Recomendaciones ante la incertidumbre de la Reconversión

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OPINIÓN

No entre en pánico ya el gobierno está lo suficientemente nervioso al tener que comenzar a enfrentar la realidad económica

Recomendaciones ante la incertidumbre de la Reconversión

 

Hoy los venezolanos nos encontramos en el medio de uno de los procesos más inciertos de los últimos años: una reconversión monetaria que encierra más preguntas que respuestas, impuesta aceleradamente y en el marco de uno de los momentos más difíciles de nuestra historia económica.

Todo indica que no hay vuelta atrás y pareciera que el mayor beneficio inicial de esta medida es facilitar la contabilidad y losmecanismos de pago que se hicieron tan engorrosos en el país como consecuencia de la hiperinflación la cual hizo insuficiente el valor de los billetes del actual cono monetario.


Lea también: La clave será el precio de la gasolina


Confiamos en que por el bien de todos que este tránsito que ha comenzado con mayor rigor se resuelva de la mejor manera posible.

Es importante no hacerse eco de los rumores, cadenas de en redes sociales, audios de un amigo de otro amigo, esto solo nos complicará más la vida. Por favor estemos atentos a las indicaciones de cada una de nuestras entidades financieras.

Esta no es una oportunidad para combatir al gobierno, pues los que estamos siendo más perjudicados somos nosotros mismos, lostrabajadores.

La efectividad de la medida se evaluará con el tiempo, aunque los analistas coinciden en que la misma no reducirá la inflación pues para que esto ocurra es necesario tomar una serie de medidas de fondo las cuales no se están adoptando. Una vez más el gobierno insiste en el error de forzar los hechos económicos por decreto y sabemos cuál será probablemente el resultado.

Los economistas han hecho esfuerzos por guiarnos en esta transición ante la cual las autoridades se han limitado a dar breves lineamientos que no responden a las interrogantes más sentidas.

Asdrúbal Oliveros, socio Director de Ecoanalítica, señalaba que es importante  recordar lo siguiente “evite emitir cheques en estos días, hasta después del 20 de agosto cuando ya se tomará en cuenta la denominación de bolívares soberanos, recuerde que las domiciliaciones de servicios desaparecerán y usted deberá reprogramar sus pagos siguiendo las indicaciones de su banco, el evento no tienen incidencia en su tarjeta de crédito puede usarla como de costumbre, si es posible evite hacer transferencias del 17 al 20 aunque la banca ha asegurado que estarán operativas las plataformas digitales, evite ir al banco la prioridad es este momento es atender los relativo a la reconversión por lo que los otros procesos pasarán a un segundo plano”.

Muchas personas han adelantado compras de comida, cancelado servicios y hasta empresas han adelantado pagos lo cual era realmente opcional. Lo que cambiará será la denominación del dinero porque el valor adquisitivo seguirá dependiendo de la escalada inflacionaria.

El gobierno tiene la “papa caliente en sus manos” como se dice en criollo, debe enfrentar esta reconversión urgentemente y debe de inmediato iniciar los procesos relativos al aumento de la gasolina, medida que ha evitado afrontar seriamente durante años. Observe y analice. Las cosas pueden estar cambiando forzadas por la verdadera fuerza que si mueve a la economía que son las naturales que operan en cualquier mercado.

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Un paquete que genera mayor desesperanza

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FRANCISCO OLIVARES. Un plan económico que no apunta a lo fundamental que es la recuperación del aparato productivo, el regreso de las empresas expropiadas a los productores….

  • FRANCISCO OLIVARES

18/08/2018 05:00 am

Pasado varios días del presunto atentado contra Nicolás Maduro las manifestaciones contra el Gobierno vuelven con mayor intensidad.

La propaganda y la promoción del suceso lograron desviar por momentos la atención internacional sobre la crisis que hunde a Venezuela, pero el efecto momentáneo, que tuvo corta vida, no lograron tapar los problemas reales que azotan al país y que solo tienen como responsables al modelo implantado por Maduro y la corrupción que desangró los recursos del país.
Lamentablemente en el camino, ese episodio le ha permitido al Gobierno deshacerse de dos importantes dirigentes de la oposición política y altos jefes militares, que teniendo cargos de confianza, han sido encarcelados y acusados de ser parte de una supuesta conspiración.
Pero adicionalmente también le permitió al Gobierno implantar un paquete de medidas económicas, mucho más extremas a otras conocidas en el mundo, para superar una hiperinflación jamás conocida en el continente. Pero, entre ellas, la que más ha causado rechazo ha sido el anuncio de llevar a precios internacionales el costo de la gasolina en un país en donde los salarios no llegan a 15 dólares.
Las expectativas hacia lo que ocurrirá a partir de este lunes son que Venezuela seguirá rumbo hacia un callejón oscuro en el que la única vía de escape parece ser el puente internacional Simón Bolívar.
Cuando el presidente Maduro ratificó el pasado lunes: “Yo mismo diseñé el plan económico” el país entero entró en pánico.
De al menos cinco planes económicos que ha implantado desde que asumió el poder, todos han fracasado; este último es el que ha generado mayor desaliento y se recibe como el final de lo que en otros tiempos fuera una república libre y democrática.
El pasado jueves en varias ciudades del país, los gremios y trabajadores salieron a las calles para exigir mejores salarios, medicinas, y servicios públicos. Pero al lado de esas demandas también se escuchó el grito: “Fuera Maduro”.
En la ciudad de Caracas, las manifestaciones brotaron en horas de la noche a pocos metros del Palacio de Miraflores en donde los habitantes de esa parroquia llevaban 24 horas sin luz. En otras ciudades se registraron barricadas y enfrentamientos con la policía y la Guardia Nacional.
El Gobierno cuenta con los subsidios directos con el Carnet de la Patria, para mantener tranquila a la población más pobre, pero si bien han logrado mantener las protestas atomizadas, la intensidad de las mismas parece ir en aumento. No solo por la cantidad que brotan a lo largo del país sino por las exigencias que ya incluyen el rechazo a Maduro. Ello denota un aumento en el nivel de conciencia acerca de que sin la salida del Gobierno no será posible recuperar el nivel de vida.
Nadie puede prever las reacciones de la población frente a lo que ocurrirá a partir del lunes, pero los precios de los productos se han duplicado y triplicado en una semana a la espera del paquetazo de Maduro. Un plan económico que no apunta a lo fundamental que es la recuperación del aparato productivo, el regreso de las empresas expropiadas a los productores, la seguridad jurídica y la libertad económica.
Twitter: @folivares10

No nos ahogamos: el petro nos salva

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Acabamos de vivir una semana alucinante en la que sucedieron hechos y anuncios que seguramente tienen el potencial de desatar las condiciones que lleven al país a un cambio de rumbo y ojalá tambien de autoridades.

La situación judicial de Citgo cuyo control está en pico de zamuro necesariamente debe conducir a quienes hoy están al frente de la República a entender que “se acabó el pan de piquito” y que ya no se trata de discutir sobre la soberanía sino de enfrentar las consecuencias del fallo de un tribunal norteamericano que se expide según las normas de ese país donde –guste o no– la justicia se imparte según la ley sin recibir órdenes de ningun caudillo.

De conformidad con esa sentencia se estableció que Venezuela, Pdvsa y Citgo son una misma cosa y por tanto la última debe responder por los ilícitos de las dos primeras y para ello se podrán afectar sus activos. Es cierto que la tal sentencia es apelable y que podrán intentarse algunos manotazos de ahogado, pero hay que entender que el principal activo de la República en el exterior ha quedado situado en condición muy desfavorable porque los fondos que dicha empresa genera pudieran ser destinados para pagar a la canadiense Crystallex, que resultó ganadora de la disputa.

Como guinda para la torta la Inmigración de Estados Unidos ha revocado la visa al presidente de Citgo (Asdrúbal Chávez) y a otros ejecutivos, con lo que se les obliga a dejar el país, creando dificultades gerenciales adicionales.

Otro capítulo de la alucinante semana ha sido el de la detención del diputado Requesens y los vergonzosos videos, acciones y declaraciones generados en torno a ese episodio que definitivamente ha dado el puntillazo definitivo a cualquier remanente que aún hubiera acerca de la sobrevivencia del Estado de Derecho en Venezuela. Ver al jefe del Estado en cadena nacional burlándose del video en el que se observa al joven detenido con su calzoncillo manchado de pupú “porque estaba muy nervioso” supera la indignación y nos coloca en el terreno del asco. Confiésate Nicolás… lo necesitas.

Por si lo anterior fuera poco, hay que añadirle el episodio del puente sobre el lago Maracaibo, que ha generado condiciones de vida aún más penosas para los habitantes del Zulia, cansados ya de tanto inconveniente y tanta burla del pobre señor Motta Domínguez que ya no encuentra iguana ni sabotaje a quien más echar la culpa de la crisis eléctrica que –afortunadamente– parece que alcanzó también a Miraflores hace unos días, cuando la planta de emergencia no arrancó al producirse un corte en la zona.

Pero lo bueno es lo que viene pasado mañana con la reconversión del cono monetario anclado a un tal petro y su primera consecuencia: el aumento del precio de la gasolina en términos y condiciones que a la hora de escribir estas líneas aún se desconocen.

Nadie discute que la gasolina, ni nada, se deba regalar. Lo que todos se preguntan es cómo se va a pagar el combustible a precios multiplicados exponencialmente, mientras los salarios se mantienen anclados a la realidad del hambre y la carencia. La sombra del Caracazo de 1989 ronda el ambiente, aumentando el temor de una explosión social que nadie desea pero cuyos componentes van apareciendo en secuencia de librito.

No se trata en estas líneas de abundar en el inventario de desgracias suficientemente padecidas en vivo y directo por la población, sino de preguntar si quienes hoy conducen el triste transcurrir de la patria persistirán en llevar adelante el “legado” del comandante galáctico o en cobrarse la venganza personal que invocaron los hermanos Rodríguez.

La impresión de este columnista es que hemos entrado en la fase en que la necesidad de sobrevivir que domina al grupo gobernante y sus acólitos ha llegado a la etapa crítica de los manotazos finales de quien irremediablemente ya se está ahogando. No es cuestión de congratularse pensando o diciendo “yo te lo avisé”, sino de buscar las coincidencias mínimas necesarias para reconstruir a Venezuela. El mayor temor de quien esto escribe –y de gran parte de los venezolanos– es que el equipo de rescate no vaya a estar a la altura del reto, lo cual, a juzgar por lo que se ve, parece probable. Ojalá nos equivoquemos.

Un abismo en el abismo // Fernando Egaña

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Informe 21

A veces escucho o leo a algunas personas, supuestamente informadas, expresar que Venezuela está al borde del abismo. Cuando eso pasa, de inmediato pienso que esas personas deben morar en la luna, porque nuestro país viene cayendo por un abismo a lo largo del siglo XXI. Para recordar un chiste de hace muchos años, el predecesor llevó a Venezuela al borde del abismo, y luego dio un paso al frente… Sin embargo, durante algún tiempo aquello no resultó ser obvio. Los caudales de petrodólares compensaban muchas cosas y creaban una “sensación de bienestar” que, ya lo sabemos, se desvaneció por completo.

Además, el conjunto de la nación fue cayendo por el abismo poco a poco. En ocasiones más rápido, en ocasiones más lentamente. En una medida similar al montaje del proyecto de dominación de la hegemonía roja, fue despeñándose la sociedad venezolana por un abismo de despotismo político, de ruina económica, de catástrofe social, y de ruindad ética. Nada de lo cual aconteció de la noche a la mañana. Las bases de la tragedia se colocaron pronto, pero su extensión y profundización se llevó un buen tiempo. Y no creo que por obra de la casualidad o de la resistencia de la oposición política, sino porque la hegemonía necesitaba mantener la apariencia de una democracia; una “democracia con sabor tropical”, como la denominó un embajador de EEUU, no sé si por ignorancia o por complicidad.

De manera que no estamos al borde del abismo, sino abismados en él. Un país que padece una catástrofe humanitaria en medio de una bonanza petrolera, no está al borde sino en las profundidades del abismo. Ahora bien, por si todo esto fuera poco, por si el abismo de estos años no fuera suficientemente gravoso, la hegemonía está abriendo una especie de otro abismo, de una profundidad todavía más peligrosa, diría más siniestra. Es el abismo de esta nueva mezcolanza de tortura y represión política, con locuras económicas, con ajustes salvajes o paquetazos salvajes, con segregación partisana, que no se sabe a ciencia cierta cómo se pondrá en práctica, y que tiene a los venezolanos en la más espesa incertidumbre, no con respecto a un futuro mediano o lejano, sino en relación con el día de mañana.

Ya no es sólo que la gente vive –o trata de sobrevivir, en un día a día en verdad agobiante, sino que además de eso, ya no se sabe cuáles son las referencias mínimas para ese intento de sobrevivencia diaria. Ese es el otro abismo que se está produciendo en vivo y en directo, ante la angustia extrema de un país que se encuentra aturdido por la sinrazón y francamente intimidado por amenazas de toda índole. Impera una confusión que se enreda cada vez más, y en simultáneo Maracaibo se queda sin electricidad, Ciudad Bolívar se anega, el agua corriente escasea en todas partes, casi no hay transporte público, el abandono de las regiones es notorio, la hiperinflación se vuelve incontenible, se derrumba la producción petrolera, embargan los activos externos que todavía quedan, el hampa campea soberana, todos los servicios públicos están en el suelo, y se avecina un colapso del sistema de pagos. ¿Qué más tiene que pasar? ¿Qué nos invadan unos extraterrestres?

De cierto modo eso ya se hizo realidad. Los carteles delictivos que sojuzgan a Venezuela son como esos extraterrestres despiadados de las películas de ciencia-ficción, que buscan depredar todos los recursos y destruir todo lo que consiguen a su paso. Sí, hay un abismo en el abismo. No es difícil darse cuenta de ello. Tenemos el deber de luchar para salir de esta tragedia. Y tampoco es difícil darse cuenta de ello.

Cambiazo cambiario

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JOSÉ SANTIAGO NÚÑEZ GÓMEZ. ¡Sorpresa! Esa nueva política cambiaria que, según, se adoptará, fue la seguida por los gobiernos de Rómulo Betancourt (1959-1964) y Raúl Leoni (1964-1969)…

  • JOSÉ SANTIAGO NUÑEZ GÓMEZ

18/08/2018 05:00 pm

En el socialismo comunistoide (de economía superdirigida) de algunos miem-bros de los gobiernos del chavomadurismo, el control de cambio es un mecanismo para la fijación por la autoridad del país de una tasa marcadora de todas las transacciones de la economía, y, así, en los tiempos en los que el Dr. Giordani era quien mandaba en el área, esa fue la política que se impuso, al extremo de pasar la regla conforme a la cual las importaciones sólo podían hacerse con divisas adquiridas en el Banco Central al tipo de cambio oficial; y como en el caso la tasa única y fija era menor que la de mercado, ello se adelantó no obstante que causó importantes renuncias al fisco, pues impuestos, servicios proveídos por el Estado y bienes vendidos por éste se valoraban al tipo de cambio oficial. La fórmula -ya se sabe-, no funcionó, y eso por múltiples razones, incluida, desde luego, la corrupción.

Las noticias dan cuenta del nuevo régimen cambiario que el Gobierno adoptará -y que se insinúa con la derogación de la “Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos”-, consistiendo éste en uno de dos tasas: la subsidiada, para amortiguar el impacto de la devaluación final del bolívar en el precio de algunos bienes importados; y la otra, la libre y flotante, para todo lo demás. Mantener un tipo de cambio de privilegio es inconveniente, incluso en el mediano plazo, así que el plan debe prever ir, progresivamente y más temprano que tarde, “pasando” el mayor número de transacciones al tipo libre y flotante.
¡Sorpresa! Esa nueva política cambiaria que, según, se adoptará, fue la seguida por los gobiernos de Rómulo Betancourt (1959-1964) y Raúl Leoni (1964-1969), cuando, por fuga de capitales, el gobierno del primero se vio obligado a decretar un control de cambio, el cual se mantuvo en vigencia hasta 1964, cuando se terminó y se pudo ofrecer y mantener una tasa de cambio estable para todas las transacciones; y ello fue posible porque la acompañaron con otras políticas (fiscal, monetaria, etc.) que habilitaron el éxito de aquélla, siendo esa la otra parte del mismo plan que no se ha anunciado y que hace que dos colegas de estas páginas (C. R. Hernández y Leopoldo Puchi), y un gentío más, hablen de medidas pendientes o vasos a medio llenar.
SANTINUNEZ@Yahoo.com

Fe revolucionaria

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En el dial todavía queda una que otra emisora de radio de las subvencionadas por el gobierno, semioficiales o indocumentadas que no se dedican a poner salsa o los lloriqueos de Silvio Rodríguez y esporádicamente reproducen discursos, regaños y lecciones del teniente coronel Hugo Chávez. El jueves le escuché su versión de la crítica y la autocrítica. Se refería a la importancia de que fueran los revolucionarios los que hicieran la crítica de lo que se hacía mal, que no había que permitir que fuese el enemigo el que criticara porque siempre era con la intención de derrocar al gobierno. Uf.

En veinte años de colonialismo revolucionario cubano ninguno de los afectos al proceso, sea cual fuese su formación ideológica, su experiencia revolucionaria y su conocimiento de la historia, muchos menos esos que llaman intelectuales o –exageradamente, claro– inteligentzia, ninguno admitió que en Venezuela se aplicaba un modelo estalinista por mampuesto; tercerizado por el régimen implantado en La Habana.

Fueron pocos los jefes del proceso que no viajaron a la isla en los primeros momentos a recibir entrenamiento, capacitación y formación “ideológica”. Los cubanos repitieron con los venezolanos lo que los soviéticos le hicieron a ellos. Los convencieron de que solo ellos sabían los secretos del gobierno y cómo se hace una “revolución proletaria”, que ellos sí se habían leído a Marx, lo entendían e interpretaban a plenitud. ¿Tontos o avispados?

En España antes, durante y después de la guerra civil que comenzó en julio de 1936 el estalinismo tuvo mucho que ver con el sufrimiento de los españoles, de la mala gestión y de los peores resultados, pero no solo por las directrices que  venían del Kremlin, sino la fe ciega del PCE en los camaradas de Moscú. Pese a las abiertas marramuncias, a que las armas que llegaban no servían y a que se llevaron el oro de la República con la misma facilidad con la que el corsario Giovanni Bianchi robó a los caraqueños que emigraron a oriente en 1814 para escapar de Boves, muchos camaradas de la península todavía no se han dado cuenta del engaño o son parte activa de la coña.

Esta semana el video de un españolito manganzón, con toda la pinta y el aspecto de ser un señorito, esos de cortadito a las 6:00 de la tarde y marcha a partir de las 11:00 de la noche, se hizo viral. Aparecía el susodicho con su exagerado ceceo diciéndonos cual gilipolla los felices que somos los venezolanos siendo ejemplo revolucionario para el mundo, el mismo discurso que hace más de siete décadas repetían alrededor del mundo los bien pagados delegados del Komintern a camaradas, compañeros de viaje y demás tontos útiles. Lo grave no es la repetición del bolo tantos años después, cuando ni la Unión Soviética existe, sino que escuchando al gilipollas y aplaudiéndolo aparece una buena cantidad de militares venezolanos –clases, soldados y oficiales en uniforme, a contravía de la letra y espíritu de la Constitución.

En el tercer milenio, cuando las ideologías son cadáveres insepultos y permanecen como consignas vacías y negocios a tras puertas, valdría la pena conocer testimonios como los de Juan Hernández Tomás, fundador del PCE y ministro de Educación de la Segunda República, que en 1951, antes de la muerte de Stalin y de las revelaciones de Nikita Kruschev en su discurso secreto de 1956, desenmascaró cuán estúpidos habían sido los comunistas españoles al prestar más atención a la fe revolucionaria que a la razón, aunque veían el enorme abismo que había entre las palabras y los hechos que dirigían a la Unión Soviética.

Cuba es un vergonzoso y enorme ejemplo de un pensamiento equivocado que fue utilizado por una camarilla para enriquecerse a costa del pueblo que decía reivindicar y defender. En Venezuela no es distinto, pero con derivaciones de pranato y falleciente subsidio petrolero; sin actos heroicos, pero con traiciones peores que las de Puerto Cabello antes de ser república y actos crueles y abyectos que nos avergonzarán para siempre. Permuto estampita del Che por arco minero y faja bituminosa.

Viernes agujero negro

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Un agujero negro es una región finita del espacio con una concentración de masa tan elevada y densa que genera un campo gravitatorio del que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, puede escapar. Los anuncios económicos que Nicolás hizo este viernes tienen igual efecto sobre la economía, ni las empresas más sólidas (pocas califican como tales), podrán escapar de la debacle. En medio de una recesión de 5 años y en plena hiperinflación, Nicolás anunció:

La purga de las culpas de Dólar Today

1. Un petro vale un barril de petróleo y según Nicolás, eso es 60 dólares, equivalentes a 3.600 bolívares soberanos, es decir, 360 millones de bolívares fuertes.2. El dólar oficial cuesta ahora 6 millones de bolívares de los actuales, pues la base inicial de anclaje de un dólar es un petro, que vale 60 dólares. En 1983, año del Viernes Negro, la tasa de cambio bolívar-dólar fue devaluada por el Gobierno de 4,30 a 7,50 bolívares. Hoy, el dólar oficialmente pasó de 240.000 a 6.000.000 bolívares. Esto representa una devaluación de 2.400%: en toda la historia de Venezuela no había ocurrido una devaluación tan grande al bolívar.
3. Se establece “un solo tipo de cambio fluctuante anclado al petro” y se harán “tres subastas semanales” vía Dicom. Nicolás reconoce el dólar negro con la nueva paridad a la que decidió disfrazar con el petro. En todo caso, el mercado de dólar fluctuante, podría incluso superar al paralelo. Dicho de otro modo: Nicolás le restó cualquier valor al bolívar y dolarizó la economía.

La devaluación más grande
4.  El nuevo sueldo mínimo será medio petro, es decir 1.800 bolívares soberanos (180 millones de los actuales). Esto representa un aumento de 3.500% con respecto al salario mínimo vigente hasta hoy. El efecto en los precios de bienes y servicios será inmediato, así como en la cantidad de empresas que tendrán que cerrar por no poder asumir estos costos, generando más desempleo en una economía en recesión. Un salario mínimo de $30 sin acabar con el control de cambio y la emisión de masa monetaria, destrozará (más) la economía.
5. El gobierno asumirá la diferencia del salario mínimo por 90 días para ayudar a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) a paliar el cambio. Salvo que, Nicolás no habló del default, ni explicó sus fuentes de financiamiento, en pleno colapso de la producción petrolera, es decir, sin dólares, sin dinero orgánico para asumir semejante costo.

Más impuestos para desestimular
6. El IVA subió de 12 a 16% en todos los bienes suntuarios. Ese 16% del IVA lo pagaremos todos al comprar cualquier cosa.
7. Nicolás resucitó el impuesto a las grandes transacciones financieras: 133.000 contribuyentes especiales serán pechados con una tasa de hasta 2% a esas transacciones. Este nuevo esquema es un golpe duro para las empresas, que no generará ni inversión ni empleo, sino todo lo contrario.
8. Habrá retenciones de IVA semanales.
9. El impuesto sobre la renta (ISLR) se fijó entre 0,5% y 2% mensual como anticipo. Además, el ISLR establecerá un adelanto de 1% de las ventas diarias.
10. El nuevo sistema de precios está anclado al petro, es decir, los precios están dolarizados. Nicolás prometió anunciar la próxima semana el “Plan 50”, con el que pretende seguir controlando los precios de los productos básicos.

Populismo, porque sí
11. El gobierno pagará un bono de reconversión de 600 bolívares soberanos (60 millones de los actuales) a 10 millones de familias. Solo este bono supone seis millardos de bolívares soberanos inyectados a la masa monetaria: más hiperinflación en pleno arranque, lo que reducirá el efecto de la reconversión a menos tiempo del previsto.
12. El martes 21 de agosto enviará a la ANC las leyes tributarias “para la recuperación económica”, como si la ANC tuviera autoridad para legislar.

La admisión más grave
13. Al tratar de explicar su nueva política de “déficit fiscal cero”, Nicolás admitió flagrantemente que hasta ahora financió el déficit fiscal con el BCV sumando masa monetaria sin respaldo y emitiendo bonos. El tema es que el déficit fiscal de este gobierno ya suma 12 años y en los últimos cinco, su brecha se amplió salvajemente: el tamaño del déficit fiscal es de 20 puntos del Producto Interno Bruto, así que el déficit cero supone levantar el equivalente a $16, 2 millardos, ¡el doble de las reservas internacionales! Nicolás es el responsable de la hiperinflación y lo dijo tranquilo, entre mocos.

La preocupación no resuelta
14. Nicolás no anunció el nuevo precio de la gasolina, solo dijo que va a aumentar y que el aumento será gradual a partir del 10 de septiembre, que lo hará estado por estado, que podría comenzar por Táchira y Zulia. Solo falta adecuar 8.000 surtidores (una tontería) para que estos se liberen con el carnet de la patria, lo que abre el mercado negro de la gasolina desde el día uno: habrá al menos dos precios para la gasolina. Tan bajas han sido las cifras del censo de transporte que extendió su vigencia hasta el 30 de agosto.


El peor escenario previsto para nuestra economía para este 2018 hoy luce mesurado. Nicolás anunció este viernes un agujero negro que profundiza la destrucción de nuestra economía y lo hace con toda la incertidumbre latente por la reconversión, en estos días de desconexión, el puente más oscuro. Por ahora no habrá grandes movilizaciones contra los anuncios, porque la mayoría de los venezolanos se enterará con los días (faltan medios de comunicación masivos y hasta electricidad) y mientras vamos asimilando todo lo que esto representa y nos ponemos de acuerdo sobre cómo reclamarlo, mediarán días. Nicolás romperá el récord de la inflación más alta de la historia económica mundial. Lo más grave es que la mayoría de los venezolanos no podrán pagar este bestial ajuste: Nicolás cobrará con (más) vidas su irresponsabilidad, otros agujeros negros serán cavados.