Archivos del mes: 28 febrero 2017

DESNUDANDO LA CACAREADA GUERRA ECONOMICA PERDIDA

 

Redacción 2/28/2017 11:21:00 a. m.

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Desnudando la cacareada guerra económica pérdida.
El desgobierno ”chavomadurista gobernante de enchufados” con su comprobada ineficacia, desfachatez e insania mental en su afán de elucubrar, engañar y de inseminar una farsa (del latín farcire,“rellenar”) que es una forma dramática en la que los personajes se desenvuelven de manera caricaturesca o en situaciones no realistas lo hacen con el fin de incubar una gran mentira al alicaído pueblo venezolano afectado por una galopante e indetenible inflación así como también del crónico y creciente desabastecimiento de productos alimenticios y medicinas.
Han pretendido sustentar su malévola y temeraria tesis y para ello, se han escudado en sus insostenibles mentiras y sobre todo han implementado sistemáticamente la insostenible política del “yo no fui” y de buscar siempre a un tercero a quien echarle la culpa de su inocultable fracaso; hablan acerca de una supuesta y cacareada “guerra económica” en contra de nuestro país.
Esa supuesta guerra ha sido organizada, planificada y ejecutada por connotados enemigos externos como son entre otros, al quienes ellos denominan y culpabilizan entre otros al “maluco imperialismo gringo”, y a las aberrantes oligarquías de: la “conservadora colombiana” encabezada por un conocido enemigo ex presidente de ese país y por la “godoista derecha española” encabezada por el actual presidente de ese país, y por supuesto, como es de imaginar y según su decir, todos ellos son los causantes de los males que hoy afectan al sufrido y empobrecido pueblo venezolano que padece una crónica, inaguantable y descomunal hambruna así como una indetenible inflación y desabastecimiento permanente las cuales son, una inminente amenaza para lograr nuestro exterminio y/o de ser el medio para hacer desaparecer, y sea así derrocada, abandone el poder y sea desplazado por sus opositores: la derecha apátrida según los continuos y lánguidos decires del ahora “patuleco chavomadurista gobernante de enchufados”

El pueblo venezolano, está muy claro y no le cabe la menor duda, estamos ante una descomunal manipulación sustentada con irritantes mentiras de “pieces cortos” como lo demostraremos de manera fehaciente a continuación:

El ”chavomadurista gobernante de enchufados” ha mantenido y mantienen un inmodificable y férreo control de cambios desde hace muchos años, orientado a ejercer un control de carácter político desde el punto de vista económico y por ello para salvar la patria lo implantado desde hace muchos años.

Encontramos que existe un “cambio dual” donde coexisten el denominado “dipro” (o sea de divisas protegidas) utilizadas por parte del gobierno y sus acólitos para para la compra o adquisición de los bienes, servicios y remesas que son considerados como “prioritarios”, dirigido para el pago de bienes determinados en el listado de “rubros especiales para la vida”, es decir, alimentos, medicinas y la materia prima para la producción de los antes mencionados y ha servido para el “grosero” y “descomunal” enriquecimiento de los funcionarios corruptos de enchufados identificados con el régimen. Este es el dólar de la galopante e indetenible corrupción que adicionalmente es directamente el causante del “desabastecimiento” e “inflación” que nos afecta a todos con la hambruna y empobrecimiento que padecemos.

Asimismo, cabe destacar que también existe el denominado “dicom” (o sea de divisas complementarias) con una tasa de cambio flotante orientado a cubrir: el cupo de viajero, electrónico, exportaciones, diplomáticos y otros rublos (cabe destacar actualmente es un tipo de cambio inexistente) no obstante ser variable y que ronda actualmente aproximadamente unos bs. 700,00 por dolar americano. Es un dolar inexistente o de circulación muy limitada y que tampoco llega al común de los venezolanos.

Existe otro “el innobrable” al cual es el que realmente rige y regula a la maltrecha economía venezolana, ya que, los productos alimenticios, medicinas y diversos bienes que inclusive el desgobierno chavomadurista de enchufados es aplicado para la importación de los escasos y muy costosos productos en el mercado y por supuesto para su adquisición por parte que rige nuestra economía.

Ahora bien, para desnudar la mal llamada guerra económica, y constatar sus alcances y quienes la implementan y dirigen solo nos bastaría analizar el precio o costo que tienen los productos clap que presumimos son comprados o adquiridos por el gobierno con el “dólar dipro” adquiridos a bs. 10,00 y la canasta clap es vendida al pueblo por bs. 10.000,00 esta operación de compraventa equivalente a un mil dólares (us$ 1.000,00).

Igualmente podemos verificar y constatar el origen de la “guerra económica” que tiene el gobierno chavomadurista contra el sufrido y despreciado pueblo venezolano cuando concurrimos a comprar los productos comercializados por el propio gobierno a través de sus abastos bicentenario.

A manera de ejemplo:

a) un simple cepillo de dientes para niño “newry” (chino) es vendido a un precio de bs. 200,89 que equivalen a us$ 20,89;

b) un frasco de vinagre tiquire flores en vendido a un precio de bs. 811,00 o sea, us$ 81,10;

c) un frasco de salsa 57 heiz 378 cc, tiene un precio de bs. 1.582,00 es decir equivale a us$ 158,20 y pare usted de contar adicionalmente a todos estos productos que son adquiridos con el dólar dipro hay que añadirles un 10% de iva.

Cabe preguntarse:

¿porque esos productos que son adquiridos con un dólar de bs. 10,00 (dipro) los mismos tienen que venderse a precios del dolar innombrable?

¿son o no especulativos estos precios en referencia?

Es indudable y se cae de maduro que aquí hay y existe un evidente e incuestionable que la única y verdadera “guerra economica” que tenemos en Venezuela ha sido creada y sostenida por el gobierno chavomadurista de enchufados.

Es obvio pues, que esta tan “cacareada” guerra económica” existe y de antemano la tiene perdida el pueblo venezolano.

Para poner cese a la guerra económica existen tres (3) decisiones indispensables una es el fin inmediato del “control de cambio” inoperante, corrupto, desproporcionado y descontrolado y lograr “aumentar la producción nacional” y de manera indispensable “cambio de gobierno y de las políticas económicas”.

Es recomendable que cada quien saque sus propias cuentas y conclusiones acerca de la “cacareada” guerra económica.

Pareciera ser que el “gobierno chavomadurista de enchufados corruptos” no aceptan ni mucho menos quieren percatarse que, la mentira tiene los pieces cortos, pero que la verdad finalmente llega y triunfa sobre la mentira.

Es forzoso por tanto concluir que:

la “cacareada guerra económica” la tiene el gobierno contra el pueblo venezolano y por tanto, la guerra económica es inexistente; lo verdaderamente existe es una cruel, insostenible y autentica mentira para pretender justificar la “economía de guerra” magistralmente ejecutada por el gobierno chavomadurista de enchufados.

No es igual una “economía de guerra” que la “guerra económica” mentirosa y falaz , planificada y ejecutada de manera magistral y maquiavelica por el corrupto, inepto, incapaz y fascista gobierno chavomadurista de enchufados y por tanto, eso hay que denunciarlo y dejar al descubierto por no ser posible ni es igual.

La “guerra económica” es inaguantable, eso es una falacia política, un engaño o mentira con el que se esconde bajo criterios de coacción, en especial cuando se pone de manifiesto su falta de verdad. Para pretender sustentar sus errores y equivocaciones como lo que realmente es un gobierno fracaso, en vías de extinción, que languidece y debe ser cambiado para que los venezolanos podamos resolver o solventar los gravitamos problemas que nos afectan.

Necesitamos una férrea unidad de criterios y de acción,

necesitamos de un pueblo activado pacíficamente en la calle reclamando sus inalienables derechos.

¡es la hora de Venezuela!

No es la hora de las ambiciones caudillescas y personalistas, Venezuela es de todos. Actuemos con patriotismo y sensatez..

¡no nos equivoquemos!

Pedro Galvis 

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CERBEROS, ASNOS, NECIOS Y OTRAS BESTIAS MITOLOGICAS…

 

Redacción 2/28/2017 09:35:00 a. m.

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CERBEROS, ASNOS, NECIOS Y OTRAS BESTIAS MITOLOGICAS…
La mitología griega, rica en inimaginables bestias tenía un oscuro custodio para el Hades, Cerbero el trifauce hijo de Equidna y Tifón. En la Divina Comedia Cerbero era el guardián de tres cabezas del infierno, específicamente un infierno de espesa y negra lluvia que formaba un fago apestoso donde los penados se ahogaban eternamente en la desesperanza, morían una y mil veces sumergidos en la pestilencia, agonizaban por siempre clamando por ver una salida a su tormento….. Si le suena conocido, ya somos dos.
Nadie pone un cerco eléctrico si no teme ser invadido, el blindaje de puertas y ventanas es señal innegable de previsión ante un potencial enemigo o agresor. Andar en compañía de escoltas indica que se tiene la certeza de peligro letal. Escoger a un guardián casi mitológico, un ser alejado de todo vestigio de humanidad, una fiera sin escrúpulos para custodiar la entrada al mundo oscuro de perdición, corrupción y podredumbre en que se ha convertido el régimen es innegablemente un esfuerzo final para evitar la destrucción de su oscura influencia en la vida de todos los venezolanos. 

Una formidable bestia de tres horribles cabezas resguarda el inframundo regido por Maduro y su corte de semidioses del averno. Impidiendo que la vida entre a desalojar a sus legiones de necrofagos insaciables.
La primera cabeza la armada y violenta, encarnada por el General Padrino Lopez, quien sin el menor recato dispone de la dignidad de toda las FFAA, poniéndola a los pies de los traidores.
La segunda, Tareck El Aissami corrupta y ladina, enredada en cuanto negocio turbio puede financiar un estado fallido, y la insurrección anti-democrática en caso de necesidad. Proveedor y socio de malandros dentro y fuera de un aborrecible sistema penal, como escudo de un poder ejecutivo cobarde y asustado.
La tercera representado el ariete contra toda institucionalidad, violentando la constitución desde el más alto tribunal de la república, prostituyendo la ley para perseguir a toda disidencia, siendo su cara visible y máximo ejecutor el magistrado Maikel Moreno. 

Todo esto es parte de un plan, un método comprobado e infalible de dominación de los pueblos. Ejecutado hasta la saciedad por el comunismo soviético. Empleado a la perfección por el Nazismo y el Fascismo. Copiado por los Castro en Cuba. Adaptado por los partidos populistas y caudillos en las mas miserables naciones africanas. Crea el caos, infiltra las instituciones, fomenta disturbios violentos. Toma el poder por cualquier vía incluso la electoral, atomiza los partidos opositores, y si estos se unen, crea grupos en su seno que los dividan y enfrenten, desacreditalos incluso involucrandolos en falsas alianzas que serán divulgadas por los orilleros espectadores de las luchas de la disidencia.
Persiguelos y encontraras quien los entregue, acusalos y no habrá quien los defienda, apresalos y no tendrán quien los libere, divídelos y sobra quien celebre contigo el fin de la unidad. Crea polémica internacional para que los escándalos superen en las noticias a las violaciones de las leyes y derechos. Convierte la diplomacia en algo sucio, indecente. Convierte al país en una nación paria que nadie excepto los vividores quieran recibir. Por último, usa como trinchera poderes títeres que aplasten todo intento de recuperar la democracia. Ninguna nación decente querrá intervenir en un juego tan sucio, plagado de trampas y emboscadas, ningún cuerpo diplomático respetable se embarcara en la empresa de buscar resultados positivos ante un gobierno incapaz de producirlos o acordar algo justo. Ese pueblo estará irremediablemente solo. 

Ejecutado el procedimiento, un perfecto IDIOTA podrá mantener por tiempo casi indefinido el poder aun haciendo el peor gobierno de cualquier nación. Solo pudiendo ser sustituido por designación del INÚTIL saliente, o por golpe de estado de una facción de su propia tendencia. Así podemos entender, que a pesar de los garrafales errores, y abuso sin límites de la voluntad de un país no podamos corregir el rumbo y desembarazarnos de tan pesada carga. Por eso vemos el estrafalario caso de un equino convertido en emperador nombrando cónsul a quien lo cabalga. Digo, por hacer algo diferente al desquiciado Caligula pero con el mismo fin, humillar a toda una nación con el asqueroso MEDALAGANISMO propio del poder mal habido. 

No existe una verdadera UNIDAD, lo que hay es un noble e incomprendido esfuerzo UNITARIO. La verdadera unidad, la verdadera oposición se logra aun en la diferencia de criterios. No voy con esta tendencia por ser de partidos de izquierda, no voy con esta por ser proclive al dialogo, no voy con esta otra por ser violenta, no voy con esta por no actuar rápido, no voy con la otra por ser demasiado apurada. NO VOY, NO CUENTEN CONMIGO, NO ME CUADRO CON TAL, NO NO NO NO Y NO. Mientras nos peleamos como drogadictos en crisis de abstinencia en un oscuro cuarto cerrado, el dueño de la llave mide y calcula cada paso, revisa en su tabla de procedimientos cuales se han cumplido o faltan por cumplirse. No necesita cómplices, nuestra torpeza es su mejor carta y en su receta cuenta con ella como ingrediente principal. 

Que tal si le dejamos, aunque sea por prueba ese plato fuera del menú?. Que tal si rompemos su esquema y nos lanzamos a una ofensiva directa, en simultaneo, con todas las opciones y corrientes existentes en la oposición?. Que tal si la sociedad civil toma con determinación su rol y LIDERIZA el descontento obligando a la clase política a seguirla y apoyar? Que tal si contrario a lo que hacemos hoy dejamos de apedrear a quien se enfrenta con o sin efecto al aterrador Cerbero? Que tal si cada quien según si visión se esfuerza en dar lo mejor de si, demostrando con ejemplo y no con critica su punto de vista?. No perdemos nada con ello, no mas de lo que hasta hoy hemos perdido. 

Como señalé, solo quien se ve amenazado pone a su mas formidable monstruo a protegerlo. Solo un régimen en conocimiento del riesgo que corre, pone a personajes tan cuestionables en los mas altos cargos para usarlos como bombarderos suicidas. Ninguno de ellos tiene futuro fuera del puesto que hoy detentan. Que tal si olvidamos nuestras diferencias y enfrentamos al engendro JUNTOS…… 

….Puede que sea la ultima oportunidad de derrotarlo.
Arturo Salazar    @Alfa_Bootis

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Los refugiados como armas de destrucción masiva; por Ricardo Hausmann

Actualidad

 

Por Ricardo Hausmann | 27 de febrero, 2017

 

Un oficial carga el cuerpo de Aylan Kurdi / Fotografía de AP

Un oficial carga el cuerpo de Aylan Kurdi / Fotografía de AP

CAMBRIDGE – En el verano de 2015, parecía seguro que el ex Primer Ministro canadiense Stephen Harper iba a ganar su cuarta elección consecutiva, la que tendría lugar en octubre. Sin embargo, su Partido Conservador obtuvo solamente 99 de los 338 escaños de la Cámara de los Comunes. Dicho partido no triunfó en ninguna circunscripción en Toronto, ni en todo el litoral del Atlántico. Por su parte, el Partido Liberal, liderado por Justin Trudeau, terminó consiguiendo la segunda mayor victoria de su historia –184 escaños– a pesar de haber estado en tercer lugar al inicio de la campaña electoral.

Este rápido revés fue gatillado por hechos que ocurrieron a miles de kilómetros de distancia. En horas del amanecer del 2 de septiembre de 2015, en Bodrum, Turquía, una familia sirio-kurda abordó un bote en el que pretendía llegar a Grecia. Sin embargo, el bote zozobró a los pocos minutos y Rihanna Kurdi, junto a sus dos hijos, Ghalib y Aylan, se ahogaron. Un fotógrafo turco, Nilüfer Demir, publicó en Twitter la imagen del cuerpo del pequeño de tres años, Aylan Kurdi, que yacía en una playa. Esta fotografía sacudió al mundo –y puso fin a la carrera política de Harper–.

Durante la primavera anterior, Harper había ordenado al ministro de Ciudadanía e Inmigración, Chris Alexander, que revisara la política de refugiados de Canadá para cerciorarse de que no se estaba permitiendo la entrada de terroristas, una directiva que prácticamente paralizó el sistema. Un mes antes, Harper había contemplado prohibir el uso del niqab en lugares donde se prestan servicios públicos, lo que hizo que surgieran sospechas acerca del motivo al que verdaderamente obedecía la decisión sobre los refugiados.

Tima Kurdi, una tía de Aylan Kurdi con residencia en Vancouver, había estado tratando de conseguir que él y su familia llegaran a Canadá, pero esto fue impedido por las decisiones de Harper con respecto a los refugiados. De pronto, una política que supuestamente iba dirigida a proteger a la ciudadanía frente al terrorismo islámico, se convirtió en una política ofensiva para el concepto que tienen los canadienses de sí mismos: ser una sociedad abierta y compasiva. Harper lo pagó muy caro.

Al sur de la frontera canadiense, las cosas no podrían haber sido más distintas. Allí, Donald Trump triunfaba en las elecciones presidenciales de noviembre prometiendo prohibir la entrada al país de musulmanes, construir un muro en la frontera con México, y crear una “fuerza de deportación”. El primer intento de implementar su prohibición fue revocado por los tribunales de justicia, pero solo después de haber creado caos en aeropuertos, confusión en universidades, y trastornos en familias. Y ahora el gobierno de Trump está elaborando una nueva prohibición.

De acuerdo a avances recientes en psicología y neurociencia, existen dos posibles razones para explicar por qué los estadounidenses y los canadienses reaccionan de manera tan diferente. La primera se basa en los descubrimientos sobre la toma de decisiones en el contexto de incertidumbre que propone la llamada teoría prospectiva, desarrollada en las décadas de 1980 y 1990 por Daniel Kahneman y Amos Tversky.

Toda restricción a la inmigración, dirían Kahneman y Tversky, entraña un compromiso entre dos errores. El error Tipo I implica dejar entrar a un supuesto terrorista, mientras que el error Tipo II consiste en prohibir la entrada a extranjeros inocentes. Para formular una política apropiada es preciso equilibrar estos dos riesgos, teniendo en cuenta sus probabilidades relativas y la importancia que se le otorgue a las vidas salvadas de residentes y a las vidas trastocadas de inmigrantes potenciales. ¿Cuántas vidas inocentes se está dispuesto a desbaratar o a poner en peligro para evitar un ataque terrorista?

Kahneman y Tversky sostienen que al calcular probabilidades, la gente comete errores sistemáticos, producto de que busca ejemplos en su memoria. Si uno recuerda los ataques en París y en Niza, sobreestima la probabilidad de terrorismo. Si uno ha estado expuesto a la fotografía de Aylan Kurdi, puede que estime lo contrario.

Al manipular la prominencia de un recuerdo, uno afecta la percepción del riesgo y el cálculo de la decisión. Es posible que sea por esto que el bando de Trump ha estado exagerando el peligro de ataques terroristas inventando incidentes inexistentes, como la “Masacre de Bowling Green” y, más recientemente, uno especificado solo como “anoche en Suecia”.

Trump puede sostener que todo peligro para un estadounidense es inaceptable, independientemente de cuántos Aylan Kurdi mueran y cuántas vidas se trastoquen. Sin embargo, de ser así, ¿cómo se puede pedir a soldados estadounidenses que arriesguen sus vidas en Mosul o Kandahar? ¿Acaso no es la preocupación por el bienestar de los demás lo que justifica que se exija este sacrificio, aunque sea en parte? ¿Es realmente una tradición estadounidense no ocuparse de lo que les suceda a los demás?

El segundo descubrimiento proveniente de investigaciones psicológicas, resumido por Bruce Hood en su libro The Self Illusion [La ilusión de sí mismo], se relaciona con el papel desempeñado por la conciencia en la toma de decisiones. Investigaciones realizadas recientemente en laboratorios muestran que nuestros pensamientos conscientes elaboran ex post justificaciones convincentes para muchas decisiones que nuestros cerebros tienden a tomar de manera inconsciente.

Por ejemplo, es posible que el expresidente estadounidense George W. Bush haya decidido invadir Irak y derrocar a Saddam Hussein por muchas razones: ventaja estratégica, preocupaciones humanitarias, y hasta competencia con su padre. La mayor parte de ellas no involucraba armas de destrucción masiva. Sin embargo, este fue el argumento que se utilizó porque era el más fácil de justificar, dado el contexto.

¿Es la protección de los estadounidenses el motivo real para que se prohibiera el ingreso de musulmanes, o es posible que existan otros? Analicemos el hecho de que dicha prohibición se aplicó a siete países. ¿Por qué se consideró el país de origen como predictor útil para determinar quién puede que sea un terrorista? Al fin y al cabo, en Estados Unidos ningún refugiado musulmán jamás ha cometido un acto terrorista, como tampoco lo ha hecho ningún nacional de los siete países especificados por Trump.

¿Representa mayor peligro un sirio que padece de cáncer o un académico iraní destacado, tan solo a causa de su país de origen? ¿No se puede confiar en el Departamento de Estado y en los servicios de inteligencia para que formulen estos juicios, sin recurrir exclusivamente a la información sobre el país de origen?

La cuestión es que puede que la prohibición de la entrada de musulmanes ­–como asimismo la construcción del muro en la frontera con México– se relacione menos con sus justificaciones expresas que con otras consideraciones, incluso inconscientes. Después de todo, la política no fue diseñada por el aparato de seguridad nacional sino por Stephen Bannon, estratega principal de Trump y abierto guerrero contra la cultura dominante.

Es muy posible que el apoyo a tales medidas obedezca  a la inquietud que provoca pensar que si se permite que personas que realmente no son como “nosotros” pasen a formar parte de “nosotros”, en realidad dejaremos de ser “nosotros”. Pero, ¿realmente seríamos “nosotros” si renunciáramos a ser abiertos y compasivos?

Traducción del inglés de Ana María Velasco

Ricardo Hausmann, ex Ministro de Planificación de Venezuela y ex Economista Jefe del Banco Inter-Americano de Desarrollo, es Director del Center for International Development at Harvard University y profesor de economía del Harvard Kennedy School.

Copyright: Project Syndicate, 2017.
www.project-syndicate.org

Patrullero Warao: El barco que enloda el honor de la Armada Venezolana

LA PROTESTA MILITAR (III)

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Patrullero Warao:

El barco que enloda el honor

de la Armada Venezolana

El gobierno de Venezuela cada día demuestra más su incompetencia. Además, mientras más se arraigan en el poder, más costosas son para el pueblo venezolano sus metidas de pata. El caso del patrullero Warao es uno más de los daños irreparables del régimen, del que “casualmente” no se volvió a hablar. VAD

En agosto de 2012, el buque de la Armada Venezolana sufrió un fuerte accidente en Fortaleza, en las costas de Brasil. De acuerdo a la información suministrada para entonces, el siniestro se debió a la falta de preparación de la tripulación. No estaban aptos para movilizar una embarcación de este tipo y por la misma ignorancia, la destruyeron.

El Warao, una embarcación de 2.420 toneladas de desplazamiento, junto con otros tres buques del mismo tipo, fue encargado a la…

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JOAQUÍN CHAPARRO|Actuemos MUD

28 de Febrero de 2017

 

Sin perder un minuto más, llego la hora de presentar al país nuestra ruta de acciones estratégicas, para convertirla en una fuerza popular organizada que seguramente incomodará al régimen, dando énfasis a lo electoral con una alta dosis de  acciones de calles: 1) Protestas cívicas, pacíficas, organizadas y 2) Impulsar las elecciones primarias en el seno de la unidad, para adelantar la escogencia de nuestros candidatos y a tiempo para las votaciones regionales, locales y presidenciales, asestándole un duro golpe a los egos.

El régimen de Maduro está imponiendo su agenda electoral y se está adelantando sigilosamente hacia “un posible posicionamiento” entre el electorado, lo cual es una táctica dilatoria del cronograma electoral ante la amenaza de la derrota‎ que es más terrible que la derrota misma. Lo cierto, es que el madurismo y el Psuv, se encuentran en una situación complicada, porque no consiguen la manera, ni la metodología política u organizativa para hacer cambiar el 90% de rechazo que tienen, tanto a nivel nacional, regional y municipal. Lo importante en este caso, debe ser organizarnos y cerrar filas hacia las primarias; aprovechar al máximo este momento oportuno para que hagamos al gobierno reaccionar y demoler su oculta estrategia electoral.

Por lo tanto, rompamos el esquema planteado, accionemos organizadamente, no reaccionemos ante las tentaciones del gobierno. Entonces, debemos comenzar a ejecutar nuestra RAE, no podemos reaccionar siempre a lo que los expertos en propaganda política hecha por extranjeros contratados por el régimen, nos quieran imponer, ellos dicen y terminamos aceptándolo. No amigos, son ellos quienes deben reaccionar a nuestras acciones.

Ejemplo: la gran toma de Caracas el 1ero de Septiembre de 2.016 entre otras acciones, arrinconaron al régimen y los obligó aceptar la mediación del Papa, pero al mismo tiempo, esa decisión fue muy bien estudiada por ellos y terminó congelando la protesta de calle para ganar tiempo con el conocido “diálogo de las mentiras”. Hace falta que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD),  comencemos por hacer las cosas bien, mejor que el régimen y aprovechar nuestra ventaja electoral.

El Madurismo tiene el control de todo menos de la voluntad de cambio de un pueblo desesperanzado que necesita líderes que transmitan fuerzas y esperanza.

No hay nada que incomode más a la mayoría del sector opositor que la constante murmuración que emiten líderes nacionales de la MUD, quienes señalan diariamente que estamos en dictadura, que van a eliminar todos los partidos políticos, que no se van a realizar elecciones regionales, ni locales, que no van a entregar el gobierno nunca, esta manifestación constituye un craso error, porque antes de afectarlo, le proporciona impulso al Madurismo para que desarrollo sus arbitrariedades y actúe de la manera como siempre lo hace.

Pues bien, el régimen que adelante su estrategia, nosotros impongamos nuestra RAE, la cual debe concentrarse en legitimar de una vez, los partidos políticos aunque estemos contra la cuerdas, impulsar la elecciones internas para elegir nuestros candidatos regionales, locales y Presidencial para recorrer cada rincón de la patria presentando nuestro proyecto de país. Si queremos la celebración de las elecciones, metamos al país en la ruta electoral y en la calle.

Entonces, Actuemos, porque estamos acostumbrados siempre a reaccionar.

@joaquinchaparro

El poder en la caverna

 

FEBRERO 28TH, 2017 CARLOS GENATIOS

El poder en la caverna

OPINIÓN

Los hombres del paleolítico se refugiaban en cuevas para defenderse de los peligros que la noche les imponía: eran atacados por feroces animales, con más fuerza que ellos, y estaban agobiados por miedos y sombras desconocidas, en un mundo del cual sabían muy pocas cosas, y tenían pocas herramientas para sobrevivir en él. La acumulación progresiva y sistemática de información y teorías, que eran contrastadas con la realidad, fue abriendo el camino a la creación y a la luz.

Esa salida de la oscuridad hacia el alcance del conocimiento, lo planteó Platón en su Mito de la Caverna. Platón describe a la humanidad, como hombres prisioneros en el fondo de una caverna, condenados a ver sombras en las paredes de la cueva, como si fueran la única realidad existente. Platón insiste en el esfuerzo que debe hacerse para ascender hacia la salida de la cueva y, gracias a la luz, contemplar el mundo del conocimiento, el de las ideas. Desde lo profundo de la prisión que impone la caverna propone salir de ella mediante  “la ascensión allá Arriba y la contemplación de lo de Arriba, si pones que es camino ascensional del Alma hacia el lugar de lo inteligible” (…) Arriba, “en en lo cognoscible, está, Allá, cual final, la idea de lo Bueno; y es dificultosa de ver, más, una vez vista, hay que concluir que ella es causa para todo, de todo lo correcto y bello, que en lo visible engendra la luz” (…) “ y aporta verdad e inteligencia, y que ha de verla quien se disponga a obrar sapientemente en privado o en público”

Pero Venezuela tiene su propia oscuridad, y su caverna. Cuando una instancia de poder como el TSJ estableció en diciembre de 2013, que el presidente de la república de ese entonces, quien no estaba presente en el país, no estaba ausente, ni siquiera de manera temporal, el poder decía a los ciudadanos que la realidad no es tal cosa, que lo que ven no es lo que ven, es algo distinto. El poder sin separación de poderes, pretendió que lo que todos sabían, que el presidente estaba ausente desde el 9 de diciembre de 2013, luchando por recuperarse del cáncer que lo aquejaba desde hacía casi 2 años, no era una ausencia

¿Entonces qué es una ausencia? El poder insiste en imponer una falsa verdad, y sin pudor, exige obediencia: “Aquí hay libertad de expresión, todos pueden decir lo que quieran, pero lo que vale, es lo que decimos nosotros”. Eso dijo una prominente autoridad del Tribunal en ese momento. “La Verdad soy yo”, dice el poder.

Hoy, el TSJ viola las atribuciones de una Asamblea Nacional electa por la mayoría del país, y el CNE niega a los venezolanos las elecciones que la Constitución garantiza, con excusas inexplicables y justificaciones de ciencia-ficción.

El poder, al alejarse del elemental sentido de la verdad, cubre con una sombra a los ciudadanos, opacando el sentido común, abriendo espacios a las tinieblas, al miedo, a creencias atrasadas. Esa oscuridad no ocurre sin dejar consecuencias en la psiquis de los ciudadanos.

Así las cosas, a finales de 2013 un hombre de 40 años mató y descuartizó a su madre de 80, como parte de un ritual para salvar al presidente de la república; en agosto de 2013, unos 100 babalaos y santeros vestidos de blanco, entraron a las 3 de la madrugada a Maiquetía, bajándose de un avión no anunciado y sin pasar por inmigración, y un cunaguaro del zoológico El Pinar, fue mutilado, le cortaron las garras, para un ritual. Todo esto, sin olvidar que la defensora del pueblo dijo que la inseguridad es una “sensación”, producto de la acción de los medios.

La delincuencia se suma a la irracionalidad y al miedo. Vienen, como anillo al dedo, las reflexiones de Foucault: “La delincuencia, con los agentes ocultos que procura, pero también con el rastrillado generalizado que autoriza, constituye un medio de vigilancia perpetua sobre la población: un aparato que permite controlar, a través de los propios delincuentes, todo el campo social.”  “Cuanto más delincuentes existan, más crímenes existirán; cuanto más crímenes haya, más miedo tendrá la población y cuanto más miedo en la población, más aceptable y deseable se vuelve el sistema de control policial.” A eso juega el poder.

¿Está loco Trump?

 

FEBRERO 28TH, 2017 MOISÉS NAIM

¿Está loco Trump?

OPINIÓN

Llevo años estudiando el poder y a quienes lo tienen o lo han tenido. Mi principal conclusión es que, si bien la esencia del poder –la capacidad de hacer que otros hagan o dejen de hacer algo– no ha cambiado, las maneras de obtenerlo, usarlo y perderlo han sufrido profundos cambios. Otra observación es que la personalidad de los poderosos es tan heterogénea como la humanidad misma. Los hay solitarios y gregarios, valientes y cobardes, geniales y mediocres. Sin embargo, a pesar de su diversidad, todos tienen dos rasgos en común: son carismáticos y vanidosos. Según la Real Academia Española, carisma es “la especial capacidad algunas personas para atraer o fascinar”. Los líderes carismáticos inspiran gran devoción e, inevitablemente, los aplausos, la adulación y las loas inflan su vanidad. Es fácil que la vanidad extrema se convierta en un narcisismo que puede ser patológico. De hecho, estoy convencido de que uno de los riesgos profesionales más comunes entre políticos, artistas, deportistas y empresarios exitosos es el narcisismo. En sus formas más moderadas, este narcisismo, el encanto consigo mismo, es irrelevante. Pero cuando se vuelve más intenso y domina las actuaciones de quienes tienen poder, puede ser muy peligroso. Algunos de los tiranos más sanguinarios de la historia mostraron formas agudas de narcisismo y grandes empresas han fracasado debido a los delirios narcisistas de su dueño, por ejemplo.

La Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos ha desarrollado criterios para diagnosticar el narcisismo patológico. Lo llama “Desorden de Personalidad Narcisista” y, según las investigaciones, las personas que lo padecen se caracterizan por su persistente megalomanía, la excesiva necesidad de ser admirados y su falta de empatía. También evidencian una gran arrogancia, sentimientos de superioridad y conductas orientadas a la obtención del poder. Sufren de egos muy frágiles, no toleran las críticas y tienden a despreciar a los demás para así reafirmarse. De acuerdo con el manual de la organización de psiquiatras estadounidenses, quienes sufren de DPN tienen todos o la mayoría de estos síntomas:

1)    Sentimientos megalómanos, y expectativas de que se reconozca su superioridad.

2)    Fijación en fantasías de poder, éxito, inteligencia y atractivo físico.

3)    Percepción de ser único, superior y formar parte de grupos e instituciones de alto status.

4)    Constante necesidad de admiración por parte de los demás.

5)    Convicción de tener el derecho de ser tratado por los demás de manera especial y con obediencia.

6)    Propensión a explotar a otros y aprovecharse de ellos para obtener beneficios personales.

7)    Incapacidad  de empatizar con los sentimientos, deseos y necesidades de los demás.

8)    Intensa envidia de los demás y convicción de que los demás son igualmente envidiosos de él.

9)    Propensión a comportarse de manera  pomposa y arrogante.

Y ahora hablemos de Donald Trump.

No hay duda de que el actual presidente de Estados Unidos exhibe muchos de estos síntomas. ¿Pero lo inhabilita eso para ocupar uno de los cargos de mayor responsabilidad de nuestro planeta? Un grupo de psiquiatras y psicólogos cree que sí. Enviaron una carta a The New York Times en la cual señalan:

“Las palabras y las acciones del señor Trump demuestran una incapacidad para tolerar puntos de vista diferentes a los suyos, lo cual lo lleva a reaccionar con rabia. Sus palabras y su conducta sugieren una profunda falta de empatía. Los individuos con estas características distorsionan la realidad para adaptarla a su estado psicológico, descalificando los hechos y a quienes los transmiten (periodistas y científicos). En un líder poderoso, estos ataques tenderán a aumentar, ya que el mito de su propia grandeza parecerá haberse confirmado. Creemos que la grave inestabilidad emocional evidenciada por los discursos y las acciones del señor Trump lo incapacitan para desempeñarse sin peligro como presidente”.

Esta carta es, por supuesto, muy controvertida. No solo por la posición que toma con respecto al presidente Trump, sino también porque viola el código de ética de la Asociación Americana de Psiquiatría. El código mantiene que no se puede diagnosticar a nadie –especialmente a una personalidad pública– a distancia. La evaluación en persona es indispensable. Sin embargo, en la carta los firmantes sostienen: “Este silencio ha llevado a que no hayamos podido ofrecer nuestra experiencia a periodistas y miembros del Congreso preocupados por la situación en tan críticos momentos. Tememos que haya demasiado en juego para seguir callando”. Alexandra Rolde, una de las psiquiatras que firmó la carta, le dijo a la periodista Catherine Caruso que su propósito y el de sus colegas no era diagnosticar a Trump, sino enfatizar rasgos de su personalidad que les preocupan.

Rolde no cree que se deba hacer un diagnóstico sin haber examinado al paciente, pero opina que es apropiado hacer ver cómo la salud mental de una persona puede afectar a otros o limitar su capacidad para desempeñarse adecuadamente.

Otros psiquiatras no están de acuerdo: “La mayoría de los aficionados que se han metido a hacer diagnósticos se han equivocado al etiquetar al presidente Trump con un desorden de personalidad narcisista. Yo escribí los criterios que definen este desorden y el señor Trump no encaja en ellos. Él puede ser un narcisista de categoría mundial, pero eso no lo convierte en enfermo mental, ya que no sufre de la angustia y la discapacidad que caracterizan un desorden mental. El señor Trump genera severas angustias en otras personas, pero él no las sufre y, más que penalizado, ha sido ampliamente recompensado por su megalomanía, egocentrismo y falta de empatía”.

Quien esto escribe es el médico psiquiatra Allen Francis, director del grupo de trabajo que elaboró la cuarta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Desórdenes Mentales. La sorpresa es que el doctor Francis va más allá de su especialidad. “Los insultos psiquiátricos son una manera equivocada de contrarrestar el ataque del señor Trump a la democracia. Se puede, y se debe, denunciar su ignorancia, incompetencia, impulsividad y afanes dictatoriales. Pero sus motivaciones psicológicas son demasiado obvias como para que tengan algún interés, y analizarlas no detendrá su asalto al poder. El antídoto contra una distópica edad oscura trumpiana es político, no psicológico”.

Una de las conclusiones del doctor Francis es fácil de compartir y otra menos. La fácil de aceptar es que más importante que la salud mental del presidente es la salud política del país. La capacidad de las instituciones para resistir los intentos de Trump de concentrar el poder es la batalla más importante que se libra en Estados Unidos. Sus resultados tendrán consecuencias mundiales. La otra conclusión de Francis es que la estabilidad mental de Donald Trump es irrelevante. No estoy de acuerdo. Trump lleva pocas semanas en la Casa Blanca y su conducta ya es causa de justificada alarma. Los problemas y frustraciones del presidente se van a agudizar. Y eso no es bueno para su salud mental.

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PARTIDOCRACIA

 

Redacción 2/28/2017 12:30:00 a. m.

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Partidocracia

Desde mis años mozos he oído decir que los partidos políticos son consustanciales con la democracia, que sin ellos esta forma de organización social y política es imposible y casi una herejía pretenderla; que los partidos son para la democracia y la libertad lo que el Nuevo Testamento es para los cristianos, la Torá para los judíos y el Corán para los musulmanes. Hemos llegado –entonces– a dogmatizar una afirmación que no por ser nutritiva para los intereses de algunos, resulta cierta universalmente.

El concepto de Democracia ha cambiado poco desde que el ateniense Pericles pronunciara su admirable Oración Fúnebre o Herodoto se refiriera a las tres formas de Constitución: monarquía, oligarquía y democracia; la democracia, billones de veces nombrada en prosa y en verso, encontró su mejor resumen en la sabana de Gettysburg en noviembre de 1863: «el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo».

El problema fundamental de la democracia en los tiempos modernos reside en la determinación de los mecanismos para que la soberanía popular sea ejercida debidamente; en la Atenas de Pericles, cada ciudadano ejercía de forma directa su representación, es decir, acudía a la asamblea popular, a la ekklesia, y emitía sus opiniones de viva voz, sin intermediación alguna. Con el crecimiento poblacional, esta práctica directa se tornó imposible y fue menester abordar la representatividad, de manera tal que los ciudadanos se hacían representar por un reducido número de ellos; de esta manera nace la democracia representativa o, en otros términos, la soberanía ejercida indirectamente a través de representantes libremente escogidos, sin que ello signifique traslado o disminución de la soberanía residente en todos y cada uno de los ciudadanos.

Recordemos el pasaje de la Oración Fúnebre de Pericles, donde definió la democracia: «Tenemos un régimen político que no se propone como modelo las leyes de los vecinos, sino que más bien es él modelo para otros. Y su nombre, como las cosas dependen no de una minoría, sino de la mayoría, es Democracia. A todo el mundo asiste, de acuerdo con nuestras leyes, la igualdad de derechos en los conflictos privados, mientras que para los honores, si se hace distinción en algún campo, no es la pertenencia a una categoría, sino el mérito lo que hace acceder a ellos; a la inversa, la pobreza no tiene como efecto que un hombre, siendo capaz de rendir servicio al Estado, se vea impedido de hacerlo por la oscuridad de su condición.»

Es impensable la existencia de un régimen democrático donde la soberanía no resida en el pueblo o donde esa soberanía se exprese por mecanismos tan tortuosos que –en definitiva­– resulte desviada, diluida o distorsionada. Ante la imposibilidad de volver a las grandes asambleas populares propias de la democracia directa, el foco de nuestra preocupación debe ser la idoneidad de los mecanismos de expresión de la voluntad popular. No basta decir constitucionalmente que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo y dejar al sector político la determinación de los mecanismos para ejercerla; esa dejación se ha ido convirtiendo, con el transcurrir de los años, en la madre de todos los vicios de nuestra política y ha dado paso a la grotesca situación de un pueblo que perdió la dirección de su destino y que resultó esquilmado por propios y extraños, al punto de ver morir a sus niños de hambre en las casas o de mengua en los hospitales.

En este laboratorio de maldades en que se ha convertido Venezuela, vemos como los intereses de los ciudadanos y de sus «representantes» marchan por caminos diferentes. Tristemente podemos decir que el 6D no constituyó un triunfo popular; fueron los partidos apiñados en la MUD los que se hicieron con la victoria y ahora actúan de espaldas al pueblo que, aun sin conocer los nombres de los candidatos, les dio su voto en un acto de fe más propio del mundo religioso que del político.

Hoy, esos legisladores elegidos por las cúpulas de los partidos y votados por el pueblo determinan el peso de los partidos de la MUD, de esos partidos que han tenido la desfachatez de concurrir a un diálogo frontalmente rechazado por la gente y de aceptar el papel de contrafiguras en este sainete político llamado revolución.

Dulce María Tosta  @DulceMTostaR

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Un TSJ prevaricado

opinión

Carlos E. Aguilera A.

Carlos E. Aguilera A.

 

28 Febrero, 2017

En todas las sociedades existen antagonismos debido a las más diversas causas: distintas ideologías, intereses económicos contrapuestos, diferentes posturas ante el hecho religioso, nacionalismos, todo lo cual algunas veces genera conflictos, y que es necesario aprender a resolverlos de forma pacífica para que sean enriquecedores. Para alcanzar este propósito los hombres deben estar movidos por el amor, y no por el odio. Algo que pidió Juan Pablo II a los sindicatos en cierta ocasión, y que es generalizable a todo tipo de conflicto, interpretando su acción como una lucha a favor de la justicia, más que una lucha contra los otros.

Son dos las fuentes de la llamada mora social: La Sagrada Escritura y la razón humana. Es lógico que en la Biblia no se encuentren juicios sobre la mayoría de las cuestiones sociales que hoy nos preocupan, porque en aquella época no existían. Sin embargo, encontramos en ella una serie de principios, tales como el destino universal de los bienes, la preferencia por los débiles, la autoridad como servicio, entre otros. Mientras que el recurso a la razón es igualmente necesario, sobre todo si se pretende que el discurso ético pueda tener alguna validez para quienes no comparten la fe cristiana.

Sin embargo, conviene recordar que en la moral social existen principios de carácter permanente, siendo el más importante de todos la dignidad de la persona humana, de la que se derivan otros dos: el principio de solidaridad, en el que todos somos responsables de los demás, y el principio con el que las instancias superiores deben respetar las iniciativas de las instancias inferiores que favorezcan el bien común, e incluso facilitarles los medios necesarios para llevarlas a cabo. Los dos principios se complementan debido a la solidaridad moral social cristiana, que se opone a todas las formas de individualismo y a todas las formas de colectivismo.

La moral o moralidad son las reglas o normas por las que se rige la conducta o el comportamiento de un ser humano en relación a la sociedad, a sí mismo o a todo lo que lo rodea. Otra perspectiva la define como el conocimiento de lo que el ser humano debe de hacer o evitar para conservar estabilidad social. El término «moral» tiene un sentido opuesto al de «inmoral» (contra la moral) y «amoral» (sin moral). La existencia de acciones y actividades susceptibles de valoración moral se fundamenta en el ser humano como sujeto de actos voluntarios. Por tanto, la moral se relaciona con el estudio de la libertad y abarca la acción del hombre en todas sus manifestaciones, además de que permite la introducción y referencia de los valores.

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) es el máximo órgano del sistema judicial de Venezuela, cuya finalidad principal es ejercer la jurisdicción, es decir, resolver litigios con eficacia de cosa juzgada, sin perjuicio de cumplir otros actos que las leyes que los organizan les puedan atribuir, los cuales forman parte de la jurisdicción voluntaria. Por tanto, no se debe confundir el órgano jurisdiccional (TSJ), con las personas que en calidad de funcionarios sirven en él, jueces y demás personal auxiliar.

Maikel Moreno, nuevo Presidente del TSJ, tiene un amplio currículum pero al mismo tiempo posee una historia de controversias en su ejercicio profesional. Vicepresidente del máximo tribunal; doctor en Derecho Constitucional, abogado egresado de la Universidad Santa María en 1995, y ahora presidente del Tribunal Supremo de Justicia, pero como toda moneda tiene dos caras, y la polémica ha rodeado a su persona.

El Diario de las Américas en su edición digital del 1 de enero del 2015 registra estos datos: “El nuevo magistrado tiene una oscura historia que comienza en 1987 cuando fue acusado por el homicidio de un joven ocurrido en Ciudad Bolívar, población ubicada al sur del país y a 578,6 km de Caracas. En esa época se desempeñaba en la policía política Disip (actualmente el Sebín). Logró salir en libertad dos años después”.

“En 1989, regresa a la policía política Disip y se desempeña como oficial de segunda, cumpliendo funciones como escolta del ex presidente Carlos Andrés Pérez durante su segundo mandato”.

“Ese mismo año, Moreno vuelve a ser noticia por encontrarse en un expediente por homicidio (número 552755, que fuera posteriormente remitido por la entonces Policía Técnica Judicial al tribunal 15 Penal, la razón fue por estar implicado en la muerte de Rubén Gil Márquez, asesinado durante un tiroteo ocurrido en Parque Central, conjunto residencial en el centro de Caracas. Ese mismo año fue destituido de la policía política por estar involucrado en la muerte de Gil Márquez”.

“En 1990, logró obtener un beneficio procesal – el segundo en su historia policial -, sale en libertad, pero no retorna a la Disip. Sino que obtiene un cargo como secretario de un juzgado en la ciudad de Caracas”.

“Luego en 1995 obtiene el título de abogado y continúa trabajando en el mismo lugar. Y llegó a ser el juez 34 de control y presidente de la sala séptima de apelaciones cuando se investigaba el asesinato del asesinato de Danilo Anderson, muy ligado a la revolución chavista; quien fue fiscal del Ministerio Público venezolano que estaba investigando a más de 400 personas acusadas de crímenes en contra el estado venezolano y los asesinatos cometidos durante el fallido Golpe de Estado de abril de 2002”.

Otro capítulo de Maikel Moreno fue la denuncia del exmagistrado chavista Luis Velásquez Alvaray, actualmente prófugo de la justicia venezolana quien en junio de 2007 lo señaló de presuntamente pertenecer la denominada “banda de los enanos”.

El máximo organismo de la justicia venezolana, sin escrúpulos de ninguna naturaleza y negado a todo principio moral, ético y político, acató órdenes provenientes del poder ejecutivo y puso en las manos de quien antes y ahora en el presente, ha sido severamente cuestionado. El TSJ es una institución creada para impartir una verdadera justicia, pero sin la venalidad de magistrados visceralmente identificados con el PSUV y la consigna de “Chávez vive….la patria sigue”

El régimen chavista-madurista se ha apropiado de todos los poderes para imponer una opinión sesgada de la política, las leyes, los principios ideológicos y hasta la propia Constitución, en su perversa pretensión de querer imponer su voluntad a toda costa.
La designación del nuevo presidente del TSJ, configura un día más oscuro que Moreno, para la justicia venezolana.

Solo en socialismo se alcanzan estos “logros”, como reza uno de los lemas, que a todo gañote proclaman los rojos…rojitos.

Periodista, miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122). Historiógrafo. Autor de la columna “Toque de Diana”. Ex corresponsal de la agencia de noticias internacional AFP. Miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela y de la Academia Nacional de Ciencias y Artes Militares y Navales.

careduagui@gmail.com

@_toquedediana

Estamos perdiendo la guerra por el alma de Venezuela

opinión

Gustavo Coronel

 

28 Febrero, 2017

Envueltos en el fragor de las batallas olvidamos que la guerra es por el alma de Venezuela. La actitud de los venezolanos de hoy nos recuerda lo dicho a Luis XIV por el Duque de Villars, comandante de las fuerzas francesas contra las fuerzas inglesas en la batalla de Malplaquet, 1709: “Su Alteza: si Dios nos concede la gracia de perder otra batalla como esta, su Majestad puede dar por seguro que sus enemigos serán destruidos”. En esa batalla, “ganada” por el Duque de Marlboro, sus fuerzas perdieron 22000 hombres, contra las 12000 víctimas del ejército francés y este resultado hizo posible que se evitara la invasión inglesa a Francia. Esta “victoria” acabó con la carrera militar de Marlboro.

Tomemos un ejemplo del chavismo: La “victoria” en la batalla presidencial de 2012 obtenida por el difunto acabó con sus pretensiones de gobernar a perpetuidad en Venezuela. Esta victoria no solo arruinó las finanzas del país, al utilizar grandes sumas de dinero provenientes de la corrupción de Odebrecht y de los préstamos chinos para llevar a un enfermo a la presidencia, sino que las exigencias físicas de la campaña aceleraron la muerte del sátrapa. Las elecciones de 2012 fueron, para el chavismo. el equivalente de la batalla de Malplaquet para los ingleses. Allí se concretó la derrota definitiva del socialismo del siglo XXI.

Y ahora veamos un ejemplo de la oposición: 15 meses después de la euforia nacional derivada de la gran victoria popular que llevó al control de la Asamblea Nacional por las fuerzas de la democracia, los demócratas venezolanos estamos hoy en una situación de desbandada ante las fuerzas agresivas y gansteriles de la alianza entre los narco-generales de la Fuerza Armada y los cleptócratas de PDVSA. A pesar de tener el control de la Asamblea Nacional ello no ha servido de mucho ante las agresiones del gobierno y nuestra propia incompetencia opositora. La MUD se presenta hoy deshilachada, sin liderazgo, sin planes, sin voz, ante el atropello de un Tribunal Supremo de Justicia al mando de un asesino, sin que la Asamblea responda. Peor aún, algunos miembros de nuestro “ejército” hablan abiertamente de sentarse a negociar una tregua, una rendición, un acomodo con el enemigo.

Perdemos las batallas que creemos haber ganado o ganamos las que creíamos haber perdido, pero la realidad es que todos los venezolanos, opositores y chavistas, estamos asistiendo a la derrota de la Nación. Y muchos no son capaces de verlo. Los chavistas no lo pueden ver así porque hace tiempo consideran el saqueo a la Nación como su principal, casi único, objetivo. Creen estar ganando la guerra porque integran una oligarquía de dinero y de poder como nunca se había visto antes en nuestra historia. Los 600 malandros principales del régimen chavista han robado una suma que estimamos en unos $300.000 millones. Al hacerlo han arruinado material y espiritualmente al país porque la siembra de corrupción ha sido gigantesca. Por ello varias generaciones de venezolanos, chavistas o demócratas por igual, estarán condenados a chapotear en el mismo pantano de atraso, pobreza y desesperanza. La oligarquía chavista ha sacrificado el futuro de Venezuela en aras del disfrute de una breve etapa de poder y riquezas.

La noción de victoria que tienen los chavistas carece por completo cualquier de contenido ideológico. La pretensión de una revolución a favor de los pobres desapareció hace tiempo y se encuentra enterrada junto con la momia de la Montaña. Lo que existe hoy es una narco-estado en el cual los bolsillos de unos 600 malandros principales están a reventar mientras millones de venezolanos pobres son aún más pobres que antes. El componente ideológico de la llamada “revolución” está muerto y apenas le sobreviven bandas de ladrones, narcotraficantes y asesinos.

Nosotros, los demócratas, estamos convencidos de que ganaremos las sucesivas batallas por la democracia, pero tampoco nos hemos dado cuenta de que estamos perdiendo la guerra por al alma de Venezuela. Estos 18 años de indignidad colectiva han contaminado a millones de venezolanos, incluyendo a algunos que creíamos de los mejores. Aun cuando restituyamos la democracia y la libertad en Venezuela, el país continuará intensamente dañando por la corrupción, el embrutecimiento y degradación que se le han inyectado durante estos años. No podrá hablarse de haber ganado la guerra por el alma de Venezuela mientras haya venezolanos dispuestos a renunciar a estándares éticos y morales que deberían ser sagrados para satisfacer su agenda personal. No puede hablarse de victoria cuando gente que creíamos honorables y la cual aspira a jugar un papel importante en la Venezuela del futuro esté participando del despilfarro de los miles de millones de dólares del ingreso nacional. Esta gente, familias, empresarios, músicos, y políticos es culpable por su silencio e indiferencia y hasta participación activa en el saqueo nacional.

Al decir esto no pretendo sembrar desesperanza ni desmoralización, sino forzar a un enfrentamiento sincero con nuestra pavorosa realidad. Sin ese enfrentamiento no puede haber victoria posible en la guerra por el alma venezolana. El silencio y el engaño colectivo no pueden ser vías a la redención.