solidaridad humana, ni ninguna otra cosa que no sea salvar a esta desgracia destructora que llaman revolución.

Debo insistir con el bendito artículo 5 de la constitución del 99, porque allí está muy claro que “la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo…” y en el artículo 347 se establece que “…el pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de ese poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva constitución.”,  lo que quiere decir que son los hombres y mujeres venezolanos, con derecho a votar que aparezcan en el registro electoral los que van a elegir a unas personas para que en su representación integren la Asamblea Nacional Constituyente, para que desde allì produzcan el nuevo ordenamiento jurídico, transformen el Estado (Poderes, división político territorial, etc) y redacten la nueva constitución que al final el pueblo aprobará o no.

Como vemos no son los órganos del Estado, ni las organizaciones o corporaciones sociales, ni los municipios, ni los estados los que van a elegir representantes, sino las personas naturales de este país y es a la gente, a los ciudadanos a los que van a representar. Por eso es ilegítima la propia definición que hace en las bases comiciales Maduro y sus camaradas al proponer que los representantes sean elegidos para representar ámbitos predeterminados y no a la población que los integran. Digo, los municipios, por ejemplo, que tendrán un solo representante sin importar la población que tenga ese ámbito, lo que haría que, por ejemplo, Lara tiene nueve municipios y una población de dos millones siete mil ciento noventa (2.007.190) habitantes y según la propuesta tracalera de Maduro le corresponderán elegir diez (10) representantes ( 1 por cada 200.719 habitantes), mientras que nuestro estado, Yaracuy, con una población de setecientos diez y seis mil  treinta y seis habitantes (716.036) pero como tenemos catorce (14) municipios, elegiremos quince (15) representantes  (1 por cada 47.736 habitantes).

Como vemos, no solo en el ámbito sectorial actúan con deshonestidad y ventajismo, sino también en el territorial.

Y la Tibisay y las comadres del CNE ni cosquillas les hizo que fuera Maduro el que les dijera como deben ser electos los constituyentes. Mande jefe, le respondieron.


Antonio Dyurich D.  –  @adyurich13

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