Tiempos de orfandad ciudadana

PolítiKa UCAB

Foto: AFP

Carlos Romero Mendoza

24 noviembre de 2017

Dos actores políticos han lanzado estrategias paralelas de contacto con sus electores o seguidores. Uno de esos actores es la Asamblea Nacional, que promueve una consulta sobre el diálogo con el Gobierno, y el otro actor es la Asamblea Nacional Constituyente, que procura una movilización política a nivel nacional y busca reforzar el compromiso de sus seguidores con la revolución en el marco de elecciones municipales.

En el caso de la Asamblea Nacional, se creó una Comisión especial de consulta para el rescate de los derechos mediante un proceso de diálogo, presidida por el diputado Stalin González, cuya misión está orientada a consultar a la sociedad civil, precisamente, sobre el diálogo con el Gobierno nacional[1].

Esa consulta, según información pública, se realizará desde el 20 hasta el 27 de noviembre 2017 y sus conclusiones serán presentadas en la sesión plenaria de la Asamblea…

Ver la entrada original 863 palabras más

Anuncios

La Ley de Precios Acordados en el contexto de la crisis económica; por Anabella Abadi M. y Carlos García Soto

Por Anabella Abadi y Carlos García Soto | 24 de noviembre, 2017

Fotografía de la ANC

La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) aprobó la anunciada Ley Constitucional de Precios Acordados (LCPA) publicada en Gaceta Oficial Nro. 6.342 extraordinario de 22 de noviembre de 2017.

A pesar del origen fraudulento e inconstitucional de la ANC y aunque no es de su competencia formular, revisar o aprobar leyes, es previsible que a partir de esta llamada “ley constitucional”, el Ejecutivo Nacional fije el precio de bienes sensibles para el consumo de los ciudadanos en el contexto de la peor crisis económica de la Venezuela contemporánea. Vale notar que la Ley Constitucional Contra el Odio, la Intolerancia y por la Convivencia Pacífica y la LCPA son las primeras regulaciones que pueden impactar sobre la actividad económica aprobadas por la ANC desde su instalación en agosto de 2017.

El núcleo de la LPCA: el Programa de Precios Acordados y la fijación “acordada”
de los bienes y servicios “priorizados” que determine el Poder Ejecutivo

La LCPA supone el relajamiento, al menos desde un punto de vista formal, del férreo sistema de control de precios previsto en la Ley Orgánica de Precios Justos, que facultaba al Poder Ejecutivo Nacional para la determinación unilateral del “precio justo” de toda clase de bienes y servicios. En este sentido, la LCPA pretende establecer bases para la fijación “acordada” de los bienes y servicios “priorizados” que determine el Poder Ejecutivo. Importa recalcar que esta Ley sólo aplica para los bienes y servicios que el Ejecutivo Nacional determine como “priorizados”.

Para dar lugar a esta concertación que se quiere ensayar, se creará una Programa de Precios Acordados (PPA), en el cual se realizarán “negociaciones de precios acordados” bajo la secretaría técnica de la Vicepresidencia de la República, a través de las cuales se realizarán convenios entre el Poder Ejecutivo Nacional y los sectores económicos sobre los cuales se determinen bienes y servicios priorizados (artículos 1 y 2).

Los lineamientos de ese PPA están en los artículos 7 y 8 de la LCPA, mientras que el artículo 9 señala los lineamientos para la realización de los análisis de costos.

Vale decir: la política de “precios acordados” no es innovación alguna. Hace más de 30 años se trató de implementar una política de “precios acordados” de manera poco exitosa: en julio de 1984, durante la presidencia de Jaime Lusinchi, se sustituyó el Sistema Administrado de Precios por un nuevo régimen que creó la Comisión Nacional de Costos, Precios y Salarios (Conacopresa) y bajo el cual el control de precios pasó a ser una política de concertación entre el Gobierno Central, los empresarios y los trabajadores.

3 claves sobre la LCPA en el contexto de la crisis económica

1. La ley no limita el número de productos cuyos precios serán regulados. El propio presidente Maduro había anunciado la aplicación de la política de precios acordados para una lista de 50 bienes y servicios prioritarios, los mismos que conforman la lista del Plan 50 que data de enero 2016. Incluso, en las semanas previas a la aprobación de la Ley, el vicepresidente ejecutivo Tareck El Aissami afirmó que próximamente sería publicada la lista de precios acordados de esos 50 bienes y servicios. Sin embargo, en la Ley no se precisa que la regulación se limitará a un determinado número de rubros, lo que le permitiría al Ejecutivo Nacional aplicar precios acordados a cualquier bien y servicio a conveniencia y de forma arbitraria. En todo caso, justo el 23 de noviembre la SUNDDE publicó los nuevos “precios acordados” de la pasta, la caña de azúcar y la crema dental.

2. La LCPA seguramente producirá los mismos o peores resultados. La Ley de Costos y Precios Justos y la posterior Ley Orgánica de Precios Justos preveían que los precios serían fijados en función de las estructuras de costos de las empresas productoras. Esto sería, en esencia, un “acuerdo” tácito, limitado por el margen de ganancia que el Gobierno Nacional consideraba “justo”. Sin embargo, muchos precios –por no decir la gran mayoría– terminaron rezagados por las dificultades para su actualización (e incluso anticipación) de manera oportuna ante los crecientes costos de los insumos productivos y capital humano.

Si los ahora denominados precios “acordados” dependerán de unas reuniones de negociación, los acelerados niveles de inflación obligarían a tener dichas reuniones con una periodicidad tan frecuente, que terminarían siendo logísticamente inviables y los precios acordados terminarían quedando rezagados. Más aún, “acordar” precios resulta poco creíble cuando una de las partes negociantes es el Gobierno Nacional que, de por sí, tiene la última palabra en materia regulatoria. De hecho, en el artículo 12 de la LCPA se reserva al Estado la facultad de fijar unilateralmente los precios de los productos priorizados “cuando así lo requieran circunstancias especiales o el interés general y social”.

3. La fijación pactada de precios no va a las causas del problema. La LCPA se dicta en el momento en el cual la inflación alcanza las más altas cotas de la historia del país Además, se dicta en un período crítico de la escasez de alimentos y medicamentos. Sin embargo, se mantiene una política fiscal desordenada que impulsa la inflación, no se genera un ambiente de confianza para impulsar la producción local y así atacar el problema de escasez. En esencia, la LCPA sólo intenta paliar de nuevo las consecuencias de las políticas económicas erradas, en un círculo vicioso dramático para los venezolanos.

Asdrúbal Oliveros sobre la hiperinflación en Venezuela; por Víctor Salmerón

Por Víctor Salmerón | 23 de noviembre, 2017

Asdrúbal Oliveros retratado por Diego Vallenilla

Como director de Ecoanalítica, una de las firmas más consultadas por quienes están obligados a tratar de comprender hacia dónde va la economía venezolana, Asdrúbal Oliveros ha visto cómo la crisis se profundizó y no duda en advertir que el país está en el preludio de una hiperinflación que tendría efectos devastadores sobre la población.

Economista (Summa Cum Laude) de la Universidad Central de Venezuela con maestría de políticas públicas en el TEC de México y una experiencia que incluye su desempeño durante cinco años como analista de Santander Investment, afirma que la única manera de acabar con la aceleración en el incremento de los precios es con un programa de reformas integral que abarque a toda la economía.

Ante la falta de información pública, Ecoanalítica elaboró un índice de precios que le permite proyectar la inflación. ¿Qué está señalando este termómetro?

En los primeros cinco meses del año la inflación registró un promedio de 19%. Pero en junio saltó a 24%, en julio a 28%, en agosto a 35%, subió a 37% en septiembre y ya para octubre se ubica en 44%, con lo que el promedio de los primeros diez meses del año es de 26,4%. Es evidente que hay una aceleración relevante que preocupa mucho. La inflación está reflejando los desequilibrios que tiene la economía venezolana.

¿Uno de los principales desajustes es el fiscal, es decir, un Gobierno que no tiene cómo cubrir sus gastos y recurre al Banco Central de Venezuela para que lo financie?

Así es. Tenemos un Gobierno con un elevado déficit que se ha agravado durante el mandato de Nicolás Maduro por la caída de los precios del petróleo y el no haber hecho un ajuste adecuado. Entonces, este déficit se cubre con monetización, con dinero que emite el Banco Central de Venezuela. Mientras aumenta la cantidad de dinero por esta vía la producción no se eleva o cae porque no hay como mantener las importaciones y se produce un descalce entre la oferta y la demanda. La consecuencia es presión en los precios.

¿Qué proyecta Ecoanalítica en términos de importaciones? Es una variable clave porque la producción cae por la falta de materia prima e insumos, algo que mantiene la escasez y por ende la presión inflacionaria.

Prevemos importaciones de 13.500 millones de dólares en el año, una cifra sumamente baja. El primer semestre, que ya lo tenemos gracias a las estadísticas que publican los socios comerciales de Venezuela que representan 85% de las importaciones, nos dice que las compras al exterior se ubicaron en 7.500 millones de dólares, de allí surge el estimado del año. Y por los pagos de deuda externa han venido recortando importaciones de forma muy agresiva en los últimos meses.

Un elemento relevante es que buena parte de las importaciones privadas se están haciendo con dólares comprados en el mercado paralelo a un tipo de cambio muy superior a los oficiales.

Las dos tasas oficiales financian cada vez menos bienes y servicios. El tipo de cambio paralelo viene ganando espacio en el financiamiento de las importaciones, algo que a mí me sorprende muchísimo porque este mercado siempre respondió a la salida de capitales, a la protección de patrimonio, no era utilizado para financiar importaciones en gran volumen. Históricamente, a través del mercado paralelo no llegaron a adquirirse divisas para más de 9% de las importaciones. Pero a partir de 2015 comienza un aumento hasta el punto de que hoy, a través de este mecanismo, se financia 54% del total de las importaciones privadas y 14% de las importaciones totales cuando ponderas públicas y privadas.

Al mismo tiempo la recesión se traduce en que el Gobierno recauda menos impuestos.

La recesión hace que el problema fiscal se agrave. Cuando comparamos lo recaudado por impuestos no petroleros en términos reales entre enero y septiembre de este año con el mismo lapso de 2016 observamos una caída de 53%. Entonces, como decíamos hace poco, el Gobierno recurre al Banco Central para cubrir la brecha.

¿Considera que están presentes las condiciones para que Venezuela caiga en una hiperinflación?

Venezuela está ya en un escenario hiperinflacionario, hay cosas sintomáticas claves: la caída de la recaudación tributaria no petrolera en términos reales es significativa y exacerba el problema fiscal, el cono monetario pierde validez con mucha rapidez y hay problemas con el efectivo; aumento en la cantidad de bienes y servicios que se transan en dólares, incremento en la cantidad de veces que se eleva el salario mínimo y reducción en el tiempo establecido en los contratos.

¿Qué indican las cifras en cuanto a la cercanía de una hiperinflación?

En los primeros 10 meses del año tuvimos una inflación promedio de 26%, Azerbaiyán tuvo inflación promedio de 32% cuando estalló el ciclo hiperinflacionario. De 26% a 32% no hay mucha diferencia. La hiperinflación se profundizará si continúa el deterioro económico del país. En octubre, por ejemplo, la inflación del rubro alimentos y bebidas no alcohólicas fue de 58% y de restaurantes y hoteles en 70%, eso es un signo latente de la gravedad del problema.

¿Qué recomienda para detener esta deriva?

Lo primero es que el problema inflacionario no lo puedes ver aislado, tiene que ser parte de un programa de estabilización macroeconómica. El problema se circunscribe a un cambio del modelo económico y a contar con un plan de estabilización de largo alcance. El segundo elemento clave es que en ese plan el tema de la inflación tiene que ser prioridad. Quien hace la política económica decide la prioridad, por ejemplo, el empleo o el crecimiento también podrían ser la prioridad. En mi opinión el plan debería tener como eje central la reducción rápida de la inflación porque es el elemento que más distorsión está generando en la economía, más empobrecimiento.

¿Qué debería contemplar un plan que tenga como prioridad frenar la inflación?

Son necesarias medidas en todos los frentes. En el flanco institucional lo más importante es rescatar la majestad del Banco Central y su autonomía. Que un Banco Central sea autónomo no es garantía de baja inflación pero que no lo sea es un elemento frecuente en los países con alta inflación. Hay que rescatar el carácter técnico del Banco Central para que pueda hacer política monetaria y cumplir con el rol de velar por la estabilidad de los precios. Es necesario contar con un presidente del Banco Central adecuado a ese cargo y un directorio de altísimo nivel.

¿Qué cosas podrían hacerse de manera puntual?

En el tema fiscal considero necesario un ajuste importante en subsidios que causan distorsiones como el precio de la gasolina y el tema cambiario. En la medida en que corrijas el déficit crónico que sufre la economía, eso va a significar una mejora importante. El desmontaje de los controles de cambio y de precios ayudaría a incrementar la oferta.

En Venezuela ha habido una reducción relevante en la capacidad de generar oferta, hay menos empresas y un largo período de baja inversión. ¿Esto significa que no basta con eliminar los controles?

Así es. Una de las cosas más negativas ha sido la destrucción de empresas y por ende hay muchos sectores que tienen estructuras de monopolio y oligopolio.  El estímulo a la competencia se va a frenar o va a tardar y eso tendrá como consecuencia que la caída de la inflación no sea tan rápida como se quisiera. También habrá que hacer cambios en la estructura laboral. El mercado laboral es muy poco competitivo y rígido. No puedes resolver el problema de la inflación a mediano o largo plazo si no incrementas la productividad.

¿Cree que el gobierno de Nicolás Maduro es capaz de implementar un programa que detenga la inflación o su visión ideológica le impide hacerlo?

Lo que viene es una profundización del modelo causante de la elevada inflación. La visión ideológica y política del chavismo no es la adecuada para tener inflaciones bajas. En el Gobierno persiste la idea de que la inflación es un problema exógeno producto de empresarios con un afán de lucro desmedido, de una guerra económica con elementos internacionales y especulación.  Por eso considera que es a través de tener más control de la economía que va a resolver el problema. Esa es la lógica del chavismo que evidentemente no ha funcionado. Eso me lleva al punto de que solo cambiando el modelo político se puede comenzar a resolver el problema de inflación.

Sebastiana sin secretos: Maduro y la Nueva Pdvsa de Ramírez

Sebastiana Barráez

@SebastianaB

PRESIDENTE. Es el de la República, Nicolás Maduro. Nadie duda que detrás de las acciones de Tarek William Saab, a quien la Asamblea Constituyente nombró Fiscal General, está el impulso del primer mandatario regional. Y yo lo felicito porque le están diciendo al país que, luego de 18 años de revolución bolivariana, descubrieron que un grupo de pillos era lo que se había instalado en la principal empresa estatal del país, en Petróleos de Venezuela (Pdvsa). La operación arrancó con la detención de varios gerentes de la empresa petrolera y cerca de 50 funcionarios. Luego vino la huida del alcalde de Guanta, quien habría metido sus manitas en el guiso. Y lo más reciente es la detención de seis directivos de Citgo Petroleum Corporation, filial de Pdvsa en Estados Unidos, por haber gestionado, sin autorización del Ejecutivo nacional, un acuerdo con las empresas Frontier Group…

Ver la entrada original 1.095 palabras más

Las lecciones del diálogo de Mugabe

¿Dónde está la oposición zimbabuense hoy?, ¿Y dónde ha estado Mugabe hasta hace unas horas?

Los diálogos -como toda acción política- se miden por sus resultados y no por sus intenciones. De la misma manera que ocurrió con las épicas luchas ciudadanas en las calles de Yugoslavia, Ucrania o Egipto, respondo siempre que lo importante es valorar y responder a la siguiente pregunta: ¿qué sucedió con la oposición de esos países? Y evitar centrarse en la epopeya descrita en los documentales que cunden en las redes sociales. Ya lo he escrito ¿De que sirvió la lucha épica de Otpor en la desmembrada Yugoslavia si quien hoy gobierna es uno de los ministros de información de la era Milosevic?. ¿De qué le sirvió a la oposición de Egipto inmolarse en las calles si quien quien terminó con el poder absoluto fue el Ministro de Defensa del Dictador?. ¿Qué fue lo que sucedió con la maravillosa oposición en las calles de Ucrania para que el presidente actual, terminara siendo canciller y ministro de Economía de Yanukovich?. ¿Y con la maravillosa épica en las calles de Túnez, si fue necesario recurrir a una coalición con ministros y militares, todos viejos chavistas del régimen anterior?.

 

Por eso siempre lo más importante de estos procesos de diálogo o negociación, son los resultados. ¿Dónde está la oposición zimbabuense hoy?, ¿Y dónde ha estado Mugabe hasta hace unas horas? El problema que tenemos aquí en Venezuela es que podemos caer en la equivocada percepción de que ocurrió un golpe de estado en Zimbabue y que Mugabe se marchó del poder gracias a la “oposición”. Esto es incorrecto, porque el golpe de Estado lo ejecutaron los “jóvenes revolucionarios” y la gente de su propio partido, entre ellos Constantino Chiwenga el “Ministro de Defensa” que lleva en el cargo quince años en alianza con Emmerson Mnangagwa uno de los mayores represores de la historia de Zimbabwe y quien además estuvo al frente de la Seguridad Nacional (el equivalente al Sebin) durante diez años, después fue el responsable de la cruzada contra los blancos en la reforma agraria y quien más persiguió y dividió a la oposición siendo Multi-Ministro.

 

Lo importante de esas negociaciones o de cómo se llegó a cogobernar con la oposición por dos años y medio, fue que el resultado político terminó en un inmenso descredito a la misma y en especial a Morgan Tsvangirai, el líder opositor que había ganado por primera vez la mayoría parlamentaria e incluso sorprendió a todos ganándole en primarias a Mugabe en 2008.

 

Las pocas coincidencias con el caso venezolano, es que Mugabe fue obligado a negociar frente a una crisis humanitaria y económica sin precedentes y antes de que el agua le llegara a la cabeza optó por ganar tiempo y cedió ante las presiones comprometiéndose con los negociadores internacionales de esta forma: (i):

 

 1. Ceder el control de la policía represiva a la oposición. Esto no solo lo incumplió sino que nombró en ese cargo nuevamente al que fue considerado el mayor represor, sin siquiera consultarlo como había prometido, nombró a todos los jefes represores de policía y a Mnangagwa (el actual golpista como Ministro de Justicia) quien continuó encarcelando a opositores y ejecutando las políticas socialistas, ahora con la oposición cogobernando.

2. Mugabe se comprometió a aplicar medidas económicas (reconstrucción de la economía) y creación de empleos. Y de acuerdo al líder opositor, aún en el cargo: “hizo todo lo contrario y su política fue de continua destrucción de los empleos”.

3. Se comprometió a aplicar medidas  humanitarias porque “no había comida en las ciudades”. Y Tsvangirai, aún en el cargo de primer ministro, explicó que “la comunicación cesó y el acuerdo no se honró”,

4. Se comprometió a que los cargos públicos fueran consensuados, Mugabe se burló de eso y actuó por cuenta propia nombrando a todos en “una letanía de acciones unilaterales”.

5. Se comprometió a diseñar una verdadera política de reestructuración agraria para estimular la producción y el cese de las expropiaciones forzosas e hizo exactamente lo contrario, expropiando todo a su paso  “para enriquecer a las elites y a su entorno” y,

6. Se comprometió a designar una Comisión Electoral “verdaderamente independiente” en 2012, pero todos los miembros continuaron en sus cargos y además nombró a su mano derecha (Rita Makarau) proveniente del poder judicial, una mujer que dice: “me arrodillo frente a Mugabe en señal de respeto” como la presidenta de su CNE[ii], asunto que terminó, de acuerdo a los mismos negociadores, en el fraude más grande cometido en Zimbabue en el año 2013.

Y una vez que ganó las elecciones, destituyó a todos los opositores y eliminó los cargos.

 

Hasta aquí las coincidencias con el modelo venezolano. Porque lo que si lograron los zimbawenses fue apoyar a un partido político con un líder inequívoco, el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC) cuando se dieron cuenta que aún teniendo setenta y ocho partidos agrupados jamás alcanzarían la victoria, ya que el principal aliado de Mugabe fue la fragmentación de los votos y la división de los mismos, porque las pugnas internas eran alentadas desde los cuarteles de la “inteligencia de estado”. Incluso cuando hubo una disidencia importante, el partido no se dividía, era el mismo y se votaba de acuerdo al líder. Un modelo, si se quiere, bastante más avanzado que el venezolano.

 

¿Cuál fue el resultado más importante del diálogo? Que Mugabe se quedó en el poder y la oposición fue barrida en las elecciones posteriores debido al alto índice de abstención, aumentada por la profunda decepción colectiva. Se utilizó la intimidación y chantaje en los “municipios” opositores con el fin de desestimular el voto, al punto de asesinar y golpear a los testigos de las mesas y a los encuestadores. 

Pero el diálogo y sus posteriores consecuencias fueron más importantes para desestimular a los opositores que la propia violencia, ya que una de las más duras consecuencias fue la debilidad de cara al elector del MDC, que terminó fragmentado y deslegitimado durante la “cohabitación” con Mugabe[iii].

 

Por eso, lo más importante a la hora de “dialogar”, no es que el gobierno de Mugabe pretendiera ganar tiempo con los diálogos, sino la imagen que proyectó la oposición durante y posterior al diálogo frente a sus votantes. Una foto de Mugabe sonriendo con Tsangvirai desestimuló más votantes que la violencia, otro factor de desencanto fueron las continuas explicaciones y aclaratorias siempre contradictorias de la oposición frente al diálogo, que debilitaban y jamás fortalecían a la dirigencia opositora que se dirigía a unos votantes que anhelaban siquiera lograr llevarse un pan a la boca al día. 

Que Mugabe no cumpliera la mayoría de los acuerdos importantes y que la oposición terminara tratando de convencer a sus votantes de que los pocos alcanzados fueron una victoria, terminó por hacer parecer a la oposición como pusilánimes e incoherentes. El resultado? El diálogo fue demoledor para la oposición.

 

El siguiente resultado fue más catastrófico aún. La comunidad internacional que apoyaba fuertemente a la oposición y al MDC se dio cuenta de la fragmentación producida por el diálogo y peor aún , que la oposición no estaba en condiciones de gobernar Zimbabue y comenzó a trazar un plan B y plantearon una transición, junto con China el principal aliado del régimen, dentro del propio partido de gobierno.

 

Por eso las sospechas de que el Ministro de Defensa fuera a China, en supuesta búsqueda de apoyos para el golpe[iv], aunado al levantamiento de las sanciones estadounidenses a su esposa, entorno cercano, miembros del partido y la Comisión Electoral[v], hacen sospechar que los vientos de cambios no vinieron precisamente de la oposición.

 

Hay posiciones que afirman que frente a un diálogo político no deben existir  posiciones principistas, pero el hecho de que no existan tales posturas no significa que los principios no tengan un gran impacto en la imagen de los políticos que asisten al diálogo. Y allí la principal lección es que un verdadero político tiene que medir muy bien ese impacto en su imagen y como ésta puede deteriorarse de cara a su elector y ante las bases de su partido. Algunos lamentablemente todavía no han entendido que el diálogo no es un juego de ajedrez, ni un intercambio de prisioneros o el cese al fuego, en éstos escenarios lo que realmente se pone en riesgo es el destino y la credibilidad del político. Y ya lo ha demostrado Mugabe, el ganador se lo lleva todo.

 

En Venezuela, el problema de la oposición es el mismo que tenían los opositores en Zimbabwe. Ahora bien, los resultados en la imagen de la oposición y el comportamiento de la comunidad internacional frente a los resultados ¿serán también los mismos?.

 

PD: Para todos aquellos que saltarán a preguntarme: Y qué propone usted? Lo remito a mis artículos sobre cómo debería llevarse el diálogo de acuerdo a los requerimientos de los manuales internacionales y además le recuerdo que aquí en Venezuela es la primera vez que vivimos una situación de esta naturaleza y que los “expertos” en el tema están en el exterior, con muy contadas excepciones a lo interno de nuestro país. Venezuela no puede seguir siendo el laboratorio en el que aprendices de políticos jueguen al ensayo y el error, porque aquí los errores no son cifras, son vidas humanas que se pierden día tras día. 

[i] Entrevista a Tsvangirai  en This is Africa por Morgan Green, Adam el 5 de Marzo de 2012. “Morgan Tsvangirai, Prime Minister of Zimbabwe”

[ii] Entrevista a Rita Makarau en Dailynews: Me arrodillo ante Mugabe en señal de Respeto. En https://www.dailynews.co.zw/articles/2017/09/22/i-knelt- before-mugabe-as-sign-of- respect-makarau

[iii] Afp Anti-Mugabe election coalition takes shape in Zimbabwe, 22/04/2017

[iv] The Guardian, Zimbabwe army chief’s trip to China last week raises questions on coup en https://www.theguardian.com/world/2017/nov/16/zimbabwe- army-chief-trip-china-last- week-questions-coup

[v] https://www.dailynews.co.zw/ articles/2016/10/06/us-lifts- sanctions-but-mugabe-remains

  • Thays Peñalver
    22/11/2017 – 7:18PM

Al Sundde, ¿dónde buscamos los rubros regulados?

Al Sundde, ¿dónde buscamos los rubros regulados? Quién nombró a Vicente Díaz, a Vicente Bello, a Luis Florido y a Timoteo Zambrano en la fulana “Mesa de diálogo”.

¿Por qué el gobierno nacional se empeña en seguir engañando a un pueblo que está pasando necesidad pareja? El Sundde, que es la institución que debería estar al pendiente de los precios de todos los rubros, no se ocupa de tal cosa,  por lo tanto los comerciantes hacen de las suyas como les viene en gana con los precios. Sundde fijó los nuevos precios de café, pollo, arroz, entre otros artículos de primera necesidad; pero vaya usted a buscarlos y si no que nos digan en qué parte del territorio nacional se consiguen a estos precios fijados por esa chimbísima institución, que lo único que ha logrado es la quiebra y el cierre de cientos y miles de comerciantes a lo largo y ancho del país. Ustedes recuerdan de la Cuarta la “protección al consumidor”, eso sí funcionaba.

***

Arrancó la campaña para las elecciones de alcaldes este próximo 10D. Y por supuesto que no tenemos la menor duda de que los rojos-rojitos, con su abuso de poder y usando el erario nacional, arrasarán en la mayoría de las alcaldías del país. Pero vamos a ver si el pueblo despierta y le da su voto a cualquier candidato que no sea del oficialismo, quienes resultarían (de ser electos) unos verdaderos líderes, ya que derrotarían el ventajismo de un gobierno al cual le importa un pito la ley electoral. Para nadie es un secreto en Venezuela que los candidatos rojos-rojitos están despachando desde ciertas alcaldías sin ser todavía electos. ¿Será esto abuso o no?

***

¡Qué diálogo, ni qué diálogo! En una encuesta realizada por una de las encuestadoras más serias del país, la mayoría del pueblo venezolano no está de acuerdo con el fulano diálogo, porque el gobierno tiene todas a su favor, empezando con los “representantes de la MUD” Vicente Bello, Vicente Díaz, Timoteo Zambrano y Luis Florido (primo hermano de los “hermanitos Rodríguez”). No me jodas. ¿Diálogo?, yo te aviso. Estos señores si tuviesen un poquito de vergüenza no asistirían a dicho encuentro. Ya es público y notorio su descarado apoyo al oficialismo, ya que lo primordial sería el nombramiento de un nuevo CNE, libertad de los presos políticos y aceptar urgentemente la ayuda humanitaria. Esto sin vuelta atrás. Así que “representantes chimbos” esto o nada.

***

Lo que le faltaba a esta robolución es acabar con la ilusión de nuestros niños. Cómo le compramos estrenos o Niño Jesús y mucho menos comida, adornos, arreglos de nuestras casas, apartamentos… No se puede, por más que queramos es imposible por como están los precios de inalcanzables para todo el mundo. Tienes que estar bien enchufado para poder comprar por lo menos dos de estas tradiciones. Bueno, pero como el Rey Midas que todo lo convertía en oro, estos (al contrario) todo lo convierten en ruina y desolación.

***

Los invito a escuchar “Arroz con mango en la radio” por RadioUno 1340AM de lunes a viernes de 12: 00 m a 1:00 pm.

BLADIMIR DÍAZ|Crear oportunidades de libertad

24 de Noviembre de 2017

La diáspora venezolana se incrementa cada día. Los antiguos destinos de placer se han convertido en refugios de sueños perdidos, arrebatados por un sistema malvado y depredador. El socialesclavismo es malvado y depredador ayer, hoy y siempre.

El común piensa que el socialesclavismo no es malo, solo que está mal administrado, malo es quién lo administra. Por esa razón se hacen leyes de leyes para contener la maldad del político u hombre común que violentan la bondad e inocencia del socialesclavismo y los socialesclavistas.

Hoy presumimos de la democracia como la gran forma de lograr la libertad. No obstante elecciones universales, directas y secretas pueden ser parte del socialesclavismo y funcionar como una gran trampa, un gran engaño. Convocar elecciones sin un sistema de libertades que garantice  el libre albedrío de cada participante puede terminar en manos del sistema electoral y los planes de vigilancia del proceso.

Casos abundan en el mundo entero. La Historia es prodiga. Todo el bloque socialista se autodenominaba “democrático”. Corea del Norte y el resto de los socialesclavismos existentes se autoproclaman como democráticos.

La forma de elección es importante pero no es la solución para las crisis que genera el socialesclavismo. La solución pasa por  crear oportunidades que le den al común la posibilidad de crecer económica y políticamente.

Crear posibilidades pasa por descentralizar todo el andamiaje existente, fortalecer al ciudadano común con menos impuestos. Históricamente pagar más del 10 por ciento en  impuestos  es usura.

Para nadie es un secreto que para generar oportunidades debemos combatir los gobiernos democráticos al estilo socialesclavista, Para Madison  la “democracia excesiva origina una gran decadencia social y política”. Pues por norma la democracia excesiva viene acompañada de la “riqueza del fisco en detrimento de la riqueza particular”.   Para generar oportunidades debemos combinar  aprendizaje, experiencia, propósito e imaginación, elementos ausentes en las actuales luchas por la  libertad

En Venezuela, como en el resto de los socialesclavismos, debemos crear oportunidades de libertad a partir de una sociedad abierta con base en nuestro aprendizaje, experiencias, propósitos, sueños e imaginación

 

@bladimirdiaz|Profesor universitario

Difusión científica por

@revistanegotium|@revistaorbis|@fundacionunamun

Tenemos la obligación moral y ciudadana de promover ayuda a los más necesitados

Los creyentes tenemos la obligación moral y ciudadana de promover ayuda a los más necesitados y formar conciencia acerca de la dignidad humana.

El Papa Francisco instituyó a partir de este año 2017 la jornada mundial de los pobres a celebrarse en el domingo XXXIII del año litúrgico, justo una semana antes de la fiesta de Cristo Rey. Puede parecer extraña y hasta repetitiva esta jornada, pues son tantas las iniciativas sobre los pobres que no sería otra cosa que llover sobre mojado. Pero no, bien claro está que es una jornada de no para los pobres. Tenemos la tentación y es uno de los ganchos que utilizan los políticos populistas, para convertir a los pobres en carnada fácil para la manipulación y para usarlos como expresión de su preocupación por los necesitados. Se trata de otra cosa: ellos son, deben ser, protagonistas, sujetos no sólo objeto de lástima y compasión.

Será una Jornada que ayudará a las comunidades y a cada bautizado a reflexionar cómo la pobreza está en el corazón del Evangelio, y sobre el hecho de que, mientras Lázaro esté echado a la puerta de nuestra casa (Lc. 16,19-21), no podrá haber justicia ni paz social. Esta Jornada constituirá también una genuina forma de nueva evangelización (cf. Mt. 11,5), con la que se renueve el rostro de la Iglesia en su acción perenne de conversión pastoral, para ser testimonio de la misericordia”.

“No pensemos sólo en los pobres como los destinatarios de una buena obra de voluntariado para hacer una vez a la semana, y menos aún de gestos improvisados de buena voluntad para tranquilizar la conciencia. Estas experiencias, aunque son válidas y útiles para sensibilizarnos acerca de las necesidades de muchos hermanos y de las injusticias que a menudo las provocan, deberían introducirnos a un verdadero encuentro con los pobres y dar lugar a un compartir que se convierta en un estilo de vida”.

El Papa Francisco no oculta la dificultad, especialmente evidente en nuestros días, de identificar claramente la pobreza. Habla de “muchas caras marcadas por el dolor, la marginación, la opresión, la violencia, la tortura y el encarcelamiento, la guerra, la privación de la libertad y de la dignidad, por la ignorancia y el analfabetismo, por la emergencia sanitaria y la falta de trabajo, el tráfico de personas y la esclavitud, el exilio y la miseria, y por la migración forzada. La pobreza tiene el rostro de mujeres, hombres y niños explotados por viles intereses, pisoteados por la lógica perversa del poder y el dinero”.

En una sociedad como la nuestra en la que la pobreza crece a pasos agigantados ante la indiferencia oficial que achaca todos los males a fuerzas extrañas, los creyentes tenemos la obligación moral y ciudadana de promover no solo una ayuda a los más necesitados sino a formar las conciencias acerca de la dignidad humana y a buscar con creatividad y coraje las muchas maneras de hacer presente la vocación samaritana a la que todos estamos llamados. Se pide a los cristianos que hagan suya  la cultura del encuentro, de derribar muros, fronteras y vallas erigidas por el egoísmo y el miedo. No amemos de palabra sino con obras.

 

Heinz Dieterich: Colapsa la socialdemocracia venezolana

COMPARTIR

Facebook
Twitter

1. Quiebre financiero: confesión Tareck El Aissami: “Hoy Venezuela se encuentra imposibilitada para buscar financiamiento, encontrándonos en la necesidad de plantear nuevas fórmulas para salir de esta complejidad”, confesó el vicepresidente venezolano, Tareck El Aissami, al término de una reunión con los acreedores de la deuda externa. De esta forma, el segundo más alto funcionario del Estado reconoció la bancarrota financiera de la República Bolivariana de Venezuela, fundada por el PresidenteHugo Chávez, bajo el precepto constitucional de ser “irrevocablemente libre e independiente”, con “su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional (fundados) en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador”. Ignominioso fin de un grandioso proyecto de liberación de una potencia petrolera, arruinado por default en menos de un lustro por una camarilla de usurpadores socialdemócratas ineptos e inmorales.

2. Catalepsia socialdemócrata
La incapacidad de la dictadura socialdemócrata de pagar las importaciones necesarias resulta del agotamiento estructural de un modelo económico, que ya se había hecho disfuncional en los últimos años del gobierno de Hugo Chávez. El mismo Comandante no implementó las reformas estratégicas ineludibles para refundar el modelo, pese a que las discutía a puerta cerrada, a partir de la crisis mundial de 2008. Y, tampoco lo hizo la camarilla de Cabello-Maduro, desde que se quedó con el poder, a la muerte del Comandante (marzo 2013). Diez años de ineptitud y catalepsia socialdemócrata burguesa frente a los grandes cambios nacionales y globales han producido el desastre, que hoy día vive la nación. Ante tal situación, la pregunta inevitable es: Si las tendencias de evolución negativa del modelo eran visibles tan tempranamente, ¿Por qué no se cambió el rumbo del proceso para conjurar la tragedia?

3. La variable decisiva
La respuesta es evidente. La actual crisis terminal resulta del fallido intento de la Nueva Clase Política “bolivariana” –de la nueva fracción socialdemócrata– de usurpar el poder político, monopolizando la renta petrolera. Dado que esa renta se realiza en dólares estadounidenses, toda la dinámica económica nacional y su macro- y micro-cibernética giran en torno a ese equivalente general supremo. Del manejo adecuado de esta variable decisiva dependía, por lo tanto, la evolución del proceso bolivariano.

4. Aristóbulo Isturíz: confesión herostrática
Karl Marx decía que todos los misterios de la teoría encuentran su explicación en la praxis. Aristóbulo Istúriz, entonces Gobernador del estado Anzoátegui, lo comprobó otra vez: “El control de cambio en Venezuela no es una medida económica…, es una medida política. Porque si nosotros quitamos el control de cambio, ustedes sacan los dólares y nos tumban. Mientras gobernemos tendremos que tener control de cambio. […] Y tendremos que amoldarnos, con control de cambio, a manejar la economía” (14.7.2014). A confesión de parte, relevo de pruebas. Eternizarse en el poder mediante el monopolio del dólar, avalado por las bayonetas y mentiras, es la fórmula de gobierno del “Presidente Obrero” socialdemócrata. ¿Qué lo distingue de cualquier otro régimen burgués?

5. Analfabetismo político en Miraflores
Dirigir un país a través del control del plusproducto –medida recomendada por Fidel a Chávez, en su momento— es la política de todas las clases dominantes del mundo. Pero, hay que saber hacerlo. Y ahí, la troika tenía todo resuelto. Delante de sus narices, Evo Morales, Rafael Correa, Lula y Daniel Ortega, aplicaban exitosamente el know how del desarrollismo criollo viable en América Latina. Simplemente, tenían que entender y asimilar la dialéctica de este desarrollismo. Pero, su incultura, arrogancia, irresponsabilidad e ideología delusional (delusional thinking) lo impidieron y llevaron la economía a la catástrofe nacional. A la par con Mugabe en Zimbabwe y Trump en Estados Unidos, figuran entre los campeones del analfabetismo político global. Ahora aguardan la guerra de Arabia Saudita contra Irán –que Washington e Israel provocan desesperadamente vía sus calibanes mercantil-feudales de la Casa de Saúd— con la vana esperanza de que podrá salvarlos de la bancarrota financiera.

6. Rafael Ramírez: Confesión “sin Bolas”
En un reciente artículo, Rafael Ramírez da otra narrativa explicativa de la catástrofe del régimen, sin mencionar, que él es uno de los principales co-responsables: “…cuando el Presidente Maduro me designa vicepresidente del área económica (2013), yo tenía una idea clara de los problemas y de lo que había que hacer. Algunos compañeros me advertían que no tendría el apoyo necesario para hacerlo… [Nuestra] agenda la explicamos… desde el sector internacional en Londres en junio de 2014, hasta la dirigencia y las bases del PSUV en el Congreso del partido en julio de ese mismo año, donde recibió un entusiasta apoyo… La consigna fundamental del Plan era estabilizar la economía, alcanzar los equilibrios. Crear otro sistema cambiario que convergiera hacía un valor que tuviese algún tipo de fundamento económico…También se propuso una estrategia para el manejo de deuda, aplanar los vencimientos y el manejo de activos en el exterior, entre otros. No se pudo. ¿Qué fuerzas actuaron torpedeando esta agenda? Siguen allí y hay que identificarlas…”.

7. El hermano Ramírez
Efectivamente, si estas “fuerzas” han saboteadas las reformas vitales necesarias para la sobrevivencia del proyecto histórico de Chávez, desde hace más de un lustro, hay que identificarlas y neutralizarlas. La pregunta obvia es, ¿por qué Ramírez no las identifica? Desde la salida del General Raúl Baduel en 2008, forzada por la mafia de Diosdado Cabello, el hegemón del gobierno siempre ha sido ese teniente anticomunista. Y sigue siéndolo hasta el día de hoy, detrás de la fachada del ridículo Reality Show, que el cantinflesco “Presidente Obrero” pretende vender como política. La respuesta a la interrogante es autoevidente: Ramírez sigue la Jura de Reglas de esa hermandad tropical privilegiada, de la cual es miembro, disfrutando “las dulces mieles del poder” (Fidel).

8. José V. Rangel: Confesión “con Bolas”
Quién finalmente las encontró es el decano del periodismo chavista venezolano, José Vicente Rangel. En una transcendental editorial de su programa televisivo criticó al gobierno de Cabello-Maduro, diciendo que “El ejercicio de la política no puede estar referido a lo banal, a la maniobra artera o a la manipulación rastrera de las ideas”. La situación en Venezuela coloca a los ciudadanos “contra la pared” y que es “insoportable el costo de vida”. Con gran valor insistió, en que es “imposible callar ante el fenómeno que azota a todo el pueblo por igual, sin excepción, sin distingo social y político (y que) los venezolanos estamos contra la pared”; y aseguró que ninguna de las medidas “forjadas” aplicadas a la economía convence, ni por parte del Gobierno, ni tampoco por parte de los empresarios. Por supuesto que no convencen. ¿A quién pueden convencer los candidatos al Premio Nobel de la Ignorancia Económica, encabezados por los asesores gachupines y la nueva estrella Pasqualina Curcio, y amantes de la sabiduría como el “filósofo” mexicano, Fernando Buen Abad, con sus panegíricos quijotescos?

9. Stalingrado
El colapso de los circuitos financieros internacionales y de la acumulación ampliada del capital; la gradual configuración de un gobierno en el exilio, con el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) opositor instalado oficialmente por la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, D.C; el progresivo aislamiento frente a Estados Unidos, la Unión Europea y el Grupo de Lima; un cada vez más completo cerco militar de la OTAN y de sus vasallos criollos, incluyendo el control militar de la Amazonia por los militares gringos; sin programa de gobierno, sin reservas monetarias internacionales, con una inflación que convierte el bolívar en mero papel; sin apoyo social mayoritario y sólo sostenido por el control del dólar, las mentiras oficiales y las bayonetas, la orden de batalla de Cabello-Maduro –como la del General Paulus en Stalingrado– no tiene futuro.

¡O los sacan fuerzas internas, como a Robert Mugabe en Zimbabwe, o serán terminados por el entorno mundial!
Heinz Dieterich

“El futuro ya no es como antes”

Conindustria

 

Conindustria, y no dudo que muchos otros gremios coinciden, propone una serie de reformas que, aseguran, deberían ejecutarse de forma inmediata para alcanzar en, diferentes lapsos, unos logros que producirían un cambio importante

 

“El futuro ya no es como antes” dijo el economista Víctor Álvarez en una de sus intervenciones durante el evento “Hacia una Venezuela Industrializada: La Ruta”, organizado por Conindustria, un encuentro que puso sobre el mismo escenario las visiones optimistas de un país posible, con planes a corto, mediano y largo plazo, en el que la reactivación económica puede producirse y que podrá medirse gracias a unos indicadores de gestión exigentes, enunciados como para no darle espacio ni a la mediocridad, ni al conformismo, ni a la holgazanería.

Ese futuro de Víctor Álvarez que, supongo, es aún más difícil de descifrar porque se construirá sobre las ruinas, la miseria y el destrozo que han dejado estos años del régimen en el poder. Un futuro que ya no se adorna con palabras bonitas; pero, que –espero- tampoco exculpará a los responsables de nuestra situación actual. Los venezolanos estamos ante un modelo político sin precedentes, del que no existen referencias y, por tanto, no logramos atinar en las estrategias para producir el viraje que se requiere en estos momentos críticos. Y por eso, no deja de ser meritorio que haya profesionales abocados al diseño de planes para la reconstrucción.

Por eso, celebro las oportunidades en las que los gremios se muestran al país, no sólo con el diagnóstico del lamentable estado en el que se encuentra nuestra nación, sino con las posibles soluciones; en una apuesta por la Venezuela que aún no han abandonado y en la que siguen creyendo. Una Venezuela que debe ofrecer oportunidades para que ese talento humano que hace posible el florecimiento de un país, encuentre en su suelo patrio, la vía hacia la prosperidad que hoy le ofrecen otras regiones.

Esta Ruta Industrial 2025 que propone Conindustria parte de la premisa de que es necesaria una gran alianza nacional, que será la que permitirá construir un futuro de bienestar y prosperidad, sobre la base de la industrialización como vía para combatir la pobreza, fomentar la igualdad y el respeto a la ley. Para ello se requieren políticas públicas, acuerdos institucionales y un marco jurídico justo. Y es en “la gran alianza nacional” donde quiero poner toda mi atención. Porque lograr este consenso requiere de madurez –política- y desapego –al poder. La “gran alianza nacional” pasa por apartar las ambiciones que no construyen ciudadanía y, como he insistido, es con ciudadanía cohesionada como lograremos producir los cambios que nos urgen. Cambios que además deberán generar la ruptura de los nuevos paradigmas, de los “hombres nuevos” de esta revolución, para quienes las míseras dádivas -y no las remuneraciones producto del esfuerzo, trabajo y ansias de prosperar- son el máximo bienestar al que quieren aspirar.

Conindustria, y no dudo que muchos otros gremios coinciden, propone una serie de reformas que, aseguran, deberían ejecutarse de forma inmediata para alcanzar en, diferentes lapsos, unos logros que producirían un cambio importante: la transformación que podría encaminarnos hacia un porvenir mucho más esperanzador.

No puedo dejar de comentar la crítica constructiva que hizo Imelda Cisneros -exministra de Fomento durante el segundo mandato de Pérez- a la propuesta que este gremio le hace al país y algunos de los actores que podrían ser los ejecutores del plan. Cisneros comentó que, luego de leerse todo el documento, sólo sintió que faltaba un capítulo: el de la viabilidad política. Y su comentario, me hizo recordar otro foro al que asistí hace muchos años atrás, en el que se analizó si el otro paquete de reformas económicas que se planteaba al inicio del segundo mandato de Caldera “era un proyecto político sin viabilidad económica o un plan económico sin viabilidad política”.

Y aunque a muchos, en estos tiempos, la palabra política puede provocarles desconfianza, escozor y náuseas, todo producto de los desaciertos y errores que comenten sus actores, no es menos cierto que la política, en su estado más puro y originario, es una herramienta que permite a las sociedades civilizadas, organización y orden. Solo que, en los países caribeños como el nuestro, política es sinónimo de poder, corrupción e impunidad.

Ese es uno de los grandes retos que tiene Conindustria: difundir su propuesta para lograr la cohesión de los ciudadanos en torno a su modelo de desarrollo para la Venezuela futura. Un gremio que está consciente del rol protagónico que tienen los industriales en este proceso de cambio, y que los obliga a ser los garantes de los espacios donde el talento humano puede poner en marcha al país que todos anhelamos. Una Conindustria que sólo tendrá que incluir en su propuesta, por sugerencia de Imelda Cisneros, el capítulo de la viabilidad política de su modelo –pasando primero por el “saneamiento” de la palabra política; pero, que cuenta con el suficiente Know How y centenares de lecciones aprendidas como para reflotar y reactivar el aparato productivo del país –hoy expropiado y en bancarrota gracias a este régimen- y pensar en él como la vía que pondrá fin a nuestros problemas actuales.

A modo de reflexión, justo en el momento de poner punto y final a estas líneas, constato que somos muchos los venezolanos que no estamos de brazos cruzados esperando un milagro reparador ni un mesías salvador. Que, como tantas otras iniciativas de las que tengo conocimiento, existen gremios, grupos y ONGs que, sin afán político, son parte de esta tercera vía que podría capitalizar nuestras preferencias a la hora de brindar apoyos. Entonces me pregunto: ¿Serán los gremios los encargados de la transición? ¿Será esa la tarea que le tocará asumir a Conindustria?

@mingo_1

Instagram: mingoblancotv

Este medio no se hace responsable por las opiniones emitidas por sus colaboradores