Archivos del mes: 30 noviembre 2016

Exclusiva: Preso político de Nicolás Maduro revela las torturas y vejaciones que vivió en la cárcel

VIRALES

 

 

BY: PEDRO GARCÍA OTERO – NOV 30, 2016, 9:38 AM

rosmit-mantilla

Preso político Rosmit Mantilla: “He estado en el estómago de la Bestia y sé como piensa. Solo le queda el miedo como mecanismo de control”. (VPI.TV)

Detenido (sin pruebas) durante los hechos de “La Salida” en 2014, Rosmit Mantilla pasó casi 30 meses como preso político en los calabozos del Sebin, la tenebrosa policía política del régimen de Nicolás Maduro. En ese lapso, fue elegido como diputado suplente por su estado natal, Táchira, pero aún así no fue liberado por los tribunales venezolanos.

Ahora, por mediación del Vaticano y presión de su partido, Voluntad Popular, y la Mesa de la Unidad Democrática, y luego de casi morir por cálculos en la vesícula (tenía hasta una orden de tribunales para ser operado y fue sacado literalmente de una clínica en la que iba a ser intervenido por una decisión arbitraria del director del Sebin, Gustavo González López, funcionario sancionado por el Gobierno de Estados Unidos), Rosmit Mantilla se encuentra en libertad.

Aunque está sometido a régimen de presentación en tribunales, sus abogados esperan pronto eliminarle también esa restricción, en vista de que ya fue juramentado como diputado por la Asamblea Nacional y goza de inmunidad.

Mantilla, activista de los derechos LGBT, conversó con PanAm Post sobre su cautiverio y sus planes para el futuro. Sus palabras son firmes y pausadas, y es un hombre notablemente calmado, sobre todo cuando cuenta el horror que le tocó vivir, en una entrevista estremecedora.

Víctima de un secuestro

¿Cómo está su salud en este momento, y su estado de ánimo, luego de haber pasado por un trago tan amargo como el que pasó?

De salud, afortunadamente bien. Recuperándome de mi operación de la vesícula, que tuvieron que quitármela porque estaba destruida por los cálculos y ya estaba contaminando el páncreas; estoy en recuperación, gracias a Dios, mi cuerpo ha respondido muy bien aunque no haya podido tomar reposo por la dinámica política, tuve que juramentarme como diputado.

¿Y cómo se ha tomado su libertad en su hogar? Me imagino que ha sido una gran alegría para su familia, sobre todo, además, porque ya tiene su inmunidad parlamentaria…

Ha sido maravilloso el reencuentro con los míos, aunque he compartido muy poco con mi familia porque los procesos han sido muy fuertes, a nivel nacional, con los medios de comunicación, con mi partido, pero bueno, ha sido maravilloso el reencuentro entre ellos y yo.

Una vez que va dejando atrás la pesadilla de los últimos dos años y medio preso en la policía política, ¿qué conclusiones saca de su experiencia?

Creo que fui víctima de un secuestro, creo que la dictadura me secuestró por pensar distinto, pero bueno, ha sido una gran oportunidad para reflexionar, para entenderme, para pensar en Venezuela y para entender que gracias a Dios la razón nos acompaña.

En 2014 le dijimos a los venezolanos que venía hambre, que venía escasez, que no iba a haber medicamentos y que la inseguridad se iba a multiplicar. Dos años y seis meses después la historia nos da la razón. Por eso es que mi cárcel sí valió la pena, porque dos años después le podemos decir a Venezuela que sí teníamos la razón. Y ahora toca trabajar para reconstruir a Venezuela.

Usted es parte del grupo que está preso por el movimiento de La Salida. ¿Considera que su liberación es una respuesta del Gobierno a la exigencia de la mesa de diálogo de soltar a los presos políticos?

Mi liberación se dio gracias a la presión del Vaticano, por mi estado de salud, gracias a la presión de mis compañeros de la Mesa de la Unidad Democrática, que vieron como yo perecía ante la mirada incólume del régimen. Son diferentes cosas, pues, porque sé que el Vaticano fue vinculante en mi liberación, así como mis amigos de la MUD hicieron un gran esfuerzo y una gran presión para que yo fuera liberado y operado.

Mi agradecimiento al Vaticano, a la Iglesia Católica, que hizo la presión oportuna para que mi operación se llevara a cabo, y a mis hermanos de la Unidad.

¿Qué metas se plantea ahora en su legislatura? Obviamente no va a tener el rol de un diputado titular, porque usted es suplente, pero me imagino que también piensa mucho en Gilberto Sojo y Renzo Prieto, que como usted, son diputados suplentes y presos políticos…

Por supuesto, mi prioridad como activista de Derechos Humanos y como diputado a la Asamblea Nacional es la liberación de los presos políticos. Denunciar la prisión injusta y la tortura como política de Estado de Nicolás Maduro es hoy mi prioridad.

Tortura en Venezuela es práctica cotidiana

¿Usted fue víctima de torturas?

Yo fui uno de los pocos presos políticos de 2014 que no sufrió torturas físicas. Psicológicamente éramos torturados día a día durante dos años y medio. Afortunadamente, no fui torturado físicamente, pero sí presencié, sí compartí, conviví con torturados con corriente, con golpes, con bolsas con excrementos, etc.

¿Les explicaban por qué los torturaban? ¿No era tortura suficiente estar presos en unas condiciones infrahumanas? ¿Cómo eran las condiciones de su cautiverio?

Yo estaba en una celda de dos por tres metros, sin ventanas, en un pasillo de 35 metros de largo por 1,5 metros de ancho, y nos pasábamos todo el día ahí encerrados, la mayoría de las veces, o cuando a ellos les daba la gana.

Tuve la oportunidad de vivir muy de cerca la tortura, y era por motivos varios. Por simple morbo de oprimir, de humillar, de mancillar; o para presionar a presos comunes, o presos políticos, para obtener declaraciones en contra de dirigentes opositores.

Está, por ejemplo, el caso de Gerardo Carrero, torturado en el Sebin por simple morbo; también está el caso de los 14 polichacaos, que siguen presos incluso con boletas de libertad, y electrocutados durante días para que dijeran que habían sido financiados por dirigentes de la oposición; eso lo vivimos de cerca. Está el caso de Edgar Tovar, que es funcionario de Polichacao y que perdió un ojo como consecuencia de las torturas. Todo eso está allí.

Las torturas psicológicas, por otra parte, estaban basadas en las constantes requisas, donde nos rompían todo; después de que se ahorcó Rodolfo González, “el aviador”, nos requisaron solo para rompernos lo que teníamos en la celda, incluso las Biblias. Eso nos mantenía en pánico constante.

Una vez estuve en huelga de hambre dos días porque un comisario del Sebin nos amenazó de la manera siguiente: nos leía los versículos del Apocalipsis y entre versículo y versículo nos decía que más nunca íbamos a ver a nuestras familias, y que nos iban a perseguir a nuestros familiares.

También vi a Villca Fernández, cuando estuvo detenido, pasar casi tres días, con sus noches, esposado de una puerta, en unas fotos que luego vio el mundo entero a través de Twitter. Y muchos otros casos de presos comunes sometidos a torturas.

¿Era esa la actitud general en el Sebin o sí había funcionarios que eran solidarios con ustedes? ¿De su vivencia, qué puede sacar usted de lo que hay en la policía política venezolana?

Como usted sabe, los derechos humanos se violan por acción o por omisión. Había funcionarios que discrepaban y lo manifestaban de forma directa, había otros que seguían órdenes y luego te decían “perdóname”, pero igual te hacían daño. Al final, no hay diferencia entre los que te dicen perdóname o el que te lastima de forma morbosa, porque los dos están violando derechos humanos.

Son funcionarios y las responsabilidades son individuales, y a la hora de que llegue la justicia, que va a llegar, ellos no van a poder decir que esas eran órdenes que venían de arriba. Ante la barbarie, su único alegato podrá ser que eran órdenes superiores, pero ese es un argumento que no van a poder esgrimir.

¿Es la violación de los Derechos Humanos, entonces, una política oficial del Gobierno de Nicolás Maduro?

La tortura es la “misión” más eficiente de Nicolás Maduro. La tortura es un instrumento para ellos. Es un instrumento para matar. Eso está comprobado por los chamos que estuvieron en La Tumba, en Plaza Venezuela; con los que están torturados en el Sebin; con lo que hoy vive Leopoldo López; con lo que hoy vive Daniel Ceballos; o con lo que viven Delson Guárate o Yon Goicoechea, aislamiento absoluto, amedrentamiento de sus familiares, etc.

¿Este testimonio que hace usted hoy, lo va a hacer público en la tribuna de la Asamblea Nacional? ¿No va a denunciarlo ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos?

Estamos trabajando en los detalles con los abogados y con las víctimas para llevar esto a la Asamblea Nacional. Ya está conversado con varios diputados y con varias comisiones, y tenemos el apoyo de la bancada de la Unidad para ello.

Sobre el tema de la CIDH, también, por supuesto, estamos preparando el expediente, y se va a introducir como una demanda en cuanto esté listo.

Usted es un hombre joven, afortunadamente, y tiene muchos años por delante para superar esta dura experiencia. ¿Qué saca de ella?

Yo siento que más que nunca hoy tengo una misión, y esto era algo que tenía que vivir muy de cerca para poder ser la voz de los sin voz. No me arrepiento, ni lamento los años de cárcel, aunque fue muy duro, muy cruel y estoy muy triste, perdí el tiempo de estar con mi familia, con mis amigos, pero creo que fue una experiencia que me permitió ver otra cara de mi país, dormir en el estómago de la Bestia y saber cómo piensa. Son básicos, y simplistas, y la única arma que les queda es el miedo.

¿En algún momento perdió la esperanza de salir, sintió alguna vez que la sociedad venezolana lo había olvidado, o siempre la mantuvo?

Hubo momentos muy difíciles, de mucha presión, de mucho pánico, mucho horror, pero yo afortunadamente soy un hombre muy bien formado por mi partido político, y siempre tuve esperanza, porque en el encierro no hay alternativas. Tener esperanzas es lo único que te mantiene aferrado a la vida.

Frente a cada humillación, frente a cada vejamen, frente a cada maltrato, literalmente lloraba, sufría, pero me hacía mucho más fuerte al final.

¿Alguna vez esa tortura psicológica que le aplicaban se afincó en el hecho de ser usted un activista de los derechos de la comunidad LGBT?

Había un proceso estándar de intimidación. Para todos era el mismo trato.

Y ahora que está ya en la calle, ¿cómo va a responder a la demanda de esos colectivos?

Voy a ser una voz de la comunidad LGBT en la Asamblea. Mi compromiso con esa comunidad está más firme que nunca. Espero en los próximos meses recorrer una vez más el país para, entre otras cosas, hablar de la reforma del Código Civil que queremos implementar para el matrimonio igualitario.

Pedro García Otero

Pedro García Otero

Pedro García es el editor del PanAm Post en español. Periodista venezolano, con 25 años de experiencia en cobertura de temas económicos, políticos y locales para prensa, radio, TV y web. Síguelo @PedroGarciaO.

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LOS TWEETS DE NELSON MAICA

Redacción

LOS TWEETS DE NELSON MAICA

EL BOTIN

 
• La sucesión gubernamental observada y practicada ha multiplicado los daños al país en los últimos 17 años

• Para cada uno de los gobernantes, desde 1999, tanto el gobierno como sus arcas fue el gran botín

• Se nota que el interés personal ha sido la mayor locura rojiza-oliva desde su arribo al poder

• Todavía tienen el tupe de manifestar su permanencia y cuantía de poder lo cual demuestra su desconexión con la realidad

• Parece, suponen, ser eternos, que pueden suprimir todo como lo intento Atila; pero el tiempo, y el pueblo, con seguridad, los enterrará en el basurero de la historia.

EL MIEDO

 
• Le temen muchísimo a una autoridad superior en forma de Asamblea Nacional, de Unidad total del pueblo, de la sociedad, y alguna manifestación, como por ejemplo, huelga total, boicot, acción armada

• Por eso su total dedicación a eludirla, contenerla, neutralizarla, eliminarla, para estar seguros

• No conciben ni entienden ahora la protesta; no reconocen su propia impopularidad y su propia y total vulnerabilidad

• Ya no entienden ni conocen de intereses del pueblo, de su sociedad, que los nombó para gobernar con equidad y justicia por tiempo determinado; han llegado con su miopía a la perversidad

• No han tenido ningún sentido de la espiritualidad. Ahora el pueblo les “pasara la cuenta”…votos, sí; balas, no…

• Estos gobiernos oliva-rojizos-castroG2 No aportaron ninguna guía significativa al país

LA LOCURA

 
• Insensatez, locura, perversidad = ciegos ante la creciente decepción y deserción de sus seguidores
• Insensatez, locura, perversidad = autoengaño, sumisión a los castroG2, narco-oliva, culto a la mentira, robo y crimen. Traición.
• Insensatez, locura, perversidad = ilusos al creer y pregonar que son invulnerables, el pueblo se los demostrará
• No prestaron ningún servicio moral al pueblo ni al mundo
Por Nelson Maica @jupiterxc

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DICIEMBRE VENEZOLANO: INESTABILIDAD POLITICA Y ECONOMICA

Redacción


DICIEMBRE VENEZOLANO: INESTABILIDAD POLITICA Y ECONOMICA

Para colmo de la situación vivida en el país, cerramos este año con un manojo de situaciones que anuncian que el pueblo, la sociedad y el futuro de país no soporta más la actual situación que deja en su haberes, la Masacre de Barlovento, la inflación más alta y asesina de toda la historia latinoamericana y un estamento político dedicado a la competencia partidista y personal de cada uno de estos, en esta tragicomedia venezolana.

Insólito así lo indicamos, el PSUV preocupado por la información de una WEB pide a sus coterráneos políticos que los apoyen a un rechazo a dicha Web. Por Dios, y la hambruna, la escasez de medicinas, la red hospitalaria en el piso, la huida de nuestro futuro profesional, los presos políticos y el abuso policial y militar que hoy por hoy, es el pan de todos los días. Sin mencionar el asunto de las Reservas de oro y en general, la corrupción que se lleva por los “cachos” a toda muestra de honorabilidad en los funcionarios públicos.

Por otro lado, la MUD, desarticulada y secuestrada por los 4 jinetes del apocalipsis, han preferido entregarse al gobierno, en un dialogo eterno y ahora dispuesta para el 2018 como institución y parte del Show de la “revolución” de Maduro y Chávez. Se les está indicando la inconformidad popular y no traducen el mensaje popular. Increíble pero cierto. Hay que resaltar en esta materia, yacen ya, movimientos autónomos para seguir la lucha y la protesta; estudiantes y sociedad civil asumen el rol de un estamento político de espalda al pueblo.

La crisis en salud, (ahora con la difteria desatada en el país) es planteada por los gremios médicos y este gobierno pretende darle más atención a los 9 días de Cuba y 3 días en Venezuela, en el luto de la muerte de un dictador que ni de esta tierra es. Mientras, estamos como pueblo pendientes de un CLAP, en manos de los “olivas de cuello rojo” que todo lo trastocan y lo marchitan a su paso.

Nada afable se presenta en el escenario navideño, por lo cual, esperemos que nuestros parlamentarios no decidan pasarla en el exterior, como así acostumbran y gasten los dólares del seno de la AN, en asuntos triviales y estrictamente personales. Sería la “cachetada” para el moribundo, el hambriento y el enfermo que esperaba de estos un espíritu de nación; base por cierto, de la profunda crisis política en el país.

Para colmo, las fuertes lluvias mantienen en zozobra a venezolanos que pueden perder sus hogares ante tal situación. En materia ecológica, cerramos en “rojo rojito”, los lagos del país como muchos de los ríos en el país, víctima de la dejadez y el desastre existente en nuestras alcaldías y Pdvsa, lo cual nos indica que si la fulana “Misión” mencionada en Cuba, fue cumplida a cabalidad; lo ha sido. (Destrucción, sometimiento, pobreza y hambre entré otros aspectos). En último lugar, la sociedad tendrá que decidir sus propios caminos, la verdad es que pretender llevar esto hasta el 2019 es decretar la muerte de miles venezolanos.

Dr. José Ernesto Pons B/@joseponsb/@ascenso_social

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LOS MILITARES SABEN NADA DE POLÍTICA

Redacción

Los militares saben nada de política

Y si Padrino López o algún otro en el alto mando militar tenía dudas que lea bien el acuerdo aprobado por unanimidad en la AN condenando a las FANB por la masacre de Barlovento.

Hasta ayer la norma y tradición en el gobierno era tapar y echarle tierrita a todos los escándalos de corrupción y violaciones a los derechos humanos.

Por aquello de la solidaridad automática que más parece la complicidad entre felones.

Pero el impacto de las masacres de Barlovento y Cariaco ha sido tan dramático que ni siquiera la bancada oficial dudó a la hora de ordenar una investigación y condenar a las FANB por el abuso.

No hace falta remarcar que las FANB son el brazo armado del gobierno.

Y que la bancada oficialista aprobó investigar y condenar las actuaciones de una institución que está postrada al servicio del régimen.

Los militares oficiales nunca pudieron imaginar este giro.

En pocas palabras en el peor momento para el país, para el gobierno y las FANB la bancada oficialista se desmarca con sorprendente facilidad de una de sus muletas.

Aunque la decisión aprobada por unanimidad por la AN fue la esperada por todo el país no es un gesto desprendido de los oficialistas.

Hay poderosas razones para que la bancada del gobierno haya lanzado al pajón a sus militares.

Se trata de pura supervivencia.

El fantasma que atormenta a operadores militares y civiles del régimen es la casi certeza de que el régimen está en sus días finales y alguien tendrá que pagar por el desastre.

Todo parece que comenzara por las masacres.

Es muy probable que al determinar las responsabilidades penales de la masacre de Barlovento se llegue hasta el General que dio la orden.

Lo que podría ser el inicio de otras investigaciones cometidas por otros altos operadores militares del chavismo.

Esto podría ser el comienzo de un breve periodo, pero decisivo periodo, en el cual el parlamento como poder civil trate de ponerle orden a unas FANB que se hunden en la anarquía y la corrupción.

El problema es que ahora habrá que lidiar con unos militares envalotandos con la política por la prédica irresponsable de Chávez hoy continuada por Padrino López.

Esos militares tendrán que descifrar a partir de hoy cómo y con que se come el acuerdo que la AN aprobó por unanimidad.

Qué fuerzas y que intereses más allá de la defensa de los derechos humanos se mueven para en menos de una hora poner de acuerdo a gobierno y oposición?

Una de las lecciones aquí es que en contra de todos los pronósticos si es posible que gobierno y oposición se pongan de acuerdo sobre temas delicados para el país.

Aunque solo sea por sus propios intereses pragmáticos.

La otra lección es que estos militares del alto mando hablan alto, pero saben nada de política.

Por Humberto González Briceño @humbertotweets

http://venezuelacrisisydefiniciones.blogspot.com/

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Las enseñanzas de Castro

Origen: Las enseñanzas de Castro

Lágrimas por Venezuela

Origen: Lágrimas por Venezuela

¿Está la guerra servida?

30 DE NOVIEMBRE 2016 – 12:05 AM

No todo lo prometido por Donald Trump será objeto de acciones en el sentido de lo que fuera planteado durante la campaña electoral por el candidato, hoy presidente electo, de la nación más poderosa del planeta. Hubo mucho de retórica durante los prolegómenos de la votación, pero el espíritu con que ella se desarrolló prevalecerá porque las actitudes, el estilo y la orientación de la personalidad de Donald Trump se han construido a lo largo de su vida y está allí para quedarse.

En este momento los expertos se devanan los sesos delante de sus bolas de cristal para predecir la forma en que el hecho electoral norteamericano afectará su política exterior. China es un área de enorme importancia y de mucha trascendencia tanto por la talla del gigante como por las turbulencias que han acompañado la relación en los últimos años. Sin contar con que China atraviesa un momento de inestabilidad económica que pudiera agravarse si Estados Unidos emprende acciones que la puedan afectar.

Tal como lo plantean los conocedores del tema comercial internacional, China aún continúa exhibiendo una gran dependencia de sus exportaciones hacia terceros países y hacia Estados Unidos, por lo que cualquier movimiento que favorezca a terceros mercados en su comercio con Estados Unidos perjudicaría notablemente la salud de su economía, pondría a Beijing en guardia o incluso incentivaría una guerra de terribles consecuencias. Dentro de este contexto los chinos vienen viendo con gran temor los temas comerciales internacionales. Ya no es el Acuerdo Comercial Transpacífico lo que les quita el sueño, ya que esta iniciativa pudiera estar muerta. Pero sí les desvela que dentro del ánimo de “grandiosidad” de Donald Trump se puedan iniciar acciones para atornillar su influencia con terceros países lesionando la primacía que China ha venido construyendo.

Lo único que tiene China de superlativo es el monumental tamaño de su economía. Su PIB per cápita apenas se acerca a los 8.000 dólares y este hecho la dota de una fragilidad de la cual es difícil escapar. Un deterioro de esta variable, lo que podría ser la consecuencia de una posición terminante de los Estados para conseguir su hegemonía internacional en ese terreno, provocaría turbulencias enormes dentro de la estructura social china y desmejoraría su capacidad de atender las necesidades del país.

La situación de la relación comercial entre los dos titanes es como la de una torre de naipes. Apenas se mantiene a duras penas y cualquier soplo del viento que tienda a alterar su equilibrio puede hacerla colapsar y desatar a los perros de la guerra.

Los números son elocuentes para justificar que se intente un cambio de rumbo en el lado americano. Por cada dólar que Estados Unidos vende a China, ha importado 4 durante 2015. Aun así, las amenazas de Donad Trump de imponer aranceles de hasta 45% sobre los productos chinos pudieran no ser más que bravuconadas. Los americanos tendrían mucho que perder en un enfrentamiento de esa naturaleza.

Las exportaciones estadounidenses hacia el Reino del Medio en este último año se han triplicado para pasar de 41.192 millones de dólares a 116.071 millones.

La Venezuela comunista

30 DE NOVIEMBRE 2016 – 12:05 AM

Lo que hoy vivimos en Venezuela no es un sueño de Bolívar como lo promociona el régimen; todo lo contrario: lo que estamos viviendo hoy en nuestro país es el sueño de Fidel Castro, una nación de mendigos, los esclavos del siglo XXI. De eso se trata el socialismo que tanto pregonan y defienden como bandera de su lucha. La abolición de la propiedad, destrucción del aparato productivo, el irrespeto a la dignidad humana son claves del comunismo para luego llevar a los ciudadanos a la supervivencia y que estos se olviden de reclamar libertad, ya que solo estarán ocupados de conseguir el pan diario.

La igualdad que ellos defienden es inconcebible, en primer lugar, porque cada ciudadano nos diferenciamos en nuestras capacidades, médicos, ingenieros, educadores, abogados, amas de casa, albañil; es decir, cada ciudadano tiene su propio conocimiento y se desempeña tal cual es. Solo en socialismo se iguala a los ciudadanos, pero en pobreza: es una igualdad de mendigos y esclavos. En Venezuela el régimen actual intentó llegar a través de las armas; años más tarde llegaron por la vida electoral y prometieron la revolución del cambio, y luego un socialismo hasta conducirnos al comunismo. Solo basta con leer el plan de la patria o Plan Bolívar 2000 (lanzado 27 de febrero 1999) que es donde nace el esquema que hoy estamos padeciendo todos los venezolanos.

La hegemonía comunicacional es parte del sistema comunista que se maneja en Cuba y que hoy lo aplican en Venezuela; libreta de racionamiento para poder comer que en nuestro país le llaman los CLAP, colas interminables para conseguir un producto de higiene personal, la persecución a los medios de comunicación, encarcelar a la voz disidente, enviar al exilio a los jóvenes recién graduados, convocar a farsas elecciones para legitimarse ante la comunidad internacional, el control absoluto de todas las instituciones y los poderes públicos y, lo más desastroso, diseñar una oposición de acuerdo con sus necesidades.

Hoy en Venezuela no hay una oposición férrea al régimen, solo existen unas personas que han decidido convivir con el tirano y limpiarle la cara en unos llamados “diálogos” cada vez que estos están siendo acusados por la comunidad internacional.

La Venezuela comunista fue el sueño del hoy ya extinto Fidel Castro y lo llevó a cabo a través de su pupilo Hugo Chávez. Los venezolanos debemos tener en cuenta que aquí no estamos luchando por comida, seguridad, empleo, en fin, buena calidad de vida; esto va mucho más allá. Hoy los ciudadanos de este país luchamos por un cambio de sistema, no de presidente; nuestra lucha no es por ganar una gobernación o alcaldía y eso deben entenderlo quienes dicen ser líderes del cambio. Venezuela está sumergida en la miseria gracias al sistema socialista-comunista; no podemos pretender salir del socialismo con más socialismo y esto lo digo porque para nadie es un secreto que la mayoría de los partidos que hacen vida dentro de la MUD están inscrito en la internacional socialista, hay que entender que el problema en Venezuela no es Nicolás Maduro o Diosdado Cabello: nuestro mayor enemigo se llama socialismo-comunista-bolivariano diseñado en La Habana Cub.

Todo lo puesto a este sistema es una amplia coalición de libertarios unidos por rescatar la democracia. La Venezuela comunista es el legado de los dictadores fallecidos. Está en nuestras manos revertir este daño irreparable, pero sí se puede superar: es cuestión de cada ciudadano de la decisión personal que tomemos. En estas horas el futuro nos pertenece.

 

La responsabilidad del liderazgo nacional

30 DE NOVIEMBRE 2016 – 12:05 AM

La Venezuela de hoy, después de saberse la actitud antidemocrática del régimen al desconocer el derecho de los ciudadanos de invocar la realización del referéndum revocatorio y los fallidos resultados de la mesa de diálogo, es cualitativa y cuantitativamente diferente. En efecto, la hegemonía numérica que el régimen ha usufructuado durante tanto tiempo llegó a su fin; ahora su ventaja se reduce a unos cuestionables miles de votos. Igualmente, la hegemonía política que les permitió al que se fue y al heredero manejar al país como feudos personales, se ha esfumado. No puede ser de otra forma, han sido y son demasiados los errores y omisiones del gobierno que han llevado al país al borde milimétrico del colapso total. Las grandes falencias de Maduro, sus profundas limitaciones, su falta de conexión con todos los ciudadanos, erosionó el inasible legado recibido y ha ocasionado también, desde el interior del régimen, rechazos a su liderazgo. Ahora el equivocadamente ungido debería reconocer, mirar y tomar en cuenta la opinión de más de la mitad del país que no comulga con los fundamentos del ideario comunista de sociedad. Las circunstancias presentes le imponen al presidente, de manera terminante, revisar y replantear la filosofía y operatividad del modelo socialista, establecer sinceros y veraces mecanismos de diálogo con el mundo opositor. De no hacerlo, la inviabilidad y falta de legitimidad de origen y desempeño de su gobierno, con certeza, profundizarán la parálisis y el caos en que se encuentra el país y abrirán las puertas para una eventual búsqueda de soluciones no democráticas.

Desde hace poco hemos empezado a vivir una nueva era que irrumpe y destroza los paradigmas del pasado, que nos impedían, a ambas partes, ver la realidad tal cual es. Solo una transición del pensamiento hacia una nueva forma de ver el desarrollo democrático, humano y sustentable, capaz de administrar y resolver sus conflictos de manera institucional y sin violencia, es la única forma en que podemos resolver situaciones de confrontación y garantizar la paz en el mediano y largo plazo. Cuando hay voluntad política, incluso los obstáculos que parecen insalvables, pueden tener una solución aceptable para las partes. El diálogo y la subsecuente negociación no es un asunto que podamos postergar para etapas venideras: debe ser el centro y esencia del proceso de reconstruir el país y la convivencia entre los venezolanos. Esa es, a mi juicio, la gran tarea que tiene por delante el liderazgo del país. Es la responsabilidad del gobierno y de la oposición que debe ser abordada de inmediato en un clima político en el que es claro que hay gran confrontación y la nefasta posibilidad que millones de ciudadanos seamos perdedores si la intolerancia, falta de visión y el odio fratricida sean los inspiradores de la conducta de los líderes del debate nacional.

El país en que vivimos, sumergido en la miseria, la involución, el desencanto, la desesperanza y sin futuro, que se desintegra a ojos vista y se acelera su alejamiento de sí mismo para convertirse en otro peor, está muy lejos de haber alcanzado las metas que los embusteros del régimen pregonan y tratan de vendernos a través de la saturación de los medios de comunicación con fariseícas promociones de unas realizaciones inexistentes y de largas y tediosas peroratas presidenciales en las cuales las vetustas consignas que se esgrimen suenan cada día más huecas y vacías.

La descarada actitud del régimen manipulando al CNE, al TSJ y a la Contraloría General de la República y realizando las más groseras manipulaciones del aparato gubernamental para tratar de contener y neutralizar la inmensa avalancha de descontento y rechazo que existe en contra del régimen, no refleja otra cosa que no sea el desaforado terror y desesperación que le embarga por los resultados adversos que se perfila obtendría en cualquier evento electoral. Es el miedo que le atenaza cuando constata diariamente que las fuerzas desatadas de la sociedad venezolana han determinado sindicarlo como el causante de los terribles males que le aquejan y aspira y busca un profundo cambio, tanto en la forma de conducir como de los conductores actuales del país. Los venezolanos hemos aprendido –y esperamos que para siempre– que la manipulación perversa de las masas y la exaltación de sus peores instintos, que el régimen ha utilizado por tres lustros, solo conducen a crear una inmensa bola de odios, abusos y descalificaciones sin un resultado positivo tangible para los ciudadanos, particularmente para los jóvenes que no creen en nada porque no encuentran nada en qué creer, porque la visión de un mundo mejor pretendido por el régimen para ellos ya ni siquiera es un cuento, sino una colosal mentira.

Los venezolanos estamos cansados de aceptar pasivamente que la lacra de la corrupción y el afán desmedido de enriquecerse en el menor tiempo posible de los validos del régimen: políticos, comerciantes, inversores, jefes militares y figuras más o menos públicas, sigan realizando sus latrocinios con la impunidad que les confiere la complicidad gubernamental, que ha convertido al país en una gigantesca componenda de intereses crematísticos. En las calles de Venezuela deambulan personas sin expectativas, llenas de indignación por la carestía de lo más esencial para la vida cotidiana y por lo que les ha sido negado por el despilfarro y la concupiscencia del régimen, a pesar de las tantas promesas y discursos; son hombres y mujeres, hijos del descalabro causado y cansados de recibir la pobreza repartida a conciencia

Estamos cansados de que el régimen nos imponga la sumisión como la esperanza de sobrevivir en el caos en que ha convertido a la República. La política de combinar el poder omnímodo y totalitario del Estado con una ideología repleta de mentiras y promesas incumplidas pretende aplastar la voluntad de millones de personas para potenciar la subyugación y avasallar, incluso, el ansia de libertad, condición esta esencial para el ser humano. Estamos cansados de que nos atemoricen colectivamente para controlarnos, falsear la verdad y obligarnos a asumir una pasividad lacerante, y así tratar de evitar que nos califiquen como enemigos internos a los que hay que reprimir, torturar, encarcelar, despojar de sus fueros ciudadanos y convertirnos en parias ante la historia.

Con el devenir de los años se han alterado de una manera irreversible dos percepciones: la que el país tiene del régimen y la que el régimen tiene del país. Ese proceso, traumático y doloroso, ha hecho que el ciudadano común se haya percatado de que las privaciones, carencias y prohibiciones que ha sufrido estoicamente, en aras de un prometido futuro mejor, se ha perdido irremisiblemente y que el régimen es el resultado de la mayor suma de incompetencia, brutalidad y mitología patriotera, de la intransigencia, el fanatismo y repleto de odio pero, por sobre todo, concebido para hacer buenos negocios aprovechando su pasantía por el poder. Sin embargo, el sector que debería proveer alternativas sensatas pierde su tiempo. El oficialismo tiene un objetivo claro: mantenerse en el poder a cualquier costo. La oposición, en cambio, no ha podido construir su propio gran arco, ni cómo presentarse, ni por dónde marchar, ni cómo aumentar su influencia en el ánimo de quiénes padecen las consecuencias de las erradas políticas gubernamentales para sumarlos a la gran tarea de poner término a este nefasto gobierno.

Es cierto que se destacan figuras dignas en el espectro opositor, pero sus respectivas agrupaciones políticas no se deciden actuar frente al estado crítico por el que atraviesa la República. Por eso no se apuran en desarrollar mecanismos de articulación, con la población, más allá de lo electoral, y definir programas de largo alcance. No se deciden a construir, de una vez por todas, el edificio de una alternativa sólida, confiable, racional y patriótica, concentrada en los temas centrales. No advierten la urgencia y que esta urgencia necesita de un cuerpo opositor múltiple en sus orígenes, pero unicolor en su objetivo de salvar la República y la democracia.

No alcanza con elaborar y votar leyes en el ámbito legislativo, porque la conflagración judicial e institucional que se le aplica trata de hacer insignificante e inoperante, ante el país, cualquier iniciativa de la mayoría de la Asamblea Nacional. La oposición organizada es poco escuchada. La percepción sobre su dispersión y errático espíritu de lucha ha intensificado su falta de credibilidad. Es evidente que el relato oficial tiene potencia y carece de responsabilidad y límites éticos. No le interesa cómo van las cosas en la realidad concreta; todo vale, las contradicciones, también las mentiras, para imponer un  falso y falaz discurso. El envilecimiento del régimen se derrama como una lluvia de pus sobre el país. Desde arriba se esparce el ejemplo de cómo se puede usar el poder para enriquecimientos ilícitos. Nos estamos acostumbrando a la impunidad de los delitos cuando los comete alguien vinculado al gobierno central o es socio de alguien atado a ese poder. La corrupción no irrita más: su cotidianidad ubicua la ha convertido en un hecho natural; ni siquiera se dice “roban, pero hacen”, sino “roban, ¡qué le vamos a hacer!”.

La sucesión de inequidades con que muelen las espaldas de la justicia y el derecho ciudadano, la inconmensurable ineficiencia de la acción gubernamental que ha destruido al país, tampoco estremece a la ciudadanía y la impulsa a actuar.

Vuelvo a insistir. Este pueblo sufre un autoritarismo muy largo. Un autoritarismo con más arbitrariedades y persistencia inflacionaria que ninguno en nuestra historia. Somos un pueblo que sabe cómo se han despilfarrado y robado sus recursos y su futuro. Por eso la oposición debe asumir que salvar la República y la democracia es la tarea primordial por sobre todas las cosas. Los matices ideológicos y las legítimas aspiraciones personales deben quedar para más adelante.

Luto

30 DE NOVIEMBRE 2016 – 12:05 AM

“Fidel Castro, más de medio siglo de influencia en la política americana”, fue la frase de transición que usó el ancla del programa político dominical de la cadena NBC cuando anunciaba este fin de semana lo que vendría después de los comerciales. Ya de nuevo en pantalla, el conductor de Meet the Press introdujo el nuevo segmento diciendo que había muerto no solo una figura internacional sino también alguien que había tenido influencia desde fuera en la política interna norteamericana.

Cuando a mediados de los ochenta hacía mi maestría en Ciencias Políticas en NYU, mi profesor de Relaciones Interamericanas calificaba a Cuba como el enemigo Nº 1 de Estados Unidos, después de la Unión Soviética. Me impresionaba que una isla con menos de 10 millones de habitantes en ese momento, sin armas atómicas y con un sistema económico y un embargo comercial que ya la empobrecían más de la cuenta, pudiera ser vista así por los norteamericanos.

Fidel Castro, en realidad, les dio en la madre varias veces a los gringos. Llegó al poder empezando enero de 1959 y en poco más de 3 años, expropió casi 2 millardos de dólares en bienes estadounidenses, sin compensaciones; estableció relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, un pecado mortal para la época (Venezuela lo hizo durante el primer gobierno de Caldera, unos cuantos años después); derrotó una invasión de exilados cubanos patrocinada por la CIA, y permitió la instalación de cohetes rusos capaces de llevar en pocos minutos bombas atómicas hasta Nueva York y Washington, lo cual generó la única crisis que ha habido en el mundo con la posibilidad real de que se desatara una guerra nuclear que podía acabar con la humanidad.

La crisis de los cohetes de 1962 condujo al compromiso entre Estados Unidos y la URSS de que los primeros no invadían Cuba y retiraban unos cohetes con armamento nuclear que apuntaban hacia Rusia desde Turquía, mientras que los segundos retiraban sus misiles en suelo cubano.

A partir de allí, Cuba siguió afectando la política norteamericana ahora más hacia lo interno, no solo porque la isla continuaba fomentando revoluciones en el patio trasero gringo, en América Latina, sino también por la permanente tensión entre los dos países creada por la inmigración cubana a Florida, que fue integrándose social y políticamente cada vez más a la vida normal estadounidense hasta crear un bloque político muy influyente electoralmente en Miami.

Por las batallas ganadas en esa pelea desigual, Fidel Castro se convirtió en una leyenda para la izquierda de América Latina. En el resto de los latinoamericanos, hubo sentimientos encontrados de admiración y odio, de admitir el liderazgo y carisma de Fidel Castro mientras se rechazaba su sistema de gobierno. En Venezuela, debido a los lazos que estableció Chávez con Fidel Castro y en general con el régimen cubano, la minoría gobernante chavista pasó de la admiración por Castro al servilismo, de la hermandad ideológica a la entrega de soberanía, mientras que la mayoría del país pensante, después de ver los resultados del socialismo de siglo XXI, ahora valora in extremis su libertad, tanto política como económica, no quiere ver ni en pintura nada que se parezca a socialismo y hasta miró con agrado la muerte de Fidel Castro, incluida gente tradicionalmente de izquierda.

Nada parece que va a cambiar en Cuba con la muerte de Fidel Castro, al menos en el corto plazo. Su hermano ha venido gobernando desde hace diez años y no hay indicios de que quiera abandonar sus políticas de asfixia a la libertad de expresión y de asociación, ni las limitaciones a la iniciativa privada en la producción de bienes y servicios.

No obstante, la realidad es la que impone las condiciones para que las cosas se muevan hacia uno u otro lado. Cuba sobrevivió económicamente hasta finales de la década de los ochenta por la ayuda de la Unión Soviética. Después vino Chávez y le dio una mejor bomba de oxígeno, que se empezó a agotar hará ya unos cinco años. Obama decidió reanudar relaciones recientemente y abrió un entresijo en la compuerta del embargo económico, con el permiso a las aerolíneas norteamericanas para que reinicien vuelos a Cuba, convenios bancarios para que los turistas gringos puedan gastar en la isla, la posibilidad de que tabacos y licores cubanos puedan ingresar a Estados Unidos y el alivio en ciertas restricciones a la inversión hotelera y turística norteamericana en territorio cubano.

La incógnita es qué hará Trump con Cuba a partir del 20 de enero, día de su toma de posesión presidencial. Los mensajes de Trump por la muerte de Fidel Castro no fueron en nada conciliadores. Habló del brutal dictador que se acaba de morir dejando “un legado de pelotones de fusilamiento, robo, sufrimiento inimaginable, pobreza y la negación de derechos humanos fundamentales”. Su próximo jefe de gabinete en la Casa Blanca, Reince Priebus, declaró en varias entrevistas este domingo que el presidente electo revertirá las políticas de Barack Obama respecto a Cuba si el régimen no efectúa cambios en materia de “represión, mercados abiertos, libertad de religión y presos políticos”. Que por ahí se orientará la política del ahora presidente electo.

Trump es Trump, sin embargo. Hacia 1998-1999, el milmillonario empresario inmobiliario mostró interés en invertir en el negocio hotelero en Cuba, estando Fidel vivito y coleando, interés que repitió expresamente en marzo de este año en plena campaña electoral. Políticamente, Trump se ha concentrado más en criticar los recientes acuerdos de Estados Unidos con el régimen que el hecho de negociar algún tipo de entendimiento con la isla.

Además de su interés personal como hombre de negocios, que también lo ha llevado a avizorar campos de golf en la isla, las empresas norteamericanas que ya están invirtiendo en Cuba presionarán al magnate neoyorquino para que la apertura comercial continúe concretándose. Aerolíneas como American Airlines, cadenas hoteleras como Marriott y la agroindustria de los estados del medio oeste que le dieron un triunfo decisivo a Trump en las elecciones tendrán bastante peso en la decisión que tome el presidente electo. Hasta los cubanos que votaron por Trump en la Florida querrán que parte del acuerdo de Obama con Raúl Castro continúe, porque ahora les es más fácil ver a sus familiares en la isla.

El luto o la alegría durarán poco. La vida sigue su curso.